Llantas Tubeless para MTB: ¿La Mejor Opción? Ventajas y Desventajas

Cuando pedaleas de forma regular, la elección del sistema de cubiertas MTB puede marcar una gran diferencia en el rendimiento, la seguridad y la comodidad. Aunque el sistema tubeless está muy generalizado en el mountain bike, todavía hay muchos ciclistas que prefieren ser fieles al clásico sistema de cámaras de aire. En la entrada de hoy te explicamos los tres sistemas principales de cubiertas MTB para que elijas con cabeza antes de iniciarte.

El sistema tubeless permite rodar sin cámara y minimizar el riesgo de pinchazos. No obstante, presenta algunos inconvenientes: las cubiertas tubeless son caras, requieren líquido antipinchazos, un fondo de llanta sellado, mantenimiento frecuente y una instalación más complicada. Por eso, muchos ciclistas siguen optando por las cámaras de aire debido a su simplicidad de uso y ausencia de mantenimiento.

Antes de decidir si el sistema tubeless es la mejor opción para tu bicicleta de carretera, conviene valorar sus principales ventajas e inconvenientes.

Comparamos cuáles son las diferencias entre las distintas cámaras / Butilo-Látex-TPU

¿Qué es el Sistema Tubeless?

Tubeless alude al sistema de rueda que funciona sin cámara interna. Es decir, un conjunto hermético de llanta y neumático donde se aloja el aire y donde se introduce líquido sellante para tapar rápidamente perforaciones o pinchazos. Este sistema requiere el uso de llantas y neumáticos específicos.

El tubeless es el sistema antipinchazos más común para ruedas de bicicleta. En Mountain Bike la tendencia generalizada, pero en modalidades como Gravel o Carretera , cada vez son más los ciclistas que tubelizan sus ruedas. Además de ser una solución fiable contra los pinchazos, aporta otros beneficios que tienen que ver con el comportamiento de la bici y el rendimiento del ciclista.

El primer sistema tubeless para ruedas de bicicleta lo patentó la marca francesa Mavic en 1999. Es el Universal System Tubeless o UST tubeless, en el que la rueda tubeles y la cubierta tubeless están diseñados de forma conjunta, de tal forma que el talón del neumático encaja perfectamente en la forma que tiene la pared del aro. Así, garantizan la estabilidad del neumático y el sello de la unión.

Podemos encontrar una cubierta convencional con cámara, tubeless (UST) y tubeless ready (TLR). En función de nuestras necesidades y uso de la bicicleta nos convendrá más un tipo u otro de neumático.

Conviene recordar que los sistemas UST y TLR necesitan llantas (ruedas) específicas para poder ofrecer el cien por cien de sus propiedades. La clave está en cómo se mantiene el aire dentro de la rueda y qué tipo de montaje utiliza la cubierta MTB sobre la llanta.

Tipos de Cubiertas MTB

  1. Cubierta con Cámara: Es el sistema tradicional: la cubierta (parte externa) se monta sobre la llanta, y dentro se coloca una cámara de aire que es la que mantiene la presión. Una gran ventaja de este tipo de cubierta MTB es que se puede colocar sobre cualquier tipo de llanta (rueda). En competición, las cubiertas MTB con cámara son muy apreciadas porque son más ligeras. Suelen ser más vulnerables a los pinchazos y a los pellizcos con la llanta (“llantazos”), pero el abanico de modelos es muy grande y suelen ser la opción más económica. Para evitar los pinchazos, se suelen inflar a mayor presión para evitar los comentados pellizcos de la cámara con la llanta.
  2. Cubiertas Tubeless (UST): Son cubiertas diseñadas para funcionar sin cámara, sellando el aire directamente contra la llanta. El sistema UST (Universal System Tubeless) fue estandarizado por Mavic y requiere llantas específicas. Dentro del mercado, es la opción más sofisticada y más segura contra los pinchazos. Durante el inflado, pueden inflarse tal cual o insertando un líquido anti pinchazos en su interior antes de meter el aire. Si añades el líquido antipinchazos, “una gran ventaja”, conseguirás reducir a casi el 100% el riesgo de pinchar. Además, el riesgo de llantazo se elimina por completo ya que no hay cámara que pellizcar.
  3. Cubiertas Tubeless Ready (TLR): Son las cubiertas especialmente diseñadas para usarse sin cámara, pero que no son completamente estancas por sí mismas. Requieren líquido sellante y una llanta compatible para lograr una correcta estanqueidad. Con el TLR se busca una síntesis entre los tipos de neumáticos anteriores. Básicamente lo que se pretende es la fiabilidad anti pinchazos del UST y la ligereza de las cubiertas convencionales. Con las Tubeless Ready se reduce el peso a expensas de que el neumático sea menos resistente, especialmente en los flancos.

