Randy Mamola, el carismático expiloto de MotoGP, se despide de su emblemática Ducati biplaza tras 17 años de experiencias inolvidables. El estadounidense cederá el testigo a Franco Battaini y Fonsi Nieto, quienes se encargarán a partir de esta temporada de llevar a los invitados VIP a dar una vuelta en los diferentes Grandes Premios del calendario mundialista.
Ambos pilotos ya se estrenaron en el pasado Gran Premio de Italia, en Mugello, subiendo a Mark Webber -ex piloto de Fórmula 1- y Susie Wolff -ex piloto de automovilismo- a sus espaldas en una moto de dos plazas. Ahora, con sus 61 años, cierra una nueva etapa en su vida recordando el inicio de este proyecto.

Randy Mamola en su Ducati Biposto. Foto: motogp.com
El Origen de la Idea
«La idea original vino de mi antiguo jefe de equipo, Kenny Roberts. Se creó en un momento en el que se podían llevar las motos a casa y trastear con ellas. Hicimos el Twin Seater con Yamaha al principio», comentaba el piloto estadounidense, quien ya en 2005 se subía en la moto biplaza para dar una vuelta al trazado con los invitados más VIP del Mundial de MotoGP.
De hecho, pocos pueden decir que han llevado a una leyenda como Michael Schumacher a sus espaldas. En unas declaraciones con Speedweek recuerda ese momento y el comentario de Domenicalli antes de salir a pista con el campeón de F1.
“Por aquel entonces, Schumi estaba luchando con su Ferrari contra Alonso por el título de Fórmula 1. El Gran Premio de Fórmula 1 se disputó una semana después en Silverstone. Antes de empezar, el jefe de Ducati, Claudio Domenicali, me susurró: ‘Randy, si a Schumi le doblas el pelo, te mataré’”, recordaba Mamola.

Foto: motogp.com
Más de 6.000 Invitados y Anécdotas Inolvidables
Mamola estima que ha transportado a más de 6.000 personas, a veces más de 50 en un solo día. Randy Mamola calcula que ha podido rodar con cerca de 6.000 invitados entre personajes famosos y aficionados que pagaban entre 1.200 a 2.500 euros -que se donaba a Riders For Health- por una vuelta al trazado. De hecho, incluso subió a 100 personas en un mismo fin de semana, los viernes y domingos.
A lo largo de estos 17 años, Randy Mamola ha llevado a sus espaldas a personajes como El príncipe Harry, David Bisbal, Bernie Ecclestone, Matt Leblanc o Allan McNish.
Michael Schumacher & Randy Mamola riding Ducati at Mugello
Incidentes y Precauciones
En sus más de 6.000 vueltas a las diferentes pistas, el piloto tan solo ha tenido dos caídas debido a un neumático defectuoso que, más tarde, se retiraría de la competición. “Eso fue hace ocho o nueve años. Bridgestone tenía un neumático trasero que se retiró porque pilotos como Casey Stoner o Ben Spies se quejaron de él. Este neumático llegó hasta nosotros por un error. Me caí con mi copiloto en Barcelona y luego de nuevo en Silverstone. Desde entonces siempre hemos tenido un técnico de neumáticos con nosotros, antes de Bridgestone, y ahora de Michelin”.

Foto: motogp.com
Velocidad y Recuerdos
Entre sus mayores recuerdos, están las vueltas con Luca Cadalora, con quien llegó a tocar con la rodilla en el suelo: “Se me permitió dar dos vueltas rápidas con Luca Cadalora en Mugello. En la segunda vuelta empujé lo más fuerte que pude. Al final pensé que habría sido más rápido. Ambos tocamos el suelo con las rodillas. Luca dijo después que pensó que no sobreviviríamos a esa velocidad de manera segura… pero si el pasajero se comporta perfectamente, no lo percibes como una carga o lastre, todo va en armonía, como si de un pack se tratase”.
