El ciclismo en el País Vasco tiene una rica historia, marcada por competiciones emblemáticas y corredores legendarios. Uno de los eventos más destacados es el Gran Premio San Sebastián, conocido durante mucho tiempo como Vuelta al País Vasco.

Pelotón en la Vuelta al País Vasco.
Orígenes y Primeras Ediciones
La primera edición de la Vuelta al País Vasco fue organizada por el periódico bilbaíno "Excelsior" en 1924, siendo sus impulsores Jacinto Miquelarena, director del mismo, y el conde de Villalonga, ex-presidente del Athletic Club. El Jefe de carrera fue Antonio Bandrés, precursor del deporte en Bizkaia. La prueba, conocida durante mucho tiempo como Vuelta al País Vasco, nació en agosto de 1924 bajo el nombre de Gran Premio Excelsior ya que fue la gran promoción de lanzamiento de aquella nueva cabecera.
El "Gran Premio Excelsior", como fue conocida esta I edición, se desarrolló en tres etapas: Bilbao-Pamplona, Pamplona-San Sebastián y San Sebastián-Pamplona, en un completo recorrido por todo el territorio vasco y contó con 38 participantes entre los que se encontraban grandes corredores internacionales como los hermanos Pelissier y todas las figuras del ciclismo vasco, como Jáuregui, Segundo Barroetabeña, Cesáreo Sarduy o Domingo Gutiérrez.
El éxito de esta primera edición hizo que el periódico parisino "L'Auto" la incluyera en el calendario internacional de grandes pruebas.
La II Vuelta tuvo también, en tres etapas, un completo recorrido: Bilbao, Sodupe, Okondo, Llodio, Orduña, Murgia, Vitoria, Salvatierra, Altsasu-Alsasua, Etxarri-Aranatz, Lizarraga, Estella, Puente La Reina, Legarda, Pamplona, Aoiz, Auritz-Burguete, Orreaga-Roncesvalles, Ibañeta, Arnegui, Donibane Garazi, Larceveau, Mauleón, Donapaleu, Hasparren, Cambo, Baiona, Biarritz, Donibane Lohitzun, Donostia, Itziar, Deba, Lekeitio, Arteaga, Gernika, Bermeo, Sollube, Mungia, Plentzia, Algorta y Bilbao, totalizando 670 kms.
Participantes de la primera edición
- Martín Salazar
- José Miner
- Domingo Gutiérrez
- Fernando Ibáñez
- Eduardo Rubio
- Segundo Barroetabeña
- Miguel Mussió
- Guillermo Antón
- Demetrio del Val
- Jaime Janer
- Victorino Otero
- Teodoro Monteys
- Ricardo Montero
- Juan de Juan
- Esteban Espinosa
- Pedro Sorriguieta
- Félix P. Ecenarro
- Mariano Moreno
- Henri Pelissier
- Francis Pelissier
- Víctor Fontán
- Henri Collé
- Lacquehaye
- Manuel L. Castro
- Manuel Fernández
- Enrique Aguirre
- Lucas Jáuregui
- Isaías Ruiz
- Graciano Ezeiza
- J. Brunier
- J. R. de B.
- Ramos Olivares
- José Arechavaleta
- Ramón Arbeláiz
- Simón Tequi
- Francisco González
- S. Aseguinolaza
Evolución de la Carrera
Las siguientes ediciones pasaron a tener cuatro etapas, disputándose cinco a partir de 1935. Tras largos años de silencio -no obstante tras varios intentos de reanudar la prueba (1947, 1949, 1950)-, en 1969 la sociedad "Bicicleta Eibarresa", fundada en 1952, recupera la Vuelta, incorporándose el Trofeo a la Regularidad; en la edición de 1935 se incluyó el Premio de la Montaña, suprimiéndose la clasificación "nacional". La carrera pasa a llamarse, hasta 1973 en que se decide separar ambas pruebas, "Vuelta al País Vasco-Bicicleta Eibarresa", bajo el patrocinio principal del diario "La Voz de España", hasta 1980, año de la desaparición del periódico donostiarra y al que suceden en el patrocinio "Banco Guipuzcoano" y "El Diario Vasco". En 1976 se introduce la cronoescalada de San Marcial y se suprimen las bonificaciones.
En la XXXV Vuelta al País Vasco, celebrada en 1995, participaron 18 equipos y 171 corredores.