Ventajas de las Llantas Tubeless

  • Solución Antipinchazos Muy Fiable: La unión entre neumático, llanta y líquido antipinchazos forma un sistema sellado y opaco. Si está bien instalado, no debe tener fugas de aire ni de líquido. En caso de perforación de la cubierta, el líquido se seca en contacto con el aire y solidifica, taponando el orificio en cuestión de segundos.
  • Menor Riesgo de Pinchazos: Al quitar la cámara, evitamos el pellizco, que es una de las causas más frecuentes de pinchazo, al quedar aprisionada entre la cubierta y la llanta por impactos fuertes. Y, si llevamos líquido sellante, este tapona los pinchazos de pequeño diámetro.
  • Mayor Agarre y Tracción: El empleo de tubeless permite rodar con presiones más bajas sin riesgo de destalonar. La superficie de contacto del neumático con el terreno será mayor, por lo que ganarás en agarre y tracción.
  • Rebaja el Peso: Al prescindir de cámara de aire, ahorrarás entre 100 y 150 g por rueda. Una cubierta sin cámara está entre los 100 y 150 gramos menos que una tradicional.
  • Mayor Confort: Podemos llevar los neumáticos con menor presión de aire, porque no hay cámara que podamos pellizcar y porque los talones o laterales de la cubierta suelen estar reforzados. En ciclismo de carretera, las ventajas de llevar menos presión también son aplicables. Cuando las condiciones del firme lo requieren, tenemos la opción de bajar las presiones con más seguridad que con los neumáticos con cámara.

Desventajas de las Llantas Tubeless

  • Requiere Más Mantenimiento: La instalación de un rueda tubeless resulta más compleja que una convencional. El rellenado con líquido sellante no es sencillo para un novato. Con el paso del tiempo, el calor o la falta de movimiento (si dejas de montar en bici unas semanas) se seca y pierde sus propiedades. De forma preventiva, es conveniente hacer un cambio de líquido sellante cada 2 o 3 meses. El líquido, al secarse, puede llegar a pegar los flancos del neumático y complicar el montaje y desmontaje del mismo.
  • Es Más Caro que una Rueda Convencional: Las cubiertas y ruedas específicas, el líquido, las válvulas y la cinta de fondo de llanta (en el caso de que la necesites para transformarla)... Todos estos elementos suponen un gasto extra en comparación con una rueda convencional. A todo ello, suma la compra de un bote de líquido sellante en cada recarga. Además, si tu bicicleta ya tiene unos años, es probable que sus llantas no sean compatibles con el sistema tubeless. En ese caso, deberás adquirir unas compatibles nuevas o embarcarte en el proceso, no siempre fácil ni posible, de compatibilizar las tuyas.
  • Pérdidas de Presión Frecuentes: A priori, el tubeless es un sistema hermético, pero el aire no está tan encerrado como en una cámara convencional. Tener la bici parada también afecta a la eficacia del tubeless. La inactividad incrementa las pérdidas de presión con respecto a una cubierta convencional. Además, el líquido perderá propiedades o, directamente, se secará. Por ello, recomendamos el tubeless para ciclistas que salgan con frecuencia, varios días a la semana. Además, en los neumáticos sin cámara es más probable que se produzcan pequeñas pérdidas de aire, por lo que debemos mantener el líquido sellante siempre en perfectas condiciones. Esto nos obliga a comprobar la presión de los neumáticos cada dos meses como mínimo.
  • Las Reparaciones son Más Complejas: Pinchar con una cubierta tubeless es mucho más complicado que con una con cámara. Pero esto no quiere decir que no ocurra nunca. Cuando sucede, de hecho, es más complicado taponar la fuga de aire. Podemos encontrarnos con diversas circunstancias. Puede que el líquido sellante esté seco, o que no haya suficiente cantidad en la rueda. O puede que el agujero sea tan grande que el líquido no sea suficiente. Si algo de esto ocurre, habrá que realizar reparaciones de urgencia. Por ejemplo, usar mechas o instalar una cámara de aire, retirando previamente el líquido.
  • Dificultad de Montaje: Al montar por primera vez o cambiar una cubierta tubeless, es difícil talonarla incluso con una bomba de pie y casi imposible con una minibomba. Al tratarse de un sistema que necesita de un sellado hermético, y teniendo en cuenta que los neumáticos tubeless ready son ligeros pero, al mismo tiempo, más porosos, es el líquido sellante el que tapa cualquier pérdida de aire.