Los únicos requisitos para rodar con una biplaza son tener entre 18 y 60 años, pesar menos de 90 kilos y no problemas médicos de gravedad. Además, estas motos alcanzan gran velocidad, pese a llevar a dos personas en una misma máquina.
De hecho, Mamola reconoce que normalmente ruedan unos 20 segundos más lentos que las MotoGP, aunque la diferencia llegó a ser tan solo de 10 segundos en alguna ocasión: “Una vez logré el mejor tiempo de vuelta con un VIP en Valencia con el actor Richy Muller. Era talentoso, fuerte, no muy alto y buscaba un desafío. Estábamos solo 9 segundos del tiempo de la pole”.
Aunque Ducati construye una nueva Desmosedici Biposto cada año, el motor es de la época en que Valentino Rossi corrió para Borgo Panigale, cuando los motores eran más voluminosos y las motos más fáciles de manejar. Como regla general, la Biposto gira a unos 15-20 segundos del récord de la pista, sin embargo, Mamola explicó que dependiendo del pasajero empuja más o menos.
En todos los años que Randy ha conducido la biplaza solo se ha caído dos veces, una de ellas con pasajero. Aunque Randy Mamola nunca ha ganado un título de MotoGP, es uno de los pilotos más queridos. Su estilo de conducción era diferente a todos los demás, salvaje y rápido como quería la tradición estadounidense.
A pesar de haberse retirado hace treinta años, se ha mantenido unido al mundo de MotoGP: trabaja en el paddock, comenta las carreras y, sobre todo, conducía la Ducati Desmosedici Biposto antes del Gran Premio, poniendo a aficionados y famosos en el asiento trasero.
Esto al menos antes de la pandemia, porque desde 2020 el californiano dejó su trabajo a otros. La idea de una moto con un asiento para el pasajero se le había ocurrido a Kenny Roberts hace muchos años: «Era una época en la que aún podía llevarse las motos a casa y divertirse», explicó Mamola en declaraciones recogidas por Mowmag de Speedweek.
Recuerdos con Personalidades
De entre las más de 6.000 personas que han estado entre las manos de Mamola nos encontramos personalidades como Marc Gené, Keanu Reeves o el Príncipe Harry. Pero uno de los que Mamola recuerda bien es a Michael Schumacher.
«Schumi en ese momento estaba peleando con Alonso por el título de Fórmula 1, la próxima semana competirían en Silverstone. Recuerdo que antes de irme con Michael, Claudio Domenicali me dijo al oído: ‘Randy, si te caes con Schumi, te mato’”.
Algo parecido pasó con Bernie Ecclestone, el entonces presidente y director ejecutivo de la Formula One Management y Formula One Administration, cuando tenía 71 años. “Quedaban tres días para el GP de Portugal en Estoril. Cuando empezó a filtrarse la noticia de que Eccleston iba a subir al Biposto, fue un problema. Frank Williams y Flavio Briatore llamaron para convencerlo ‘Bernie, por favor dinos que no lo harás. ¡Es peligroso para tu vida!, pero ya se había decidido. Nunca había transportado una carga tan preciosa».

Foto: motogp.com
La Ducati Biposto en el CEV
De la misma forma que El Mundial tiene su particular espectáculo a dúo, de la mano de Randy Mamola y la Ducati Desmosedici Biposto, en el CEV tenemos nuestro propio espectáculo biplaza. Lo hemos visto repetidas veces en cortas secuencias con las tomas más espectaculares y sobre todo hemos tenido la oportunidad de recrearnos con esas piruetas y acrobacias equilibristas durante los shows televisivos que, a propósito del Gran Premio americano, ha montado El Ente Público hasta ahora cada vez que El Mundial ha visitado la pista de Laguna Seca.
Por un lado, dominio, temple, cálculo y control; por otro, experiencia, intuición, talento e imaginación. Todos estos ingredientes parecen imprescindibles para montar la exhibición que se muestra en el entreacto de cada carrera de El Mundial; sin embargo hay uno más que se antoja como esencial y que debe anidar en el propio carácter de un piloto tan peculiar: Ser un tipo divertido. Muy divertido.
