Ciclistas alrededor del mundo: Historias de pasión y aventura sobre dos ruedas

El ciclismo, más que un deporte, es una forma de vida para muchos. A través de estas historias, exploramos cómo la bicicleta se convierte en un medio para descubrir el mundo, superar obstáculos y encontrar una conexión profunda con uno mismo y con el entorno.

Mónica González: Una chilena conquistando kilómetros

Esta es la historia de Mónica González, una mujer que a los 22 años decidió comprarse una bicicleta sin saber andar. Ese mismo año llegó pedaleando de Santiago al Santuario de Lo Vásquez. Actualmente, Mónica González tiene 34 años y reside en Santiago de Chile, pero estuvo 22 días viviendo en la ruta. Mona escapa de todo cliché.

“Empecé a notar a los ciclistas. Yo también quiero estar así”, se dijo. Y pese a nunca haber pedaleado, rompió el chanchito, partió al barrio San Diego y compró una bici de paseo para ir a la universidad.

Aprendió sola a pedalear en la explanada del Parque O’Higgins. Nadie le enseñó. Su trayecto habitual a los estudios duraba sólo minutos, pero Mona pasaba horas arriba de la bicicleta antes de volver a la casa. Se le hacía de noche sólo rodando por la ciudad y pronto comenzó a buscar nuevos horizontes. “El cuerpo me lo pedía”, argumenta.

“Fue una muy bonita decisión. Descubrí una nueva independencia, por así decirlo. Era yo la que me llevaba a diferentes lugares y más rápido, sin tanta gente alrededor. Influyó mucho ese primer encuentro con la ciclista feliz”, recuerda Mona.

Así pasaron algunos meses y consiguió prestada una MTB -algo pesada pero con cambios- que le permitió ir en grupo hasta Pichidangui, hasta que un 8 de diciembre, apenas con lo puesto, mil pesos en el bolsillo y sin saber muy bien a dónde iba, unirse a un grupo que iba en bicicleta hasta el Santuario de Lo Vásquez. Todo el mismo año que aprendió a usar la bicicleta.

“No usaba casco y tampoco sabía usar bien los cambios, así que la primera cuesta la subí caminando”, recordó en medio de risas. “Cuando empezó el frío y no tenía con qué abrigarme, empecé a preocuparme, pero me las arreglé como pude y seguí pedaleando hacia Lo Vásquez. No sabía qué estaba haciendo. Aprendí a la mala”.

De Chile a Francia: Una aventura sin límites

Descubrió que en la bicicleta podía hacer deporte y disfrutarlo más, vivir el momento sin preocuparme del resultado”, explica. Y así, entre una bicicleta prestada y otra por trueque, el 2019 comenzó con las Brevet, pero al estilo Mona: no pudo ir a la de 200 km, así que se inscribió en una de 400 km. Llegó fuera de tiempo, pero la completó.

Así llegó a la Brevet de París-Brest-París a probar piernas, hasta que estando lejos, se sintió lejana y llamada por el desierto. Y hoy nos encontramos conversando en Puerto Varas tras hacer un viaje desde Arica, en el extremo norte del país, recorriendo más de 3 mil kilómetros a pura energía humana.

“Tienes que tener miedo”, comenta. Explica con algo de congoja que “el mundo está constantemente recordando que soy vulnerable, como diciéndome ‘eres mujer, tienes que tener miedo’, pero no lo entiendo así”.

De ese pensamiento fugaz que surgió en Francia, Mona se entusiasmó a preparar el viaje por el desierto, pero en Santiago se dio cuenta que necesitaba más, y siguió al sur. “Al principio me daba miedo el desierto, ir sola a un lugar que no conocía. Luego compré los pasajes a Arica y ya no había vuelta”, cuenta.

“Aterricé en Arica, saqué mi bicicleta del aeropuerto y pensé ‘¿Y ahora qué? ¿Dónde duermo? ¿Por dónde parto?’ Me fui a la vida”, recuerda.

Mona inocentemente pensaba que eran peregrinos o comunidades indígenas, pero la verdad es que los caminantes eran “prófugos, narcos, delincuentes que se meten ahí porque no hay señal”. “Los vi a los ojos. Nunca había pedaleado tan rápido y sin mirar atrás”, recuerda.

“Aquí me puedo morir”, era su pensamiento intrusivo más frecuente, como cuando se quedó sin comida y agua en una cuesta que la encontró de noche. La noche más larga que recuerda, donde se mojaba los labios con toallas húmedas para no perder hidratación.

