La Vuelta Ciclista a España es una competición por etapas de ciclismo en ruta disputada en España. Su duración de tres semanas la hace formar parte, junto con el Tour de Francia y el Giro de Italia, del grupo de carreras conocidas como Grandes Vueltas.
Historia y actualidad de La Vuelta a España, con el periodista Álvaro Calleja

Mapa que muestra la ubicación de las tres Grandes Vueltas: Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España.
Orígenes y Primeras Ediciones (1935-1940)
Su historia arranca en el año 1935 cuando, de la mano del diario "Informaciones", 50 corredores disputaron la primera edición de la carrera. El periodista y ciclista Clemente López Dóriga fue quien convenció a su jefe, el director del periódico Informaciones, Juan Pujol, de repetir las experiencias francesa e italiana en España, a través de una prueba que recorriera la geografía española.
Así fue: el 29 de abril de 1935 comenzaba la primera edición de la Vuelta a España, que recorrería 3425 kilómetros a lo largo de catorce etapas. 50 corredores salieron, pero sólo 29 acabaron la carrera. Antonio Escuriet ganó la segunda, convirtiéndose así en el primer español en lograrlo, y otro belga, Gustaf Deloor, terminó imponiéndose en la clasificación general, triunfo que repetiría en la siguiente edición de 1936.
En esta obra vamos a descubrir, o profundizar, en la vida de Gustaaf Deloor, un ciclista belga que fue el primer ganador de la Vuelta Ciclista a España. Realmente el primer doble ganador, porque se impuso en las dos primeras ediciones: 1935 y 1936. Fue un pionero.
El dictador prefería la pesca. Su aversión por las bicicletas provenía de un accidente ocurrido el 22 de agosto de 1935, cuando el chófer del lujoso Hispano Suiza en el que viajaba junto a su esposa arrolló a dos jornaleros que circulaban en bicicleta cerca del pueblo de Pelabravo (Salamanca). El vehículo volcó, el general salió ileso y Carmen Polo sólo sufrió una pequeña herida en el parietal izquierdo, pero uno de los trabajadores murió en el acto.
Interrupciones y Reanudaciones (1941-1955)
Ni él ni los grandes nombres del ciclismo español de la época (Julián Berrendero o Antonio Escuriet, cuya vida o Mariano Cañardo) podrían competir en los años siguientes: la Guerra Civil provocó un parón de un lustro, y la Vuelta no pudo volver a celebrarse hasta 1941. Julián Berrendero fue el primer español que se hizo con la victoria de la Vuelta tras su regreso en 1941, repitiendo su hazaña un año después.
De nuevo la Vuelta tuvo que detenerse en 1942: la II Guerra Mundial y las dificultades que atravesaba España en esos años obligaron a suspender varias ediciones, hasta que el diario Ya retomó la prueba en 1945. Tras cuatro años seguidos de competición, en 1949 se volvió a interrumpir para recuperarse un año más tarde. No cuajó: tras un parón en 1949, la carrera desapareció entre 1951 y 1954.
Consolidación y Crecimiento (1955-1980)
Malos tiempos superados, por fin, en 1955, cuando otro periódico, El Correo Español, tomó el control de la carrera, cuyo nuevo pistoletazo de salida se dio el 23 de abril de 1955. Fue una etapa entre Bilbao y San Sebastián y, por suerte, desde ese año la Vuelta se ha celebrado sin interrupción. En esa época el ciclismo volvió a captar la atención de miles de seguidores, lo que propició que fantásticos corredores internacionales (como el francés Jean Dotto o el italiano Angelo Conterno) se alternaran con los españoles Jesús Loroño, Antonio Suárez y Angelino Soler en el triunfo final).
Prueba del crecimiento de la Vuelta son los palmarés de las siguientes ediciones, donde empiezan a aparecer nombres como el de Jacques Anquetil (ganador de la edición de 1963, título que sumaría a sus 5 Tours y dos Giros) o Raymond Poulidor (su única gran vuelta ganada, pese a sus ocho presencias en el podio final del Tour). Históricos del ciclismo español como Luis Ocaña (ganador del Tour de 1973) o José Manuel Fuente, el legendario Tarangu, dejaron su nombre en el panteón de los ganadores, donde también se inscribieron los apellidos de leyendas como Eddy Merckx (considerado el mejor ciclista de todos los tiempos, gracias a sus cinco Tour, cinco Giros, la Vuelta de 1973 y sus tres mundiales en ruta) o Bernard Hinault, triunfador en las rondas de 1978 y 1983.
Años 80 y 90: Rivalidades y Nombres Legendarios
Aunque a distancia de, sobre todo, el Tour, la Vuelta se consolida en los años ochenta. Hubo ediciones de infarto, como la primera victoria general de Pedro Delgado, en 1985, con poco más de medio minuto de ventaja sobre el escocés Robert Millar. Hubo también un triunfo histórico de Lucho Herrera en 1987, en la primera victoria de un colombiano en una de las tres grandes rondas. Y hubo una enorme rivalidad entre nombres legendarios como los de Marino Lejarreta, Álvaro Pino o, por supuesto, Miguel Indurain, que consiguió ser segundo en 1991, por detrás de Melchor Mauri, pero que no llegó a ser profeta en su tierra y jamás logró el triunfo en la general de La Vuelta.

