Aún a pesar de haber pasado etapas de todos los tipos, ha seguido siendo fiel a sus planteamientos y filosofía. Y una cosa esta clara por encima de cualquier otra. Las motocicletas de Moto Guzzi para nada son perfectas o las mejores dentro de su categoría. Tampoco las más avanzadas tecnológicamente ni las que presentan las últimas novedades dentro del mundo de las dos ruedas. Porque el alma es mucho más que algo metafísico e invisible. Pues eso es lo que representa Moto Guzzi en el hostil mundo de la motocicleta, donde a veces no todo son números y factores múltiples que den como resultado beneficios a final de año.
El Legado del Águila: Un Logotipo con Historia
Aquel hecho fue determinante cuando Parodi y Guzzi decidieron emplear el águila imperial con las alas extendidas como logotipo de la recién nacida marca. Pero como se suele decir, la vida sigue y ambos lo hicieron de la mejor manera que sabían y dedicándose a su pasión, las motocicletas, y qué mejor forma de hacerlo que fabricándolas.
Evolución a través de los años
Tras decidir finalmente llamar a la marca Moto Guzzi, aunque antes barajaron otras opciones como G.P. Durante los siguientes 10 años la marca seguiría desarrollando nuevos modelos con su bloque de 500 cc como base motriz de estos. En los siguientes años dentro de la década de los años 20 llegarian dos modelos más, la GT Norge (por el raid al Círculo Polar Ártico) y la Sport 14. En 1931 aparecería la Sport 15, manteniendo aquel propulsor de 500 cc, pero que ya alcanzaba los 13 CV de potencia y lograría llegar a los 100 km/h. Es en 1940 cuando aparece en escena un nuevo propulsor de 250 cc, que seguía manteniendo la arquitectura mecánica de un cilindro y cuatro tiempos, que lograría llegar hasta los 12 CV de potencia y rozar los 120 km/h.
Para ello, y a partir de aquel año, la marca de Mandello del Lario incluiría nuevos modelos más asequibles, como la Galleto en versiones de 160, 175 y 192 cc. También la Zigolo, que montaría un propulsor que podia ser de 98 o 110 cc. Es en los 60 cuando la marca empieza a centrarse en otros segmentos como el del octavo de litro, donde presenta una deportiva ligera, la Stornello, para poder batallar con la competencia, donde Morini o Gilera daban la réplica constantemente a la marca del águila.
Todo ello dio como resultado la SEIMM (Società Esercizio Industrie Moto Meccaniche), donde el gobierno italiano toma las riendas de Moto Guzzi en 1964, nombrando a Romolo De Stefani director general. Por otro lado, y casi coincidiendo con aquel hecho, Moto Guzzi también atravesaba por uno de los momentos más decisivos de su historia, algo que en aquel momento pasó a un segundo plano, y no es otra cosa que el diseño por parte de Giulio Cesare Carcano del propulsor estandarte de la firma.
Como ya hemos hecho referencia, es para 1973 cuando Alejandro de Tomaso se hace con la marca italiana, dándole un nuevo rumbo y creando la gama más completa que había tenido hasta ese momento, hecho que tuvo lugar hasta el año 2000, momento en el que nuevamente cambiaría de manos, esta vez a las de Aprilia, por el módico precio de 68 millones de euros. Pero antes de esto nacerían motocicletas tan icónicas como la California 850, justo un año después de la llegada de Alejandro De Tomaso, las populares Le Mans 850 en 1976 o la Daytona 1000 i.e. En 1994 se presentaría la California 1100 i.e.
En los últimos compases de los 90, y justo antes de que la marca de Noale de mano de Ivano Beggio se hiciera con Moto Guzzi, la firma italiana trabajaba en un nuevo bloque refrigerado por agua de un litro de cilindrada, denominado VA10, donde el V2 quedaba ahora calado a 75º y según datos oficiales podría llegar hasta potencias cercanas a los 140 CV. Durante el periodo Aprilia, la marca se limitó a sacar diferentes versiones de los modelos existentes, además de remodelar las instalaciones de la fábrica de Moto Guzzi. A partir de aquel momento Moto Guzzi volvería a brillar con luz propia, modernizando su gama pero manteniendo la misma esencia que la había llevado hasta allí. Ya en el 2010 aparece una nueva reedición de la mítica Nevada, con una versión 90 aniversario para festejar el nacimiento de la marca.
En la última década hemos asistido a la mejora constante en los productos de la marca, con la aparición de nuevos modelos, como la V9 con diferentes versiones, y recurriendo como antaño a la cilindrada de los 850 cc para propulsarla.
Tabla: Evolución de Modelos Clave de Moto Guzzi
| Año | Modelo | Características Destacadas |
|---|---|---|
| 1931 | Sport 15 | Motor de 500 cc, 13 CV, alcanzaba 100 km/h |
| 1940 | Modelo 250 cc | Motor de un cilindro y cuatro tiempos, 12 CV, rozaba 120 km/h |
| 1974 | California 850 | Uno de los modelos más icónicos tras la llegada de De Tomaso |
| 2010 | Nevada (Reedición) | Versión 90 aniversario |
La V 85 TT Centenario: Un Tributo al Pasado
Prueba Activa Moto Guzzi V85TT Centenario | Revista Moto
La V 85 TT Centenario toma sus colores de la antigua moto de competición. No es muy llamativo, y casi triste para un modelo de aniversario. Entonces, ¿por qué Guzzi eligió esta OttoCilindri como punto de referencia de su pasado? Porque es una de las máquinas de GP más famosas e increíbles de la historia. Estaba propulsada por un V8 de 500cc extremadamente compacto. Esta edición no estará disponible hasta 2021, sin cambios técnicos respecto a la V 85 TT estándar. Una entrañable moto trail neo-retro, con un motor bicilíndrico de 76 CV que presenta un diseño único con cilindros laterales elevados. El motor de 850 cc viene con 5 modos de conducción, control de tracción, control de crucero y una serie de características técnicas que le confieren una identidad distintiva. Soporte de motor, llantas de radios, transmisión por cardán, parabrisas pequeño y guardamanos.

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