En un origen, se disputó en agosto durante unos pocos años y también hubo una edición en la II República que no tuvo continuidad por la Guerra Civil. En 1969, ya avanzada la dictadura, regresó fusionada con la Bicicleta Eibarresa, nacida en 1952, y se colocó en abril en el calendario internacional.
“El diario bilbaíno 'Excelsior' organiza para los días 7, 8, 9 y 10 de agosto próximo una interesante prueba ciclista a través del País Vasco, con el fin de fomentar no solamente este 'sport' sino también el turismo. La carrera se disputará en las tres etapas siguientes: Bilbao-Vitoria-Pamplona; Pamplona-Bayona-San Sebastián; San Sebastián-Guernica-Bilbao”, se podía leer en una reseña publicada en la prensa generalista de la época, en la que se anunciaban “10.000 pesetas en premios”.
Ricardo de Irezabal y Joaquín Miquelarena estaban detrás de 'Excelsior', del que quedan poquísimos ejemplares en las hemerotecas. En 1931 le sucedió una cabecera llamada 'Excelsius' y en 1937 la Guerra Civil acabó con el proyecto.
Aquel 1924, la primera carrera ciclista vasca se ubicó al término del Tour de Francia, que ya por entonces se corría en julio, y cuatro días después de un Campeonato de España de 100 kilómetros con recorrido de Bilbao a Elorrio y vuelta.
Un ejemplar de 'Excelsior' de 1927, es decir, de la cuarta edición de la carrera, recoge algunas pistas de cómo era la organización. Los ciclistas debían escribir por carta una solicitud y dejar de fianza 10 pesetas que luego podían recuperar si competían efectivamente. El periódico recordaba a los participantes con un mensaje titulado '¡Hace falta pasaporte!' que la prueba cruzaba la muga con Francia y que era impepinable tener la documentación en regla.
Otros periódicos que sí se conservan publicaron el reglamento del primer Gran Premio Excelsior de 1924. Los ciclistas no podían compartir bebidas o alimentos, o recogerlos de terceros. Solamente podían avituallarse en “fuentes o ríos” con sus propios medios además de en los puntos oficiales habilitados al efecto. Tampoco era posible compartir material y únicamente se permitía el cambio de bicicleta para accidentes graves.
“Cada corredor se procurará su hospedaje y alimentos”, se planteaba igualmente. Ahora bien, se les prometía “pollos, merluza, café, limón o pan” en los controles fijos. Pero no en Francia, por donde circulaba buena parte de la segunda etapa. Allí la organización no garantizaba nada.
¿Y las máquinas? “Las bicicletas de los corredores inscritos serán precintadas”, se indicaba. Los ciclistas tenían que llegar a la salida con una hora de antelación para que la bicicleta fuese comprobada. También se hacían comprobaciones en meta. El final, por cierto, sería indicado “notoriamente” un kilómetro antes de que se produjera.
La nueva carrera levantó gran expectación y recibió un fuerte apoyo público en forma de subvenciones. La Diputación de Bizkaia puso 2.500 pesetas, la de Gipuzkoa 2.000 pesetas y la de Álava 1.000 pesetas. No consta aportación alguna de la de Navarra, lugar de finalización de la primera de las etapas. En la vecina Cantabria la prensa criticó con dureza que sus autoridades locales no subvencionarán con igual entusiasmo las pruebas de velocípedos.
Y llegó el gran día. 39 corredores se presentaron en la salida del 7 de agosto de 1924 en Bilbao, en la zona de La Casilla. “A causa de la lluvia no ha acudido el público que se esperaba a la salida de los corredores de la carrera ciclista 'Excelsior'”, contaba una crónica de aquella jornada. Un riojano de apellido González fue el primero en inscribirse. En la salida había algunas estrellas internacionales.
A las 7.45 “se dio la señal de partida” y “a la cabeza del grupo marchaba un automóvil ocupado por el juez de ruta”. Hasta entonces, solamente 3.500 coches se habían matriculado en Bilbao. La primera dificultad montañosa fue el alto de Castresana y “el grupo de corredores franceses se destacó”. Eran notablemente mejores que los vascos, cántabros o catalanes que también competían. Bajaron hasta Alonsotegi “de forma imponente”.