Mantenimiento del Sistema Tubeless

La principal precaución con el sistema tubeless es mantener activo el líquido sellante, pues, sin este, perdemos gran parte de la protección antipinchazos. Hay que reponerlo cada dos o tres meses, según el líquido que utilicemos. Pero no es necesario destalonar para renovar el líquido, pues se puede reponer por la válvula, quitando el obús.

No dejéis que las ruedas pierdan mucha presión, pues, cuando se desinflan, entra con facilidad el aire exterior y se seca el líquido muy rápidamente. Una rueda tubeless pierde aire, porque la estanqueidad total no es posible. Es conveniente revisarlo antes de cada salida.

A pesar de su alta fiabilidad, ningún sistema es efectivo 100%, por lo que es muy recomendable llevar siempre repuestos y herramientas para solucionar un posible pinchazo o raja. Aparte de llevar una cámara, parches, bomba y/o CO2, también es conveniente llevar algún sistema de reparación para cubiertas tubeless como las mechas tubeless o el kit Mammoth para recauchutado en frío.

Si no las evitas, te enfrentarás a problemas y averías como las siguientes:

  • El líquido sellante se ha secado y se ha pegado al neumático. Es un problema frecuente cuando no has salido desde hace tiempo, o como consecuencia del calor. Si esto ocurre, desmonta el neumático y moja con agua caliente las zonas con restos de líquido solidificado. Puedes ayudarte de un cepillo suave para frotar y retirar los restos.
  • Los flancos del neumático tubeless se pegan y no permiten desmontar la cubierta. Este es un problema más engorroso que requiere tiempo y maña para solventarlo. Ayúdate de varios desmontables para despegar los flancos y separar las partes pegadas. Si siguen adheridas, introduce agua caliente por alguna rendija de la llanta con ayuda de una jeringuilla, con cuidado de no perforar el neumático.
  • La válvula se ha obstruido con el líquido. Se trata de un auténtico quebradero de cabeza para todo usuario del tubeless. El líquido seco ha acabado obstruyendo la válvula y no se puede inflar la rueda con normalidad. Prueba a desmontar la válvula, retirando el obús, y lávala cuidadosamente. Limpia también el agujero de la llanta y su entorno. Si persiste el problema, sustitúyela por una nueva.
  • El líquido no sella al pinchar. La causa de este problema puede ser que el líquido se haya secado, o que la cantidad no sea suficiente. En una rueda de 29'', deberías emplear entre 80 y 100 ml; en ruedas de 27,5'', unos 60 ml. Gira rápidamente la rueda. Tapa el agujero con una mecha. Si sigue perdiendo aire, puedes introducir una mecha reparadora de tubeless con ayuda de un punzón.

¿Cómo Tubelizar tus Ruedas?

La operación de tubelizado de ruedas no es complicada. Sólo habrá que seguir una serie de recomendaciones y no saltarse los pasos de este proceso.