Sí, Randy Mamola, el eterno segundo; también apelado como “El anfibio” por su asombrosa destreza bajo la lluvia. Tal vez Barry Sheene se llevaría la palma entre los simpáticos y también entre los transgresores, ¿pero divertido hasta el extremo de Mamola, un piloto que llegó a ser denostado por más de un cronista -y por alguno de sus rivales- al tildarle literalmente de “payaso” por obsequiar al público con cabriolas y figuras de fantasía para eludir el aburrimiento de unas “vueltas de la basura” pilotando en tierra de nadie, solo, hasta cruzar la meta?
Sí, efectivamente el Show de la MotoGP a dúo parece hecho a la medida de Randy Mamola. Bien, en España, en nuestro CEV, contamos con una particular versión de la Desmosedici Biposto de El Mundial personificada en una Kawasaki ZX-10, como la vigente campeona de Stock Extreme, y con el mismo apellido que la italiana. Una ZX-10 Biposto que pilota un personaje que, evidentemente, no proyecta la fama y popularidad del pecoso kaliforniano, pero que sin duda cuenta con todos esos atributos necesarios para tomar los mandos de este espectáculo, incluido, por supuesto, el apelativo de “Un Tipo Divertido”.
La ZX-10 Biposto no ha sufrido ninguna modificación esencial; incluso el freno trasero, a pesar de lo que cabría pensar, es de estricta serie, ni siquiera monta un latiguillo metálico. La realidad es que con este show no se busca ningún tiempo, ninguna vuelta rápida, sobre todo teniendo en cuenta que nunca llega a dar una completa, ni mucho menos una lanzada.
Efectivamente, el espectáculo de la Biposto arranca justamente delante de la parrilla formada para la carrera. Manolo Villaseñor.- A la moto de serie se le ha cambiado el muelle del amortiguador trasero, sustituyendo el de 8,5 mm que trae de origen por uno de 16; se ha adaptado la carrocería al circuito montando un carenado de fibra y también el escape, instalando uno de competición. Finalmente se ha atornillado un doble asa al tapón del depósito para que el pasajero pueda agarrarse con firmeza. Se debería de haber tocado la horquilla, pero como la moto no es sólo para dar espectáculo, tampoco se le hace una puesta a punto demasiado extrema.
Manolo Villaseñor: Ganador de la Challenge Yamaha en la temporada 2.001, categoría R-1 en la zona de Madrid. Nos dice que en la manga nacional de ese mismo certamen sólo pudo hacer cuarto al correr resentido por una caída anterior. Piloto destacado del entrañable Trofeo del RACE con dos terceros en años consecutivos. Su sentido de la diversión en las carreras llegaba hasta el extremo de proyectarlas a la inversa que cualquier piloto: Manolo Villaseñor entrenaba en las carreras del CEV con neumáticos de dibujo para después competir en el Trofeo RACE.
Aunque pudiera pensarse que Manolo da toda una lección a cada pasajero de cómo debe de comportarse en marcha antes de subir a la ZX-10 Biposto, lo cierto es que el invitado de turno se monta sin más y se agarra al asa del depósito. La única explicación que recibe es la de que el Show de la ZX-10 Biposto está concebido únicamente divertirse y nunca para pasarlo mal.
Manolo Villaseñor.- Sólo les indico que si en algún momento lo están pasando mal, que se suelten del asa y que se agarren a mí. Entonces yo aflojo y no hay más; porque no se trata de demostrar nada a nadie y sí de que estamos ahí para pasarlo bien. También les advierto de que, si no llevan mucho tacón en la bota, es posible que el pie se les vaya hacia adelante en las frenadas; eso es algo que noto enseguida porque dan con mis talones, aunque no me molesta.
