Conducir una moto, incluyendo un scooter, por carretera se puede comparar con trazar líneas y “dibujarlas” sobre el asfalto. Para negociar una curva, es crucial saber cuál es la trayectoria más adecuada, la que se define como ideal.
Sin embargo, para lograrlo, es necesario adquirir experiencia previa para comprender las características de la curva y cómo abordarla correctamente. No solo se debe considerar si la curva es abierta o cerrada, sino también las posibles irregularidades en la carretera y el agarre del asfalto, influenciado por factores como la humedad, la suciedad o la temperatura.
Siempre se dice que para conducir una moto hay que emplear los cinco sentidos, pero es cierto que unos son más importantes que otros. Por ejemplo, el gusto no afecta apenas en esta actividad. El olfato no es primordial, pero sí es cierto que nos puede advertir de algún tipo de vertido peligroso en la carretera o de que puede haber humedad. El oído y el tacto ya adquieren una mayor relevancia, porque escuchar y sentir mientras se conduce una moto puede ser de vital importancia. Pero de todos los sentidos el más importante es, sin lugar a duda, la vista.
Es el que más influye en la conducción, pues es se encarga de dirigir y coordinar todas las operaciones que se realizan a los mandos de una moto. Además, no basta con ver bien, sino que hay que saber dónde hay que mirar, pues la moto va dónde miran los ojos. Cuando se negocia una curva, el conductor debe forzar a la moto para que mantenga la trazada correcta.
En esos momentos la mirada debe dirigirse hacia el punto del interior del viraje que se encuentre más lejos e ir alejando ese punto a medida que la moto avanza. Dejar la mirada clavada en un sitio impide que la conducción sea fluida, y puede traducirse en una salida de la trazada correcta.
Si se mira hacia algún sitio como puede ser el velocímetro o un espejo retrovisor, se debe hacer en unas décimas de segundo, para, enseguida, volver a mirar lejos. Esto, claro está, depende de la velocidad a la que se circula, de la complejidad del trazado de la carretera o de las condiciones climáticas, entre otros aspectos de menor relevancia.
Además de trazar por el lugar adecuado, sin invadir el carril contrario, y utilizar toda la parte de la carretera que corresponde, es importante tener las cosas claras y marcar bien las distintas fases de cada curva. La primera es dirigir y colocar la moto bien en la zona exterior del carril que corresponda.
En curvas a derechas se deberá colocar en su parte izquierda y en las que son a izquierdas, pues a la inversa. La siguiente es la frenada, en la que además de presionar los frenos de tu moto, después se bajan marchas para afrontar la curva a la velocidad que conviene. Al frenar se hunde la horquilla y, por tanto, se cierra su ángulo de lanzamiento, facilitando así el giro de la moto.
Aunque hoy en día muchas motos modernas incluyen sistema ABS con asistencia en curva, que permite frenar con cierta seguridad con la moto inclinada, en carretera es preferible frenar en línea recta y con cierta anticipación.
Posteriormente se entra en la curva sin tracción (sin acelerar) y reteniéndola ligeramente con el motor, por lo que es muy importante saber qué marcha está engranada en la caja de cambios. Esta fase posterior a la frenada es la que se conoce como de transición, y durante esta se recorre la mayor parte del viraje.
A partir de aquí y cuando ya se divisa la salida de la curva, comienza la cuarta y última fase. Es la de aceleración, en la que debe ir acelerando y aumentando la velocidad progresivamente, mientras se va poniendo la moto recta, a la vez que dirigiéndola hacia la parte exterior del carril para aprovechar todo el espacio disponible.
Está claro que no todas las curvas son iguales, ni tampoco lo es la velocidad a la que se trazan, pero poco a poco, y a base de adquirir experiencia, se aprende a distinguirlas antes de comenzar a trazarlas. En las carreteras modernas las curvas suelen ser de radios constantes, más fáciles de trazar y más predecibles.
En general, las curvas se pueden dividir en tres tipos, aunque luego cada una tenga características propias. Las más abundantes son las curvas rápidas, con buena visibilidad y sin excesivas complicaciones, pero que a veces se convierten en complicadas debido a que se afrontan con demasiada confianza y a más velocidad de la debida.
Luego están las curvas lentas, las que requieren una frenada más enérgica a su entrada y reducir marchas para trazarlas con la relación de cambio adecuada. Por último, están las llamadas “eses” o curvas enlazadas, que son sucesiones de dos o más curvas hacia un lado y hacia el otro.
