Ducati Monster 796: Un Análisis Detallado de la Naked Italiana

La Ducati Monster 796 representa el modelo más equilibrado dentro de una saga que ha revolucionado los estándares estéticos y deportivos en el segmento más puro del mercado motociclista.

Es la Monster que mejor armoniza potencia y facilidad de utilización.

El síndrome Monster se ha ido extendiendo con el paso del tiempo y se ha erigido como icono de la marca boloñesa, que cuida con mimo, sobre todo por tratarse de su modelo más vendido.

La Ducati Monster, ha obtenido un éxito tan impredecible que a buen seguro su propio diseñador, Miguel Angel Galluzzi, ni siquiera imaginó cuando dibujaba sus primeros trazos inspirados en el siniestro de su propia 851.

Hoy, al hablar de esta nueva Ducati Monster 796, no hay que olvidar que antes salió al mercado una precursora 800.

Más tarde, la nueva saga Monster nacida en 2008 se centró en la 696 y en la 1100, dejando un vano entre ambas, que quedó cubierto a partir de 2010 con la 796 que tratamos ahora en Super7.

Antes de otra cosa, se puede decir, para situarla con mayor exactitud, que la Ducati Monster 796 combina la manejabilidad de la pequeña 696 con el carácter más deportivo y radical de la 1.100 EVO, que recientemente trajimos a las páginas de Super7.

En Marcha: Experiencia de Conducción

Al subirnos sobre esta Monster 796, se aprecia con claridad que Ducati ha cuidado con un especial interés la posición de conducción para que resulte mucho más cómoda que en versiones anteriores, aunque sin dejar al margen esa postura que marca esta naked, con los brazos muy estirados y el cuerpo adelantado.

La postura de conducción de esta 796 es menos agresiva que la de su hermana mayor, y desde luego mucho menos que la de las primeras Monster.

Ahora la altura del asiento es menor (800mm) y el manillar está más alto.

Además las estriberas siguen estando lo suficientemente retrasadas como para recordarte que la saques de la ciudad.

Es una moto ligera, con la que se llega fácilmente al suelo y que permite maniobrar a baja velocidad con facilidad.

Por ciudad va muy bien, pero lo que más me ha sorprendido de esta Monster es lo ligera que se siente en una carretera de curvas, hacía mucho que no conducía una moto que se presentase tan ligera a la hora de meterla en las curvas, una verdadera bicicleta que hace fácil ir por la trazada elegida en cualquier carretera de montaña.

Motor: El Corazón de la Bestia

Desde su puesta en marcha, se escucha un ronroneo grave y profundo, ese sonido cavernoso e inconfundible de la marca italiana, que llega al oído desde el mismo ralentí.

Sueltas el embrague del 796 Desmodue, con cárteres ultraligeros, y sientes una entrega suave; eso sí: sin perder un ápice del carácter Ducati a medida que sube la cifra del cuentarrevoluciones.

Llama la atención de forma agradable sentir cómo esas características vibraciones del bicilíndrico en ele, que en sus predecesoras podrían llegar molestar después de un largo rato, han desaparecido.

El embrague en baño de aceite APTC con antirrebote funciona a la perfección, evitando esas brusquedades de la rueda trasera en las reducciones agresivas, que con el desmo resultan más contundentes que con cualquier otra distribución .

Además, el sistema hidráulico radial Brembo lo acciona con una suavidad que se deja sentir en el tacto de la maneta.

En definitiva: un verdadero lujo en esta moto este embrague.

Sobre el cambio, decir que el desarrollo resulta largo en general y especialmente en primera, lo que, por un lado, registra un consumo muy reducido y por otro exige una pequeña adaptación en el momento de ponerte en marcha por primera vez; aunque también se debe señalar que enseguida se siente la respuesta del motor de esa manera dócil y suave.

La conducción de esta Monster 796 por tramos sinuosos queda marcada por la contundencia de sus bajos y hacen de ella una compañera ideal tanto a la hora de salir de las curvas como para trasladarte por ciudad.

