La Historia de Valentino Rossi y Ducati: Un Sueño Italiano que Terminó en Desilusión

En la historia de MotoGP, pocos movimientos han generado tantas expectativas y, al mismo tiempo, decepciones como el fichaje de Valentino Rossi por Ducati en 2010, concretado para la temporada 2011. Un piloto italiano en una moto italiana parecía el sueño perfecto, pero este idilio rápidamente se convirtió en una pesadilla que duraría dos años.

Los ‘tifosi’ no se creían que el sueño se había hecho realidad para, un par de temporadas más tarde, convertirse en una auténtica pesadilla. ‘Il Dottore’ sigue sin entenderse con la Desmosedici, en Ducati se autoinculpan de cosechar un fracaso tras otro mientras las dudas sobre la capacidad el piloto crecen y los rumores se disparan en Italia. Más aún después de lo visto en Qatar. El italiano estalló: “No puedo pilotar esta moto, es inconducible con los neumáticos fríos y nuevos”.

El Fichaje Soñado

En agosto de 2010 se produjo el fichaje soñado por todos los aficionados a las motos: Valentino Rossi firmaba con Ducati un contrato que le ligaba a la marca italiana durante dos años.

Piloto italiano en una marca italiana, evidentemente crearía expectación: «Había una gran emoción en Italia. Su motivación era altísima, quería demostrar que podía ganar no solo con Yamaha, sino con otras motos, incluso con Ducati, una moto italiana», dijo Uccio Salucci refiriéndose a Rossi.

Rossi, con cuerda para rato, ha comentado que es consciente de que este año "hay mucha gente que acaba contrato y puede que se vuelvan a mezclar las cartas", pero ha explicado que su deseo, después de haber sido campeón mundial con Aprilia, con Honda y Yamaha -con éstas, en la cilindrada superior- es hacer de Ducati un equipo ganador.

Por eso, el carismático campeón italiano no descarta ampliar dos años más el contrato que le une al equipo, algo que se planteará "más adelante" este año, en el que dispondrá una moto nueva en la que lleva tiempo trabajando su equipo.

"Acerca de 2013 hablaremos a lo largo de la temporada. No quiero empezar a hacerlo muy pronto, porque podría perder concentración en el campeonato. Pero me gustaría firmar otros dos años de contrato", ha comentado Rossi, que cuando deje las motos no descarta participar "en algunas pruebas, no en todas" del Mundial de rallys.

"No quiero decir que no pueda luchar por el título este año, pero hay que ser realista. Acabamos el año pasado a 1.5 segundos (por vuelta) y tenemos que acercarnos, primero", ha declarado Rossi, de 32 años, único piloto de motos de la historia que ha ganado títulos mundiales en todas y cada una de las categorías.

Primeras Impresiones y Desafíos Iniciales

«Cuando Valentino subió por primera vez a la moto dijo: ‘Vale, no es una moto fácil de llevar'», cuenta tal y como lo recuerda Uccio. «Era bellísima pero muy extraña, el motor no terminaba de funcionar, no tenía feeling con él», comentó en cuanto a la Ducati.

“La moto es nueva y el primer test será importante“, "La moto que ha diseñado Filippo (Preziosi) es completamente nueva y el primer test será importante", ha afirmado Rossi sobre la máquina con la que disputará el Mundial MotoGP.

Valentino Rossi, por su parte, opinó sobre la moto: «La realidad es que nunca he sido rápido con esta moto, ni siquiera desde el primer test. La moto no era lo que se esperaba, era difícil, tenía muchos problemas de pilotaje», concluyó siendo realista el piloto procedente de Tavullia.

Expectativas y Realidad

Los patrocinadores no dudaron a la hora de poner el dinero encima de la mesa confiando en que Valentino haría de Ducati el equipo a batir por el resto de la parrilla como hizo en su día con Aprilia y con Yamaha. En ambos equipos le bastó una temporada para poner todo a punto y lograr un título mundial. En Ducati ese margen ya ha pasado y por lo que se ha visto en la pretemporada y en Qatar, no hay demasiadas esperanzas de que este año sea en el que saboree la gloria.

Siempre competitivo, el supercampeón de Urbino ha explicado que hay que ir paso a paso. "Primero tenemos que acercarnos a Honda y a Yamaha. Y después debemos perfilar una serie de detalles para poder luchar por la victoria", ha explicado.

“Mi hambre es la misma de siempre. Cuando piloto bien sé que soy rápido. No se pueden comparar épocas. Soy más viejo, de otra generación. Y compito contra pilotos que son más jóvenes y que cada vez son mejores. Pero sé que en condiciones ideales, soy competitivo", ha comentado Valentino Rossi.

Valentino Rossi con la nueva Ducati GP12 Pruebas Valencia Nov 2011

"Para mí es un sueño intentar ganar la primera carrera del Mundial -que arranca el 8 de abril en Catar-, pero creo que aún estamos algo lejos. Pero puede que la moto nueva sea un milagro", ha finalizado.