Cuando llegó a Iquique, un amigo la contactó con una agrupación de mujeres que la recibieron en una cadena de relevos para acompañarla durante todo su trayecto por el norte. “El relevo del amor”, le pusieron. Le dieron ánimos para seguir pedaleando y se contactaron para que siempre la recibiera alguien en el próximo lugar hasta Copiapó. “No te vamos a dejar sola”, le recalcaron.

Aprendió a pedalear a los 22 años y recorrió casi todo Chile en 22 días.

Mona reflexiona sobre sus sensaciones antes y después del viaje: “Antes pensaba en el desierto y me daba miedo. Hoy me da paz, me contiene. Soy tan pequeña pero fui parte de eso. Está bien que haya algo más grande que nosotros”.

Finalmente, con miles de kilómetros, sentimientos, experiencias renovadoras y paisajes en su interior, un consejo que Mónica elige dar a otros cicloviajeros es “confía en tu cuerpo, con calma y siente el impulso.

Frank: Un aventurero sin edad

Frank se cansó de recorrer su propio país y de practicar ciclismo, pero pese a su avanzada edad, se atrevió a una acción mucho más arriesgada y aventurera. “Comencé en 2004, y tras conocer mi propio país, decidí que quería visitar México sobre dos ruedas.

“Pasé por Colombia, que tiene mucha altura, mucha montaña, con gente maravillosa. Posteriormente, Frank fue a Perú, donde participó de un seminario destinado a ciclistas y la vida sana, donde había personas de distintas partes del continente. Su bicicleta le ha acompañado por todo el continente, donde también ha debido trasladar una serie de artefactos que le son útiles.

“Guardo mis víveres, mi pequeña cocina, pan y café. Frank ya dejó La Serena y su próximo destino fue Santiago, para posteriormente dirigirse hasta Osorno, San Carlos de Bariloche y hasta la Patagonia.

“Mi destino es Ushuaia, Argentina, el fin del mundo, donde yo quiero llegar”, concluyó.

Pedro Olea: Un referente internacional del Enduro MTB

Con solo 26 años, Pedro se ha consolidado como uno de los exponentes más destacados del bike, tanto a nivel nacional como internacional. “Desde niño, los deportes extremos siempre me atrajeron. Cualquier cosa con ruedas me fascinaba”, comenta el joven, que hoy figura entre los 20 mejores corredores de Enduro MTB del mundo.

Este lunes 3 de junio se celebra el Día Mundial de la Bicicleta, instancia que une a millones de personas para celebrar y promover los beneficios del ciclismo en la salud. “La bicicleta es un medio de transporte noble que nos gusta a muchos.

“Fomentar el deporte puede evitar que muchas personas tomen caminos negativos.

Gran Fondo Fin del Mundo: Una competencia que desafía los límites

Inspirada en las carreras de largo aliento que se desarrollan en todo el mundo, como el Tour de Francia y el Giro de Italia, Gran Fondo Fin del Mundo hizo su cuarta versión inmersa en los cajones montañosos de la Séptima Región del Maule en Chile.

Es el caso de Pedro Olea, quien inició su vida deportiva hace 6 años, cuando vio desde su auto cómo su jefe eludía el tráfico que él atravesaba día a día: “lo vi y fue lo que me motivó a comprar mi primera bicicleta”.

Al igual que Pedro, son muchos los competidores que han desarrollado un amor progresivo por la bicicleta, medio de transporte que les ha dado una nueva forma de relacionarse con los paisajes que rodean su rutina y una manera de probar los límites de su estado físico.

Otro de los competidores, Gustavo Donoso, pedalea desde que tiene 9 años, por lo que la bicicleta ha sido factor común durante su vida: en su familia todos tienen una y su grupo de amigos más íntimos lo acompañan todos los fines de semana a sus excursiones.

La competencia le hizo honor a su nombre “Fin del Mundo”, dio su largada en el pueblo de Panimávida y tuvo su meta cerca del paso fronterizo Pehuenche, siendo una locación llena de imponentes paisajes naturales y difíciles tramos de recorrido como la Laguna del Maule.

Fueron 131 km donde la mayor parte del trayecto fue escalando las montañas de la Cordillera de los Andes hasta casi llegar a la línea limítrofe entre Chile y Argentina. Un recorrido lleno de emociones y esfuerzo físico y mental para los competidores, “estuvo dura, fuerte y entretenida.

Nuevas perspectivas sobre la bicicleta

Para Tito Matamala es una manera de volver a la infancia; para David Byrne, el mejor transporte para conocer una ciudad; para Juan Carlos Kreimer, un modo de conectarse con la naturaleza.

