En el imaginario colectivo, el recuerdo de Derbi suele ir asociado a la competición, especialmente a los grandes hitos marcados por Ángel Nieto. Sin embargo, resulta imposible comprender la historia de esta icónica marca sin atender todo lo que hizo durante los años sesenta a favor de ofrecer alternativas de movilidad diarias y económicas para la mayor parte de la población trabajadora. Una vía de trabajo en la que se enmarca la Derbi Scotmatic.
Así las cosas, dentro de la nutrida gama presentada por Derbi en 1969 el Scotmatic es uno de los modelos menos conocidos junto a la otra opción automática, el Derbimatic. De hecho, su escasez es cimiento para el desconocimiento de datos certeros sobre el mismo. Algo que se ve incluso en su año de estreno, señalándose 1967 en no pocas fuentes aunque, atendiendo a los archivos de la propia Derbi éste se produjo en 1969.
Eso sí, sólo continuado hasta 1973 con una producción exacta de unidades desconocida pero, en todo caso, seguramente muy escueta si atendemos lo poco que se prodigaban en el mercado las motocicletas y ciclomotores con cambio automático.
De hecho, esto no es de extrañar ya que pasaba lo mismo en el automovilismo. Una versión destinada al mercado urbano, intentando hacer más llevaderos los atascos al prescindir de tener que pisar el pedal de embrague. Una solución práctica e inteligente, la cual sin embargo chocó de frente con las inercias y costumbres asentadas en el mercado europeo, exactamente en la misma manera experimentada por los ciclomotores que lucieron el cambio automático en un intento de dar facilidades de manejo.
Hagamos un análisis del público al que iba dirigido el Derbi Scotmatic. Veamos. Ya que no precisaba de matrícula, ni impuesto, ni seguro éste podía ser adquirido fácilmente a partir de los dieciséis años. Todo ello gracias a una cilindrada ligeramente inferior a los 50 centímetros cúbicos, siendo por tanto un ciclomotor a efectos de la administración del momento.
No obstante, lo que sí sabemos es cómo la Derbi Scotmatic se dirigió principalmente al público femenino. Algo que no puede llamarnos la atención, ya que si vemos las campañas publicitarias de los modelos automáticos de la época, éstas siempre insistían en las mujeres. De hecho, en el caso de Derbi se hace de una manera más elegante y sutil que en otras. Por ejemplo la del anteriormente citado FIAT 850 Idromatic.
Con todo esto, es interesante ver cómo en la época se veía al cambio automático como algo sólo aconsejable para casos relativos a la conducción protagonizada por mujeres, dando al manual la preponderancia de lo masculino.
Algo que puede parecer baladí, aunque en una sociedad con roles de género muy marcados no deja de ser una cuestión muy importante de cara a la comercialización. Dicho de otra manera, por excelente y cómodo que fuera el Derbi Scotmatic éste no iba a ser adquirido por una buena parte de sus potenciales clientes al no querer sentirse incómodos con el hecho de llevar un cambio automático.
Con un diseño realmente cuidado, este ciclomotor era una montura de lo más agradable. Y es que, no nos engañemos, para bien o para mal los estereotipos de género también han tenido su peso indiscutible en la historia comercial de la industria automotriz. Una cuestión que tiene que ver con los colores, los acabados e incluso las denominaciones comerciales de los vehículos.
Más allá de todo esto, hay que reconocer cómo Derbi tenía en 1969 una nutrida gama de ciclomotores y motocicletas. No en vano, muchos aficionados piensan que algunos de aquellos modelos fueron unos verdaderos adelantados a su tiempo y, por tanto, tan interesantes a ojos del coleccionista actual como desapercibidos para el comprador de aquellas.
