El ciclismo, un deporte que exige resistencia, disciplina y una ética intachable, se ha visto empañado en ocasiones por el uso de drogas, tanto para mejorar el rendimiento como de carácter recreativo. Los casos varían desde infracciones de tráfico hasta escándalos de dopaje que han sacudido al mundo del deporte.
Incidentes Recientes
La Guardia Civil denunció a un ciclista que fue sorprendido circulando por la autopista AP-9, a la altura del municipio coruñés de Fene, una vía en la que está terminantemente prohibido el tránsito de bicicletas debido al riesgo que supone tanto para los propios ciclistas como para el resto de los conductores.

Mapa de la autopista AP-9.
Según fuentes de Europa Press, la alerta saltó después de que varios conductores que transitaban por la AP-9 llamaran al 112 para advertir de la presencia del ciclista en plena vía rápida. La Central Operativa del Subsector de Tráfico (COTA) activó de inmediato el protocolo y movilizó a una patrulla del Destacamento de Tráfico de Ferrol, que se desplazó hasta el lugar.
Una vez localizado el individuo, los agentes procedieron a realizarle pruebas de detección de drogas. El resultado preliminar fue positivo en sustancias estupefacientes, aunque se está a la espera de la confirmación definitiva por parte del laboratorio de referencia. Además, el ciclista no llevaba casco.
El Instituto Armado ha tramitado las denuncias con motivo de las diversas infracciones: circular por una vía prohibida, no llevar casco y, en caso de confirmarse el positivo, consumo de drogas. Esta última infracción está tipificada como muy grave y puede suponer una sanción económica de hasta 1.000 euros. Los hechos sucedieron sobre las 4.40 horas de este sábado 7 de febrero.
Otro incidente tuvo lugar en Vigo, donde la Policía Local detuvo a un ciclista de 36 años que, supuestamente, circulaba drogado y que escapó de un coche patrulla al meterse por un estrecho camino. El incidente fue cerca de las diez de la mañana de ayer, en la calle Severino Cobas, en Lavadores. Una patrulla vio a un ciclista zigzagueando por la calzada, y marcha atrás, y lo intentaron parar por su trayectoria anómala. Otros agentes peinaron el barrio y lo interceptaron a 200 metros del lugar de su fuga. Se mostró agresivo, no colaboró y tenía indicios razonables de encontrarse bajo los efectos de alguna sustancia psicotrópica.
Dentro de los controles realizados por la Policía Local para detectar la conducción bajo los efectos del alcohol, a lo largo de este fin de semana detectaron a un conductor que superó cuatro veces la tasa de alcohol permitida al volante. Además, los agentes instruyeron un atestado por un presunto delito contra la seguridad vial contra un conductor que sobre las 3.00 horas del domingo fue detectado circulando a una velocidad inadecuada por la avenida de Compostela y, al percatarse de la presencia de una patrulla, intentó esquivar a los policías y aparcó el coche en la calle Xoán Manuel Pintos.
El Caso de Lance Armstrong: La Caída de un Ícono
Lance Armstrong era un ícono. En 1993 fue campeón de la competición mundial la Union Cycliste Internationale Road World Championship. En 1996 a la edad de 25 fue diagnosticado con cáncer testicular avanzado. Se deshizo del cáncer en 1997 y en el mismo año fundó la organización sin fines de lucro la Fundación Lance Armstrong (hoy en día conocido como la Fundación Livestrong) para el auxilio a pacientes que sufren de cáncer. Esta organización ha recaudado más $400 millones en la venta de las pulseras amarillas y otras formas de captación de fondos.
Entre 1999 y 2005, Armstrong logró ganar siete veces consecutivas el Tour de France, un éxito jamás visto antes. Pero ocultando su éxito había alegaciones de que había abusado drogas de aumento de rendimiento prohibidas. Después de una investigación por la Agencia Antidopaje de los EE. UU., la evidencia de que estaba dopando fue confirmada. Le prohibieron de participar en los juegos olímpicos por vida y privado de los títulos del Tour de France.