A las 9.25 horas ya estaban en Orduña, la única ciudad de Bizkaia. Eso era 45 minutos antes de lo previsto. Fue el primer fallo de 'Excelsior'. “Por esta causa todavía no estaba constituido el jurado encargado de controlar las firmas”, contaron los cronistas. En cada etapa había varios puntos de paso obligatorio para tomar tiempos y hacer verificaciones. Después del de Orduña el siguiente era en Vitoria, que estaba de fiestas por la proximidad de aquella jornada con el día de su patrona, la Virgen Blanca.
El campeón de Francia, “Francisco Penitier” (en realidad Francis Péllisier), fue el primero en llegar a la capital de Álava. Le costó hacer el viaje desde Bilbao “tres horas y diez segundos”. Llegaron 35 porque cuatro ya se habían retirado en esos primeros kilómetros de la ruta.
A la capital de Navarra llegó en cabeza Francis Péllisier con una ventaja de un cuarto de hora a un grupo liderado por su hermano. Se hizo el segundo día la Pamplona-Baiona-Donostia y el tercero partieron de Donostia a Bilbao pasando por Gernika. Ganó Francis la general y su hermano Henri quedó segundo.
El campeón de la primera Itzulia hizo los 623 kilómetros en 22 horas, 46 minutos y 36 segundos. Acabaron 29. El farolillo rojo fue José Arechavaleta, con 27 horas, 51 minutos y 4 segundos.
Los hermanos Péllisier dieron “un pequeño interviú” a los periodistas locales tras su éxito. “En resumen, Francia ha mandado lo mejorcito de sus corredores [...]. Encanta ver cómo se les prepara a los Péllisier. Van con ellos médico, masagista [sic], mecánico, etc. Es decir, ellos no se tienen que preocupar más que de la materialidad de correr. Todo lo demás corre a cargo de los citados anteriormente. En cambio, los nacionales tienen que hacer absolutamente todo.
En 1925, la prueba fue incluida en el calendario internacional. Tras su recuperación en 1969, la organización ha pasado por varias manos. Periódicos como 'La Voz de España' o 'El Diario Vasco' han estado detrás de ella. Ahora es Oceta la promotoras, también responsables de la Itzulia femenina y de la Clásica de Donostia.
Alberto Contador y José Antonio González Linares aparecen como los ganadores con más triunfos, cuatro cada uno. “La Itzulia está por delante del Tour en mi vida”, ha contado el primero en 'As'. En 2021 volvió. Se ha editado un jerséi amarillo especial que muestra los años “1924” y “2024”. Con once etapas, Sean Kelly y Txomin Perurena constan como los más laureadas. Fede Echave y Davide Rebellin comparten el honor de haber sido los que más participaciones han iniciado, con 16 cada uno.
Ciclistas Vascos en Pruebas Internacionales
Examinar las principales pruebas ciclistas resaltando la intervención de los vascos desde su iniciación, es un intento de trazar el esquema de la historia del ciclismo vasco. Un estudio exhaustivo supondría un voluminoso tratado. La prensa diaria y las revistas especializadas son las principales fuentes para abordar este tema en profundidad.
Los vascos han tenido una participación destacada en diversas competiciones a lo largo de la historia. Aquí hay algunos ejemplos:
- Vuelta al País Vasco: Se inicia en 1924 con el triunfo de F. Pelisier; 1930, I.° Mariano Cañardo, seguido de Federico Ezquerra; 1940, F. Ezquerra, 1943, M. Mancisidor; 1970, Luis P. Santamarina; 1973, Luis Ocaña. Perurena venció al sprint en la última etapa y F. Javier Elorriaga en Lecumberri.
- Circuito de Pamplona: Se organiza en 1924, siendo vencedor Loroño; 1935, Larruy; 1936, Escuriet, seguido de J. Dermit y F. Apalategui; 1940, F. Ezquerra; 1942, I. Orbaiceta.
- Gran Premio Bicicleta Eibarresa: 1956, J. Loroño, 2.° Galdeano; 1957, A. Barrutia; 1958, J. Loroño; 1960, B. Aspuru; 1963, J. J. Sagarduy; 1964, C. Echeverría; 1965, S. Elorza; 1967, C. Echeverría, Premio de la Montaña, Gabica; 1968, J. M.ª Errandonea.
- Subida a Arrate: 1941, P. Zugasti; 1942,, 1943 y 1944, Martín Mancisidor; 1949, J. Loroño; 1955 y 1956, A. Barrutia; 1957, J. Michelena.
- Subida a Santo Domingo: 1932 (?), F. Ezquerra; 1941, 2.ª cat. M. Mancisidor; 1944, 1.ª cat. Martín Mancisidor, 2.ª cat. D. Langarica.