El terremoto del año 2010 llevó al periodista chileno Tito Matamala a ser hoy un ciclista entusiasta. En su nuevo libro, Chile Bicicleta (Aguilar), escribe: “Esa madrugada del 27 de febrero, sumido en la ansiedad y el terror, la bicicleta me salvó la vida.

En Chile Bicicleta Tito Matamala escribe sobre todo lo que hay que saber del ciclismo nacional. Hay historia y, sobre todo, recuerdos. Matamala comienza el libro contando su infancia arriba de un modelo muy cotizado por los nostálgicos en la actualidad: una CIC aro 20 fabricada en 1970.

El norteamericano David Byrne es el ex vocalista de la banda de rock Talking Heads -autores del hit “Psycho Killer”-, además de escritor, fotógrafo y ciclista. Byrne transita diariamente por Nueva York, su lugar de residencia, en bicicleta y cuando viaja para dar conciertos, siempre lleva una bici portátil.

Los Diarios de Bicicleta recopilan los recorridos de Byrne por el mundo. Cada capítulo se centra en una ciudad distinta: Berlín, Australia y Estambul, entre ellas. Byrne capta las ciudades observando detenidamente a sus habitantes y construcciones, y sintiendo las distintas calles bajo las ruedas de su bicicleta.

El objetivo de Bici Zen (Catalonia), del argentino Juan Carlos Kreimer, es establecer cierta relación entre el ciclismo y la filosofía zen. O, al menos, con la posibilidad de alcanzar en bicicleta cierta sintonía con la meditación.

“Al igual que la bicicleta, el zen no es método, ni dogma, ni religión. Es un modo de encarar la vida, una experiencia no verbal que permite establecer un mayor contacto con uno mismo. No elimina los temores, las ansiedades, las reacciones, los hábitos, sino que nos muestra cómo obstruyen nuestra esencia.

Arenas del Mapocho (Beuvedráis) -publicado en 1941- no es un libro dedicado a la bicicleta; es el libro de memorias de un ciclista. De uno pionero en nuestro país. Ricardo Puelma, el autor, fue campeón en Chile en velocidad y uno de los fundadores del club nacional de ciclistas “El Cóndor”.

“Antes, andar en bicicleta era cosa de gringos y de obreros a quien la gente, llamada decente, miraba muy en menos. Hoy la cosa ha cambiado, y desde hace dos años, ha comenzado a popularizarse la bicicleta en Santiago.

“A veces suelo contemplar con pena mi última bicicleta arrumbada en un rincón de mi pieza. En mi larga carrera he tenido más de 20 y me han sido más fieles que las mujeres, pues muy pocas veces me dejaron botado en los caminos. ¡Jamás volveré como no hace mucho tiempo, a subir el San Cristóbal hasta el pie de la Virgen!

“De todas maneras, ahí quedarás a mi lado, cerca de mi casa. Mi última mirada será para ti, fiel compañera, que llevándome por los caminos en tu sillín ligero, hiciste más intensas mis alegrías y más suaves mis penas.

Isabelle y Bruno Frebourg: 13 años pedaleando alrededor del mundo

La pareja conformada por Isabelle y Bruno llevan 13 años viajando, desde que decidieron cumplir con su sueño. Desde el 2006, Isabelle y Bruno Frebourg están cumpliendo el sueño de viajar en bicicleta alrededor del planeta. Según nos relataron, ya suman 64 países y han logrado visitar todos los continentes en su recorrido.

"Trabajamos, pero no por dinero, trabajamos por algo que podamos recibir a cambio", concluyen.

Dentro de la ciudad, también tienen considerado visitar la Pinacoteca y el campus de la Universidad de Concepción, para luego seguir el viaje hacia Valdivia -dependiendo de las condiciones climáticas- y, posteriormente, atravesar Latinoamérica desde Argentina.

Peter Tormen: Un campeón marcado por la historia

En noviembre de 1987 se realizaba la duodécima versión de la Vuelta de Chile, la principal competencia de ciclismo en ruta del país. Peter Tormen, tras 45 horas de carrera, se transformó en el segundo chileno en ganar este evento.

En plena dictadura, a través de TVN, le dedicó el triunfo a su hermano Sergio, bicampeón nacional de fondo y detenido desaparecido. Hoy recuerda aquel episodio, que lo obligó a dejar el ciclismo.