En el circuito, sobre todo en uno tan retorcido y ratonero como el de FK-1, qué cabe decir: ¡Resulta divertidísima!

En la ciudad, demuestra ser la mejor de las Monster.

El motor funciona con más solvencia a pocas vueltas que el de la 696 y sin la brusquedad de la 1100.

Se nota muy ligera con sus 187 Kg. con depósito lleno (solo 2 más que la 696) y entre coches se mueve más que bien, aunque hay que vigilar los retrovisores que, por otra parte, son bastante adecuados y se ve por ellos más de lo que pensaba antes de subirme.

En carreteras retorcidas se disfruta mucho la entrega del motor, donde sus 87 cv. se muestran más que suficientes, mientras lo mantengamos por encima de las 3.000 rpm (cosa muy fácil) dispondremos de un empuje constante y muy agradable, la zona de mejores sensaciones va de las 4.000 a las 8.500 rpm. amplitud suficiente para que sea fácil mantenernos en ella.

El nuevo motor ofrece un buen par en la zona media del cuentarrevoluciones y ello permite salir con fuerza de las curvas sin tener que revolucionarla en exceso.

Parte Ciclo: Agilidad y Aplomo

En cuanto a su geometría y arquitectura, la Monster 796 se siente ágil y ligera en las curvas cerradas, y al mismo tiempo transmite un gran aplomo en los virajes más rápidos.

El conjunto del freno delantero Brembo con discos flotantes de 320 mm y pinzas radiales de cuatro pistones detiene la Monster 796 sobradamente.

El tablero digital, iluminado en fondo blanco, es sencillo y resulta muy fácil de leer, ofreciendo una información complementaria, como por ejemplo el cronómetro, a la que accedemos a través del menú seleccionado desde la piña izquierda.

Normalmente, en Super7 dejamos ese apartado a nuestros amigos de Dragon TT, pero a uno le llama particularmente la atención el espectacular basculante monobrazo, heredado de versiones superiores, así como las llantas de aluminio con 5 radios en forma de y griega.

La frenada está asegurada por un magnífico conjunto Brembo que para fenomenalmente a la ligera 796 y con un tacto muy dosificable.

La frenada no decepciona, es potente y directa como cabría esperar de una Ducati, el embrague demuestra una vez más que nos podemos olvidar de esos embragues que sólo dominaban aquellos que ganasen en un pulso a Conan el bárbaro.

En la Monster se carga mucho peso sobre la parte delantera y ello acaba dando un plus de seguridad importante.

Se ha de confiar plenamente en la rueda delantera y apoyar con decisión en la entrada de las curvas.

Al hacerlo así, las curvas pasan a ser un placer y la Ducati se conduce con mucha facilidad.

Tabla de Especificaciones Clave

Característica Detalle
Motor 796 Desmodue, bicilíndrico en L
Potencia Máxima 87 cv
Peso con Depósito Lleno 187 Kg
Altura del Asiento 800 mm
Frenos Delanteros Brembo, discos flotantes de 320 mm, pinzas radiales de cuatro pistones

Hay motos, que por su diseño, me quitan el sueño desde el primer momento en que las veo.

Tiempo después me he dado cuenta de que el primer modelo se ha quedado algo anticuado y este nuevo diseño me gusta tanto como en su día me gustó el anterior.

De hecho ahora me veo por la ciudad pavoneándome debajo del casco, Ehhh!

Esta no es una reflexión de ahora, claro, porque la 1100 Evo ya me tenía conquistado y esta guarda gran parte de sus líneas.

Siguiendo con mis negativos pensamientos y a pesar de tener en mis manos una moto "molona" de verdad, no tenía gran ilusión por conocer de cerca a la 796.

Sin embargo, al probarla he descubierto que la 796 consigue situarse con personalidad propia entre la 696 y la 1100.

Esta Monster tiene cosas diferentes que aportar con respecto a sus hermanas.

Definitavemente defiende con creces su existencia.

He de reconocer que al ir a escribir sobre la horquilla de esta moto he buscado en las pruebas de otros medios alguna opinión que secundase la decepción que me produjo.

