Accidentes Fatales de Ciclistas: Causas y Prevención

El ciclismo es un deporte con multitud de beneficios tanto para el practicante como para su entorno y por ello su práctica se está popularizando en los últimos años. La bicicleta es uno de los medios de transporte más sostenibles, y aporta claros beneficios tanto para el medio ambiente y el tráfico urbano como desde el punto de vista de la salud de las personas.

Sin duda, el ciclismo es un deporte con multitud de beneficios tanto para el practicante como para su entorno y por ello su práctica se está popularizando en los últimos años. Vivimos en una tierra de grandes ciclistas profesionales como han sido Federico Bahamontes, Pedro Delgado, Miguel Indurain, Oscar Pereiro, Carlos Sastres, Alberto Contador y Alejandro Valverde.

Con la proliferación del ciclismo amateur y del turismo activo se producen también muchos accidentes ciclistas, ya que los practicantes no conocen en profundidad las reglas ciclistas de circulación. Pero la integración de las bicicletas en el tráfico aún no está completamente resuelta y existe el riesgo de accidentes.

En el año 2020, según el INE, hubo 81 muertes de ciclistas que supusieron un 6% de todas las víctimas mortales en accidentes de tráfico.

Para reducir al mínimo posible este riesgo, lo mejor es conocer los accidentes más frecuentes que sufren los ciclistas, saber por qué se producen y cómo podemos evitarlos. En este artículo te contamos las principales claves sobre cómo podemos evitar el atropello de ciclistas.

Aunque, según los datos del Instituto Nacional de Estadística -INE-, tan solo un 7,8% de los españoles usan la bicicleta, no cabe duda de que por distintas razones se está incrementando el uso de la bicicleta como medio de trasporte personal. Ya sea por razones de salud, por el encarecimiento de los combustibles o por una mayor conciencia ecológica y por principios de defensa de la naturaleza, es un hecho que se está produciendo una evolución al alza en la venta de bicicletas.

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha reafirmado el protagonismo de la bicicleta en las políticas de movilidad del MITMA con una dotación de hasta 600 millones de euros de los Fondos Next Generation para Ayuntamientos, Comunidades Autónomas e inversión directa del propio Ministerio.

Además de solicitar el máximo respeto a todos los usuarios de las vías para los vehículos de dos ruedas, desde OPRA pedimos a los ciclistas el estricto cumplimiento de las normas de conducción seguras y que adopten las máximas medidas de prevención que garanticen su propia seguridad, incluyendo el uso del casco, aunque aún no sea obligatorio en todas las vías para todas las edades.

Seguridad vial para ciclistas

Principales Causas de Atropellos a Ciclistas

Entre las principales causas de los atropellos de ciclistas por conductores aparecen las siguientes:

  • Falta de visibilidad: Algunos conductores no son conscientes de los puntos ciegos de su vehículo y por ello tienen la falsa certeza de que controlan en todo momento lo que sucede a su alrededor. Lo mismo ocurre con los ciclistas, que muchas veces se colocan en las partes posteriores y laterales de los vehículos con la creencia de que son vistos por el resto de conductores.
  • Disminución de la atención del conductor: La disminución de la atención es una de las principales causas de accidentes entre ciclistas y conductores. En conductores profesionales acostumbrados a circular por vías con usuarios vulnerables de la carretera, la constante vigilancia de los retrovisores puede causar fatiga.
  • Infraestructura inadecuada: En la actualidad, los vehículos cuentan con una infraestructura inadecuada para ofrecer una visión completa y el diseño provoca que los espejos retrovisores no sean suficientes para garantizar la seguridad.

Todos los vehículos, en mayor o menor medida, cuentan con puntos ciegos (o ángulos muertos) que impiden la visibilidad completa de su entorno, unos “vacíos visuales” que pueden hacer pasar desapercibidos a los vehículos de su alrededor. En este sentido, los mayores perjudicados suelen ser los ciclistas, sobre todo cuando el vehículo realiza una maniobra, y por ello es primordial disponer de dispositivos que nos permitan tener un control total del entorno.

