A simple vista, las bicicletas de gravel y de ciclocross parecen similares, ya que ambas reúnen características del ciclismo de carretera y el mountain bike, además de contar con una estética muy similar. Sin embargo, cada una de ellas posee también elementos particulares que acaban por darles una utilidad muy diferente a la que podemos pensar de inicio.
Si bien el gravel es una modalidad ciclista que despegó hace apenas cinco años y se enfoca fundamentalmente al cicloturismo por terrenos sin asfaltar no muy técnicos, el ciclocross es una disciplina nacida mucho antes que el gravel y destinada a la competición para circuitos de alto rendimiento.
Esto hace que las bicicletas de gravel y de ciclocross cuenten con elementos que favorezcan a uno u otro tipo de ciclismo dependiendo de su uso.
Ciclocross, gravel... dos disciplinas de ciclismo que guardan muchos aspectos en común, pero también grandes diferencias. Bicis de carretera rodando por senderos y pistas. Esa sería una definición muy simple, quizá demasiado, pero muy gráfica de lo que son las bicis de ciclocross (CX) y gravel.
Ambas disciplinas gozan de un éxito creciente entre los aficionados al ciclismo, gracias en gran medida a los ciclistas pluridisciplinares de los últimos años. Están a medio camino entre el ciclismo de montaña y de carretera, pero ni siquiera dos gotas de agua son exactamente iguales.
Incluso algunas marcas de bicis, hasta no hace mucho tiempo, no tenían bien definida la línea que diferencia el ciclocross del gravel, y navegando por sus páginas webs te encontrabas modelos idénticos en una y otra categoría. Algo que, por suerte, ya no sucede.
En los últimos años la industria de la bicicleta ha apostado fuerte por ampliar los tipos de bicicletas que hay en el mercado. En los próximos años, será el mercado quien se pronunciará sobre si toda esta variedad de bicicletas es un invento de la industria o al contrario hay una demanda real por parte de los usuarios. En todo caso, nosotros queríamos ofrecerte aquí una pequeña guía o descripción, que te ayude a distinguir una bicicleta gravel de otro tipo de bicicletas a las que se pueden parecer bastante: gran fondo y ciclocross.
Geometría del cuadro
La primera diferencia sustancial entre una bicicleta de gravel y una de ciclocross está en su geometría. Es decir, cuáles son las medidas de los tubos y ángulos de sus uniones.
En una bicicleta de gravel la geometría busca dotar de mayor comodidad y estabilidad al ciclista para completar recorridos de larga distancia, con una mayor distancia entre ejes y un ángulo más relajado del tubo del sillín. Esta última peculiaridad permite que el ciclista pedalee en una postura más erguida y, por tanto, más cómoda.
Además, la altura desde el eje de pedalier al suelo es más baja que en la bici de ciclocross, acercando el centro de gravedad de la bicicleta al suelo para añadir estabilidad al ciclista.
En ciclocross, no obstante, el centro de gravedad es más alto, lo que supone mayor inestabilidad, pero también más agilidad y comodidad para superar obstáculos. Recuerda que la bicicleta de ciclocross está destinada a ser rápida, para usarse en circuitos cortos pero exigentes.
La geometría de los cuadros de las bicis gravel deben proporcionar una postura cómoda al ciclista, para poder pasar muchas horas y kilómetros sobre ellas, por lo tanto dicha posición es más erguida, con unos ángulos y medidas más relajadas. Podemos hablar por tanto de una geometría muy similar a la que se utiliza en las bicis 'Gran Fondo'. En cualquier caso, la longitud de vainas y la distancia entre ejes sigue siendo mayor que en el ciclocross para proporcionar estabilidad y control a altas velocidades.
La geometría de las bicis de ciclocross es mas nerviosa ya que están diseñadas para realizar rápidos y cerrados virajes junto a continuos cambios de ritmo.

Materiales y construcción del cuadro
En lo que respecta al tipo de construcción del cuadro y materiales utilizados, la bicicleta de gravel es más pesada (entre 1 y 2 kg de media más). Suelen estar fabricadas con materiales más resistentes que ligeros, como el aluminio o incluso el acero (aunque también hay modelos en carbono).
Marcas americanas como Kona ofrecen bicicletas hechas con acero cromoly, buscando ese lado romántico del gravel de pedalear por puro placer, sin preocuparse demasiado de los beneficios de peso y rigidez de los cuadros de carbono.
En las gamas de bicicletas de ciclocross, en cambio, prima el carbono, que aligera el peso para dar sensaciones al ciclista de mayor rigidez, ligereza y agilidad, fundamental para ganar segundos al crono.