Dependiendo de la distancia entre una curva y la siguiente, es posible que haya que variar la trazada normal y “sacrificar” la salida de la primera para afrontar la siguiente con garantías. Por supuesto que la posición que adopta el conductor de una moto influye en la manera en la que se puede trazar una curva. Dependiendo de lo que el conductor desplace su peso hacia el interior de esta, la moto se debe inclinar más o menos.
A grandes rasgos, esto quiere decir que una curva puede tomarse a la misma velocidad con distintos grados de inclinación y, cuanto mayor es esta, menor es la huella del neumático que está en contacto con el asfalto, lo que significa que hay más riesgo de que deslice.

De todos modos, al conducir una moto por carretera conviene ser conservador y prudente. Si se le quieren buscar los límites, siempre es mejor hacerlo en un circuito, donde no circulan vehículos en sentido contrario, hay escapatorias y el asfalto suele ofrecer un mayor agarre. En definitiva, en un circuito se pueden cometer errores y salir airoso de las situaciones.
Las fuerzas externas hacen referencia a todos aquellos factores que influyen en el equilibrio de la moto. Si nos centramos en las fuerzas externas, la fricción entre las llantas y el suelo, además de la resistencia a la rodadura, genera unos componentes horizontales como respuesta a las fuerzas de propulsión y de vuelta.
Debido a la atmósfera, las fuerzas aerodinámicas resultan ser una forma de arrastre colineal al movimiento, aunque también puede haber vientos cruzados que son perpendiculares al propio movimiento. Por ejemplo, en un terreno horizontal y sin viento fuerte será el aumento de velocidad el que potenciará que la fricción sea la principal fuerza que se opone al movimiento en línea recta.
Y, por supuesto, no podemos hablar de cómo tomar las curvas en moto sin mencionar cómo funciona realmente el balance del vehículo. Aunque estudiar la dinámica de movimientos de la moto es algo que nos puede llevar mucho tiempo, ya sabemos lo básico.
Lo primero que debe saberse es que, para que la moto cambie la dirección cuando vayamos a tomar una curva, la rueda frontal deberá apuntar hacia la dirección deseada. Exactamente lo mismo que con un vehículo de cuatro ruedas. Antes de tomarla, sin embargo, es preciso reducir la velocidad y entrar abiertamente pero respetando el carril propio.
El secreto está en combinar todas las fuerzas que influyen en el movimiento de forma conjunta. Cabe destacar que, al tomar la curva, se deberá tomar en el extremo opuesto de esta. Es decir, cuando se trate de girar a la izquierda se deberá tomar la curva desde el extremo derecho y a la inversa.
Cuando se trate de curvas cerradas, se debe frenar en dos tiempos. Es importante que durante el transcurso de la curva la rueda se mantenga en fricción sin llegar a frenar de golpe ni acelerar de más: las ruedas deben ir solas con nuestro control sobre su dirección.
Asimismo, en casos de lluvia también es fundamental maximizar la visibilidad lo máximo posible, circular guardando distancia y con precaución. La conducción de una motocicleta es una experiencia única, diferente a la de circular en otro tipo de automóviles.
Y exige del motorista preparación y prudencia para minimizar los riesgos, pues cualquier error o imprudencia -propios o ajenos- tiene un alto precio. En 2016 fallecieron 343 motoristas en accidentes de tráfico -234 en carretera-, en gran medida a causa de salidas de vía y en fines de semana.
Reglas de oro para la conducción segura en moto
Una de las reglas de oro en la conducción de motos, válida para motoristas principiantes y experimentados, es nunca conducir por encima de las propias capacidades y conocimientos.
“Cada motorista debe conocer sus posibilidades y hacer las cosas al ritmo que sabe”, explica Joan Arnella, director de la escuela de conducción TAC. Sobre la moto, la postura del motorista debe ser relajada y acoplada a la moto.
El cuerpo no excesivamente erguido y las rodillas ceñidas al depósito de combustible, para ganar aerodinámica (menor resistencia al aire). Los codos, ni pegados ni separados del cuerpo, para permitir la movilidad de los brazos.
Otra de las técnicas fundamentales en moto es dirigir la mirada hacia el punto más lejano de la trayectoria. De esta forma el motorista amplía su campo visual y tiene más tiempo para anticiparse a situaciones de peligro.
