Antonio Veciana Ferrús, nacido en Villanueva de la Jara, Cuenca, ha residido gran parte de su vida en Albacete y es conocido por su espíritu aventurero y su pasión por la motocicleta. Junto a Santiago Guillén, protagonizó una hazaña que marcó un antes y un después en la historia del motociclismo: la vuelta al mundo en Vespa en tan solo 79 días.

Primeros Años y Formación
Santiago Guillén y Antonio Veciana se habían conocido en Albacete cuando estudiaban Bachillerato. Hace 48 años, cuando la Organización Juvenil Española acababa de nacer, cuajamos un proyecto cuyo objetivo era participar de forma activa en las tareas colectivas que afectaban a nuestro entorno. Nos implicamos con intensidad en las actividades propias de nuestra edad, deportivas, culturales, sociales... Éramos consecuencia de la España que nos tocaba vivir: la España del Seat 600, la Vespa y la Montesa. La España de la escasez y de la falta de medios. Una España que necesitaba de la colaboración de todos, de los que estábamos dentro y de los que estaban fuera. La España europea que tenía que llamar a la puerta de la Europa que se estaba formando. Participamos en campamentos, viajes culturales, campeonatos escolares de deportes y marchas por etapas. Reivindicamos la participación de la juventud, que representábamos en foros y actividades de nuestra ciudad y nuestro entorno. Recorrimos España en autobús, tren, moto y auto-stop. Viajamos por Europa como pudimos, conociendo y viviendo la realidad de nuestro entorno y terminamos el bachiller.
La vuelta al mundo en 79 días... a lomos de una VESPA
La Idea Audaz: Vuelta al Mundo en Vespa
Entonces surgió la idea: dar la vuelta al mundo en moto. Era factible si se preparaba bien. Se podía hacer. Habíamos aprendido a prever y a improvisar. Era necesario tener 20 años y la oportunidad de hacerlo. Santiago y yo nos pusimos a ello. Nos inspiró el relato de «La vuelta al mundo en 80 días», pero si un inglés, en la mentalidad de Julio Verne, lo había hecho en 80 días, nosotros teníamos que aspirar a hacerlo en un día menos. Había que adornar el proyecto con un punto de dificultad añadida.

Preparativos y Desafíos
Una vez expuesto el plan, la única dificultad que se ponía de manifiesto era conseguir hacer la salida. Casi todo durante el viaje estaba previsto. La ruta a seguir, fijada desde el principio, tuvo que ser modificada como consecuencia de incidencias del momento. Dificultades de tipo político, diplomático e incluso bélico, nos impedían recorrer Egipto, Israel y Oriente Próximo. El itinerario quedó fijado por el Mediterráneo norte. Fue el siguiente: España, Francia, Italia, Grecia, Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán, India, Malasia, Hong Kong, Japón, EE.UU, Inglaterra, Francia y otra vez España. Los 79 días previstos quedaron enmarcados en dos fechas simbólicas para un español: 25 de junio, festividad de Santiago Apóstol, patrón de España, y el 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad. Curiosa coincidencia que nos llenó de satisfacción. Conseguimos vincular al proyecto a muchos amigos e instituciones para gestionar los apoyos que hicieran realidad la idea. También tuvimos que sufrir ironías cariñosas unas veces y guasonas otras, que sirvieron de acicate para no abandonar.
Santiago y yo éramos conscientes del riesgo que afrontábamos, de la dificultad del viaje y de la osadía del plazo, pero contábamos con los requisitos imprescindibles para llevarlo a término. El primero y esencial, una amistad profunda, forjada en muchos proyectos hechos realidad. El segundo, la ilusión necesaria para provocar la ocasión y el momento para hacerla realidad.

Antonio Veciana, Dalí sobre la vespa “Dulcinea” y Santiago Guillén
La Elección de la Vespa
Elegimos la Vespa como vehículo. Conocíamos su manejo y su mecánica. Fabricada en España. Había repuestos en todos los continentes. Potencia suficiente y posibilidad de transportar los 347 kg que tenían que ir sobre sus ruedas.
Ruta y Dificultades
El itinerario, aparentemente sencillo, planteaba dificultades, sobre todo atravesar Asia, desde Estambul en Turquía hasta Calcuta en la India. Los mapas de carreteras en Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán y la India no era fácil conseguirlos. Sobre todo el de Afganistán, porque en España no había embajada y la documentación necesaria para el recorrido había que gestionarla a través de su embajada en Roma o directamente en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Kabul. El punto clave del recorrido era el enlace con el avión en el aeropuerto de Calcuta, que estaba fijado con fecha y hora desde Ankara. El resto de los enlaces eran más asequibles. El recorrido en moto dependía mucho de nosotros y podíamos «controlarlo», pero los enlaces de avión y barco tenían sus horarios y teníamos que estar en la salida.
Una de las cosas más difíciles, y posiblemente menos valorada por los que miren la aventura de la vuelta al mundo en moto, era la dificultad que significa la convivencia, la relación permanente de dos personas durante tres meses en el reducido espacio del asiento de una moto.
La "Operación Elcano" y la Colaboración de Salvador Dalí
El viaje debía tener algunos adornos que añadieran aliciente a la noticia que en sí era capaz de generar la aventura. Esto era importante para la consecución del objetivo final, y un atractivo complementario para la presencia en los medios de comunicación, no solo de España sino también de los países del recorrido. La llamamos «Operación Elcano», en recuerdo del español que fue quien realizó la primera vuelta al mundo. Salvador Dalí, español universal y genio reconocido de la pintura en todo el mundo, también comprendió y colaboró en el proyecto. Días antes de la salida pintó la moto y dejó en las maletas laterales de la Vespa los nombres de Gala y Dalí, con los símbolos que autentificaban su firma. Al regreso decoró los guardas del libro, que nos habíamos comprometido a escribir relatando la aventura.
El Viaje Detallado
Europa: Un Comienzo Rápido
El trayecto por Europa fue rápido y normal, solo éramos unos estudiantes viajando en moto. Nuestra estancia en Roma para hacer la visita al Santo Padre nos permitió disfrutar de la Ciudad Eterna. A partir de Atenas empezamos a notar el cambio. La ruta hasta Estambul nos acostumbró poco a poco a otra civilización, estábamos en Oriente. Atravesando el Bósforo, Europa quedaba atrás. En las carreteras el asfalto sería una excepción.

