Cuando se padece una hernia inguinal, es común preguntarse qué tipo de actividad física se puede realizar sin agravar la condición. Las personas que tienen una hernia inguinal no pueden realizar cualquier tipo de deporte con el fin de evitar que hagan algún ejercicio o esfuerzo que pueda acrecentar este problema. Pero esto tampoco debe ser sinónimo de tener que renunciar a la actividad física.
A continuación, exploraremos diversas opciones deportivas y actividades físicas que pueden ser seguras y beneficiosas para quienes tienen una hernia inguinal, siempre bajo la supervisión y aprobación de un médico.

Deportes Recomendados para Personas con Hernia Inguinal
Seguramente, si eres una de las personas afectadas por este problema de salud, te preguntarás ¿qué deporte puedo hacer si tengo hernia inguinal?
Estos deportes y actividades físicas que hemos comentado anteriormente son, en general, indicados para personas con hernia inguinal.
Caminata Moderada
Una de las mejores actividades físicas que se pueden practicar cuando se tiene una hernia inguinal es caminar de forma moderada. Este ejercicio debe realizarse de manera moderada, tanto en frecuencia como en intensidad. Es decir, se trata de estar en movimiento a un paso normal y no de entrenar para una maratón.

Natación y Actividades Acuáticas
La natación es otro de los deportes que se puede hacer si se tiene hernia inguinal. El agua, en general, es siempre un medio en el que la actividad física es beneficiosa para no tener que forzar articulaciones ni musculatura. No obstante, con este deporte, también se debe tener cuidado porque las actividades físicas que son muy repetitivas no suelen ser beneficiosas para las hernias inguinales.
Además de la natación, en el agua se pueden realizar otros deportes o actividades físicas que no suponen grandes riesgos para la hernia inguinal. Por ejemplo, está el aquagym, que es como una clase de mantenimiento de las que se hacen en las salas del gimnasio, pero que se desarrolla en la piscina.
De esta manera, se hace una tabla de ejercicios en el agua con la que es posible estar en forma sin tener que coger pesas o barras, que suponen un esfuerzo mayor que podría perjudicar a la hernia inguinal. Otra opción es el aquaeróbic, que es una clase de aeróbic en el agua.

Ejercicios Abdominales Hipopresivos
Sobre la conveniencia o no de hacer abdominales cuando se tiene hernia inguinal existe un gran debate. Sin embargo, sí es posible realizar este ejercicio, pero no todos los tipos de ejercicios abdominales valen porque el problema es el mismo que en todos los deportes: el impacto que puede tener en la zona.
Lo más adecuado es trabajar la musculatura del abdomen con los abdominales hipopresivos, que son más sencillos de realizar. Sus resultados son también mucho más efectivos que los tradicionales ejercicios que hasta ahora se practicaban para tener un vientre plano.

Los abdominales hipopresivos son unos grandes aliados para prevenir las hernias que se producen en la zona abdominal. Ayudan a fortalecer los músculos de esta zona. Del mismo modo que practicar deporte de manera regular.
Clases de Mantenimiento en el Gimnasio
Aunque anteriormente hemos comentado las ventajas del aquagym, la típica clase de mantenimiento que se realiza con un monitor en una sala del gimnasio también es posible hacerla. Pero hay que tener precaución con algunos ejercicios, como las abdominales y todos aquellos que supongan forzar la musculatura y articulaciones de la zona.
Si se quiere asistir a la clase de mantenimiento, se tendrá que optar por hacer los ejercicios sin pesas, barras, tobilleras o cintas y bandas elásticas, etcétera. Es decir, no es aconsejable utilizar cualquier accesorio deportivo que suponga peso o resistencia.
Bicicleta Estática
Al ejercitarse de esta forma, se reduce la presión que genera el impacto.
Entrenamientos de Fuerza Moderada
Utilizando el peso corporal, se pueden realizar ejercicios como sentadillas sin sobrecargar el abdomen.
Pilates y Yoga Adaptado
Clases específicamente diseñadas para personas con lesiones o condiciones preexistentes.
Recomendaciones Adicionales
Es crucial recordar que cada caso de hernia inguinal es único, y lo que funciona para una persona puede no ser adecuado para otra. Por lo tanto, es fundamental seguir estas recomendaciones:
- Consulta Médica: Antes de iniciar cualquier programa de ejercicio, es vital realizar una consulta médica. Te animamos a realizar revisiones periódicas con tu especialista y a buscar asesoramiento personalizado para garantizar que cada paso que des sea seguro y efectivo.
- Técnica Correcta: Utilizar una técnica correcta para levantar peso.
- Control de Peso: Reducir tu peso corporal si es necesario.
- Ejercicios Suaves: Realiza siempre con movimientos suaves, nada de movimientos bruscos.
- Precaución con el Peso: Nada de coger pesas y mucho menos realizar sobreesfuerzos al levantar el peso. Si se pretende hacer trabajo con peso y máquinas, se debe comenzar con el propio peso corporal.
- Deportes de Bajo Impacto: Deportes de bajo impacto siempre pueden ayudar con la lesión, mejorar nuestra flexibilidad y resistencia sin perjudicar la hernia.
HERNIA INGUINAL
¿Qué es una Hernia Inguinal?
La palabra hernia se utiliza cuando cuando un tejido sobresale de la cavidad a la que está confinado. Todo nuestro cuerpo está dividido en partes más o menos estancas, como medida de protección estructural. En la hernia inguinal, una parte del intestino atraviesa un punto débil en los músculos abdominales, invadiendo la ingle.
Hay dos tipos de hernias inguinales, una directa y otra indirecta. En las hernias inguinales directas el tejido intestinal pasa a través de una debilidad de la musculatura abdominal al área del conocido como triángulo de Hesselbach. En las hernias inguinales indirectas, el contenido abdominal protruye a través del llamado anillo inguinal interno.