No he encontrado crítica alguna, incluso en algunos casos lo que he visto han sido elogios, así que me quedo con la duda de si era problema de la unidad de pruebas.

Tampoco me pareció excesivamente grave, pero sí vi en la moto que nos dejaron un comportamiento algo blando de la horquilla y me arrepiento de no haber investigado más sobre el asunto jugando con la geometría de la 796 y preguntando en el concesionario sobre el estado de la horquilla.

Por autopista, ¿qué decir?.

Si en una moto carenada tienes que estar pendiente de no superar la velocidad máxima permitida con esta ya te lo recuerda el choque de tu cuerpo con el aire.

Visto el férreo control que hay en nuestras carreteras esto se puede ver como una ventaja, desde luego,en el viaje que realicé con esta naked no eché de menos correr más, me parecen igual de aburridas las rectas vaya a la velocidad que vaya.

Antes de subirme he podido disfrutar de su personal estética, que la ha convertido en una referencia dentro del mercado naked.

¿Una Ducati debe ser roja?

Al subirme, la posición me parece bastante aceptable, desde luego mejor que la sacrificada de los primeros modelos y más cómoda que la de la 1100.

La postura es la de una naked deportiva a la que se le ha puesto un manillar algo más bajo.

Al suelo se llega fenomenal, no tan bién como en su hermana pequeña, la 696, que es la moto mas considerada por quién tiene problemas de altura a la hora de manejar estos vehículos en parado, pero casi, no parece que haya 30 milímetros de diferencia en la altura del asiento.

Una vuelta por autovía me ha convencido de que esta es una moto poco invernal ¡qué frío!

Los últimos estertores del invierno han sido duros y con temperaturas que superan por poco los cero grados y una protección aeródinámica casi nula hay que abrigarse bien.

A velocidades legales la presión del aire se soporta perfectamente y resulta una moto muy agradable.

En el tramo de montaña pude disfrutar de su ligereza y agilidad, da gusto manejar una moto tan ligera con un manillar plano, los cambios de inclinación son muy rápidos y la estabilidad en curva muy buena, aunque coincido con Sergio en notar algo de imprecisión a la entrada de la curva, como si la horquilla fuera algo suelta.

Repasando mis notas de la prueba que hice hace 2 años veo que no anoté nada negativo en este sentido, pero la impresión existe, tal vez la horquilla haya recibido mucha paliza en las pruebas a que la han sometido nuestros compañeros de otros medios, porque parece robusta y de calidad.

Tuve también la oportunidad de dar unas vueltas con ella al circuito FK1 y claro, me divertí mucho con ella, una moto tan ligera, con tan buenos medios y con un manillar plano es ideal para pasárselo muy bién en un circuito retorcido.

El consumo medio de mi ruta con unos 20 kilómetros de ciudad 70 de autovía y 200 de carreteras secundarias ha sido de 5,8 litros a los 100 Km., a un ritmo relativamente tranquilo.

No es ningún secreto que la postura de conducción de las Monster es peculiar.

Se ha convertido en otra de las señas de identidad de una moto diferente.

De entrada, la postura en sí misma no es incómoda.

He hablado con unos cuantos usuarios de Monster y la respuesta es general: en cuanto te acostumbras, se va bien y la postura se vuelve natural.

Para la prueba de la moto, Ducati nos había citado en la zona del Montseny-Osona, unas carreteras que conozco bien desde hace muchos años pero por las que jamás me canso de circular y de volver una y otra vez.

La ruta, que duraba toda la tarde, estaba muy bien planteada: la base eran las carreteras viradas de la zona, pero incluía algún tramo urbano al cruzar algunos de los pueblos y también teníamos un tramo de Eix Transversal que era asimilable a un tramo de autopista.

Fue llegar a Campins y sin demasiada palabrería, saltar de mi moto a la Monster 796, y ya estaba encima de la moto en dirección a Santa Fé, siguiendo el trazado de la mítica “Pujada al Montseny” que lamentablemente dejo de hacerse hace unos cuantos años.

