El dopaje ha sido un problema persistente en el ciclismo desde sus inicios, una lucha constante que continúa en la actualidad. La cara más visible de este problema ha sido Lance Armstrong, en parte por ser el ciclista que más veces ha ganado el Tour de Francia, la carrera más importante de este deporte. Sin embargo, el uso de estupefacientes y productos para mejorar el rendimiento no es un fenómeno reciente; ha existido casi desde el comienzo del deporte en general y del ciclismo en particular.

Primeros Casos y Controles
Uno de los primeros grandes casos surgió en los años sesenta, cuando el Senado belga aprobó una ley en contra de los productos dopantes. Esto obligó a la Liga Velocipédica Belga a realizar controles a los primeros clasificados de cada prueba, revelando que todos los ciclistas de las primeras pruebas dieron positivo. Ciclistas ya retirados reconocieron haberse dopado en los años 50.
Famoso es el caso de los hermanos Pelissier, que molestos con el Tour de Francia, mostraron todos los medicamentos que portaban para poder recorrer una prueba que entonces tenía casi 2.000 kilómetros más que ahora. Era 1924 y usaban sustancias como el cloroformo, cocaína...
La Tragedia de Jensen y el Inicio de la Lucha Antidopaje
El fallecimiento de Knud Enemark Jensen en los Juegos Olímpicos de Roma marcó el inicio real de la lucha contra el dopaje en el ciclismo. En el Tour de Francia, los controles comenzaron en 1966 y, en 1968, en los Juegos Olímpicos de México. En los años 90, la sustancia predominante fue el EPO, con casos sospechosos como la retirada del PDM en 1991 en pleno Tour de Francia.
En 1998, las autoridades detuvieron el autobús del equipo Festina en la frontera entre Bélgica y Francia, encontrando todo tipo de productos dopantes. En ese equipo corrían algunos de los mejores ciclistas del mundo, como el francés Richard Virenque.
La Operación Puerto en España
En España, la Operación Puerto en 2006 fue un escándalo notable. El médico investigado fue Eufemiano Fuentes, y la dirección del Tour prohibió la participación de ciclistas relacionados con él, incluyendo a Jan Ulrich e Iván Basso. Para colmo, aquel Tour lo ganó Floyd Landis, que dio positivo después de la carrera, otorgándole el premio a Óscar Pereiro.

