Muerte de un ciclista es un film clásico del cine español, realizado por Juan Antonio Bardem (Madrid, 1922-2002). El guión, del propio Bardem, desarrolla un argumento de Luis Fernando de Igoa. La acción dramática tiene lugar en Madrid y alrededores, durante unas pocas semanas del invierno de 1955.
La película, rodada entre el 29 de septiembre de 1954 y febrero de 1955, en escenarios exteriores naturales de Madrid y en los platós de los Estudios Chamartín, ganó el premio de la crítica internacional (FIPRESCI) del Festival de Cannes.
El 26 de diciembre de 2024 se estrenó en RNE, Muerte de un ciclista, la adaptación de la obra de Juan Antonio Bardem al formato serial sonoro, bajo la dirección de Benigno Moreno, la realización de Mayca Aguilera y el trabajo de Alfonso Latorre de guion. Cuatro episodios protagonizados por Aura Garrido, Fernando Cayo, Pedro Casablanc, Víctor Clavijo, Carmen Ruiz, entre otros.
Muerte de un ciclista de Juan Antonio Bardem. Sinopsis
Sinopsis y Argumento
Un profesor de universidad y su amante, una mujer casada de la alta burguesía, atropellan accidentalmente a un ciclista. Temerosos de que se descubra el adulterio, deciden ocultar el trágico accidente. A las afueras de Madrid, un páramo desierto con algún árbol esquemático, un Fiat negro embiste a un ciclista en el borde de allá de una curva. El escondido suceso sacudirá las respectivas vidas de la pareja del coche.
Ella (bella Lucía Bosé) es una joven casada con un empresario enriquecido, un próspero oligarca (el actor, Otello Toso, da perfectamente el tipo). María José de Castro (Bosé) y Juan Fernández Soler (Closas) son dos antiguos novios de juventud, que tras la Guerra Civil y la boda de ella con un rico industrial, Miguel de Castro (Toso), mantienen una relación amorosa continuada. Cuando una madrugada invernal regresan en el coche de ella, un SEAT 1400, de la posada donde han pasado la noche, en un cambio de rasante atropellan a un ciclista, un obrero metalúrgico, al que abandonan aún con vida, sin informar a la policía para evitar ser investigados.

Desarrollo Dramático y Temas Centrales
Ambos dramas personales se desarrollan en paralelo, con un fuerte trenzado argumental que se va tensando al máximo. Llegan los sobresaltos, el cínico sin escrúpulos, el sibilino chantaje, las conversaciones clandestinas. El amor clandestino se convierte en símbolo. Conforme avanza, el relato va dejando de ser simplemente intimista y va ganando en cada plano resonancia social e histórica; traza un escenario de creciente amplitud.
El film desarrolla un potente drama, que suma el de María José, preocupada por su seguridad y por las amenazas de chantaje de un villano, Rafael Sandoval (Casaravilla), y el de Juan, poseído por los remordimientos y una gradual toma de conciencia de la realidad social del país.
Personajes
- María José de Castro (Lucía Bosé): Una mujer interesada, fría, egoísta, codiciosa, elegante y atractiva.
- Juan Fernández Soler (Alberto Closas): Un hombre soltero, superficial, sin rumbo, sin aspiraciones y sin ideales, que vive con su madre y consume su tiempo libre en fiestas y reuniones sociales.
- Miguel de Castro (Otello Toso): El rico industrial y esposo de María José.
Él es soltero, vive con su madre, participó en la Guerra Civil como alférez provisional y consume su tiempo libre en fiestas, reuniones sociales, cenas de postín, etc. Es una persona superficial, sin rumbo, sin aspiraciones y sin ideales. Ella es interesada, fría, egoísta, codiciosa, elegante y atractiva.

Estilo Visual y Narrativa
La narración se apoya en unos diálogos medidos, ajustados y precisos, acompañados de imágenes montadas con gran habilidad en secuencias de planos, planos/contraplanos, primeros y primerísimos planos, encuadres inferiores, encuadres a ras de suelo, etc., en una demostración inédita en España de dominio del lenguaje visual. Su estética delata la búsqueda de la belleza visual de Hitchcock e influencias de Welles, del cine negro clásico americano, de Antonioni y otros. Por extensión, Bardem hace uso de los paisajes desolados de los alrededores de Madrid, para simbolizar el estado de ánimo de los protagonistas.
A ellos añade los decorados desnudos y desconcertantes, iluminados con luces que confunden los perfiles y la líneas reales con las que marcan las sombras. Esto se da de modo especialmente evidente en la escena de la conversación final entre María José y Miguel. Los primeros planos de los rostros de Juan y María José revelan la angustia y la desazón que domina a los personajes.
Contexto Social y Político
El objetivo del film no es narrar, con solvencia y eficacia, un caso policial o de intriga criminal, como hace y hace muy bien, sino anunciar la proximidad de un cambio. La clase dominante, sostenida y amparada por el franquismo, minada por el egoísmo, la hipocresía, el culto a las apariencias y la doble moral, se va a ver en un futuro no lejano desbordada por la emergencia de una juventud nueva, generosa, solidaria y libre de prejuicios. La toma de conciencia de Juan se manifiesta en el sentido de constatar la inviabilidad de la mediocridad de los poderosos y la fuerza de los jóvenes, como su alumna Matilde Luque Sandoval (Corrà) y sus compañeros de Facultad.La contraposición de riqueza y miseria se expone mediante la sucesión de planos y contraplanos que combinan imágenes de fiestas y oropeles con barriadas humildes, fangosas, ruinosas y saturadas.
En este sentido, Bardem resignifica la Ciudad Universitaria, escenario clave de la contienda, siguiendo los pasos iniciados en el cortometraje Paseo por una guerra antigua (1949). En una escena ya antológica, la cantante de copla Gracia Montes interpreta el fandango Amor, ¿por qué no viniste, amor?

Censura y Final Moralizante
La censura impuso ‘manu militari’ un final adoctrinador, moralizante. Lo prohibido no existe. Pero el remiendo no mengua la hazaña de Bardem: en un país bajo vigilancia policial y sin embajadores, internacionalmente aislado, filmó con el corazón artístico en un puño, a la altura del cine europeo de vanguardia. Ésta prohíbe besos, abrazos, contactos íntimos y escenas de cama de los amantes. Por lo demás, impone un final que Bardem aprovecha para poner de relieve, aún más, la insolidaridad de la personas adineradas frente a la solidaridad de los estudiantes y los trabajadores.
La censura franquista la calificó autorizándola para mayores de 16 años, mientras que la Iglesia la calificó con un 4, como «gravemente peligrosa». Es la primera película realizada durante el franquismo que mira a la Guerra Civil desde una perspectiva distinta al bando vencedor.

Banda Sonora
La banda sonora, de Isidro B. Maiztegui (Calle Mayor”, 1956), aporta una partitura con cortes atonales e inarmónicos, que se combinan eficazmente con el desarrollo de la acción. Añade el canto religioso de un responso de difuntos en una iglesia que presagia acontecimientos dramáticos y trágicos.
tags: #muerte #de #un #ciclista #filmaffinity