Miguel Indurain, leyenda del ciclismo español.
Siglo XXI: Nuevos Desafíos y Estrellas
Tras él, figuras como Alejandro Valverde o Alberto Contador hicieron acto de aparición. Especialmente memorable fue la durísima pugna entre Valverde y el kazajo Vinokurov en 2006, que se saldó con la victoria de este último, aunque el salmantino fue posteriormente desposeído de esta última victoria por dopaje. Ambos, Contador y Valverde, tendrían que esperar hasta 2008 y 2009, respectivamente, para imponerse en la ronda española.
En los últimos años, la Vuelta ha vivido una pequeña revolución. Con la nueva década se incrementaron los finales en alto y los puertos explosivos, lo que contribuyó a multiplicar el interés de los espectadores. Asimismo, la presencia de figuras como Chris Froome -ganador de la última edición-, Vincenzo Nibali, Joaquim ‘Purito’ Rodríguez, Nairo Quintana o los citados Alberto Contador y Alejandro Valverde ha hecho vibrar a la afición como nunca antes.
Eso es, precisamente, lo que cabe esperar de esta nueva edición de la Vuelta. Rivalidades, batallas y disputas muchas veces resueltas por apenas unos segundos (como en la edición de 1984, cuando Laurent Caritoux le quitó el triunfo final a Alberto Fernández por seis segundos). De ahí el papel fundamental del cronometrador oficial, que en esta edición volverá a ser Tissot.
El Impacto del Ciclismo en Cataluña y Girona
El ciclismo fue uno de los primeros deportes en ganar popularidad en Cataluña. Su auge se materializó con la creación de la primera entidad del país, el Club Velocipédico de Barcelona, en 1884. Sin embargo, hubo que esperar a 1911 para que se celebrara la primera competición importante, la Volta a Catalunya. Esta competición por etapas es la más antigua de España y la cuarta del mundo (sólo detrás del Tour de Francia, Vuelta a Bélgica y el Giro de Italia).
En la actualidad, Cataluña es uno de los destinos más valorados por los ciclistas internacionales, tanto profesionales como aficionados, para realizar estancias deportivas. Desde la costa del Mediterráneo hasta las cumbres del Pirineo, se organizan competiciones y eventos ciclistas en los que cada vez participan más mujeres.
Girona: Un Paraíso para Ciclistas
Los ciclistas de todo el mundo dirigen sus miradas hacia Gerona y la Costa Brava. La provincia de Girona es tierra de entreno de medio pelotón internacional. La ciudad de Girona, con su famoso casco antiguo, es un lugar que no debes perderte. Sus calles empedradas y sus coloridas casas a lo largo del río Onyar crean un ambiente mágico.
Girona, conocida por su belleza histórica, ofrece un escenario inigualable para comenzar nuestra aventura. Situada en el corazón de Cataluña, esta ciudad ha sido testigo de siglos de historia, desde su pasado medieval hasta su floreciente comunidad judía durante la Edad Media. Al pasear por sus calles empedradas, se pueden descubrir monumentos y rincones que cuentan historias de antiguos reinos y de la cultura sefardí que una vez prosperó en su famosa judería, el «Call Jueu».
El Baix y Alt Empordà son el alma más mediterránea de Girona, una tierra donde el mar, la montaña y la historia se entrelazan en cada rincón. La cultura empordanesa respira arte y tradición: fue cuna de Salvador Dalí y escenario de inspiración para pintores, escritores y músicos. Es también un territorio de ferias y fiestas populares, donde la gastronomía y el vino ocupan un lugar central.
El Baix y Alt Empordà ofrecen un clima ideal para el ciclismo durante gran parte del año. En primavera y otoño, los días son luminosos, con temperaturas entre 15 °C y 25 °C, perfectas para encadenar puertos, carreteras secundarias y caminos rurales sin agobio de calor.

Girona, un destino predilecto para ciclistas.
Rutas Emblemáticas en Girona
- Ruta Girona - Banyoles - Santa Maria del Collell - Mieres: Un recorrido espectacular que combina la belleza natural del paisaje catalán.
- Ruta Girona - Platja d’Aro: Perfecta para los ciclistas que disfrutan tanto del desafío de los desniveles como de la belleza de los paisajes.
- Ruta Platja d’Aro - Roses: Atraviesa algunos de los paisajes más impresionantes del Empordà.
- Ruta Roses - Cap de Creus - Port de la Selva: Un terreno único y salvaje donde las montañas se encuentran con el mar Mediterráneo.
- Ruta Roses - Girona: Cruza algunos de los paisajes más emblemáticos del Alt Empordà.