Mapa del recorrido de la vuelta al mundo en Vespa
Asia: Desafíos y Hospitalidad
En Turquía notamos que estábamos tomando contacto con una civilización distinta a la occidental. Oriente, piensa, siente y reza de una forma distinta. Una sensación similar a la que sentimos en Hong Kong y también en San Francisco, aunque allí la huella de Europa es patente. California huele a Europa. Hay algo de lo que sí pudimos dejar constancia después de recorrer 12 países, pueblo a pueblo, con diferentes culturas, razas y religiones y conocer hombres distintos. En Irán y Afganistán el mayor problema fueron las carreteras, las distancias entre poblaciones superaba a veces los 200 km. En alguna ocasión nuestra reserva de gasolina llegó a mínimos. Había zonas desérticas en las que el termómetro llegó a marcar 51 grados. En Teherán nos enseñaron dos motos matrícula de Barcelona con las llantas y los amortiguadores inutilizados. En Afganistán atravesamos zonas de arena en las que recorrer 100 kilómetros suponía casi nueve horas de viaje. Sobre la arena se notan muchísimo más 340 km que van sobre las dos ruedas. Allí tuvimos la más importante avería de la Vespa: se rompió el punto de apoyo del amortiguador trasero en el cárter del motor. Pensamos que no podríamos seguir. En Pakistán, como antes en otros países, la amabilidad y el sentido de la hospitalidad se puso de manifiesto en innumerables ocasiones. Nosotros, en viaje a miles de kilómetros de España, teníamos necesidad de encontrar amigos y buscábamos cariño en las personas con que tratábamos. Nuestros interlocutores tomaban conciencia de nuestro problema y correspondían con el mismo afecto sincero. La hospitalidad es un valor del ser humano que, cuando se busca con sinceridad y limpieza, se encuentra siempre. Atravesamos la India cuando terminaba el periodo de lluvias provocado por los monzones. Acumulábamos diez días de retraso en nuestro plan de viaje y las carreteras inundadas no iban a facilitarnos la recuperación del tiempo, aunque el piso era de asfalto y podíamos hacer muchos kilómetros. Delhi, Agra, Kandur, Benarés, Calcuta. En Singapur y Hong Kong solo estuvimos unas horas, el tiempo suficiente para dar un paseo por la ciudad, una rueda de prensa con periodistas y disfrutar de la compañía de unas azafatas que nos enseñaron cómo vive Oriente. En Tokio y Honolulu la escala fue todavía más breve. El plazo de los 79 días no permitía otra cosa. El sacrificio del viaje estuvo fundamentalmente en la rapidez.
Estados Unidos: Velocidad y Contrastes
El día 24 de septiembre llegamos a San Francisco, en EE.UU. Desde Calcuta a San Francisco fue un cambio muy brusco de temperatura. Estábamos a siete grados cuando días antes era normal superar los 40ºC. Dormimos en el Hilton Inn de San Francisco durante 14 horas. Hasta Nueva York teníamos que recorrer 5.600 km. Teníamos que tomar el avión el día 8 de octubre, si queríamos cumplir el horario previsto. Hubo algún día que superamos los 1.000 km en la Vespa. Esto significaba 16 horas sobre la moto. California, Nevada, Ohio, Pensilvania, Maryland, Nueva York... Las carreteras y autopistas eran impresionantes, pero tuvimos que acostumbrarnos a la intensidad del tráfico, a la velocidad y al sistema de señalizaciones que, en ocasiones, nos complicaba en exceso la salida de las ciudades. La Vespa no superaba el mínimo de velocidad admitida para circular por determinadas autopistas. En Estados Unidos todo era distinto. Las ciudades responden a un mismo esquema urbano. Todo parece nuevo e improvisado. El hombre es más pequeño, aunque su talla sea mayor. La vida se vive más rápida. En Chicago tomamos paella en el Club Taurino y unas chicas cubanas nos recordaron cómo se baila el pasodoble. En Washington nuestro embajador nos ofreció transporte aéreo hasta el aeropuerto en Nueva York. Renunciamos, para no defraudar a quienes confiaban en que todo el trayecto sería en moto.
Regreso Triunfal
En las oficinas de BOAC decidieron que los pasajeros debían esperar para cargar la Vespa en el avión. Así lo comunicaron al pasaje explicando nuestra aventura. Cuando subimos al avión, intentamos pasar inadvertidos pero nos recibieron con un aplauso. La llegada de la Vespa al aeropuerto de Londres causó sensación en la aduana y muchos periodistas y fotógrafos dejaron constancia de nuestra llegada. Desde la Embajada confirmaron los pasajes para el ferry-boat. En París, el día 11 de octubre, a las cinco de la mañana, estábamos reparando un amortiguador a la luz de una farola ante la expectación de dos gendarmes. El trayecto París-Madrid lo hicimos en 30 horas. Forzamos al máximo la Vespa y nuestra capacidad de resistencia, pero había que hacerlo. La aventura, terminó el 14 de octubre de 1962. Después nos quedamos tan tranquilos.

