La prioridad es siempre motivo de discusión entre ciclistas y conductores de vehículos a motor, pero existe una manera de proceder muy clara, y que hay que respetar, en el Reglamento General de Circulación de la Dirección General de Tráfico (DGT).
A continuación, analizamos nueve situaciones de riesgo para ciclistas y peatones, detallando cuándo y cómo los conductores deben ceder el paso para garantizar la seguridad de todos en la vía.

Normas Generales para Ciclistas
Un ciclista debe respetar todas las normas de circulación, al igual que los demás vehículos, sin diferencia alguna, excepto en contadas ocasiones.
La norma general establece que las bicicletas deben circular por la calzada, los carriles bici, las zonas 30 o las plataformas únicas.
En el caso de las primeras, se debe circular lo más cerca posible del arcén, dejando la distancia necesaria para no ser obstaculizados por vehículos aparcados u otras posibles causas.
También se puede circular por aceras de más de 5 metros de anchura, excepto si existe un carril bici en la misma vía.
Debemos tener en cuenta que es muy peligroso circular pegados a otros usuarios de la vía, quedando en ángulos muertos que podrían ser fatales.
Aunque no hay un permiso para bicicletas, sí hay muchas normas que conocer y respetar para circular en bici con seguridad. La mayoría son reglas generales que se aplican en todo tipo de vías, pero algunas son específicas para circular por calles, por carreteras y por autovías.
Como el resto de conductores, los ciclistas deben conocer y respetar las normas de circulación.
Mientras conducimos una bici está totalmente prohibido usar el teléfono móvil. También están prohibidos los auriculares conectados a receptores o reproductores de sonido.
El ciclista puede advertir una frenada brusca moviendo el brazo alternativamente de arriba a abajo, con movimientos cortos y rápidos.
Sí, la tasa máxima de alcoholemia para los conductores en general (0.5 g/l de alcohol en sangre o de alcohol en aire espirado superior a 0.25 miligramos por litro) también afecta a los ciclistas.
Además de la incorporación a la circulación, en bici también es obligatorio señalizar otras maniobras, como los giros, los cambios de sentido y de carril.
El casco protector es obligatorio solo para los menores de 16 años.
En contra de lo que muchos ciclistas piensan, las bicis no tienen prioridad en los pasos de peatones (no confundirlos con los pasos para ciclistas).
En ciudad, las bicicletas deben circular lo más próximo a la derecha de la vía, dejando una separación de seguridad con el bordillo o con los vehículos estacionados. Y si van en grupo, podrán circular en columna de a dos como máximo.
En carretera, es obligatorio para todos los ciclistas un casco de protección homologado, con tres excepciones: en subidas prolongadas, por razones médicas o con calor extremo.
En carretera, los ciclistas deben utilizar el arcén de su derecha, si existe, para circular.
Los ciclistas tienen permitido circular en filas de dos en carretera, orillándose todo lo posible a la derecha de la vía.
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Prioridad de Paso de los Ciclistas
Sabiendo esto, debemos tener en cuenta que los ciclistas tenemos prioridad de paso, respecto a los vehículos a motor, cuando circulamos por un carril bici, cuando existe un paso para ciclistas o por un arcén debidamente señalizado.
Los ciclistas tienen prioridad de paso respecto a los vehículos de motor cuando circulan por un carril bici, por un paso para ciclistas o por arcén debidamente señalizado.
También existe prioridad cuando un vehículo a motor va a girar -a la derecha o a la izquierda- para incorporarse a otra vía, momento en que deberá cedernos el paso, ya sea a uno solo o a un grupo de ciclistas, que en este caso es tenido en cuenta como una unidad completa.

En lo que respecta a los peatones, debemos detenernos en los pasos de peatones señalizados y, en el caso de tenerlos que cruzar, lo haremos a pie acompañando la bicicleta.
Situaciones de Riesgo y Prioridades
1. Peatones en el arcén
La circulación de peatones está permitida en los arcenes de las carreteras convencionales, por el lado izquierdo (de frente a los vehículos), sin entrar en la calzada y usando prendas reflectantes para hacerse más visible.
