La historia del Vespa Club Berlin es un testimonio de la pasión duradera por las motocicletas Vespa y su impacto cultural en la capital alemana. Para entender la magnitud de esta historia, es esencial recordar un hito notable en el mundo del Vespa: la aventura de Santiago Guillén y Antonio Veciana.

Sin mapas, sin teléfonos móviles, sin GPS... A lomos de una Vespa 150, bautizada como Dulcinea, dos estudiantes manchegos, Santiago Guillén y Antonio Veciana, partían de Madrid a dar la vuelta al mundo en 79 días el 25 de julio de 1962. "Que los españoles viajaban poco era el comentario que oíamos de ingleses, franceses o italianos en nuestras escapadas al extranjero en tren, autobús o autostop. Una espina que tras ver en el cine La Vuelta al Mundo en 80 días convertimos en un desafío: nosotros la daremos, pero en un día menos. En Albacete -dice hoy Veciana- pensaron que estábamos chalados".
Esta increíble travesía sirve como un preludio inspirador para la fundación y el espíritu del Vespa Club Berlin. La aventura de Guillén y Veciana demuestra que con preparación, esfuerzo y empeño en un objetivo común se puede conseguir todo.
Volvemos a 1960. Un domingo cualquiera. Media tarde. amigos, veinteañeros, deciden ir al cine. película de aventuras, La vuelta al mundo en 80 días. plantan, en el Teatro Circo. Antonio y Santiago. Santiago y Antonio. en el imaginario de muchos y muchas. en Vespa en 79 días. su compañero de fatigas, Santiago Guillén, fallecido en 1970. en Albacete, paso previo para los estudios universitarios. cuando, ambos amigos se encontraban en nuestra ciudad. a pergeñar su odisea. medio en terminar de perfilar el proyecto. Italia, por Suiza, por España... requisitos mínimos que necesitábamos para plantearnos este viaje". Políticos, diplomáticos, económicos y... 79 días. de su iniciativa por parte de sus familias. regresar el 12 de octubre, Día de la Hispanidad". Y así fue que comenzaron a diseñar el recorrido. atlas de aquí y allá, una dificultad supina. embajadas contaban con los mapas de sus carreteras. estudiado y calculado al milímetro. una jornada menos que la narrada por Julio Verne. en la película". para lo cual, decidieron hacer de la Vespa su medio de locomoción. del Atlántico y, claro, el salto del Pacífico. información porque querían saber exactamente lo que íbamos a hacer".
Orígenes y Evolución
La Vespa nació en la Italia de posguerra, en el seno del grupo de transportes de Enrico Piaggio y de la mano del ingeniero aeronaútico Corradino D’Ascanio, con el objetivo de reemprender la actividad comercial de la empresa y contribuir al despegue económico italiano. La maltrecha economía de la época y el mal estado de las carreteras hacían que el automóvil se descartara como opción, por lo que Piaggio decidió apostar por la motocicleta, que se convertiría en poco tiempo en el primer medio italiano de transporte de masas.
D’Ascanio creó una escúter que no se parecía a nada que se hubiera hecho antes y que fue toda una revolución tecnológica; tres conceptos sencillos fueron la clave de su éxito y explican su auge: era barata, funcional y fácil de conducir; además en ella podían viajar dos o más personas. En origen estaba dirigida a los profesionales y a las mujeres, que podían conducirla fácilmente en falda y zapatos de tacón, sin mancharse de barro o aceite del motor, como refleja la primera publicidad de la marca.

