Cada vez estamos más cerca de la edición 2026 de la Grande Boucle. Los favoritos se preparan para tres semanas de puro espectáculo en territorio español y francés. El Tour de Francia se alzará la próxima edición con un gran desnivel, y empezará más al sur que nunca, concretamente, al sur de Tarragona, de donde saldrá la segunda etapa para llegar hasta la montaña de Montjuïc en Barcelona.
El ciclismo y el Tour giran en torno a Tadej Pogacar porque ha sido el ganador de cuatro de las seis últimas ediciones; en las otras dos, fue segundo. El Tour de Francia asegura que ha diseñado su próxima competición de 2026 de manera que el recorrido sea propicio para sus hazañas. Como decíamos, las apuestas estarán muy marcadas por sus grandes capacidades. Muchas webs estarán siguiéndole, entre ellas, Casumo, que es tanto un lugar para apuestas como una plataforma de casino con opciones de juego responsables. Su eslogan es “hemos venido a jugar” y lo dicen en serio.
Dos etapas serán un regalo para él con final en Alpe d’Huez, uno de los pocos finales en alto que se le resisten, aunque cualquier trazado será fácil para él. La competición está atrapada por su magia, como lo están también los aficionados. Su carrera es intensa y elevada. A sus 27 años ya ha conseguido que cada etapa que corre se convierta en un recorrido histórico por sus anteriores victorias. También puertos y llegadas que sean duras para él, que tendrá que descubrir en el camino. En algunos podrá conseguir la victoria a la primera, pero otros no serán tan accesibles.
La única etapa pirenaica, por ejemplo, vendrá después de Aspin y Tourmalet. En ella tendrá que llegar a los 1380 metros de altitud en el Circo de Gavarnie con un ascenso del 3,7%. Lo será también la etapa antes de los Alpes, en los Vosgos, con 11 kilómetros con una subida del 7,3% antes de llegar al Malkstein y completar el col de Haag. Tampoco estará nada mal lo que empieza al día siguiente. Después del Salève, que es la montaña que se asoma a Ginebra, los ciclistas tendrán que subir por el camino vertical del col de La Croisette.
Y entonces el Tour llegará a Saboya, a los Alpes, donde Tadej Pogacar se tendrá que enfrentar al increíble Plateau de Solaison. Son 11,3 kilómetros al 9,1% de inclinación y se hacen por una carretera muy estrecha. Es quizás la subida más dura de todo el Tour. Esta etapa estará por primera vez en el Tour de Francia después de que se estrenara en el Tour del Porvenir de 2014. Ese macizo que será el gran protagonista acabará con una etapa en el col de Sarenne. Esta subida también será inédita porque se hará por la ladera Este. Después de 13 kilómetros con una inclinación colosal del 7,3% los ciclistas llegarán a los 1.999 metros de altitud.
La penúltima etapa será la más dura, para cerrar la edición por todo lo alto. En ella la Croix de Fer y el padre Galibier por el Télégraphe serán solo subidas de calentamiento. Pero merecerá la pena porque solo un día más tarde y tras coger un vuelo hacia el norte de Francia, los ciclistas empezarán la última etapa a las afueras de París. Todo para terminar, como siempre, el Tour en los Campos Elíseos. Será uno de los Tours de Francia más cortos, además de ser de los más montañosos de los últimos años.
La longitud total que se prevé que recorran los corredores es 3.333 kilómetros, lo que arroja una media 158 por etapa. Ninguna tendrá más de cinco horas de duración. Habrá en total cinco llegadas en alto y solo una superará los 4.000 metros de desnivel positivo.
Está claro que el gravel está de moda cuando el Tour de Francia incluye una etapa que podríamos considerar gravel (ligero, pero gravel) entre sus etapas. Y eso sucederá en el recorrido del Tour de Francia de 2024. Será en la 9a etapa de la edición del próximo año cuando los ciclistas se enfrenten a una etapa con un total de 14 secciones de tierra.