Un conductor que quiera abandonar la carretera para entrar en una finca o un camino y necesite atravesar el arcén por donde puede haber otros usuarios, deberá respetar la prioridad de paso de los peatones, reducir la velocidad a una marcha adecuada y aproximarse al borde derecho manteniendo siempre una distancia segura con ellos para evitar cualquier posible peligro.
“Habrá además que ser extremadamente cuidadosos ante la presencia de peatones que circulen en grupo, posiblemente distraídos, para prever posibles reacciones inesperadas de niños, de ancianos, de personas con dificultades de movilidad o sensitivas”, explica Juan Ignacio Serena.
2. Pasos señalizados
Peatones y ciclistas siempre tienen prioridad en sus respectivos pasos señalizados con marcas viales en el pavimento, normalmente acompañadas por señales verticales y en ocasiones con balizas y refuerzos luminosos para hacerlos visibles a mayor distancia. En estos casos, la anticipación es primordial.
“Tanto si vemos peatones o ciclistas cruzando como si no, la aproximación a un paso debe hacerse extremando la atención, siempre a una velocidad tan reducida que permita detener el vehículo a una distancia adecuada en caso de que sea necesario, especialmente si la visibilidad resulta afectada por vehículos estacionados u objetos depositados en sus proximidades”, afirma Serena.
Además, el conductor debe prever dónde quedará detenido cuando la vía esté saturada para no dificultar el paso de los viandantes.
3. Subir y bajar del bus
Aunque no es habitual que un usuario de transporte público tenga que subir al autobús desde la calzada, el Reglamento General de Circulación (RGCir) establece la obligación de dar prioridad de paso “a los peatones que vayan a subir o hayan bajado de un vehículo de transporte colectivo de viajeros, en una parada señalizada como tal, cuando se encuentren entre dicho vehículo y la zona peatonal o refugio más próximo”.
“Es un caso poco frecuente pero peligroso. Los conductores, especialmente de vehículos de dos ruedas, debemos extremar la atención y disminuir la velocidad alrededor de cualquier medio de transporte público o de escolares, pues un peatón puede sorprendernos irrumpiendo inadvertidamente en la calzada en cualquier momento”, advierte Serena.
4. Coches entre peatones
Los viandantes también gozan de prioridad en las zonas peatonales y las calles residenciales donde el acceso y la circulación de vehículos están permitidos en pasos autorizados, por ejemplo, para el acceso o salida de estacionamientos o garajes.
Cuando acccedemos a este tipo de vías con nuestro vehículo, las normas establecen una reducción máxima de la velocidad (20 km/h) y una atención total ante la presencia de personas que circulan por ‘su’ territorio.
Al incorporarnos a la vía desde un garaje también debemos tener en cuenta la presencia de peatones, más aún si para la incorporación es necesario atravesar la acera.
“En ese momento nos estamos incorporando y, por definición, hay que ceder el paso a todos los usuarios que encontramos. Además, estamos atravesando una zona de tránsito de peatones donde estos tienen prioridad”, apuntan los especialistas en Formación.
5. Carriles bici
Tanto en ciudad como en carretera, los carriles para la circulación de ciclistas son habituales, ya sea paralelos a las aceras o dentro de la calzada.
Cuando circule cerca de carriles-bici, mantenga la atención en todo momento y ceda el paso en las intersecciones, ya que los ciclistas gozan de prioridad circulando por carriles debidamente señalizados con marca vial o señales verticales, salvo que la señalización establezca algo distinto.
6. Entrar a otra vía
En los giros para acceder a otra calle podemos encontrar usuarios vulnerables en las proximidades. Para proteger su integridad, el RGCir establece que peatones y ciclistas tienen prioridad de paso en estas situaciones, en todo caso, incluso aunque crucen la vía fuera de pasos señalizados.
7. Grupos de personas
El RGCir recoge asimismo que los conductores deben dar prioridad de paso a las “tropas en formación, filas escolares o comitivas organizadas” que ocupan la calzada.