Los ángulos muertos son inevitables por una cuestión de geometría. El área de visión del ojo humano está condicionada por la línea recta que proyectan nuestros ojos, y que refleja en el espejo rebotando hacia atrás. Por lo tanto, solo vemos la zona que muestra el espejo, mientras que el resto resulta invisible para el conductor.

Tipos Comunes de Accidentes de Bicicleta

La mayor causa de accidentes ciclistas en las vías urbanas y carreteras son los impactos y alcances por vehículos a motor, es decir, los atropellos, y también es muy frecuente el impacto contra las puertas de los vehículos que se abren al paso de los ciclistas.

  1. Atropello fronto-lateral: El vehículo impacta con el ciclista con la parte fronto-lateral al girar en la calzada o en cruces de vías convencionales con un carril bici, donde tiene preferencia el ciclista. Se produce cuando el ciclista circula en paralelo con el vehículo, normalmente a la derecha, aunque no siempre, y el conductor gira sin percatarse de su presencia, bien porque se sitúa en el ángulo muerto o punto ciego del espejo retrovisor, o porque el conductor hace la maniobra sin las precauciones debidas o por desconocimiento de las vías por las que circula.
  2. Colisión lateral: La colisión lateral se produce cuando uno de los dos vehículos no respeta la preferencia de paso del otro en los cruces o incluso en semáforos. Lo más habitual es que se deba a la falta de visibilidad en el cruce, a descuidos del conductor o a conductas imprudentes de uno de los dos.
  3. Glorietas: Destacamos las glorietas con un apartado propio por la gran siniestralidad ciclista que se concentra en estas infraestructuras, en las que se dan los dos tipos de impactos citados hasta ahora.
  4. Adelantamiento sin distancia de seguridad: Es otro de los accidentes ciclistas más frecuentes tanto en ciudad como en carretera, normalmente debido a que los vehículos no respetan la distancia mínima de 1,5 metros para adelantar a los ciclistas. Si no se respeta la distancia mínima en el adelantamiento a una bicicleta, un bache, un golpe de viento o cualquier otra circunstancia que modifique la trayectoria del ciclista, puede provocar el impacto.
  5. Apertura de puertas de vehículos estacionados: Este accidente de bici se produce cuando los ciclistas circulan próximos a los coches aparcados y el conductor o los pasajeros abren repentinamente las puertas del vehículo. También puede ocurrir con coches que aparcan junto a carriles bici sin respetar la distancia de seguridad que siempre hay para evitar estos incidentes, provocando el impacto con el ciclista que circula por el carril.
  6. Colisión por alcance: La colisión por alcance en el mismo sentido de la marcha, es el accidente más frecuente que sufren los ciclistas en las carreteras interurbanas y el que tiene consecuencias más letales. Y, aunque parezca extraño, se da con mucha frecuencia en vías convencionales rectas e intersecciones. En vías urbanas tiene poca incidencia.
  7. Accidente de la bici contra un coche: Con menos frecuencia que los citados hasta ahora, también hay accidentes de la bici contra un coche. Los ciclistas también tenemos que respetar las normas de seguridad vial e ir siempre muy atentos.

En las vías urbanas, sobre todo en las grandes ciudades, donde la densidad del tráfico y la presencia de ciclistas es mucho mayor. Y, por razones evidentes, donde las calzadas son compartidas o los carriles bici no están segregados. Pero, aunque el porcentaje de los siniestros en carretera es mucho menor, en las vías interurbanas se concentran los accidentes más graves y el mayor número de fallecimientos de ciclistas.

Durante los fines de semana de todo el año, por la misma razón, ocurren más siniestros que los días de diario.

Medidas para Prevenir Accidentes de Ciclistas

¿Cómo podemos evitar el atropello de ciclistas por conductores? Para ello es conveniente seguir las siguientes medidas:

  • Concienciación: La concienciación es parte básica de la prevención. En la última década, los accidentes mortales en bicicleta se mantienen en las mismas cifras, a pesar de que disponemos de la última tecnología para poder prevenirlos.
  • Distanciamiento de seguridad: Para evitar atropellos a los ciclistas es conveniente cumplir con el requisito mínimo de seguridad de 1,5 metros que debe cumplir cualquier vehículo que quiera adelantar a un ciclista. El adelantamiento debe ser a una velocidad prudencial para garantizar la seguridad del ciclista y el vehículo podrá rebasar la línea continua, aunque la vía sea de sentido contrario, siempre y cuando se realice de manera segura.
  • Cumplimiento de las normas de tráfico: La mayoría de conductores estamos familiarizados con las normas de tráfico básicas que regulan la interacción entre dos vehículos a motor. No obstante, es importante considerar otros aspectos específicos que rigen la circulación entre ciclistas y conductores.