En el pasado no tenían opción a esquivar las carreteras sin pavimentar. Es evidente que el gravel no es nada nuevo en el Tour de Francia. De hecho las carreteras sin pavimentar son parte de la historia de la carrera pero el uso de pistas de tierra en la actualidad tiene un contexto muy diferente. Antes no tenían alternativa, ahora las buscan expresamente.
Tampoco podemos decir que se vaya a tratar de una etapa con un recorrido digno de lo que hoy en día se considera una carrera de gravel. Es, simplemente, una etapa con algunos sectores de tierra. En total serán 32 km de gravel divididos en 14 segmentos. Todo ello dentro de la etapa que tendrá inicio y final en Troyes con un total de 199 km de recorrido.
De hecho, la inclusión de tramos de tierra parece una medida mucho menos «peligrosa» que la inclusión de tramos de pavés que se vivió en ediciones pasadas y que sí generaron incidentes y situaciones relevantes de cara a la general.
Se había hablado mucho de la etapa de gravel del Tour de Francia 2024 y de lo que podía suponer. Con tan sólo dos sectores de gravel superados, la carrera ha estallado. Primoz Roglic se ha quedado atrás, y está sufriendo en un grupo con Enric Mas y Mikel Landa, entre otros.
Demostrando por qué es tan importante estar en la parte delantera del pelotón en un día como este, cuando el pelotón entró en el segundo sector, los corredores que se encontraban en la mitad del pelotón se pararon por completo.
Este sábado, final de etapa de pura fuerza, quizá con un desnivel suficiente para deshabilitar a los llegadores ‘sanguijuela’ y segundo día con África al poder. Y en el camino un aventurero, Abrahamson, que alcanzó su propósito de reforzar con puntos en cotas miserables su vestimenta viruela que define a mejor escalador. Seguramente apenas le durará el horrible traje cuando lleguen las cimas de verdad. Cada uno va a la suyo.
Pero este domingo aparece un nuevo Tour, el de las carreteras blancas de la Borgoña, escoltadas de infinitos viñedos. El gravel, modalidad ciclista que hace furor, se mete hoy en la carrera con treinta kilómetros de tierra que añaden un punto de tensión e incertidumbre. Los mecánicos han preparado para esta convocatoria neumáticos de 30, algo inaudito años atrás. No se suben los Alpes pero se atraviesa el infierno, y si el diablo decide aportar agua, cualquier cosa puede pasar. Pogacar, que esta primavera ganó la Strade Bianche, la grande de las carreras grandes sobre tierra, tiene una buena oportunidad para montar el espectáculo. Pero aquí no hay red.
Fue una etapa disputada con el cuchillo en la boca, el estreno del Tour sobre caminos de carro, donde la mayor parte del año sólo pasan tractores. Fue el día de los nervios a flor de piel; los que se adivinaban en un ambiente envenenado en la salida de Troyes, empezó y acabó en el mismo lugar, mucha más ansiedad que la que se percibe antes del inicio de un día clave por los Pirineos o los Alpes.
Porque era un día raro para todos. Todos corriendo con ruedas gordas y poco hinchadas, todos temiendo la reacción de Pogacar, el que salió de su autocar con el tiempo justo de acudir a la línea de salida entre los gritos exaltados de un público entregado, que se disponía a presenciar una etapa para la historia.
Si sólo se apunta el nombre del vencedor, integrante de una fuga, y que los favoritos llegaron todos juntos a 1.46 minutos, si no se hubiese seguido todo el follón que hubo en directo, si no se hubieran superado 14 sectores de gravel, con curvas donde se desbocaba la bici como un caballo inquieto, sería fácil pensar que se había corrido una etapa más, del montón, de fuga más o menos permitida y con los favoritos pensando en la jornada de descanso de este lunes.
