Club Ciclista de San Sebastián: Historia y Legado

Navarra es tierra de ciclismo. Es una obviedad. Una afición que se remonta a la propia historia de la bici y que ha dado grandes clubes y corredores.

Situada en el Golfo Vizcaya, bañada por el Mar Cantábrico y distante con la frontera de Francia a apenas veinte kilómetros, la ciudad y municipio de San Sebastián -Donostia en lengua euskera- es la capital de la provincia vasca de Guipúzcoa estando asentada en una preciosa bahía rodeada de montañas y presentando un entramado urbano moderno que le da un aire burgués y cosmopolita. Contando con una población de ciento noventa mil vecinos y siendo cabeza de un área metropolitana que ronda el medio millón, su economía gira en gran medida alrededor del comercio con multitud de tiendas y locales, el sector servicios y, sobre todo, del turismo, fuente esta última de gran importancia como consecuencia de la gran actividad cultural que ofrece, la bonanza de su clima y el atractivo de su entorno.

Provista de un interesante patrimonio arquitectónico levantado en los siglos recientes, su casco antiguo ofrece conexiones con el pasado con calles estrechas, mucha vitalidad además de cierta actividad pesquera y un pequeño puerto dado su carácter marinero.

Vista panorámica de San Sebastián.

Orígenes del Club Ciclista y su relación con el fútbol

La Real Sociedad remonta su origen a principios del siglo XX. En 1907 se creó el Club Ciclista de San Sebastián.

Se construyó un velódromo en Atocha e incluso se organizó el Campeonato de España de Ciclismo en Pista en la ciudad en 1908.

De la misma manera, poco a poco fue surgiendo el interés de la población por el fútbol, deporte del que se tuvo noticia cuando estudiantes ingleses empezaron a practicarlo en diferentes puntos de Gipuzkoa.

Así, se creó el San Sebastián Recreation Club en 1903 para responder a la afición. Tras jugar varios años con ese nombre, en 1909 se creó oficialmente la Sociedad de Fútbol.

El fútbol llegó a la capital donostiarra a principios del s. XX procedente de jóvenes estudiantes que lo habían conocido en Inglaterra. Hacia 1902 empezó a practicarse, pero sería en 1903 cuando tomaría un carácter más serio al ser adoptado por el club de tenis local, San Sebastián Recreation Club, como una sección deportiva.

Así se podía ver a los jóvenes vistiendo camisa gualdiverde y pantalón negro en el terreno vallado de Ondarreta. La involucración de este club hizo que surgieran otros como el Vasconia Sporting Club, el Small F.C., el Athletic Club, el Easo F.C., el C.D.

En 1907 el fútbol donostiarra entró en una fase más organizada y los hermanos Sena, mediante una secesión producida en el S.S. Recreation Club, junto a Elósegui, Arrillaga, Dorda, Echevarría, etc., formaron un nuevo club: el San Sebastián Foot-ball Club.

El uso común del Velódromo hizo que el 21 de septiembre de 1908, ambas sociedades llegaran a la fusión naciendo el Ciclista Foot-ball Club, con Federico Ferreirós de presidente.

Una racha seguida de triunfos frente a rivales regionales y extranjeros alentó a los ciclistas a presentarse al Campeonato de España. Para poder inscribirse en este, participaron con el nombre de Club Ciclista de San Sebastián, pues esta entidad era más antigua que el Ciclista F.C. y la Organización prohibía participar a clubs noveles.

Tras eliminar previamente a iruneses en el Campeonato Regional, el 4 de abril superan en el primer partido del torneo a los bilbaínos del Athletic Club por 4-2, haciendo lo propio en semifinales dos días después con el Galicia F.C. por 2-0, llegando a la Final de 1909 y ante la sorpresa de muchos consiguieron doblegar al Español F.C.

Este triunfo hizo que los jóvenes futbolistas pensasen en la emancipación total respecto de los ciclistas, pues no precisaban de su compañía en la nueva empresa. El 7 de septiembre de 1909 quedaba constituida la Sociedad de Foot-ball con equipaje blanquiazul a rayas y pantalón azul, el cual pronto cambiaría a blanco. Presidente fue Adolfo Saenz Alonso.

En 1910, cuando sólo se contaba con escasamente unos meses de vida, los donostiarras decidieron optar a repetir el título logrado un año antes. El inconveniente era que la Unión Española de Clubs, una de las dos ramas de aquel año, no admitía clubs con pocos años de antigüedad, por lo que tuvieron que repetir la maniobra de 1909 e “inscribirse” bajo el nombre de otro club local, Vasconia Sporting Club, para poder participar.

