Vespa Soror: Información Detallada sobre la Amenaza de Este Avispón Gigante

El mundo se hace cada vez más pequeño, y una de las consecuencias más evidentes de la globalización es la proliferación de especies invasoras en todos los ecosistemas. Puede que el nombre de Vespa soror no resulte familiar para la mayoría de los lectores, pero lo cierto es que trae de cabeza a una parte de los biólogos.

La Vespa soror, un nuevo avispón proveniente del Sur de Asia, está provocando enormes daños a la apicultura asturiana. Esta es otra avispa originaria del sudeste asiático y que se acaba de detectar en la provincia de Asturias, al norte de España. De momento, esta vespa no se ha extendido por más partes de la geografía ibérica, pero podría hacerlo.

A la muy complicada situación apicultura española y de Europa, acaba de llegar otra amenaza a las abejas, la Vespa soror. Esta nueva especie de avispa que llega se le añade a otras que habían llegado con anterioridad, la Vespa velutina y la Vespa orientalis. Todas ellas muy agresivas con las abejas autóctonas, las abejas melíferas. Por lo tanto, la situación de la apicultura se va a complicar aún más.

Así lo han explicado un grupo de investigadores de la Universidad de Oviedo en un estudio publicado en la revista científica 'Ecology and Evolution'.

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Características de la Vespa Soror

La Vespa soror es una de las avispones más grandes que se encuentran en el planeta. Aunque la soror es más pequeña que la avispón gigante asiática (Vespa mandarinia). La longitud de los avispones soror trabajadoras está entre los 26 y 35 mm, en el caso de las reina su longitud ronda entre los 39 y 46 mm.

El tamaño es la principal diferencia entre la Vespa soror y la Velutina. La obreras de la primera especie pueden alcanzar los 35 milímetros de longitud (en el caso de las velutinas no suelen superar los 25). En cuanto a las reinas, pueden llegar a medir hasta 46 milímetros de largo, 14 más que sus homólogas velutinas.

En lo que respecta a su apariencia, ambos sexos son tricolores, con áreas de color negro a marrón negruzco, marrón claro y amarillo.

Procedente de China, Tailandia o Vietnam, esta especie hace sus nidos bajo tierra, y suele atacar cuando se siente amenazada, lo que hace que sea también muy peligrosa para los senderistas o paseantes.

Patrones de coloración más comunes de las especies Vespa y Dolichovespula de la Península Ibérica:

Fuente: Ecology and Evolution

Hábitat y Alimentación

Dichas avispones se alimentan de las abejas melíferas, avispas, otras especies de avispones más pequeños, mariposas y vertebrados como geckos.

“Se trata de un depredador generalista, lo que significa que se alimenta de una gran variedad de insectos de tamaño medio y grande, como mariposas, moscas, mantis y otros himenópteros -responde Omar Sánchez Fernández, doctorando del departamento de zoología de la Universidad de Oviedo y uno de los autores del estudio antes mencionado, quien clarifica que "ese comportamiento puede ejercer una fuerte presión sobre muchas especies autóctonas que tienen un papel importante en los ecosistemas.”

En este sentido, cabe desatar que Vespa soror no solo ataca a otros insectos, muchos de ellos de gran tamaño, sino que también es un azote para otras avispas y avispones, “incluso el autóctono avispón europeo Vespa crabro, lo que podría alterar los equilibrios naturales entre los grandes depredadores de insectos en la región. “Por ahora parece una presencia muy localizada, pero si llegara a establecerse podría convertirse en una amenaza considerable para la fauna nativa” concluye Omar Sánchez.

Impacto Ambiental y Económico

Y ahora, se sabe que ha entrado en España. Concretamente, en Asturias, en la zona industrial de los polígonos de Granda, en Siero, donde hasta ahora se han encontrado cuatro ejemplares.¿Y por qué es preocupante? Porque se trata de una especie invasora, enormemente dañina para la bidiversidad.

De entrada, para las abejas, cuyas colmenas saquean, pero también para todos los demás insectos. La Vespa sopor alimenta a sus larvas con proteína procedente de los animales más pequeños, que capturan en grandes cantidades.

Más allá de las poblaciones de insectos silvestres, la aparición de esta nueva especie de avispa más grande si cabe que su congénere Vespa velutina es un serio motivo de preocupación para los apicultores. Motivos no faltan, pues su prima hermana, Vespa velutina, es conocida por su voracidad sobre las colmenas.

Un estudio publicado por los investigadores advierte de que la vespa soror es un depredador agresivo que se alimenta de invertebrados de diversos tamaños, incluidos insectos, e incluso de pequeños vertebrados. Y, lo más preocupante, también ataca colmenas de abejas, provocando daños considerables o, cuanto menos, una reducción considerable de la producción de miel. Esto contribuiría a agravar los daños que ya ha causado la velutina en la apicultura asturiana.