“No tenía miedo, porque yo quería desaparecer. Quería que me detuvieran. Si me detenían, era mi oportunidad para llegar donde estaba él”, dice.

Un sábado de 1974, como era costumbre, Peter y su hermano Sergio llegaron al taller de bicicletas de su padre, ubicado en la calle San Dionisio, comuna de San Miguel. Mientras Sergio reparaba su bicicleta de competición, Luis Guajardo, ciclista internacional y militante del MIR, ingresó al taller. Estaba inquieto.

De acuerdo a testigos, cerca de las 11 de la mañana, Luis Guajardo se despidió y caminó hacia su bicicleta, que había dejado unos metros más lejos. Dos horas después, mientras Peter limpiaba las ruedas de competición con un huaipe y parafina, los sujetos de la camioneta roja entraron al local violentamente preguntando por el bolso de Guajardo.

“Mi hermano era una persona correcta, ¿por qué tendría que pasarle algo?”, dice Peter. Recuerda que mientras estuvieron detenidos, Sergio fue golpeado, desnudado y recostado en una cama de metal donde fue sometido a corrientes eléctricas.

A los 16 años, Peter comenzó su carrera en el ciclismo. Sus primeros pasos fueron en el Club Centenario, el mismo en el que sus hermanos Richard y Sergio habían competido. Dos años después, el germen de su carrera se vería interrumpido por la angustia de no tener respuestas sobre Sergio y por la incesante búsqueda familiar.

-Quería entender por qué pasan las cosas, entender la historia, entender la violencia del mundo, entender de dónde viene, lo que es bien curioso. No sé si te has dado cuenta, pero nunca ha habido nada que se haya hecho sin violencia en la humanidad.

En 1982, Peter Tormen volvió al circuito y entró al equipo Pilsener Cristal, donde corrió un año, hasta que fue expulsado por el entrenador. Luego corrió por Bata, donde fue líder de la Vuelta de Chile en 1983, pero una caída le impidió terminar la carrera.

En 1987, mientras la familia seguía intentando tener noticias de Sergio, Peter se preparaba física y mentalmente para la duodécima versión de la Vuelta Ciclista de Chile.

La primera etapa, entre Puerto Montt y Osorno, la ganó Miguel Droguett. “Como las estrellas eran otras y yo solo era apoyo de ellas, no era mucha la presión que tenía sobre mí.

En la cuarta etapa, Peter fue el único de Pilsener Cristal que se pudo enganchar en la escapada definitiva, sacándole cinco minutos de ventaja al otro grupo de avanzada. Tras ser el primero en cruzar la meta en esa etapa, entre abrazos, el general director de la entonces Digeder, le entregó la tricota blanca de líder con el número 42.

En la última etapa, Peter Tormen pinchó la rueda trasera de la bicicleta, sin embargo, fue tan leve que se desinfló lentamente, sin que nadie lo notara.

“Todo el mundo, más que preocupados del embalaje, está preocupado por Peter Tormen. Se produce el sprint espectacular y lo más importante, Peter Tormen es ganador de la Vuelta Ciclística de Chile”, relataba con emoción Pedro Carcuro en la transmisión de TVN. Con las manos en alto, Peter cruzó la meta y se convirtió en el segundo chileno en ganar el giro criollo y el primero en hacerlo como gregario.

“¿A quién le dedicas el triunfo, Peter?”, le preguntó. “A mi hermano Sergio, detenido desaparecido”, respondió, en directo, para todo el país.

“Nunca se cortó, eso es falso. Yo hice la entrevista, no sabía si estábamos al aire, yo suponía que lo estábamos, porque escuchaba a Pedro (Carcuro) y a Sergio (Livingstone). Eran transmisiones básicas y yo normalmente escuchaba el retorno; entonces, ahí suponía que salíamos en vivo. -No tenía miedo al hacer esa dedicatoria, porque yo quería desaparecer. Quería que me detuvieran. Si me detenían, era mi oportunidad para llegar donde estaba él.

Pronto, sus declaraciones políticas lo dejaron sin equipo, por lo que decidió abrir un taller de bicicletas. Peter Tormen en su taller de bicicletas. Lo abrió tras tener que dejar el ciclismo competitivo por sus declaraciones políticas en plena dictadura.

En septiembre de 2003, el juez Daniel Calvo procesó al general en retiro Manuel Contreras, al mayor en retiro Marcelo Moren Brito y a los exagentes civiles Osvaldo Romo Mena y Manuel Rivas por secuestro calificado en el caso de Sergio Tormen y Luis Guajardo.