Manolo Villaseñor.- La primera frenada me sirve de referencia para ver ya un poco por dónde va a ir el de detrás. Veo si hace movimientos raros, o si te va a ayudar, que no te ayude demasiado, porque te puede descolocar. Con todo ello, ya sé si con ese invitado se podrá ir algo más deprisa y si podremos hacer cosas más variadas. En cierta ocasión, en el circuito de Albacete, se subió un tipo de 120 kilos que se puso el único mono que tenemos de la talla 64. Cuando llegamos a la curva de El Garrote (ángulo cerrado), no se le ocurrió otra cosa que descolgarse para ayudarme a entrar en el viraje. Me hizo pasar un buen apuro, porque, como es de imaginar, la suspensión se hundió por completo. Al final, afortunadamente, pude controlar la moto. Ha habido otros que, yendo con la moto a una rueda, se han soltado de una mano para ir saludando; lo que supone un movimiento con el brazo que te descoloca y te obliga a bajar. También es muy frecuente que el pasajero escale por tu espalda en las frenadas; pero en algún caso han ido más allá: Dando la vuelta a Jerez con una chica detrás, tuve que soltar el freno porque me rebasaba literalmente por encima.
Luego el caso del Alcalde de Cheste, que es de los que intenta mantener la moto recta, vertical: me dio una paliza para poder ir entrando en todas las curvas. Las inercias con dos plazas son otras y, por tanto, la manera de controlar la Biposto al completo es muy diferente, y eso contando con un pasajero que se sincronice bien con el piloto. Los cambios de dirección son mucho más lentos, y para que resulten rápidos y efectivos tienen que hacerse siempre con la moto frenando. Sin embargo, al acelerar con dos plazas, resulta mucho más fácil levantar la moto y cambiarla de trayectoria. Por otro lado, no se puede hacer una frenada de la misma forma que pilotando en solitario porque se retorcería toda la moto.
MV.- Para darse una idea de hasta dónde se puede llegar, digamos que si consigues compenetrarte con el de atrás -como he llegado a hacerlo con un amigo- que me ayudaba sincronizando los movimientos, él también puede llegar incluso a tocar con la rodilla en el suelo. Se puede ir mucho más de prisa de lo que la gente se imagina, aunque no puedes tirar el tronco al interior, no te puedes mover mucho porque los brazos del que va agarrado atrás no te dejan.
La levantada de rueda es posiblemente la figura más clásica y también la más espectacular. Manolo suele hacerlo al salir en primera para cambiar a segunda con la nariz del carenado mirando al cielo. Y así se acaba la recta (hay que tener en cuenta que una ZX-10 hace más de 200 en esa marcha).
MV.- Resulta que cuando levantas la moto, la velocidad es de pongamos 70 por hora, y a la hora de bajar estamos a más de 200. Entonces tienes que guardar la precaución de que la moto vaya recta porque al tomar contacto la rueda delantera con el suelo, sufre un acelerón muy brusco que llega a sacar humo de la goma y a hacer chillar el neumático: el mismo efecto que se ve en el aterrizaje de un avión. La longitud del Caballito que hagas en la recta depende de cómo vaya el de atrás.
Sin embargo, a pesar su carácter exclusivamente lúdico y exhibicionista, no hay que despreciar las prestaciones en pista de la ZX-10 Biposto a plena carga. Cabría pensar que el lastre de un pasajero podría variar la geometría de la moto hasta convertir el pilotaje a dúo casi en un paseo por el circuito.
MV.- Sólo en una ocasión llegamos a dar tres vueltas completas en las que nos tomaron el tiempo de una salida lanzada. Fue en Albacete y marcamos un 1:47, suficiente para colocarnos en la parrilla de 600 de un campeonato autonómico. Y aunque ya digo que nunca te planteas bajar los tiempos, lo cierto es que las frenadas sí que son muy parecidas. Cuando no levanta la rueda, es muy común alcanzar los 250 en las rectas; y en Motorland ha llegado a leer en el marcador de serie de la ZX-10 la velocidad máxima que ha alcanzado: 270.