- Subida a Urquiola: 1931, R. Montero; 1936, C. Leturiaga.
- Subida a Aránzazu: 1939 (1), C. Leturiaga; 1942, Martín Mancisidor; 1943, F. Michelena.
- Gran Premio Eibar: R. Montero.
- Gran Premio Vergara: 1939 (?), M. Cañardo.
- Vuelta a Alava: Surge esta prueba en 1935. En 1939 la gana F. Ezquerra, delante de Goenaga y Ugarteburia.
- Gran Premio Primavera de Amorebieta: 1970, F. Javier Elorriaga; 1973, M. M. Lasa.
El Club Ciclista Logroñés y su Impacto
El ciclista riojano Cesáreo Ruíz fue una de las principales figuras del deporte de las dos ruedas durante la década de 1920. Participó en representación de las entidades más señeras del ciclismo riojano (Deportiva Logroño, Agrupación Deportiva Gran Casino, Logroño Recreation Club, Club Ciclista Logroñés) en las principales competiciones de la época: Volta a Catalunya y diferentes carreras del campeonato de España de ciclismo en ruta. Su tenacidad favoreció que el ciclismo logroñés y riojano eclosionara de manera determinante, tras décadas de titubeos ante un sport “algo abandonado hasta ahora”.
En la competición catalana de 1913 logró hacerse con la victoria de la segunda etapa en Lleida, que le permitió concluir esta prueba en la sexta posición de la clasificación general. Y en las competiciones riojanas, donde fue el principal exponente durante varios años, obtuvo el triunfo en el campeonato provincial de bicicleta en carretera que organizó la Agrupación Deportiva del Gran Casino en 1911. Esta circunstancia no fue el único motivo por el que la figura de Cesáreo Ruíz fue clave para el ciclismo riojano: sus victorias y participación en otros campeonatos interesaron a la sociedad riojana por este deporte y coadyuvó la creación de sociedades (Club Ciclista Riojano y Club Ciclista Logroñés) y secciones especializadas de otros clubs (Logroño Recreation Club) en esta disciplina.
De hecho, su participación en “la vuelta a las provincias vascongadas” y el campeonato de fondo de España, trajeron consigo el afianzamiento de la bicicleta en la sociedad logroñesa no sólo como instrumento para la práctica velocipédica sino también como vehículo. Si bien, en lo que se refiere al apartado deportivo, también permitió a los logroñeses ganar puntos ante la organización de la Vuelta a Álava de 1915 a la hora de solicitar que esta concluyera una de sus etapas en la capital riojana.
Asimismo, la Vuelta a Álava fue una de las primeras carreras en las que la marca de las bicicletas utilizadas por los corredores tuvo repercusión en la prensa riojana, sobresaliendo las Automoto, Peugeot, Alcyón y Rudge. Automoto fue la utilizada por Santos Mateo y Cesáreo Ruíz, siendo precisamente este último el principal distribuidor de estas bicicletas en Logroño.
Durante estos años, el mundo de la bicicleta logroñés comenzó a girar en torno al negocio de Cesáreo Ruíz y del Logroño Recreation Club, del que, además, el citado ciclista y comerciante era socio. Por ejemplo, hay constancia de que desde 1917, las inscripciones a las carreras ciclistas se realizaron desde su garaje de la calle Bretón de los Herreros de Logroño, ya fuera para carreras menores como la Vuelta a Entrena y la de Murillo o para campeonatos importantes como el regional.
HISTORIA DEL CICLISMO VASCO(PRIMERA ÉPOCA DE ORO)
Como la tesitura acompañó, Ruíz aprovechó las circunstancias para lanzar su propia marca de bicicletas, Victoria, situando delegaciones comerciales en los principales municipios riojanos y colindantes (Calahorra, Nájera y Tafalla).
Pero al margen del progresivo éxito que adquirió la marca Victoria, lo cierto es que a partir de 1918-1919 el ciclismo quedó relegado a un plano muy secundario en beneficio del fútbol, sin apenas noticias reseñables hasta la década de 1920. En noviembre de 1922 convocó una prueba ciclista con trayecto de Logroño a Recajo en la que tomaron parte los asociados a este club con el objeto de constituir el “equipo ciclista que ha de representar a la citada Sociedad en las pruebas de esta naturaleza”. Nació así el Club Ciclista Logroñés, formado por la siguiente junta directiva provisional: Vicente Palacios (presidente), Máximo Ortíz (secretario), Eladio San Pedro (tesorero-contador), Javier Adarraga y Pedro Ubis (vocales).