¡Qué incierto! En el primer sector ya se organizó la de San Quintín en el día de San Fermín. No cabían todos a falta nada menos que de 157 kilómetros. ¡Pie a tierra! Lo nunca visto, corredores empujando la bici, entre ellos Primoz Roglic. Nadie cayó, por poco, pero ya estaba organizada la contienda del Tour.
Roglic fue el primero en sufrir y la señal para un pinchazo inoportuno de Jonas Vingegaard al que salvó su compañero esloveno -son pocos, pero están en todas partes- Jan Tratnik; misma estatura e idéntica talla de bici. Con la bicicleta de su gregario hizo toda la etapa Vingegaard, prueba de la excitación que reinaba sobre el Tour. “¡Va con la bici de Tratnik!”, le repetían a Evenepoel desde la radio del coche porque todos van mirando la tele, que hace de espía, y les proporciona detalles que no se ven en directo.
Evenepoel probó desde lejos como siempre hace en la Lieja-Bastoña-Lieja, pero a mayor distancia incluso que en la clásica belga que ha ganado dos veces. A 77 kilómetros de meta fue a buscarles las cosquillas a Pogacar y compañía. Pogacar apenas le dio 20 metros de alegría. ¡A por él! Pegado a su rueda, fue Vingegaard, por su supuesto.
Los tres se quedaron solos. Era el anuncio a un día grande de ciclismo sobre tierra que se quedó sólo en un suspiro. Evenepoel movió el brazo pidiendo el relevo. Pogacar se lo ofreció. Vingegaard, ni hablar del peluquín. No le interesaba. “Cada uno hace su carrera, pero parece que me tiene miedo. Sólo se fija en mi rueda y no en la de los demás”, lamentó Pogacar. ¡Que lleguen ya los Pirineos, van calentitos! “Fue una lástima que Jonas no colaborara. ¡Si vamos los tres sacamos 3 o 4 minutos al resto!”, se quejó Evenepoel.
Aún lo volvería intentar Pogacar a 22 de meta, pero Vingegaard corría con todo el equipo y aunque Evenepoel casi se va al suelo unos kilómetros antes, la etapa ya estaba vista para sentencia, para que los de la fuga, sobre todo Turgis, lograra su día gloria, algo que contar a los nietos, algo para recordar y algo que no pudo conseguir el conjunto Movistar -presencia en carrera que ya es mucho- el día que lo tuvieron tocando de las manos.
Ganó un ciclista francés que nunca con 30 años y 10 de profesional había destacado salvo con algunas posiciones de honor en clásicas como la segunda plaza de la Milán-San Remo de 2022, Anthony Turgis, corredor del Total Energies, invitados por el Tour, que sumó el triunfo más importante de su vida profesional, para que la meta de Troyes, donde no cabía un alfiler, estallara de júbilo por el éxito de uno de los suyos.
El espíritu de la "Grande Boucle" no es solo para los profesionales que buscan el podio. Con la presentación de las Cicloturistiche L’Étape Italy 2026, la organización reafirma que el ciclismo es, ante todo, una forma de descubrir el mundo. Participar en una de estas marchas no es simplemente salir a pedalear. La organización se ha esmerado en que cada kilómetro respire la mística francesa. El centro neurálgico de la experiencia es el Villaggio L’Étape, un espacio donde el amarillo y el negro dominan la escena.
La primera gran cita del calendario cicloturista nos lleva al corazón de los Alpes Marítimos. El itinerario comienza entre bosques y prados alpinos, descendiendo hacia el sur para visitar localidades como Valdieri y Borgo San Dalmazzo. Para el final del verano, la acción se traslada al Monregalese. Partiendo de Mondovì, los ciclistas se adentran en la Alta Langa, una zona famosa por su morfología collinar y su importancia cultural. Puntos clave como Bastia Mondovì, Cigliè y Murazzano ofrecen panorámicas espectaculares de viñedos y bosques.