MV.- Lo que más les sorprende a los invitados es la frenada, y eso que el freno trasero no se usa demasiado, porque también se llega a levantar de atrás con dos plazas, entrando algunas veces un poco de lado…, aunque eso también le gusta a la gente. Una piloto aficionada que subió conmigo me comentó que le había cambiado los esquemas, porque me decía: “Primero paso contigo mi referencia de frenada, luego paso la referencia de un amigo, y cuando creo que ya vas a frenar, resulta que la moto hace todavía unos metros más”.
Randy Mamola y Manolo Villaseñor no han tenido aún oportunidad de mantener una charla para intercambiar impresiones sobre su particular experiencia, sin embargo, en lo que sí han coincidido es en llevar atrás a los mismos invitados. Curiosamente, Cristina Jordá (expareja de Fonsi Nieto) llegó a afirmar al bajarse de la ZX-10 Biposto que había ido más rápido con él que con el americano.
MV.- Nunca he tenido ocasión de conversar con Randy Mamola. Sí es cierto que le he visto porque su hijo ha venido a correr aquí, a España, pero no he tenido la oportunidad de hablar con él.
Manolo Villaseñor nos comenta que nunca ha sufrido ningún susto en estas exhibiciones, entre otras cosas porque, normalmente, pilota apenas a un 70% de sus posibilidades. Lo cierto es que al eventual pasajero le sobra con tan sólo un 50% de ese magistral pilotaje para vivir una excitante e inolvidable experiencia. Manolo Villaseñor justifica esta impresión diciendo que en la plaza trasera de la moto todo se vive con muchísima más intensidad, casi de una forma exagerada.
Randy Mamola (San José, California, Estados Unidos, 10 de noviembre de 1959) es un expiloto de motociclismo de velocidad estadounidense. En 500cc, Mamola ganó un total de 13 Grandes Premios y obtuvo 54 podios.

Trayectoria Profesional
La primera carrera de Mamola en el Campeonato del Mundo de 500cc fue en Suecia en 1979, pilotando una Yamaha. Su primera victoria en la categoría de 500cc fue en Bélgica en 1980 para Suzuki.
Mamola corrió con el equipo Yamaha de Kenny Roberts en 1986 y 1987. Cuando lo abandonó, se marchó a Cagiva para desarrollar su motocicleta de 500cc para el Campeonato del Mundo. Estuvo en Cagiva tres años, pero obtuvo un solo podio y los problemas económicos hicieron terminar su relación con el equipo.
La temporada de 1991 no participó en el Campeonato del Mundo. Posteriormente, Mamola trabajó como comentarista en las competiciones del Campeonato del Mundo de Velocidad para la cadena de televisión Movistar MotoGP.
Randy Mamola empezó a colaborar económicamente con Save the Children en 1986. En viajes a África, vio que las motocicletas que se usaban para el transporte de material sanitario en áreas remotas se averiaban y abandonaban por no poder mantenerlas. En 1996, fue uno de los fundadores de Riders for Health, una organización que ofrecía motocicletas y entrenamiento a proyectos que diesen servicios sanitarios a la población rural africana.
Mamola, que nació en Santa Clara en California en 1959, ha sido calificado como el mejor piloto que nunca ganó un campeonato del mundo. Consiguió el honor de ser 4 veces subcampeón de 500, en 1980, 1981, 1984 y 1987.
Durante su dilatada carrera corrió con Suzuki, Honda, Yamaha y Cagiva, pero siempre le persiguió el estigma de ser un niño travieso y mimado. Randy es uno de los pilotos mas recordados por el publico, porque siempre estaba dispuesto a hacer espectáculo con caballitos, weelies y todo un completo repertorio de acrobacias.
Acabó su carrera de piloto corriendo para Cagiva, en tres temporadas probó todas las marcas de neumáticos y durante su primer año realizó unas derrapadas con sus Pirelli que levantaban verdaderos clamores en las gradas. Actualmente es el encargado de pasear a personalidades en los GP a lomos de una Ducati Biposto, contando entre sus pasajeros al mismísimo Michael Schumacher. A la vez lleva adelante el proyecto Riders for health, que recoge fondos para mantener en marcha vehículos en África que ayudan al desarrollo de países como Gambia, Zimbabwe o Nigeria.