A pesar de conocerme bastante bien la revirada carretera, el ritmo en estos paseos de prensa es bastante ligero y me costó un poco cogerle la confianza a la Ducati Monster 796 para circular con soltura.

Pero la moto iba bien montaña arriba.

La frenada es aplomada y muy cargada sobre la rueda delantera, lo que permite buenas apuradas.

Llegando a Sant Hilari hay un conocido tramo de curvas rápidas y amplias, por las que el grupo de Monster sube con alegría.

Aprovecho para ir probando diferentes trazadas en las curvas forzando a la moto en momentos diferentes (a la entrada de la curva, a la salida, exagerando la tumbada, frenando en la cocina,…) y siempre responde con naturalidad.

Ni se inmuta.

De hecho, me había llevado poco rato acostumbrarme a la peculiar postura sobre la Monster.

A partir de Sant Hilari, todo fue disfrutar con ella.

Las Ducati tradicionalmente no han tenido un gran radio de giro, aunque en esta moto se ha mejorado un poco.

Y eso se nota en la conducción urbana.

No gira como una trail o un scooter pero lo hace mucho mejor que las deportivas, por lo que podríamos decir que ahora ya está en línea con su categoría en este tema.

Ello le permite callejear con facilidad y meterse bastante bien entre los coches, dado que la moto no es muy amplia.

Además, la moto es bastante ligera y eso permite moverla con facilidad en las maniobras de aparcamiento.

En autopista, una naked siempre será una naked.

No hay milagros.

El aire te empuja con fuerza y se puede circular con comodidad mientras te muevas en velocidades legales.

En este sentido, la Monster te ayudará a mantener en buen estado los puntos de tu carnet.

Se puede decir que la Monster 796 se defiende razonablemente bien en autopista teniendo en cuenta el tipo de moto del que se trata.

En la segunda parte de la tarde, yo ya estaba completamente acoplado a la Monster 796 y disfrute mucho en las carreteras de curvas de la zona.

La Monster es muy noble y respondía perfectamente en todas las circunstancias.

La 2ª y la 3ª eran las marchas adecuadas para el tipo de carreteras viradas por las que circulábamos, manteniendo la mayor parte del tiempo a la moto en la zona de entrega de par, pero estirando marchas sin problemas al querer llegar a la entrada de algunas curvas sin cambiar.

La conducción era cada vez más y más divertida y me sentía muy compenetrado con la moto.

Las difcultades iniciales para acostumbrarme a la postura Monster ya eran una anécdota lejana.

Acabamos la tarde bajando el puerto de Collformic y entrando por la carreterita de La Costa hasta llegar a Campins.

Había sido una tarde muy intensa de curvas y, aunque estaba un poco cansado, las caras de satisfacción de los cuatro participantes no dejaba lugar a dudas en cuanto a la valoración de la Monster 796.

Pero las nuevas generaciones dispersaron a los que querían emanciparse.

El clan Desmoquattro se fue a vivir como Streetfighters, y la nueva serie Monster se redujo a 2 miembros: la 696 y la 1100.

Entre estos dos hermanos, uno chispeante y el otro más exigente, faltaba naturalmente un modelo de gama media.

Y así ha sido

Con el reciente lanzamiento de laHypermotard 796, Ducati tenía a mano un nuevo bicilíndrico que podía propulsar perfectamente una nueva roadster.

¡Hola! ¡Giiffllll....!

Lo siento, hola señora.

No te acercas a la 796 como una cualquiera.

La Ducat tiene porte y carisma.

Con sus escapes altos de un solo lado que dejan la rueda trasera completamente despejada, horquillas invertidas de 43 mm, pinzas radiales Brembo y chasis rojo brillante, imita a la 1100 a la perfección.

el aspecto de la 1100 está ahí para encantarte.

Al ser más complaciente y darte más que la 696 te conquistará.

La 796 Monster es más urbana de lo que parece.

Sin alterar las líneas, Ducati ha refinado la ergonomía modificando ligeramente el asiento y elevando el manillar 20 mm.