La filosofía de Paolo Bruno, responsable de la sociedad organizadora EPT (Eventi - Persone - Territorio), es clara: la bicicleta es para todos.
Pocas cosas nos pueden gustar más a los ciclistas que ver en directo el Tour de Francia. Desde el mítico Hautacam hasta el legendario Tourmalet, pasando por la cronoescalada a Peyragudes, disfruté de una vivencia única, intensa y profundamente inspiradora. El primer día arrancó con una ruta exigente en bicicleta, perfecta para calentar motores en el corazón de los Pirineos. Iniciamos la jornada en el Col du Soulor, un puerto de 11 kilómetros de ascenso. Desde allí, nos dirigimos hacia el mítico Hautacam, final de la etapa 12 del Tour de Francia 2025.
El Hautacam no decepciona: 13,5 km al 7,8% de pendiente media, con tramos que superan el 10%. La afición, volcada en cada curva, convirtió la subida en una auténtica fiesta del ciclismo. Banderas, cánticos, música y ánimos constantes hacían que el esfuerzo se sintiera más ligero.
Una vez en la cima, tuve la suerte de acceder a la zona VIP del Tour, situada a solo 500 metros de la meta. Allí, a 1.520 metros de altitud, disfruté de una ducha revitalizante antes de ver la etapa en un entorno privilegiado.
La etapa fue una auténtica exhibición de Tadej Pogačar, quien firmó la segunda ascensión más rápida de la historia al Hautacam. Vingegaard llegó en segundo lugar, a poco más de dos minutos, seguido del alemán Lipowitz.
La única nota negativa fue la bajada: al tratarse de un puerto con un único acceso, el tráfico se colapsó y el descenso se hizo eterno. El segundo día lo dedicamos a ver la contrarreloj individual en Loudenvielle, sin bici. Fue una jornada muy especial, centrada en la preparación de los equipos. Tadej Pogacar fue, una vez más, el gran protagonista. Ya en el calentamiento se le veía "enchufado", haciendo series durísimas antes de afrontar la subida a Peyragudes. Ver una cronoescalada en directo es una experiencia única: el silencio, la tensión, el esfuerzo individual… y la emoción de ver cómo cada segundo cuenta.
Cada ciclista tenía su propio ritual, su forma de concentrarse. El tercer día del Tour de Francia 2025 fue, sin duda, el más épico de todos. A las 7 de la mañana comenzamos la ascensión al legendario Col du Tourmalet, uno de los puertos más míticos del ciclismo mundial. Desde primera hora, las cunetas estaban repletas de caravanas y aficionados, creando un ambiente mágico e inolvidable. Subir el Tourmalet (con sus 17 km al 7,4% de pendiente media), es una experiencia que todo ciclista debería vivir al menos una vez en la vida: un reto físico, mental y una conexión directa con la historia del Tour.
Tras coronar el Tourmalet, continuamos hacia el Col d’Aspin, otro puerto icónico que también formaba parte del recorrido profesional de esa jornada. Desde nuestra posición vimos pasar primero a la fuga, liderada por Thymen Arensman -quien acabaría ganando la etapa-, seguida del pelotón de favoritos. El duelo entre Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard fue espectacular, con ataques constantes que encendieron al público.
Uno de los momentos más emotivos fue ver al grupo de sprinters luchando por no quedar fuera de control. Disfrutar del Tour de Francia 2025 en directo es mucho más que ver una carrera ciclista: es vivir una auténtica fiesta sobre dos ruedas. La magia de la caravana del Tour, repartiendo productos y alegría allá por donde pasa, añade un toque festivo que convierte cada jornada en un evento inolvidable. Si eres amante del ciclismo, te animo a vivir el Tour desde dentro al menos una vez en la vida. No hay nada igual. Y si puedes hacerlo sobre la bici, mejor aún.

Col du Tourmalet, uno de los puertos más míticos del ciclismo mundial.