El 13 de mayo de 2005, Contreras presentó un informe ante notario público en el que admitía la responsabilidad en la desaparición de 580 personas para “liberar responsabilidades a sus subalternos”.

El domingo 30 de abril de 2023, tras una bicicletada que tuvo como punto de partida San Dionisio 2554, lugar donde detuvieron a Peter y a su hermano, se realizó el homenaje en el que el velódromo del Estadio Nacional pasó a llamarse “Velódromo Sergio Tormen Méndez”. Allí acumuló varias victorias como ciclista, al igual que su hermano Richard.

“Nos juntábamos los vecinos, que teníamos el privilegio de estar al lado del velódromo, e íbamos a ver a los Tormen. Con el apoyo de la familia, de la Corporación Estadio Nacional y la gestión de Juan Álvarez, profesor de la Universidad de Santiago y amigo de los Tormen, en 2022 se presentó una solicitud al Ministerio del Deporte para cambiarle el nombre al velódromo y transformarlo en sitio de memoria.

“No sé si fue Sergio quien me puso aquí y me dijo: ‘No, no hay que llorar hoy, hermano’. -Reparación no tiene, pero sí simbolismo de memoria, que es importante. Nadie puede revivir a Sergio, no se termina el duelo con un acto de memoria y tampoco sana heridas. Este fue un acto de memoria que le hace bien a la historia de nuestro país. ¿De qué manera evitamos que se repita la historia?

El legado de un padre ciclista

Eran historias llenas de colores, donde la anécdota era más importante que el resultado, donde la competencia era solo el pretexto para juntarse con los amigos. Insistí bastante a mi papá para que me armara una bici y él siempre con la misma respuesta “No, porque eres muy chico y después no vas a querer ver más la bicicleta” (como me encantaría poder decirle que ya tengo 34 años y lo que más anhelo en la vida es andar en bicicleta)

Mi papa me llama, subo al segundo piso de la tienda, me pasa unas bolsas y bajamos al taller. Ahí estaba la sorpresa era ¡mi bicicleta! Que ¡¡¡ brillaba un azul precioso.

Salimos los dos, camino a la Merino Benítez y comenzamos a subir. Yo estaba demasiado ansioso, no me doy cuenta y me acerco demasiado a él, enredo mis cables de frenos en su manubrio y PAFF!!! no me di ni cuenta y ya estaba en el suelo todo pelado..jajaja. Mi padre no sabía si pararme o reírse…jajaja

Muy nervioso me subo al auto de mi tío Pablo, mi papá no quiso acompañarme porque estaba más nervioso que yo. Era a las 10AM y dábamos 5 vueltas. Éramos 10 niños compitiendo, por primera vez en mi vida escuchaba la campana que indicaba la última vuelta. Íbamos 5 juntos, llega el embalaje, hago lo mejor que puedo, terminando 2º.

Cuando llegamos, entro todo orgulloso con mi medalla y mi padre me recibe muy contento y me felicita.

Muchas veces cuando me tocaba viajar fuera de Santiago y mi padre no me acompañaba el rol de guardián lo cumplió mi hermano mayor Michel. Él iba a verme a los hoteles en donde yo alojaba para chequear que no me faltara nada.

En fin, han pasado ya 22 años desde aquella primera carrera y 4 desde que mi papá murió. Como quisiera poder contarle que estos últimos años he competido más que nunca, que he viajado, que he corrido vueltas profesionales, que competí con los hermanos Schleck, con Mancebo, que corrí una vuelta a Brasil, que fui a un campeonato panamericano. No ha pasado un sólo día en que me suba a la bicicleta y no haya querido que él fuera junto a mí.

Estas son solo algunas de las muchas historias de ciclistas alrededor del mundo que demuestran que la bicicleta es mucho más que un simple medio de transporte. Es una herramienta para la aventura, la superación personal y la conexión con el mundo que nos rodea.

Carreteras Peligrosas - Mejores Episodios: Burundi, Mali, Bolivia, Canada | Free Documentary Español

Ciclistas y sus logros
Ciclista Logros Destacados
Mónica González Recorrió Chile desde Arica a Puerto Montt en bicicleta.
Frank Viajó por México, Colombia, Perú y Argentina en bicicleta, con destino a Ushuaia.
Pedro Olea Top 20 en Enduro MTB a nivel mundial.
Isabelle y Bruno Frebourg Viajaron por 64 países en bicicleta durante 13 años.
Peter Tormen Ganador de la Vuelta de Chile en 1987.

tags: #ciclistas #rueda #mundo