Además, ambos pasos de rueda (la distancia entre la barra de la horquilla en la delantera o tirante de la trasera y el neumático) son algo más pequeños en la bicicleta de ciclocross, debido a la menor anchura de los neumáticos (de máximo 33 mm).
Por último, otra característica destacada de los cuadros de ciclocross es la sección recta o aplanada del tubo horizontal, que permite llevar la bici al hombro en las rampas pronunciadas y escalones tan frecuentes de los circuitos.
Muchos os preguntaréis porque no llevan ese slooping las bicis de ciclo cross ya que en una carrera se sube y baja docenas de veces en poco tiempo, pues la respuesta es muy sencilla: para portear la bici cómodamente es primordial una buena amplitud en el triángulo principal.
Componentes y periféricos
Pasamos al capítulo de componentes, en el que los neumáticos tienen una gran importancia a la hora de establecer diferencias entre una bicicleta de gravel y una de ciclocross. La primera suele venir montada con neumáticos más anchos y tacos menos marcados. Una combinación que aporta mayor estabilidad y adaptación a diferentes terrenos en un mismo recorrido (grava, adoquines, asfalto o tierra).
Los neumáticos de las bicis de gravel son más polivalentes y hay más variedad de tamaños y anchura, desde ruedas clásicas de carretera de 700c a estándares del ciclismo de montaña como las 650B (27,5"). Los anchos suelen variar entre 30 y 42 mm, para adaptarse a recorridos de cualquier nivel técnico.
En cambio, las cubiertas de ciclocross, fundamentalmente tubulares de 700c, por su menor peso, poseen una anchura menor, de hasta 33 mm, y un dibujo más marcado, con tacos más pronunciados que aumentan el agarre, además de amplios canales entre ellos para evacuar rápidamente el barro.
En ciclocross la anchura máxima de la Rueda es de 33 que es lo maximo permitido por la Unión ciclista internacional (UCI) en sus competiciones frente al ancho de 40 que suele utilizarse en gravel.
Normalmente las bicicletas gravel llevan ruedas con dibujos y dureza de goma destinadas a la larga duración y ser polivalentes, en cambio las de CX están diseñadas para tener máxima adherencia y tracción en diferentes terrenos.
Las cubiertas de ciclocross tienen tacos laterales más altos para proporcionar un buen agarre en curvas. En circuitos de ciclocross más rodadores, la banda de rodadura de la cubierta es bastante lisa para reducir la resistencia a la rodadura tanto como sea posible.
En gravel o ciclocross, encontraremos cubiertas con características a veces similares. Las cubiertas de ciclocross para seco tienen tacos más bajos que pueden ser adecuados para su uso en gravel. En esta modalidad necesitamos que la cubierta tenga cierto taco lateral para amortiguar terrenos irregulares y asegurar el agarre en curva.
En cuanto a la anchura, la UCI impone un ancho máximo de 33 mm para ciclocross, que resulta un poco estrecha para el gravel. Le recomendamos comprobar el paso de rueda que tiene para saber si puede montar cubiertas más anchas.
Otra diferencia fundamental entre las bicicletas de gravel y ciclocross está en los desarrollos utilizados. Las gravel optan por un amplio rango de desarrollos, con opciones de doble plato (50/34) o monoplato (de 38 a 42 dientes) y cassettes de 11-42 u 11-36 de 11 coronas.
En el ciclocross se utilizan grupos de transmisión menos polivalentes, de doble plato 46/36 o monoplato de 40 dientes y cassettes de menor rango de desarrollos (11-32, 11-34 u 11-36). Es por tanto una combinación para competición, destinada a ciclistas en gran estado de forma.
La transmisión utilizada más habitual, por lo tanto, será monoplato (menos problemas mecánicos, menos piezas, menos peso).
En cuanto al tipo de transmisión que se suele utilizar, esta disciplina es más flexible, más al gusto del ciclista y por lo tanto nos podemos encontrar transmisiones de uno o dos platos.
Por otro lado, existen también diferencias entre las bicicletas de gravel y las de ciclocross en otros componentes y periféricos, como los manillares. En las primeras es más ancho (20 mm más con modelos de 440 mm) y con la parte baja abierta que favorece el manejo en descensos y pasos técnicos.
Algo que también se consigue desde el manillar de las bicis gravel, ya que en su parte más baja, el manillar es más abierto.
En cambio, en las bicicletas de ciclocross el manillar es más estrecho y con las puntas rectas, como en las bicicletas de carretera. Otras piezas, como las tijas, son más gruesas y pesadas para las bicis de gravel, al igual que las potencias, más largas y con ángulos en negativo en el caso de las ciclocross.