Vespa decorada por Dalí
Legado y Reconocimientos
Como reconocimiento a su hazaña, fueron condecorados con las medallas de la Juventud, Mérito Deportivo y de Oro del Vespa Club de España. Después nos quedamos tan tranquilos. Solo quedaron los recuerdos, que reflejamos en un libro: «En 79 días vuelta al mundo en Vespa». Sin mapas, sin teléfonos móviles, sin GPS... A lomos de una Vespa 150, bautizada como Dulcinea, dos estudiantes manchegos, Santiago Guillén y Antonio Veciana, partían de Madrid a dar la vuelta al mundo en 79 días el 25 de julio de 1962.
"Que los españoles viajaban poco era el comentario que oíamos de ingleses, franceses o italianos en nuestras escapadas al extranjero en tren, autobús o autostop. Una espina que tras ver en el cine La Vuelta al Mundo en 80 días convertimos en un desafío: nosotros la daremos, pero en un día menos. En Albacete -dice hoy Veciana- pensaron que estábamos chalados".
La aventura, terminó el 14 de octubre de 1962. Después nos quedamos tan tranquilos. Solo quedaron los recuerdos, que reflejamos en un libro: «En 79 días vuelta al mundo en Vespa».
Su recorrido atravesó más de 40.000 kilómetros. «Dulcinea», que había sido firmada y decorada especialmente para ese viaje por Dalí, fue exhibida por diferentes países. A su regreso, Santiago y Antonio plasmaron toda esa historia en el libro "En 79 días.
El Libro: "En 79 Días. Vuelta al Mundo en Vespa"
El libro "En 79 días. Vuelta al Mundo en Vespa" narra el viaje que los autores realizaron a lo largo de 79 días alrededor del mundo, recorriendo más de 40 000 kilómetros y 17 países en una única moto Vespa, en 1962. Los autores contaron con el apoyo de distintas instituciones oficiales del Gobierno de España, así como de entidades privadas como Vespa y BOAC. El pintor Dalí y su mujer, Gala, accedieron a firmar la motocicleta antes del viaje.

Portada del libro "En 79 días. Vuelta al Mundo en Vespa"
Actualidad
Antonio vive actualmente con su familia en Albacete, donde ejerce como abogado y continúa practicando su gran afición a la motocicleta. Santiago falleció en 1972, en plena juventud. Su personalidad arrolladora le había dotado de una capacidad de liderazgo capaz de mover voluntades y su estilo dejó huella en todos los que lo conocieron.
Falta su gran amigo. "Santiago falleció en plena juventud, en 1972, y a mí se me murió medio futuro. Qué verdad que cuando un amigo se va algo se muere en el alma..." Pero hoy Antonio -al que encarna el actor Paco Puerta- y Santiago -al que da vida Juan Carlos Arráez- volverán a rodar juntos por esas carreteras sin fin cuando Fernández Rincón resucite la epopeya con el estreno de La vuelta al mundo en Vespa en 79 días. Una historia que conoció por "un motero muy viajero, Cuco, y que me pareció digna de ser contada para quetodos sepan de qué son capaces los españoles cuando se proponen algo. Como ellos lo hicieron es para echarse las manos a la cabeza; pensando en aquella España y el mundo de entonces, con tanta escasez de información, de mapas... Por eso he querido rescatar medio siglo después la conquista de dos grandes amigos tras una idea hecha realidad con constancia y perseverancia. Y ahí está lo más grande, su ejemplo para los perseguidores de sueños: la fuerza de la amistad, el poder de la ilusión y que no hay nada imposible".
| Lugar | Acontecimientos Destacados |
|---|---|
| Roma | Visita al Santo Padre Juan XXIII |
| Irán y Afganistán | Temperaturas extremas de hasta 51 grados |
| Hong Kong | Rueda de prensa con periodistas |
| Chicago | Paella en el Club Taurino |