El Fracaso y sus Consecuencias

Ahora, con más de una década de perspectiva, los entresijos de esta fallida colaboración han salido a la luz gracias a testimonios como los del jefe de mecánicos Juan Martínez en el documental «La vida en rojo» de DAZN.

Desde el principio, las cosas no fueron como se esperaban. Ducati depositó todas sus esperanzas en Rossi, viéndolo como el salvador de una situación que, aunque no crítica, requería mejoras. Sin embargo, según Martínez, “el problema principal de la experiencia con Valentino Rossi fue que llegó a Ducati como un fenómeno que podía salvar a Ducati, pero eso no fue así”.

La Desmosedici GP11, diseñada por Filippo Preziosi, no estaba a la altura. Loris Capirossi llegó a describirla como “la peor moto que podía haber tenido en su vida”. Martínez explicó que la moto había sido concebida originalmente sin un chasis perimetral, pero la llegada de Rossi llevó a un cambio radical: “Se intentó convertir una Ducati en una Yamaha”. Este intento de adaptación, sin embargo, fracasó.

Múltiples Versiones y Resultados Insatisfactorios

El técnico español reveló que en los dos años de Rossi en Ducati se crearon hasta siete versiones diferentes de la moto, pero el resultado siempre fue el mismo: decepciones. “El chasis perimetral de aluminio, integrado en un motor que no estaba concebido para ello, hizo que la moto fuese especialmente ancha, limitando el movimiento de los pilotos y lastrando su rendimiento”, comentó Martínez.

Las tensiones no tardaron en aparecer. Desde la fábrica hasta los medios, la presión era inmensa. Martínez recuerda cómo “se movieron los cimientos de la propia empresa”, con ducatistas acérrimos criticando el rendimiento de Rossi. Incluso tuvieron que bloquear las redes sociales por la avalancha de comentarios negativos que afectaban a todos los niveles de la estructura, desde Domenicali hasta los técnicos de base.

La concentración excesiva en Rossi también dejó de lado al segundo piloto, Nicky Hayden, una decisión que, según Martínez, perjudicó al equipo: “Cuando olvidas al segundo piloto estás prescindiendo de la competencia interna, y eso repercute negativamente en el rendimiento del primero”.

El fracaso culminó con la salida de Filippo Preziosi y la llegada de Bernhard Gobmeier, un cambio que Martínez califica como traumático. Gobmeier, desconocedor de la cultura de Ducati, implementó cambios que, según el técnico español, faltaron al respeto al trabajo realizado por el equipo base.

Estadísticas de Valentino Rossi con Ducati (2011-2012)

Valentino Rossi fue piloto del equipo Ducati oficial los años 2011 y 2012. En esas dos campañas, el de Tavullia no pudo ganar ninguna carrera y solamente subió al podio tres veces (tercero en Le Mans 2011, segundo en Le Mans 2012 y segundo en Misano 2012).

Temporada Carreras Podios Victorias Mejor Posición
2011 16 1 0 3º (Le Mans)
2012 17 2 0 2º (Le Mans, Misano)
Total 33 3 0 -

El Legado de una Colaboración Fallida

A pesar de este capítulo agridulce, Martínez rescata algo positivo de su paso por Ducati: “Me mostró lo importante que es la pasión y me ayudó muchísimo a crecer profesionalmente”.

Por último, Uccio Salucci termina con la opinión de la gente desde fuera, sin saber el trabajo que le conllevaba pilotar y mejorar con esa moto. «Creían que Valentino tenía lo que un piloto necesitaba para sacar adelante el desarrollo de la moto, pero no fue así. Ni siquiera él podía entender el funcionamiento de la Ducati», desveló esta triste historia por la que tuvo que pasar la leyenda de MotoGP.

Demasiado bonito para ser verdad. Bien podría ser este el titular para resumir la historia de amor entre Valentino Rossi y Ducati, un matrimonio que hoy firmará de mutuo acuerdo el divorcio tras la última carrera de MotoGP de la temporada.

Tras quince años siendo el centro de atención en cualquiera de las categorías del mundial en las que pilotaba, Valentino Rossi pasó a un segundo plano aunque él se empeñe en afirmar que está “condenado a ganar; no acepto perder, no soporto la derrota”. Ahora habrá tenido que aprender a la fuerza.

Valentino, undécimo en el entrenamiento oficial sobre pista seca, solo espera que la lluvia le ayude a hacer una buena carrera de despedida -«será emotiva, porque a pesar de las dificultades hemos pasado buenos momentos con la gente de Ducati»-, cerrar por fin el peor episodio de su carrera deportiva y reencontrarse en el test del martes con 'su' Yamaha M1, la moto que fue su gran amor.

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