En estas situaciones, lo más recomendable y seguro es reducir la velocidad a la de paseo, vigilar las distancias laterales al acercarse a las personas en la calzada y seguir las indicaciones de los agentes o las señales que regulen la circulación, si las hay.
8. Ciclistas en grupo
Los ciclistas también gozan de prioridad de paso respecto a los vehículos de motor cuando circulan en grupo si el que va en primer lugar ha entrado en la intersección o en la glorieta.
En estos casos, hay que considerar a todo el grupo como un solo conjunto y dar prioridad a todos antes de reanudar la marcha.
Un caso especial: Bloquear un paso de peatones
Con frecuencia, en las ciudades vemos a conductores detenidos sobre pasos de peatones o de ciclistas (también en medio de intersecciones) bloqueando el paso y causando incomodidad y riesgo a estos usuarios.
Para evitar este tipo de situaciones, la norma (art. 59 del RGCir) dice que ningún conductor debe circular sobre pasos para ciclistas y peatones si prevé que puede impedir u obstruir la circulación transversal.
En cualquier caso, si esto ocurriera y el vehículo queda sobre las marcas que delimitan el paso preferente, mucho cuidado con los intentos de reparar el error.
“Si ya estamos detenidos sobre el paso de peatones es preferible permanecer así. Volver hacia atrás es antirreglamentario y peligroso, ya que podemos poner en riesgo a algún peatón que haya comenzado a cruzar la vía”, señala Juan Ignacio Serena.
Datos y Estadísticas
Peatones y ciclistas son dos de los colectivos más frágiles en las vías. Según datos oficiales de la Dirección General de Tráfico, ambos sumaron más de 400 víctimas mortales en siniestros viales en 2022: 348 fueron peatones (214 en vías urbanas) y 81 ciclistas (60 en carretera).
Desde una perspectiva más amplia, podemos ver que en los últimos 10 años (2013-2022) han fallecido casi 3.500 peatones (2.209 en zonas urbanas) y 700 ciclistas (479 en vías urbanas) en siniestros viales.
“La seguridad de estos usuarios vulnerables también depende de los demás conductores. Conocer el comportamiento correcto en las situaciones de prioridad para ciclistas y peatones es fundamental pues, por su condición más desprotegida, suelen llevar la peor parte en los siniestros de tráfico”, destaca Juan Ignacio Serena, jefe de sección del Área de Formación de Conductores de la DGT.

En la actualidad son cada vez más los accidentes y atropellos que se producen a ciclistas, en gran parte, debido a la gran ausencia de formación e información que poseen los ciudadanos.
Cabe destacar que los ciclistas, junto con los peatones y motoristas son los usuarios más vulnerables en las ciudades y carreteras.
Adelantamiento a Ciclistas
La distancia lateral que un conductor debe dejar durante un adelantamiento a un ciclista no debe ser inferior a 1’50 m.
El conductor puede rebasar la línea continua central, la que delimita dos carriles, incluso dos carriles con sentidos contrarios, para respetar la distancia lateral con los ciclistas en su adelantamiento.
Es necesario reducir la velocidad del vehículo en el momento de realizar el adelantamiento.
Si no existe carril bici o arcén señalizado, el ciclista utilizará el arcén común para circular. En caso de tratarse de un arcén insuficientemente amplio, una parte del carril habilitado para automóviles podrá ser utilizada por el ciclista.
Entre el ocaso, la salida del sol y en tramos en los que la señalización indique túnel, el ciclista debe llevar encendida una luz de posición delante (blanca) y trasera (roja).
Medidas para Mejorar la Seguridad de los Ciclistas
- Señalización de nuevas rutas ciclistas seguras, que se añadirán a las que ya existen, con el objetivo de facilitar y proteger el tránsito de ciclistas por carreteras convencionales, así como reducir su accidentalidad.
- Campañas de comunicación y sensibilización con las que dar a conocer la normativa relativa a los ciclistas y en especial sobre su seguridad.
- Propuesta y evaluación de intervenciones en vías y señalización, para ello se proponen medidas innovadoras para mejorar la seguridad y proporcionar un espacio seguro a los ciclistas como señales inteligentes, marcas de separación de 1,5 metros...