EPIC RACE ON THE GRAVEL! 🤩 | Tour de France Stage 9 Race Highlights | Eurosport Cycling

Perfil de la etapa de Gravel en el Tour de Francia 2024.
Nedbank Gravel Burn: Un referente internacional
La Nedbank Gravel Burn llega hoy al calendario ciclista para ser un auténtico referente internacional en pruebas gravel. Esto significa etapas maratonianas en pistas y senderos durante una semana con la participación de los mejores corredores y especialistas del mundo. La carrera comienza este domingo 26 de Octubre en Knysna, una localidad costera en la famosa Garden Route, a unas 5 horas en coche de Ciudad del Cabo, y se prolongará hasta el próximo sábado 1 de noviembre.
Las etapas decisivas se disputarán en la Shamwari Private Game Reserve, una de las reservas de fauna más emblemáticas del continente africano. No se deja nada al azar, buscando una experiencia rápida, técnica y segura. El campamento es sin duda el centro neurálgico de la carrera y donde los ciclistas conviven. Para esta carrera se ha diseñado una experiencia única con tiendas dispuestas alrededor de hogueras que den calidez a los participantes.
Los premios que ofrece esta Gravel Burn llegan hasta los 150.000 dólares sin duda la cifra más alta en una carrera de gravel y que hará que los élite peleen con todo su empeño.
| Carrera | Ubicación | Fechas | Premios |
|---|---|---|---|
| Nedbank Gravel Burn | Knysna, Sudáfrica | 26 Oct - 1 Nov | $150,000 |
La experiencia del espectador en el Tour de Francia
Uno de nuestros compañeros de Buhobike, escogió unos de sus días de vacaciones para ir a ver el Tour de Francia. Hay muchos lugares en los cuales poder pasar las noches, tanto pensiones, como hoteles, hostales o incluso ir en caravana. También puedes buscar lugares como albergues, campings o bungalows. Siempre vas a tardar menos que si lo hicieras andando, tanto para ir como para una vez acaba la carrera, abandonar el lugar.
Si decides ir con menos antelación, es posible que te toque subir andando, ya que media hora antes aproximadamente de que pase la caravana publicitaria (suele pasar hora y media o dos antes que los corredores), la Gendarmeria ya ni si quiera permite circular con bicicleta, teniéndolo que hacer andando. Mientras nuestro compañero se acercaba a la carrera con su bici desde donde se hospedaba, ya iba viendo como se iba incrementando el ambiente a Tour, para empezar porque por una de las carreteras que circulaba, empezaron a adelantarle todos los autobuses de los equipos. Además de que muchas marcas francesas se publicitan en la famosa Caravana Publicitaria. Suele pasar entre hora y media y dos antes que los ciclistas.
Una vez sucedido ésto, ya sólo falta esperar un poco más. Poco a poco va aumentando el número de coches y motos de carrera que pasan por dónde estás, además, vas a poder situar por donde va circulando en ese momento la carrera puesto que en lo alto verás al helicóptero de TV. Minutos más tarde ves a lo lejos a la gente animando. ¡Ahí están ya! Si es etapa de montaña puedes estar viendo pasar grupos de ciclistas durante 30 ó 40 mins. En etapas llanas no va a pasar mucho más de 5 mins desde que pasa el primer ciclista hasta que pasa el vehículo anunciando el final de carrera.
Y te preguntarás… ¿tanto para eso? En este caso debemos tener mucha paciencia. Como hemos comentado anteriormente, la manera más cómoda de dejar el lugar es en bicicleta. Es un elemento el cual puedes adquirir cierta velocidad y se le permite circular por lugares que los coches no son capaces. Siempre hay que tener mucha precaución, puesto que también se circula con gente que ha ido caminando y lo hacen en muchas ocasiones ocupando gran parte de la calzada. ¿Y tú has estado en el Tour?