Casos Notorios y Sanciones
Alexander Vinokurov y Michael Rassmusen fueron expulsados del Tour en 2007 tras dar positivo, lo que alteró el podio de París. A Alberto Contador le arrebataron el Giro 2011 y el Tour 2010 después de que el TAS decretase en 2012 dos años de sanción retroactivos por el positivo por clembuterol que dio en 2010 por consumir un "suplemento alimenticio contaminado".
Casos ha habido muchos más, aunque no fueron detectados en su día, como el propio Bjarne Riis, quien reconoció haberle ganado el Tour de 1996 a Miguel Indurain gracias al EPO.
El Impacto en los Resultados del Tour
Analizar cómo serían las clasificaciones de los últimos años del Tour sin los ciclistas dopados revela una realidad preocupante. Al margen de sospechas y vasos comunicantes más o menos evidentes, nos hemos centrado únicamente en aquellos que o bien hayan dado positivo o bien se hayan visto directamente envueltos en tramas de dopaje.
Echar un vistazo a las clasificaciones pre-2006 e absolutamente desolador: se salvan muy pocos. Para confeccionar un top 5 decente debemos descender hasta la 21ª posición, donde aparece Carlos Sastre, un habitual en este post.
Aunque Landis terminó primero de forma oficial, fue desposeído después tras un positivo y un largo proceso judicial. Hoy es Óscar Preirro quien figura en los libros de la historia.
Primer Tour de Francia de Alberto Contador, tras el repentino abandono de Michael Rasmussen, líder de la prueba con una holgada diferencia a pocas etapas del final. Contador mantiene ese Tour, pero, naturalmente, no pasa el corte de nuestra clasificación limpia. Lo hacen los de siempre aquellos años; Evans, Sastre, Zubeldia, Pereiro y un nuevo invitado, Kirchen.
Primer y único Tour de Francia para Carlos Sastre, batiendo un año más a Cadel Evans, que en nuestra clasificación particular ya contaría con al menos dos carreras. Köhl sería descalificado a las pocas semanas tras un notorio positivo. Menchov ha tenido una larga y fructífera relación con el dopaje. Vandevelde formaba parte del US Postal de Armstrong, donde no se salvó nadie, como demostró la justicia americana.
Segundo Tour de Alberto Contador, tras no haber podido participar en 2008 por la sanción a su equipo, el Astana. Astana donde, por cierto, también corrían este año Armstrong y Klöden, cuya relación con el dopaje no merece presentación. Notoria sorpresa la de Wiggins aquel año, que en nuestra clasificación pasaría al segundo lugar. El Tour sería para Schleck, hermano de un dopado y desaparecido en combate desde el affair chuletón.
Comienzan a aparecer los nombres de la década de los '10. Alberto Contador ganaría el Tour, a los pocos meses daría positivo, se escudaría en un filete de carne y, en fin, todos conocemos el final de la historia. Nunca ha vuelto a ganar otro. Este, en rigor, tampoco: pasó a manos de Schleck, en su mayor triunfo profesional. Tampoco repetiría. Y por fin, Evans.
En un Tour glorioso y precioso, cincelado con dos etapas inolvidables tanto en el Galibier como en Alpe D'Huez, Cadel Evans mostraría al mundo por qué merecía un Tour. Lo ganó él, tragando todo el viento del mundo en las cunetas del Galibier, en el órdago histórico de Andy Schleck, quien volvería a ser segundo. Frank sería sancionado por dopaje poco después, por cierto. Voeckler no, y se mantiene.
El único Tour en los últimos diez años cuyo top 10 se mantendría igual según nuestros parámetros. Puede que la reconversión de Wiggins sea sospechosa o que el estallido fulgurante de Froome, viniendo de la más absoluta nada (¿quién sabía de él antes de la Vuelta 2011?) sean bastante oscuros, pero en rigor ni han dado positivo ni están relacionados con ninguna trama ni investigación.
Froome se alzaría con el Tour tras varias exhibiciones y una agónica etapa final en el Alpe D'Huez, sangrado a ataques por parte de Nairo Quintana, próxima gran esperanza del ciclismo y uno de los favoritos, junto a Nibali, Contador y el propio Froome, para esta edición.
Y al fin, 2014, la ronda que se preveía intensísima y que sólo certificó el poco nivel de los rivales de un Vincenzo Nibali intratable. Es cierto, Froome y Contador se habían caído, pero Nibali ya tenía la carrera encarrilada antes de sus retiradas. En lo relativo al dopaje, sólo sale Valverde, y no por algo relacionado con 2014 sino con 2006 (gran gestión). Entra en su lugar otro joven francés, Romain Bardet.

Medidas Actuales y Futuras
Antes del inicio del Tour de Francia 2025, la Unión Ciclista Internacional (UCI) presentaba los estrictos controles que la Agencia Internacional de Control (ACI) iba a realizar durante la carrera para evitar cualquier fraude y que ya venía precedido con más 350 controles previos a los ciclistas.
La UCI anunciaba que se había perfeccionado el trabajo que se realiza para la obtención de datos en el Pasaporte Biológico o el almacenamiento a largo plazo y posible reanálisis de muestras durante un periodo de diez años. Y esperaba que eso garantizase la limpieza del ciclismo y acabara con la sombra del dopaje que le persigue desde hace mucho tiempo.
El dopaje es un problema para el ciclismo desde las primeras competiciones y es una lucha que sigue más activa que nunca.

| Ciclista | Sanción | Año |
|---|---|---|
| Lance Armstrong | Desposeído de 7 títulos del Tour de Francia | 2012 |
| Alberto Contador | 2 años de sanción, desposeído del Tour 2010 y Giro 2011 | 2012 |
| Floyd Landis | Desposeído del Tour de Francia | 2006 |
| Bjarne Riis | Reconoció uso de EPO | 1996 |