En 2013 en una entrevista televisada con Oprah Whinfrey, Armstrong admitió por primera vez que abusaba durante años las drogas de aumento de rendimiento prohibidas. Armstrong notó que lo hacía para mantenerse competitivo ya que todos los demás ciclistas también andaban dopando. “La definición de ‘egañar’ es de obtener una ventaja que el oponente no tiene disponible,” dijo Armstrong a Whitney, “Yo no lo veía así. Lo veía como una manera de nivelar el campo de juego.” No era el único que lo decía.
El dopaje había vuelto común en muchos deportes durante los años 90. En los siete años que ganó Armstrong el Tour de France, 20 de los mejores 21 finalistas también fueron pillados por dopar en algún momento de sus carreras.
| Año | Evento | Resultado de Lance Armstrong |
|---|---|---|
| 1993 | Union Cycliste Internationale Road World Championship | Campeón |
| 1999-2005 | Tour de France | Ganador (7 veces consecutivas, títulos revocados) |
El mayor fraude del ciclismo - National Geographic Channel
Armstrong incentivó a sus compañeros de equipo en el Equipo de Ciclismo de los EE. UU. a que también tomaran drogas de aumento de rendimiento para igualar su desempeño. La investigación sobre Armstrong reveló lo disperso que era el consumo de estas drogas, y cómo había desarrollado un sistema para encubrirlo todo, y cómo presionó a sus compañeros de equipo a tomar las drogas también.
El informe de la agencia antidopaje dijo que, “no era suficiente que los compañeros que equipo hiciese el máximo esfuerzo en la bicicleta, Armstrong también les requería que siguieran el programa de dopaje que les asignaba, o sino serían reemplazados con otros ciclistas. Armstrong no fue una mera parte de la cultura del dopaje, más bien lo impuso y lo reimpuso de nuevo.” La agencia también reportó que “[Armstrong] actuó con la ayuda de un pequeño ejército de propiciadores que incluían médicos versados en el dopaje, contrabandistas, y otros tanto dentro y fuera del equipo como dentro y fuera del mundo del ciclismo.”
Su compañero de equipo Christian Vande Velde describió una enfretamiento que tuvo con Armstrong en que este último amenazó con despedir a Vande Velde si no seguía el programa de dopaje. Tras su admisión que estaba dopando, todos los patrocinadores cesaron las relaciones con Armstrong. Estimó que perdió $75 millones en un solo día debido a la pérdida de patrocinios. La Fundación Livestrong pidió que renunciara su posición en la junta ejecutiva.
En una entrevista de 2015, cuando le preguntaron sobre su uso de drogas de aumento de rendimiento prohibidas, dijo que “si estuviera compitiendo en 2015, no, no lo hubiera hecho porque no hubiera hecho falta hacerlo. Si me llevas para 1995, cundo su consumo era común y corriente, probablemente sí me hubiera drogado aún sabiendo lo que iba pasar.
Hay pocos los que consiguen ser más competitivos que Lance Armstrong, pero sus ganas de vencer le condujeron al consumo de drogas de aumento de rendimiento. Cuando se omiten las consideraciones éticas del marco de referencia ético y se enfoca en metas materiales, como son la fama y la victoria, uno vuelve a tomar decisiones éticas ineptas. En efecto, Armstrong enmarcó su decisión de usar drogas prohibidas según un marco bastante estrecho que sólo incluía la gana de triunfar el Tour de France, y como resultado las consideraciones éticas fueron omitidas de su marco de referencia. Dado que sus competidores también andaban dopándose, no veía su consumo de drogas como una forma de engañar sino como una manera de nivelar el campo de juego.

Lance Armstrong.
Drogas Recreativas en el Ciclismo: El Caso de Jack Bobridge
Jack Bobridge es el último caso de 'juguete roto' dentro del pelotón ciclista. El ex ciclista australiano, retirado desde el año 2016 tras ser señalado por el uso de los TUE, ha confesado que consumió drogas recreativas junto a sus compañeros durante su paso por equipos europeos.
Bobridge ha admitido que entre las sustancias que tomó durante esta parte de su carrera se encontraban el éxtasis y la cocaína, algunas de ellas antes de las carreras aunque calculando la duración en su organismo, aunque negó haber tomado estas sustancias en las citas olímpicas de Pekín, Londres y Río, donde compitió en la modalidad de pista.
El australiano confesó que tomaba estas drogas para combatir una artritis reumatoide que sufría desde los 19 años y que fue otra de las causas que le llevaron a la retirada.