Un grupo de ciclistas es considerado una unidad y por ello, en el caso de que uno de ellos entre primero en una rotonda, el conductor deberá ceder el paso al resto del grupo.

Los ciclistas, en caso de no existir carril bici o un arcén insuficientemente amplio, podrán utilizar una parte del carril para automóviles siempre y cuando circule por la derecha y ocupando el mínimo espacio.

Los ciclistas tendrán prioridad sobre un vehículo que gire en un cruce.

También hay que tener en cuenta que la nueva Ley de Tráfico impone la tasa de alcohol 0,0 para los menores de 18 años que circulen en bicicleta, medida que resulta muy recomendable para todos los ciclistas.

Para mantener esas condiciones de seguridad, es necesario reducir la velocidad cuando se aproxima a un ciclista para realizar la maniobra de adelantamiento.

En un cruce o rotonda, un grupo de ciclistas de carretera debe comportarse como un único conjunto, como un único vehículo.

El conductor no solo debe preocuparse de los ciclistas que circulan en su sentido sino también de los que vienen en sentido contrario.

Ante la ausencia de un carril bici o arcén señalizado, el ciclista utilizará parte de la calzada. Si el arcén es insuficiente, el ciclista puede utilizar parte del carril habilitado para automóviles, siempre situándose al lado derecho y ocupando el mínimo espacio posible.

Cuando los ciclistas de carretera circulen en grupo, serán considerados como una única unidad móvil a los efectos de prioridad de paso.

En las vías interurbanas, es obligatorio el uso del casco homologado.

También es muy importante que controles el tráfico que te rodea, para saber qué están haciendo el resto de los vehículos. Los espejos retrovisores son muy útiles para circular por ciudad y carretera. Te permitirán hacer tus propias maniobras con seguridad y evitar potenciales situaciones de riesgo con otros vehículos.

Tecnologías para la Prevención de Accidentes

Afortunadamente, hoy en día, gracias a la nueva tecnología, existen dispositivos adicionales de seguridad que garantizan un control total del vehículo frente a los ciclistas.

  • Radares de anticolisión con ciclistas: Uno de ellos es el Radar Lateral con Inteligencia Artificial, un complemento ideal para evitar accidentes entre ciclistas y vehículos pesados. Y es que los novedosos radares con IA analizan datos como la velocidad y la dirección del vehículo y el ciclista para alertar al conductor de una posible situación de peligro. De este modo, el conductor tendrá la información, no solo de ciclistas, sino de cualquier vehículo, peatón o usuario vulnerable de la carretera que se encuentre en su punto ciego.
  • Sistema de Visión 360: Otro dispositivo imprescindible para eliminar los puntos ciegos de cualquier tipo de vehículo es el Sistema de Visión 360, un conjunto de cámaras y monitor que, equipados en la parte frontal, lateral y trasera de los vehículos, proporcionan una visión total del entorno.

El Casco Ciclista y su Importancia

El Instituto de Seguridad Vial de Fundación Mapfre realizó un estudio sobre cerca de 2.400 ciclistas fallecidos y lesionados en los años 2010-2012. El casco ciclista protege, tanto en los accidentes en solitario como en aquellos sucedidos contra otros vehículos; y la mayor parte de las lesiones graves de los ciclistas se localizan en la cabeza.

Tras estudiar cerca de 2.400 accidentes de ciclistas fallecidos y lesionados en los años 2010-2012 y después de resaltar los beneficios de la bicicleta y la necesidad de promover su utilización, el estudio de Mapfre concluye que los traumatismos craneoencefálicos fueron la causa principal en el 57% de los casos; y que, aproximadamente, la mitad de los ciclistas no utiliza casco (a pesar de que en carretera es obligatorio su uso).