Las hernias inguinales son bastante más comunes de lo que parecen y su tratamiento es bastante frecuente en la práctica quirúrgica. En principio, una hernia inguinal no tiene por qué ser peligrosa.
Síntomas de la Hernia Inguinal
La hernia inguinal se distingue fácilmente por una cuestión: el dolor. Este aparece a la hora de hacer ciertos gestos concretos: al inclinarnos, agacharnos, coger peso... Además del dolor, que se produce en la zona de la ingle y abdomen, también suele apreciarse un bulto en el pubis, que se hace más notable al estar erguido. Este bulto suele doler de forma muy intensa al tocarlo o al realizar alguna de las acciones que mencionábamos.
Antes de llegar a esto, el dolor puede ser más suave o producir una molestia, en los inicios de la hernia inguinal. En algunos casos, extraños pero posibles, en las mujeres, la hernia puede descender hasta los labios, produciendo un dolor en la zona alrededor de los genitales.
En el caso de que empeore y se produzca una estrangulación, se pueden tener náuseas y vómitos, fiebre y un dolor repentino y que va en aumento.
¿Hernia Inguinal es lo Mismo que Hernia Deportiva?
No, aunque podrían confundirse. Se conoce como hernia deportiva a un dolor crónico de la ingle pero que no es una hernia en realidad. No lo es porque no hay invasión de tejidos fuera de su cavidad. Este trastorno es más frecuente en los hombres e incluye un dolor crónico de la ingle que se acentúa con el ejercicio, la tos o los estornudos, de aquí la frecuente confusión.
También se puede experimentar dolor en la pelvis, en el escroto o los testículos. Una vez descartada la hernia inguinal, no existen razones claras para la aparición de la hernia deportiva, en muchos casos. Es un cuadro un poco más general y poco preciso, que recoge una situación variada más que una enfermedad acotada.
Existe la posibilidad de que la hernia inguinal remita por sí sola, si retrocede el tejido. No obstante, lo más común es que el médico recomiende la cirugía para reparar una hernia inguinal que es dolorosa o que se agranda. Lo que se hace es, básicamente, devolver el tejido abdominal a su sitio y sellar la abertura que ha permitido la protusión.
En general, esta operación no da problemas y es la única medida conocida con total seguridad de funcionar. En el caso concreto, la recomendación consiste en evitar esfuerzos abdominales excesivos, especialmente levantamiento de pesos, utilizando una postura correcta.
Causas y Prevención de las Hernias
Seguro que alguna vez al hacer algún esfuerzo has escuchado la frase “ten cuidado que te vas a herniar”. Esta advertencia no ha sido lanzada sin razón, ya que muchas de las hernias más comunes pueden ser provocadas por un sobreesfuerzo.
Una hernia se produce por el desplazamiento de una víscera o hueso, en el caso de la hernia de disco, de la estructura anatómica que normalmente la fija. En la mayoría de ocasiones suele reconocerse por una protrusión en la zona afectada y no en todos los casos provoca dolor.
Los más comunes causantes de los diferentes tipos de hernias suelen ser el sobrepeso y los esfuerzos físicos repentinos y exagerados. Para evitar su aparición, el mejor aliado para el cuerpo es el deporte y la alimentación saludable.
Las medidas de prevención para evitar las hernias son: Utilizar una técnica correcta para levantar peso y reducir tu peso corporal si es necesario.
Tipos de Hernias
- Hernia inguinal. Este tipo de dolencia se da de manera más habitual entre los hombres. Se identifica por un abultamiento en la ingle, que incluso puede llegar hasta el escroto. Por su parte, la hernia femoral se produce más entre las mujeres.
- Hernia discal.
- Hernia de hiato. Se trata de un desplazamiento de la parte superior del estómago, que empuja la pared abdominal a través de una abertura en el diafragma.
- Hernia umbilical. La hernia se forma en la zona del ombligo.
- Hernia quirúrgica. Este tipo de hernia que se produce a consecuencia de una cirugía abdominal.