Herramientas Necesarias

  • Llantas y cubiertas tubeless.
  • Una bomba de pie o compresor específico para bici.
  • Llave de obús de válvulas. Suele venir con el kit de herramientas tubeless. Se trata de una pequeña llave circular con la que liberarás el obús de la válvula para introducir el líquido por ella.
  • Jeringuilla. La operación de entrada del líquido por la válvula se puede hacer limpiamente y de forma precisa con una jeringuilla con escala de capacidad dibujada.
  • Líquido sellante tubeless. Podrás encontrarlo en cualquier tienda de bicicletas. Te recomendamos buscar el específico de tu modalidad o bicicleta (para MTB o carretera). En el recipiente viene indicada la cantidad que deberemos echar a cada neumático, en función de su diámetro o ancho.

Pasos a Seguir

  1. Contando con cubiertas y llanta tubeless, desmonta la rueda de la bici y libera de aire la rueda, extrae la cámara si aún la usas y desmonta el neumático.
  2. Instala la nueva válvula en el agujero destinado a ella.
  3. Ubica la válvula en la parte inferior de la rueda y extrae su obús con la llave específica.
  4. Seguidamente, y con cuidado, inyecta el líquido sellante con ayuda de la jeringuilla y un latiguillo unido a su boquilla.
  5. Una vez introducido el líquido, cierra la válvula con su obús e infla la rueda.
  6. Con la cubierta talonada, gira con tus manos la rueda de un lado a otro y hacia arriba o abajo.
  7. Recuerda que con tubeless puedes rodar con presiones algo más bajas.
  8. Monta la rueda en la bici ¡y a rodar!

Tipos de Llantas

Las llantas hooked son las clásicas con «gancho» interno y suelen aceptar tanto cámara como tubeless, con un margen de presión algo más amplio. El principal riesgo de las llantas hookless aparece cuando se combinan con cubiertas demasiado estrechas o cuando se infla por encima de la presión máxima indicada por la marca.

Consideraciones Adicionales

  • Cantidad de Sellador: La cantidad de sellador tubeless en carretera varía según el ancho del neumático. Como referencia, se recomienda usar entre 50 y 60 ml por rueda en cubiertas de 25 a 28 mm, y aumentar a 60-80 ml en medidas más anchas como 30 o 32 mm.
  • Revisión del Líquido: Revisa el nivel de líquido cada 3-6 meses. El clima caluroso y las cubiertas porosas pueden acelerar la evaporación. Este líquido suele mantenerse efectivo entre 3 y 6 meses, dependiendo de la temperatura, el uso y los pinchazos que haya tenido que sellar.
  • Elección del Sellador: A la hora de elegir un sellador, es importante que sea específico para alta presión, que funcione bien en el rango de temperaturas en el que ruedas y que tenga buena capacidad de sellado.
  • Fondo de Llanta: Por último, el fondo de llanta es clave para evitar fugas por los orificios de los radios, especialmente en ruedas de carretera con alta presión. Uno de los fallos más comunes, y que casi le cuesta una llanta a David Mozos, es descuidar el fondo de llanta: en carretera las altas presiones lo estiran sobre los agujeros de los radios y, si está dañado o envejecido, el aire y el líquido se cuelan dentro de la llanta.

Tabla Comparativa: Sistemas de Cubiertas MTB

Característica Cubierta con Cámara Cubierta Tubeless (UST) Cubierta Tubeless Ready (TLR)
Riesgo de Pinchazos Alto Muy Bajo Bajo (con líquido sellante)
Peso Ligero Medio Ligero
Costo Bajo Alto Medio
Mantenimiento Bajo Medio Medio
Complejidad de Instalación Fácil Media Media

En MTB y Gravel, el sistema tubeless para llevar las ruedas de la bici sin cámara es incuestionable. Aparte de las mejoras en la conducción, con un mantenimiento adecuado, podemos estar años sin pinchar. En carretera, sus ventajas también son evidentes, al menos para los ciclistas aficionados y cicloturistas. Solo para ciclistas muy exigentes o en competición, siguen primando las altas presiones que se alcanzan con los tubulares y algunas cubiertas con cámara de última generación.

Nosotros somos usuarios de tubeless y siempre lo recomendamos. Si estás cansado de pinchazos o no quieres tener que preocuparte por ellos, existen neumáticos que lo evitan.

¿Estás pensando en tubelizar tus ruedas? ¿Tienes dudas o problemas con este sistema?

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