El estudio hace un repaso de estudios internacionales para concluir que el casco es efectivo a la hora de reducir las lesiones en la cabeza -que son responsables de 3 de cada 4 muertes de ciclistas-, sobre todo las que se producen en el cráneo y en el cerebro. De hecho, concluye que el casco previene cerca de dos de cada tres lesiones graves o mortales y que, al mismo tiempo, la obligatoriedad del uso de este elemento de seguridad no desincentiva la utilización de la bicicleta -aunque hace 20 años sí que produjo esa desincentivación-. Además, hay que destacar que la efectividad del casco es superior en los niños que en los adultos.

Otro dato que saca a relucir este estudio sobre el ciclismo en carretera es la importancia de las lesiones en la cabeza en el caso de los fallecidos queda claramente reflejada en el hecho de que en más de la mitad de los casos se consideró que la causa principal probable de la muerte había sido un traumatismo cráneo-encefálico (uso del casco homologado).

Una de las conclusiones señala que "se considera que la protección ofrecida por el casco de ciclista en el caso de los accidentes mortales puede ser menor que en otros atropellos con lesiones graves. Ello puede deberse a que los accidentes mortales son normalmente impactos a altas velocidades que producen múltiples y muy graves lesiones, y no solo en la cabeza. El casco de ciclista está diseñado para proteger únicamente la cabeza de los ciclistas y a velocidades moderadas".

Factores que Aumentan el Peligro para los Ciclistas

¿Qué factores aumentan el peligro para los ciclistas? Pues los relativos a aspectos como la visibilidad, los hábitos de conducción o el cumplimiento de la normativa.

  1. Visibilidad: Para evitar accidentes, lo primero que hay que conseguir es que el resto de los usuarios de las vías nos vean; sobre todo, los conductores de vehículos a motor. Y, para ello, tenemos que usar correctamente luces, catadióptricos y elementos reflectantes. Una prenda reflectante cuando circulemos por vías interurbanas. En vías urbanas no es obligatorio, salvo que la normativa del municipio sea más estricta, pero es muy recomendable en vías de tráfico compartidas. Y, aunque no son obligatorios, también recomienda los elementos reflectantes amarillos en ruedas y pedales.
  2. Cumplimiento de normas: La bicicleta es un vehículo más y, por nuestra propia seguridad y para que nos respeten los conductores y el resto de usuarios de las vías, los ciclistas tenemos que cumplir también las normas de circulación en su integridad y especialmente la normativa vial para ciclistas.
  3. Uso de carriles bici: Siempre que sean viables, intenta utilizar carriles bici o aceras bici, especialmente si están segregados de la calzada. Aunque la realidad es que no siempre se pueden utilizar. En muchas ocasiones, son impracticables, sobre todo, para bicis de carretera, o son utilizados por peatones, haciendo inseguro su uso.
  4. Circulación en carretera: En vías interurbanas, los ciclistas estamos obligados a circular por el arcén, siempre que sea practicable. Y, si tenemos que ocupar la calzada, siempre lo más cerca de la derecha posible. Podemos circular en paralelo, en filas de dos ciclistas, salvo cuando no haya visibilidad (curvas, niebla, etc..) o cuando entorpezcamos gravemente la circulación. En autovías, podemos circular, si no hay señal de prohibición expresa, pero siempre por el arcén. Conduce por el centro del carril y siempre por el que se encuentre más a la derecha. Si circulamos muy cerca de los vehículos aparcados, nos exponemos al riesgo de las puertas que se abren de repente o los coches que inician la marcha sin vernos. Evita circular en medio de dos carriles, pues es la ubicación más peligrosa para un ciclista. En rotondas, tanto urbanas como interurbanas, circula como el resto de los vehículos, ocupando completamente el carril que corresponda, para evitar adelantamientos indebidos y ser más visible para los que se incorporan. Extrema las precauciones, pues son un punto negro para los ciclistas con una alto índice de siniestralidad.
  5. Maniobras y Señalización: Tenemos que evitar zigzagueos y maniobras bruscas que puedan sorprender a los conductores y, para avisar de nuestras maniobras, utilizaremos las señales manuales que recogen las normas de circulación y que son reconocidas internacionalmente. El brazo extendido indica un giro o inicio de la marcha en esa dirección. El brazo en ángulo recto, con la mano hacia arriba, indica un giro en la dirección opuesta.
  6. Puntos ciegos: Hay zonas que no son visibles en los espejos retrovisores, sobre todo en vehículos grandes, como furgonetas, camiones o autobuses. El conductor no nos ve en esa ubicación y tenemos que permanecer en ella el menor tiempo posible.
  7. Precaución ante todo: Ante un posible accidente, extrema las precauciones, incluso renunciando a tus derechos o preferencias de paso. Como dijimos en el caso de las glorietas, siempre es mejor renunciar a tu preferencia de paso que sufrir un accidente.