La concatenación de éxitos deportivos entre 1909 y 1910 hizo que este último año S.M. el Rey D. Alfonso XIII le concediera el título de Real Sociedad de Fútbol, denominación «real» que la monarquía española ha otorgado a ciertos clubes.

Sus impulsores entendieron que no podían seguir como Club Ciclista y querían jugar en el campo de fútbol de Ondarreta y no en el velódromo de Atotxa, donde entonces se compaginaban los partidos de fútbol y las carreras ciclistas. El día 23 jugó su primer partido y, tras adquirir el 11 de febrero de 1910 el nombre de Real por un oficio del rey español Alfonso III, el equipo blanquiazul estrenó su nombre de Real Sociedad el 26 de marzo ante el London Nodmans inglés.

Sin embargo, tuvo que volver a jugar la Copa en 1910 con un nombre prestado, el del Vasconia, porque la Real no tenía la antigüedad suficiente para inscribirse como tal. Meses después se produjo un hito histórico al pasar de Ondarreta a Atotxa, inaugurado como campo de fútbol el 5 de octubre de 1913 tras la eliminación de la pista de ciclismo.

Así se cumplió en 1928, cuando la Real cayó en una final de Copa similar a la de 1913, ya que se volvió a disputar a tres partidos y contra el Barcelona, que ganó en el tercero de Santander por 3-1. La clave estuvo en los arbitrajes contrarios en los dos primeros que acabaron con empates y en que entre éstos y el tercero hubo más de un mes de distancia porque la selección española tenía que participar en los Juegos de Amsterdam. Allí jugaron ocho jugadores de la Real y ninguno del Barcelona por ser éstos profesionales y mantenerse el carácter olímpico amateur.

La Real fue uno de los diez equipos elegidos para jugar en la máxima categoría en la primera temporada que arrancó en Atotxa con un empate a uno contra el Athletic el 10 de febrero de 1929 y que acabó en cuarta posición y con su delantero Paquito Bienzobas como pitxitxi, único realista en la historia en acabar como máximo goleador.

Justo nueve días después de finalizar la Liga se proclamó la II República y eso implicó que desaparecieran todos los símbolos monárquicos y la asamblea general ordinaria del club blanquiazul acordó el 27 de junio de 1931 «cambiar el nombre del Club por el de Donostia F.C., manteniendo la insignia y diseño actuales, con la única variante de la corona real que será sustituida por el escudo de San Sebastián».

El Donostia aguantó en Primera hasta que sus problemas económicos le llevaron a descender a Segunda en 1935 y a Tercera en 1936, descenso éste que no se consumó porque al término de la Guerra Civil, en 1939, empezó a jugar en Segunda con el nombre de Real Sociedad. Los problemas económicos y la Guerra Civil pudieron acabar con el club.

En plena batalla tres directivos convocaron un Asamblea de socios para decidir el futuro del club y sólo acudió un socio. Así en 1939 volvió a competir en Segunda y en la década de los cuarenta fue el equipo ascensor, con constantes ascensos a Primera y descensos a Segunda.

En el año 1940, el club retoma su antigua denominación volviendo a ser Real Sociedad de Foot-ball. En la temporada 40/41 es campeón de su grupo de Segunda División, quedando segundo en la Fase Final y consiguiendo ascender de forma directa a Primera División, ya con el nombre castellanizado de Real Sociedad de Fútbol desde enero de 1941 por la prohibición de los extranjerismos.

La Real descendió por penúltima vez a Segunda en 1962 tras fracasar una política de llegada de jugadores foráneos y con unos problemas económicos que le llevaron a apostar, por economía y por filosofía, por la cantera.

En 1967 se consiguió el último ascenso y, a partir de ahí, comenzó la mejor época de la Real porque desde la cantera empezaron a salir jugadores de gran nivel que llevaron al club en un principio a consolidarse en Primera y luego a vivir los mejores años de su historia.

En la temporada 1979-80 comenzó una década inolvidable con el récord de imbatibilidad de 32 partidos -38 con los seis últimos de la temporada anterior- que se rompió cuando se acariciaba el título en la penúltima jornada en Sevilla (2-1) contra nueve jugadores hipermotivados por las primas que pagaba un Real Madrid que contó con los favores arbitrales para dejar a la Real segunda.

Parecía que la historia se repetía al año siguiente en Gijón, pero en el último minuto de la última jornada llegó un gol de Zamora que hizo llorar de emoción y alegría a toda Gipuzkoa. Jugaron aquel partido inolvidable Arkonada; Zelaieta (m.79, Larrañaga), Gorriz, Kortabarria, Olaizola; Diego, Alonso, Zamora; Idigoras (m,56, Bakero), Satrustegi y López Ufarte.