Modelos Vespa clásicos.
Fue un concepto novedoso en un país en el que las mujeres comenzaban a votar ese mismo año de 1946. El ingeniero imaginó a una persona sentada y erguida y comenzó a construir a su alrededor la motocicleta; con la carrocería de una sola pieza que sirve como caja para el motor y protección para el piloto y el brazo delantero inspirado en el tren de aterrizaje de un avión.
Cuando Piaggio vio el prototipo que había encargado a D’Ascanio exclamó «desde arriba parece una avispa (vespa, en italiano)» y de ahí viene su nombre, cuenta a Efe el presidente del Vespa Club de Italia, Roberto Leardi. En 1948, dos años después de su creación comenzó a fabricarse en cinco nuevos países en Europa: Alemania, Francia, Bélgica, Inglaterra y España.
En 1951 la Vespa desembarca en Argentina, con un modelo especial hecho para la ocasión, una constante que se mantendrá a lo largo de su historia. Ahí empieza su viaje en el mundo. En ese contexto comienzan a crearse los Club Vespa, en diversos países, que reúnen apasionados y propietarios y en 1953 nace el Vespa Club europeo, que aglutinaba las diferentes asociaciones nacionales.
«Nace primero la Europa Vespa que la Europa Política», comenta el presidente del club italiano, que además ha escrito varios libros sobre la historia de esta escúter. Diez años después de su nacimiento, en 1956, ya se habían vendido en todo el mundo un millón de motocicletas Vespa; hoy en día, el número de ventas asciende a 18 millones de ejemplares, apunta Leardi.
En los años 50 del siglo XX, la Vespa era «el medio más utilizado para ir toda la familia al mar o pasear en pareja», explica Leardi, y también era común incluso «ir de viaje de luna de miel en Vespa, con la maleta de cartón metida en el maletero trasero», añade. Y de parte de ese espíritu romántico y aventurero que estaba en la calle se contagió el mundo de cine, que ha convertido a la Vespa en «actriz de reparto» de numerosas películas, desde su primera aparición en 1949 en Domenica d’agosto , de Luciano Emmer.
Historia Vespa, una Leyenda Italiana
Su consagración como «protagonista» en la historia del cine llegó en 1953, con «Roman Holiday», de Willian Wyler, con una graciosa Audrey Hepburn, que conduce feliz por las calles de Roma una Vespa blanca mientras dice a su copiloto, Gregory Peck : «déjame, es divertido». Las carreteras empiezan a llenarse de coches y entonces Piaggio decide mirar al público joven y en 1963 lanza la hermana pequeña del modelo clásico, la Vespa 50, que podían conducirla los mayores de 14 años sin carné y sin matrícula. Esto la convirtió en «emblema de la libertad de los jóvenes, que fueron los que llevaron adelante la aventura Vespa», comenta Leardi.
En el mundo del deporte, la Vespa también supuso una revolución; En los primeros años 50 se competía con ella en circuitos urbanos y después se empezaron a construir vehículos para batir récords deportivos. En el presente combina mito y realidad: «la Vespa hoy en día vive tanto a través de los coleccionistas como de quien la utiliza en su vida diaria», en palabras de Leardi.
Nunca ha perdido la identidad de imagen que adquirió desde sus inicios, con sus formas redondeadas, «femeninas para muchos», según Leardi, su mezcla de elegancia y funcionalidad con el toque de calidad propio del «made in Italy».
El Legado de Dulcinea
Vespa S.A., a la vista dela fortaleza que adquiría el asunto, se comprometió a través de su concesionario de Albacete a proporcionarles una Vespa 150 a estrenar, la mencionada Dulcinea -hoy en el museo Piaggio- , y asumió la asistencia técnica y preparación de Santiago y Antonio que, durante mes y medio, revisaron motos que salían con problemas de la cadena de fabricación y debían reparar con el fin de aprender a resolver los problemas que les pudieran surgir durante el viaje.
Llegar a Dalí para que pintase su Dulcinea fue una de ellas. "Pero tan sencillo como llamar a Cadaqués y que la operadora, entonces eran así las conferencias, nos pasara con su casa. "¿El secretario del señor Dalí? Somos dos universitarios...". Y al otro lado escuchamos. "Yo soy Dalí, contadme". Y nos dice que le hace mucha ilusión porque él nunca ha pintado una moto y que se la llevemos, que fue otra odisea subirla a aquel peñasco y luego hasta el estudio. "Mejor en el hall, que cuando pinto motos -nos dijo- me tiene que estar viendo un oso". Como se lo cuento. Y allí la dejamos ante un ejemplar disecado de 2,5 metros. Pintó en los cófanos laterales una cruz, una espada, una corona... Así pasamos tres días con el genio".

La Vespa "Dulcinea" pintada por Dalí.
Pero también las pasaron canutas. El momento más difícil fue entre Kandahar y Kabul cuando se rompió el cárter de la Vespa al ceder el amortiguador trasero por el peso y las carreteras infernales (como puede verse en las fotografías). "Pensamos que se había acabado el viaje, pero tuvimos la suerte de dar con una base de reparación de obras públicas que tenían los americanos y la arreglamos como Dios nos dio a entender hasta la vuelta a Madrid".
En Roma, el Papa Juan XXIII recibió de sus manos una navaja típica de Albacete; en Irán y Afganistán tuvieron que soportar temperaturas de hasta 51 grados; en Singapur y Hong Kong solo estuvieron unas horas, igual que en Tokio y Honolulu; en Chicago tomaron paella en el Club Taurino; causaron sensación en Londres y en Amiens (Francia) visitaron el monumento a Julio Verne, "dedicando una oración a quien con su imaginación había contribuido a despertar la nuestra".
El espíritu de hospitalidad de cuantos se encontraron en su periplo mundial cargó las alforjas para el regreso.
"Después nos quedamos tan tranquilos -explica este abogado asesor financiero de empresas, que mantiene abierto despacho profesional en Albacete-. Solo quedaron los recuerdos, la experiencia de que con preparación, esfuerzo y empeño en un objetivo común se puede conseguir todo…, y un libro". Y la afición a la motocicleta.
Falta su gran amigo. "Santiago falleció en plena juventud, en 1972, y a mí se me murió medio futuro. Qué verdad que cuando un amigo se va algo se muere en el alma..." Pero hoy Antonio -al que encarna el actor Paco Puerta- y Santiago -al que da vida Juan Carlos Arráez- volverán a rodar juntos por esas carreteras sin fin cuando Fernández Rincón resucite la epopeya con el estreno de La vuelta al mundo en Vespa en 79 días. Una historia que conoció por "un motero muy viajero, Cuco, y que me pareció digna de ser contada para quetodos sepan de qué son capaces los españoles cuando se proponen algo. Como ellos lo hicieron es para echarse las manos a la cabeza; pensando en aquella España y el mundo de entonces, con tanta escasez de información, de mapas... Por eso he querido rescatar medio siglo después la conquista de dos grandes amigos tras una idea hecha realidad con constancia y perseverancia. Y ahí está lo más grande, su ejemplo para los perseguidores de sueños: la fuerza de la amistad, el poder de la ilusión y que no hay nada imposible".