Te recomendamos que intentes establecer contacto visual con los conductores que se van a incorporar mirándoles a los ojos. Si ves que no te miran, piensa que pueden no haberte visto, aunque parezca difícil. Y, si no ves con claridad que está frenando, frena tú si hace falta. Si circuláis en grupo, cuando el primer ciclista se ha incorporado a la rotonda, el grupo entero tiene prioridad ante vehículos que lleguen en ese momento, como si fuera un solo vehículo.

Lesiones Comunes en Ciclistas Accidentados

¿Qué lesiones son las de mayor importancia en los ciclistas accidentados? Sin duda, las lesiones de espalda, cuello y cabeza. Por tanto, todas las medidas de protección para estas partes del cuerpo serán una garantía de seguridad y han de ser coherentes con los riesgos que corramos.

Qué Hacer en Caso de Accidente

Es conveniente saber cómo actuar ante un accidente en bici. Después de recibir la atención médica necesaria, lo siguiente es cursar la denuncia y ponerte en contacto con tu compañía de seguros o con un abogado especializado. Una vez cursada la denuncia contra el conductor, se iniciarán los trámites legales que pueden desembocar en un acuerdo extrajudicial con la compañía de seguros o en el juicio, donde será el juez el que dictamine las responsabilidades y la cuantía de la indemnización, dependiendo del alcance de las lesiones y si hay secuelas permanentes.

Si somos nosotros los responsables del accidente, también estamos obligados a cubrir una indemnización y tendremos que responder por las responsabilidades administrativas o penales, según el daño causado. Por eso, aunque no es obligatorio, os recomendamos tener un seguro para vuestra actividad ciclista, que cubra los daños propios y, sobre todo, la responsabilidad civil.

Mantén el respeto al tráfico, pero no temas moverte en bici. Si observas las recomendaciones que te hemos dado, minimizarás el riesgo de accidentes y será seguro circular en bicicleta. Tienes que extremar las precauciones, no bajar nunca la guardia y mantener la atención en el resto de los vehículos en todo momento.

Estadísticas de Accidentes de Ciclistas

En la población comprendida entre los 40 y los 80 años se han producido 66 fallecimientos de ciclistas, o sea el 81%, es decir, una mayoría aplastante de las víctimas mortales.

El 21% de los ciclistas fallecidos tiene nacionalidad u origen distinto al español, lo que debe ser considerado a la hora de diseñar las campañas de prevención.

Sin embargo, partiendo del hallazgo estadístico de que la mayor parte de los ciclistas fallecidos es mayor de 40 años y tan solo un 4% tiene menos de 20 años, se observa cierta incongruencia en la obligatoriedad de la norma sobre el segmento de edad que menos accidentes mortales padece.

En el gráfico de la DGT que representa la evolución de las muertes de ciclistas, que figura en el informe “Avance de las principales cifras de la Siniestralidad Vial. España 2020” se aprecia la tendencia al alza de las víctimas mortales en estos accidentes.

La ligera disminución que se observa en los accidentes mortales de ciclistas en el año 2020 puede resultar engañosa debido a que 2020 es el primer año covid por lo que se produjeron importantes restricciones de movilidad en la sociedad.

Poniendo nuestra atención en las franjas de edad que mayor accidentalidad presentan nos encontramos con que hay pocas muertes de ciclistas en la infancia, la adolescencia y la juventud, por debajo de los cuarenta años, y es a partir de esta edad cuando se produce un salto cuantitativo notable.

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