En cuanto a las llantas, las gravel contarán con anchos internos más grandes, de 25 ó 28 mm, medida necesaria para montar neumáticos más anchos.
En esta comparativa no se puede dejar de lado la esencia cicloturista del gravel, que queda plasmada en el diseño de sus bicicletas. Los cuadros vienen preparados de serie para instalar uno o dos portabidones, e incluso algunas marcas incluyen el propio accesorio en el montaje, mientras que en las de ciclocross suelen venir sólo los tornillos para anclar uno.
En este aspecto, además, encontramos otra de las diferencias sustanciales con las bicicletas de ciclocross; estas últimas carecen de anclajes y roscas en el cuadro, más allá de los portabidones.
El cableado va por encima del tubo horizontal para no molestar cuando la cargan al hombro.

Usos y rendimiento
En las bicis de gravel prima la comodidad para largas distancias frente a la aerodinámica para mejores resultados.
En contra de lo que pudiéramos pensar, las bicis de gravel llevan un pronunciado slooping (inclinación del tubo horizontal) para ser más cómoda la subida y bajada.
Teniendo en cuenta todos estos aspectos, si finalmente has decidido adentrarte en el amplio mundo del ciclismo fuera del asfalto, sin dejar de lado completamente la carretera, adquirir una bici de gravel o ciclocross será la mejor opción. Pero debes reflexionar primero sobre qué tipo de salidas quieres realizar y qué nivel tienes, antes de lanzarte a la compra.
Si eres un ciclista aventurero, que no piensa en velocidades medias ni watios, te gustan las largas rutas en bicicleta o incluso los recorridos por etapas, sin duda el gravel colmará tus necesidades.
En cambio, si lo que quieres es exprimirte en los senderos, en recorridos cortos pero intensos, una bici de ciclocross es la elección más adecuada.
La bicicleta de gravel es una bici mixta, a medio camino entre una bici para carreteras más o menos asfaltadas y una bici de ciclismo de montaña. De hecho, bien podríamos haber escrito este artículo partiendo de la comparación entre una bici de XC de 29” y una gravel… Por cierto, ¿sabéis qué surge si fusionamos una rígida de MTB y una gravel? Pues, una “monster bike”… Pero de esto os hablaremos otro día.
Hay notables diferencias entre los dos tipos de bici, no obstante podemos utilizar una de ciclocross para gravel, pero no una de gravel para competiciones de ciclocross.
Es estable para terrenos pavimentados, además pueden incluir materiales que mejoran la absorción de los baches de la carretera (fibras especiales, elastómeros…) o pueden ser de carbono o aluminio.
Las bicicletas Gravel son versátiles todoterreno diseñadas para abordar una variedad de terrenos, desde carreteras pavimentadas hasta caminos de tierra.
Este tipo de bicis no están pensadas ni para competir ni para ir rápido. Su aparición en los últimos años está muy asociada al pedaleo del viajero o del transporte. Para que te hagas una idea, su hábitat originario son las bastas llanuras o terrenos ondulados típicos de la zona central de Estados Unidos, un territorio unido por multitud de “gravel roads” (carreteras sin asfaltar).
Suelen estar preparadas para montar alforjas.
Diseñadas específicamente para la competición en circuitos mixtos, las bicicletas Ciclocross presentan un diseño ágil y robusto. Con cuadros ligeros y frenos específicos para barro, son ideales para recorridos cortos y exigentes, destacándose en terrenos embarrados y desafiantes.
Como podéis ver, hay algunas similitudes entre los diferentes tipos de bicicletas. Aún así, si entramos al detalle y hablamos con expertos, está claro que hay muchas diferencias que no se ven a simple vista.

Tabla comparativa
| Característica | Bicicleta Gravel | Bicicleta Ciclocross |
|---|---|---|
| Geometría | Cómoda y estable para largas distancias | Ágil y nerviosa para circuitos cortos |
| Material del cuadro | Aluminio, acero o carbono (más pesada) | Carbono (más ligera) |
| Neumáticos | Más anchos (30-42 mm), tacos menos marcados | Más estrechos (hasta 33 mm), tacos pronunciados |
| Desarrollos | Amplio rango (doble o monoplato) | Menos polivalentes (doble o monoplato) |
| Manillar | Más ancho, parte baja abierta | Más estrecho, puntas rectas |
| Uso principal | Cicloturismo, rutas largas | Competición, circuitos exigentes |
BICICLETA GRAVEL VS CICLOCROSS DIFERENCIAS │Pros y Contras │ Consejos de Ciclismo
tags: #diferencias #gravel #y #ciclocross