Una de las primeras actividades de este nuevo club fue la organización de las citadas carreras en las festividades patronales y la excursión a Torrecilla de Cameros en octubre. Así, proyectaron la celebración de dos carreras en carretera en los circuitos de Entrena y Alberite para enero de 1924, y se entrevistaron con las autoridades locales de diferentes municipios para obtener donativos e interesaron a marcas como Alcyon, Toman, Diaman, Victoria y Toruiste para que exhibieran sus vehículos en estos eventos.
Sin embargo, uno de los factores que causó mayor interés por el deporte entre los riojanos fue la actuación de Javier Adarraga en los Juegos Olímpicos de París de 1924, donde obtuvo la medalla de oro en pelota vasca dentro de la modalidad de pala corta. Así, en septiembre de 1924, contando con la subvención del ayuntamiento de Logroño, el Club...
Eibar: Cuna del Ciclismo Vasco
La historia del ciclismo vasco parte del desarrollo cronológico de las pruebas ciclistas organizadas en Eibar a lo largo de 5 períodos: la preguerra (1910-1936), la postguerra (1940-1951), la edad de oro del ciclismo eibarrés (1952-1974), la decadencia (1975-1979) y la revitalización actual con la introducción de nuevas tecnologías a partir de 1980.
En este sentido, José Aranberri, organizador de pruebas ciclistas junto a otros miembros del Club Ciclista Eibarrés recordaba que «antes de la Primera Guerra Mundial, en 1910, tuvo lugar la organización de la primera prueba ciclista, Eibar-Elgoibar-Eibar, bajo la organización de la Sociedad Deportiva de Educación Física. En ningún sitio se organizaban pruebas ciclistas como en Eibar», decía Aranberri.
Así, en el año 1913, el eibarrés Cándido Arrizabalaga 'Apotxiano' fue el ganador de la Eibar-Zumarraga-Eibar por lo que podemos considerarlo el primer ciclista eibarrés de la historia en competición junto con José Mardaras Nazabal, Andrés Arriaga 'Basarri' y Felix Gojenola en una época en la que el ciclismo aún no tenía, ni la repercusión, ni el interés que después ha despertado. Hecho más remarcable aún es la presencia en competición de una mujer eibarresa, María Magunacelaya, ganadora de pruebas ciclistas de relieve en la época.
«La Fundación del Club Deportivo en el año 1924 marcó también un hito en el ámbito deportivo y ciclista», decía Aranberri. Suyas son las Subidas a Arrate (primera edición, 1941), las Fiestas del Pedal, la Escuela de Ciclismo y la Euskal Bizikleta (1991), ésta última junto al Club Ciclista Eibarrés y bajo el auspicio de EITB.
El Club Ciclista Eibarrés, fundado en el año 1926 y creado por Eulogio Garate, dueño de GAC, marcó una época en el que las firmas de bicicletas financiaban las pruebas ciclistas. Igualmente, la etapa Bilbao-Eibar de la edición del 63 tuvo como vencedor a Jacques Anquetil.
Posteriormenrte, la XVIII. Bicicleta Eibarresa y la IX.Vuelta al País Vasco se unificaron en el año 1969 hasta el año 1973.
En el año 1959, se corrió la contra-reloj Eibar-Vitoria en la que participó el mito por excelencia del pelotón mundial: Fausto Coppi. Los eibarreses pudieron ver in situ al gran corredor transalpino, cuya figura aún perdura en la memoria de muchos.
Ganadores de la Vuelta Ciclista al País Vasco
A continuación, se presenta una tabla con algunos de los ganadores de la Vuelta Ciclista al País Vasco a lo largo de los años:
| Año | Ganador | Segundo | Montaña |
|---|---|---|---|
| 1969 | J. Anquetil | E Gabica | R. Poulidor |
| 1970 | L. Santamarina | J. Aranzabal | D. Perurena |
| 1971 | Luis Ocaña | R. Poulidor | Y Díaz |
| 1972 | Glez. Linares | J. Manzaneque | J. M. Fuente |
| 1980 | A. Fernández | M. M. Lasa | M. Beccia |
| 1990 | J. Gorospe | R. Golz | C. Chiapucci |
| 2000 | Andreas Klóden | L. Jalabert |