El entomólogo Enrique Baquero, profesor titular e investigador de la Universidad de Navarra, quien no participó en este estudio, va incluso más allá. Considera que un depredador autóctono de un tamaño tan considerable puede tener un impacto "terrible" en los ecosistemas naturales a los que llegue. “Se encuentra en un territorio en el que nadie lo reconoce como alimento y no hay enfermedades típicas del lugar de origen.

La Amenaza a las Colmenas

“En principio esta especie no muestra una preferencia tan marcada por las abejas como ocurre con Vespa velutina. Sin embargo, eso no significa que no pueda atacarlas ocasionalmente o causar molestias en los apiarios”, explica este zoólogo.

Razones no faltan para la sospecha, pues en el Sudeste Asiático, su área de distribución original, se han observado ataques coordinados a colmenas. "Si lograra establecerse, podría tener algún impacto sobre la apicultura, especialmente en combinación con otras especies invasoras". Sin embargo, según aclara, de momento no se han registrado daños significativos en colmenas. Sin embargo, eso no significa que no haya motivos por los que estar alerta.

Ejemplares de Vespa soror capturados en Asturias conservados en etanol. Fuente: Omar Sánchez et. al./ Universidad de Oviedo.

Peligro para los Humanos

Llegados a este punto, y teniendo en cuenta los casos antes documentados, es lógico que exista una cierta preocupación de la sociedad por los estragos que pueda provocar la picadura de estos insectos en humanos. En efecto, según explica el experto, la picadura de Vespa soror puede ser especialmente dolorosa y duradera.

Eso sí, no hay que llamar a la alarma, pues “no se trata de una especie especialmente agresiva con los humanos”. Lo que no significa, claro está, que no pueda defenderse con contundencia si se siente amenazada. Y eso puede ser fatal en el caso de personas alérgicas, especialmente si se producen múltiples picaduras.

La alarma ha llegado también hasta Portugal, donde los medios de comunicación también se han hecho eco de la presencia de la Vespa soror. En declaraciones al diario Lusa, el presidente de la portuguesa Associação dos Apicultores de Entre-Minho e Lima (APIMIL), Alberto Dias, ha explicado que la picadura de este insecto "es muy dolorosa y produce efectos duraderos, porque tiene un potente veneno". Aun así, todavía no hay registro de la presencia de la avispa en Portugal.

Según explica Baquero, el peligro fundamental de estas especie deriva del hecho de que anidan en zonas boscosas o en pendientes, a diferencia de V. velutina, que lo hace en las copas de los árboles altos.

¿Qué hacer ante la presencia de la Vespa Soror?

Encontrarse de frente con una avispa de este tamaño puede alertar a cualquiera, pero los expertos recuerdan que estos insectos no atacan porque sí. Aun así, advierten que un nido puede contener cientos de individuos que, por otra parte, no dudarán en atacar si se sienten amenazados.

Por este motivo, advierten, lo más recomendable es mantener la distancia en todo momento (como mínimo, unos 5 o 10 metros), y alejarse lentamente. Una vez fuera de peligro, puede optarse por hacer una fotografía, que servirá a los entomólogos para identificar la especie. Después, se recomienda siempre avisar a las autoridades competentes para que registren el caso. Como sucede con otras especies: gritar, hacer movimientos bruscos nunca será una buena idea.

Medidas de Control y Erradicación

El artículo de investigación antes mencionado advierte que, aunque la presencia de estos insectos todavía es escasa, nos encontramos en un punto crítico, tanto para su erradicación como para su correcta gestión, lo que motiva la necesidad de que en los próximos años se incrementen considerablemente las actividades de seguimiento de sus poblaciones en las poblaciones limítrofes. Actividades que tendrán como fin verificar la presencia de V. soror y evaluar los posibles daños.

“Cuanto antes se actúe, más posibilidades hay de evitar que se establezca", señala Omar Sánchez Fernández, quien explica que los esfuerzos de su equipo de investigación se centran actualmente en localizar y eliminar los nidos, pues “es la medida más eficaz en fases iniciales”. A tal efecto, los investigadores están llevando a cabo tareas de seguimiento y búsqueda activa en zonas cercanas para controlar su expansión.

También es importante la colaboración ciudadana, añade, tanto con los apicultores como con el resto de los vecinos. "Gracias a sus avisos pudimos detectar los primeros ejemplares", apostilla.

Son varias las administraciones que ya se han puesto manos a la obra para tratar de atajar el problema. El Principado de Asturias, a través de la Consejería de Medio Rural, ha puesto en marcha un plan de contingencia. El Centro de Alerta y Control de Plagas y Especies Invasoras ha elaborado un protocolo que incluye la monitorización intensiva y la instalación de una red de trampeo en la zona en la que se ha confirmado la presencia de estos artrópodos. Además, el hallazgo se ha notificado a todos los organismos y colectivos implicados, incluido el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que se encargará de difundirlo a través de la Red de Alerta de Especies Invasoras.

Con los hechos que estamos viendo en los últimos años, está claro que está fallando completamente el control de las importaciones. Se debe control más lo que llega, porque el daño que se hace al sector, ahora al apícola como al medio ambiente es enorme. Además, erradicar estas especies invasoras es muy complicado por no decir casi imposible.

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