En cuanto al temperamento, al instalar el nuevo Desmodue de 803 cc (que demuestra que los nombres pueden ser engañosos), la firma de Bolonia ofrece a la 796 un término medio.

Reformado para ofrecer más vatios que el HM, el bicilíndrico produce 87 CV y un buen mkg más que el pequeño monstruo, todo ello disponible a un régimen significativamente más bajo.

Más cilindrada, más carga, más disponibilidad: no muchos se quejarían.

Sin embargo, la serie Monster de gama media, que ofrece un excelente compromiso entre grande y pequeña, nunca ha tenido un gran éxito.

Este nuevo modelo se ha dotado de más medios para cautivar al mercado.

cuadro rojo, llantas negras, pequeños ribetes en las llantas... La 796 añade un poco de cortaviento al estilo.

El ABS está disponible como opción por unos cientos de euros más.

Y en cuanto a colores, Ducati se ha salido de la norma llevando su concepto Monster ART un paso más allá.

Además de rojo, negro y blanco, la Monster 796 se presenta en una amplia gama de colores titulada Monster ART Logomania.

La idea es crear vestidos decorados al estilo "Memorial", con selectas referencias a las glorias pasadas de Ducati.

Por ejemplo, se puede elegir entre un gris y azul que recuerda a la Sport 100 de los años 50, un rojo y blanco inspirado en la 250 Mach 1 de los años 60, el verde y rojo de la 900 SS de Mike Hailwood en el Tourist Trophy, etc...

El precio del 796 MONSTER 2013 es de 9.590€ en Francia.

La Ducati Monster 796 no me ha defraudado .

Es una moto que tenía ganas de probar y ha superado las expectativas con nota.

Notable alto.

Como comentaba durante la prueba, creo que en poco tiempo se convertirá en la versión más vendida de la gama.

La palabra que mejor define la Monster 796 bajo mi punto de vista es equilibrio.

Es una moto equilibrada que te permite tener varias motos en una: adecuada para uso urbano, fabulosa para disfrutar en una carretera de curvas, adaptable para alguna escapada algo más larga e incluso divertida para hacer alguna tanda en circuitos.

No obstante, como moto equilibrada que es, le toca tener compromisos para atender las apetencias de unos y otros, y muchas de las críticas podrán venir de esos extremos: al que le gusta ir al circuito echará en falta unos caballos más, el que quiere hacer viajes largas criticará la ausencia de protección frente al aire o para el uso urbano se le echará en falta algo de capacidad de carga.

El tema de la capacidad de carga en uso urbano es más grave que donde poner el equipaje para hacer algún viaje, que siempre se puede encontrar alguna solución.

Ducati hace una muestra de confianza importante hacia la moto llevando la distancia del mantenimiento a intérvalos de 12000 kms.

Es una cifra importante que muestra la calidad que ha conseguido Ducati hoy en día, lejos de antiguas famas que tuvo en tiempos pasados.

Se trata de motos fiables y bien construidas, con una calidad comparable a cualquier otra moto de su segmento.

La prueba de la Monster 796 fue finalmente una historia de amor que no tuvo unos inicios fáciles.

Cuando subía con la moto hacia Santa Fé del Montseny sin acabar de entenderla ni sentirme cómodo en su peculiar postura de conducción no tenía muy claro que fuéramos a llevarnos bien la 796 y yo.

En cambio, poco rato después me sentía como si ya llevará muchos kilómetros sobre ella.

Pero como siempre ocurre en estas pruebas, cuando mejor te llevas con la moto es cuando toca devolverla.

Una lástima, por qué me gustaba mucho la Monster, incluso los colores de la unidad que me tocó pilotar.

Fue una bonita historia que me acercó a una marca que no he montado demasiado, y me quedé con ganas de conocer más.

Potencia max.

Par max.

Nota: La Ducati Monster 796 fue cedida por el importador español de Ducati, que organizó una prueba de prensa con recorrido mixto de una tarde de duración, a la que invitó a Moto22.

Ducati Monster 796 - Prueba Motorattack

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