La KTM Duke roja es una motocicleta que no deja indiferente a nadie. Su diseño polarizante y diferente a lo que estamos acostumbrados la convierte en una moto que llama la atención allá por donde pasa. La estética es subjetiva, pero la Duke destaca por su presencia y carácter único.

Diseño y Estética
Atrás quedaron los diseños más simples de la primera generación de la KTM 125 Duke. Los modelos actuales presentan detalles que potencian una imagen de alta calidad. Los austriacos ofrecen esquemas de colores similares, incluyendo una versión con llantas de aluminio pintadas en negro brillante.
La KTM Duke se percibe como una moto bien proporcionada, con una presencia notable. No es una moto compacta con ruedas pequeñas, pero tampoco es un mamotreto enorme y pesado. A nivel visual, los órganos mecánicos cobran protagonismo, estando casi todos a la vista. La línea de escape, aunque visible, tiene dimensiones reducidas y está bien integrada.
Sin embargo, hay algunos detalles que pueden no gustar a todos, como una tapa de plástico entre los asientos que puede parecer mal rematada en los bordes. Afortunadamente, este detalle está en un lugar poco visible.
Ergonomía y Confort
A los mandos, la KTM 125 Duke se siente como una naked con un punto cañero. La postura es levemente al ataque, cargando algo de peso en las muñecas, pero sin ser exagerado ni incómodo. El asiento, situado a 830 mm del suelo, tiene una forma trapezoidal y un mullido algo duro que favorece el confort en tiradas largas por carretera. Las formas del tanque de combustible son ergonómicas y permiten un buen contacto con las piernas.
El manillar está bien resuelto, con piñas y botoneras de alta calidad percibida y retroiluminadas. Los retrovisores tienen el brazo de goma blanda tapando la varilla de metal, ofreciendo buena visibilidad. Sin embargo, los puños de goma de los manubrios desmerecen un poco el frontal.
Una carencia notable es la falta de una toma USB para cargar dispositivos electrónicos, aunque KTM la ofrece como opción por un precio razonable.
Experiencia de Conducción
La KTM Duke destaca por la finura y ausencia de resistencia que ofrecen todos los mandos de la moto. Para algunos, esta sensación de ausencia total de esfuerzo físico puede ser muy atractiva, mientras que otros pueden preferir un tacto más rudo y que requiera más implicación física.
En ciudad, la moto es dócil, fina, suave y fácil de manejar. El motor tiene un tacto muy progresivo, casi eléctrico, sin brusquedades ni tirones. La gestión electrónica del acelerador modula y suaviza las órdenes que se le dan al puño del gas.
La agilidad del conjunto es otro aspecto destacable. La moto es viva de reacciones y reactiva a las insinuaciones sobre el manillar. Lo que puede penalizar un poco en ciudad es el ancho manillar y los espejos retrovisores, que dificultan el filtrado entre el tráfico.

Es una moto austera, con consumos que rondan los 2,5 litros cada 100 km en ciudad, lo que, combinado con un depósito de 11 litros, permite olvidarse de las visitas a la gasolinera.
En Carretera
En carretera, destaca la voluntariedad del motor de 125 cc. Aunque no es muy grande, trabaja con empeño para empujar y llevar lo más rápido posible. La potencia puede ser insuficiente para una conducción deportiva en carreteras viradas y puertos de montaña, pero en carreteras lentas, su bajo peso y agilidad la hacen muy divertida.

La ciclística de la moto es formidable. Los frenos tienen un tacto progresivo y dosificable, sin necesidad de aplicar mucho esfuerzo sobre la maneta. Las estriberas están elevadas, permitiendo tumbar la moto tanto como se quiera. La suspensión, con un tarado más blando y cómodo para el día a día, es lo suficientemente firme para evitar movimientos parásitos en tramos de curvas.
En Autovía
La KTM Duke sorprende gratamente en autovía, alcanzando los 100 km/h con solvencia y rapidez. Con el gas a fondo y agachado sobre el tanque, se pueden alcanzar los 120-123 km/h reales, lo que permite no ser un estorbo ni un peligro. La ergonomía y el mullido del asiento también contribuyen al confort en autovía.
El faro de LED proporciona una buena iluminación en noche cerrada, con una luz blanca y clara que se distribuye por la carretera y la cuneta. A altas velocidades, pueden aparecer ligeras vibraciones en manos y piernas. La protección aerodinámica es nula, como es de esperar en una naked.
KTM 390 Duke
La KTM 390 Duke es la naked de media cilindrada de la marca austriaca, inspirada en la 1390 Super Duke R. Recibe unas nuevas pinzas de freno WP, conectividad de serie y unos gráficos diferentes, manteniéndose como una de las motos de mayor calidad entre las naked específicas para el carnet A2.
La 390 Duke monta un potente motor monocilíndrico de 399 cc el cual declara una potencia de 44 CV y que está dotado de un eje contrarrotante con el que se logra minimizar las vibraciones. Se trata de un propulsor muy avanzado que además incorpora un acelerador electrónico y embrague antirrebote, lo que supone toda una garantía a la hora de realizar reducciones en conducción deportiva. De serie incluye control de salida y tres modos de conducción: Street, Rain y Track; mientras que el quickshifter bidireccional es opcional.
El chasis está compuesto por un entramado de tubos de acero al que va unido un subchasis de aluminio que ofrece un alto nivel de rigidez. El basculante asimétrico permite la ubicación del silencioso y a él va anclado en posición lateral el amortiguador trasero. Las suspensiones son de gran calidad y están compuestas por una horquilla WP Apex con barras de 43 mm y regulable en compresión y extensión, y por un amortiguador trasero sin bieletas con posibilidad de ajuste en extensión y precarga. La principal novedad en 2026 están en la instalación de unas pinzas de freno WP FCR4, la delantera radial de cuatro pistones. Se mantiene el ABS desarrollado por Bosch con funcionalidad en curva y con modo Supermoto para sacar el máximo partido en conducción deportiva.
La instrumentación está compuesta por una pantalla TFT de 5" con numerosa información, ordenador de a bordo y con conectividad a través de la app MyRide de manos libres. Tiene un modo de visualización llamada Track y se maneja con una nueva botonera situada en el manillar izquierdo.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 398.7 cm³ |
| Potencia | 45 cv |
| Peso | 165 kg |
| Carnet | A-2 |
Conclusión
La KTM 125 Duke ofrece una experiencia de conducción premium y cuidada en un formato compacto. Su precio es superior al de sus rivales, pero se justifica por la calidad de sus componentes y su rendimiento. Es una opción ideal para aquellos que buscan una moto de 125 cc con un toque distintivo y una experiencia de conducción superior.
La KTM 125 Duke es un poquito más cara que sus principales rivales premium en el segmento: la Yamaha MT-125, la Aprilia Tuono 125 y un pasito por detrás, la Honda CB 125 R.
Es cara para ser “solo” una 125? respuesta corta: sí. Respuesta larga: estás pagando un precio justo y acorde a la moto que te estás llevando. No hay ningún señor en Mattighoffen guardándose una bolsa con el símbolo del dólar llena de billetes por cada una de estas que venden. Por ese precio te llevas posiblemente la mejor moto de 125, con un motor que corre mucho para el tamaño que tiene y una parte ciclo sobredimensionada y capaz de digerir toda esa potencia y más.