El 25 de abril de 1982 la Real repetía título de Liga tras ganar en la última jornada al Athletic por 2-1 tras una gran remontada y el 28 de diciembre ese año se llevaba la Supercopa ante el Madrid con un 4-0, tres goles de Uralde y uno de López Ufarte, que remontaba el 1-0 del Bernabéu. Esa temporada sólo un gol en fuera de juego del Hamburgo impidió a la Real clasificarse para la final de la Copa de Europa.

Tras unos años en los que el equipo bajó el nivel, la Real remontó vuelo y ganó la Copa en 1987 en Zaragoza ante el Atlético de Madrid a los penaltis y al año siguiente fue subcampeón de Liga y Copa tras perder en la final contra el Barcelona. En la temporada 2002-03 se logró un último subcampeonato liguero, pero a partir de ahí la Real entró en una crisis que le llevó a Segunda en 2007.

Hitos y récords de la Real Sociedad

Por un lado, el equipo masculino de la Real Sociedad fue el primero en ganar la Supercopa de España en la edición de 1982-1983. Antes de este premio, el equipo ya había ganado otros títulos. El primero lo obtuvieron en 1909 en el Campeonato de España, aunque por entonces aún se conocían como el Club Ciclista.

Por otro lado, el gran hito del equipo femenino de la real fue ganar la Copa de la Reina en 2018-19.

Jugadores legendarios

Si hablamos de jugadores legendarios, Jesús María Satrústegui es el primero que se nos viene a la mente, al ser el máximo goleador histórico del club. Metió alrededor de 165 goles entre 1973 y 1986. Algo que ya es sabido por mucha gente es que el artista contemporáneo Eduardo Chillida (1924-2002) fue portero titular de la Real Sociedad en la década de los 40.

También hay que mencionar a algún jugador en activo y es el caso de Mikel Oyarzabal. ¿Conocéis el cántico «No pasa nada, tenemos a Arconada»? Hemos dejado sin mencionar a uno de los jugadores más míticos de la Real Sociedad: Luis Miguel Arconada Echarri.

Hablamos de esta frase que conocerán los aficionados que estuvieron en Anoeta en los años 70 y 80. Irene Paredes es una de las jugadoras más icónicas que ha tenido la Real Sociedad femenina. Jugó 89 partidos en el equipo antes de ser parte de otros como el Athletic de Bilbao o el Fútbol Club Barcelona en la actualidad.

Una de las primeras jugadoras de la plantilla del equipo fue Aintzane Encinas. Tras su retirada en 2017, será recordada por ser la jugadora que más partidos ha disputado en la historia del equipo y ser clave en en su ascenso a Primera División.

Curiosidades

Una curiosidad que mucha gente donostiarra sabe es el lanzamiento de cohetes durante los partidos de la Real Sociedad en el Reale Arena. Si el equipo local marca un gol, se lanzan dos cohetes; si es el equipo visitante, solo uno.

Lo que mucha gente no sabe es de dónde viene esta tradición. Empezó cuando el equipo jugaba en el campo de Atotxa, ya que había gente que trabajaba en el puerto o en el mar y no podía acudir al partido.

El derbi masculino de 2022-23 hizo historia, al acoger la mejor asistencia; 38.342 espectadores acudieron al Reale Arena. En 2012, el equipo femenino logró un hito importante. Fue uno de los primeros clubes en ofrecer contratos laborales a sus jugadoras. Acutlamente, más de la mitad de la plantilla de la Real Sociedad femenina es de Gipuzkoa, incluso ha habido temporadas en las que todas las jugadoras eran de la provincia.

Además, Giant Ibérica ha ido un paso más allá con su idea de tiendas monomarca, abriendo en San Sebastián, la primera tienda LIV de España y segunda de Europa, que también se inauguraba ayer, continuando así su expansión y crecimiento para acercar el ciclismo a más mujeres.

Celebraba en el nuevo espacio para la mujer ciclista, y el crecimiento del deporte femenino, Leire Olaberria, organizadora de la Clásica femenina de Donostia.

Símbolos del Club

Los escudos y uniformes de la Real Sociedad de Fútbol, S.A.D. son elementos distintivos que han evolucionado a lo largo de su historia.

El equipo ha estado vinculado al ciclismo, desde el Campeonato de España de 1909 en el que recurrió a jugar con el nombre de Club Ciclista San Sebastián, para cumplir con los requisitos del registro civil.

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