“Miramos lejos para analizar el tipo de curva y el estado del firme y ‘dibujar’ la trayectoria, primero mentalmente, y después sobre el asfalto. Es preferible trazar de una vez que corregir en medio de la curva”, explica José María O’Mullony, jefe de sección de Formación de Conductores de la DGT.
Oye, motociclista - Te estás inclinando INCORRECTAMENTE
Trazada perfecta
Ante todo, es fundamental respetar en todo momento el límite legal de velocidad. Cuando llegan las curvas, debe adaptar su velocidad al tramo. Los especialistas aseguran que la aproximación es lo más importante: solo una preparación adecuada permitirá la trazada perfecta.
“La aproximación a una curva es un momento crítico. Lo más difícil en moto es saber a qué velocidad llegar a cada curva y cuánto inclinar la moto. De esta decisión puede depender una caída”, destaca José María O’Mullony.
Así, el motorista reduce su velocidad frenando y bajando de marcha y ocupa la parte exterior de su carril, para tener un radio de giro lo más amplio posible. En el punto de giro, el más lento de la maniobra, deja de frenar e inclina la moto. Si debe ‘tumbarla’, su velocidad no es adecuada.
Dentro de la curva, abre gas solamente para dosificar la aceleración y mantener la velocidad constante durante toda la trazada. Durante la inclinación, el motorista debe mantenerse siempre dentro de su carril.
Jamás debe invadir el contrario, ni con la motocicleta ni con el cuerpo: una colisión contra un vehículo que circule en el otro sentido puede ser fatal. Y en los imprevistos -siempre los hay-, el motorista que mantiene su margen de seguridad puede reaccionar a tiempo ante gravilla suelta, baches u obstáculos.
“Para conducir una moto con seguridad es necesario prepararse bien y prepararse antes. Cuantas más cosas sabe un motorista, mayor es su margen de seguridad”, afirma Arnella.
Tras una trazada ‘limpia’, la salida de la curva será el momento más cómodo y desahogado del giro, para enderezar la moto y acelerar progresivamente. Hasta la siguiente curva.

Tipos de curvas
Antes de entrar en materia, es importante comprender que existen distintos tipos de curvas. Más adelante explicaremos cómo tomar curvas de forma más general, pero ten en cuenta que tendrás que adaptar los pasos que describimos en función de la configuración de las carreteras, que, en algunos casos, requerirán más precaución.
Los diferentes ángulos
Lo que distingue a las curvas son los ángulos. Como veremos, las esquinas tienen tres tipos de radio:
- Giro de radio constante: Como su nombre indica, se trata de un giro semicircular en el que el radio es el mismo desde el principio hasta el final.
- Giro de radio creciente: Al tomar la curva, el ángulo se ensancha. Podemos decir, entonces, que es una curva que se abre.
- Giro de radio decreciente: A diferencia de un radio creciente, aquí el radio se reduce. Podemos decir, entonces, que es un giro que se cierra.
La pendiente
El ángulo no es la única variable que caracteriza las curvas. También hay que tener en cuenta la pendiente. Hay curvas con una rasante plana, descendente o ascendente, y otras que tienen un crossfall (o pendiente transversal) positivo (una subida después de la curva) o negativo (un descenso después de la curva).
Las condiciones
Por último, hay que añadir a todo ello las condiciones de conducción, que pueden requerir precauciones especiales, como, por ejemplo, las dimensiones de la carretera (estrecha o ancha), el estado de la calzada (mojada, seca, con baches, hojas, etc.) y la visibilidad (lluvia, niebla, etc.).
Las particularidades mencionadas anteriormente requieren, en caso de que te enfrentes a ellas, los más altos niveles de atención y precaución por tu parte. Con la práctica, aprenderás a anticipar posibles peligros y a adaptar tu conducta en consecuencia.
Consejos generales para tomar curvas
Los siguientes consejos se refieren a las curvas de manera general.
Antes de la curva
- Presta siempre atención al tráfico que tienes delante y detrás de ti.
- Debes fijarte tanto en lo que tienes justo delante como en lo que viene: debes anticipar tu trayectoria en la curva.
- Debes estar concentrado.
- La parte inferior de tu cuerpo debe estar tensa, en contacto con la moto.
- La parte superior de tu cuerpo debe estar más relajada y suelta.
- Debes reducir la velocidad lentamente, utilizando el freno motor más que los frenos.
Durante el giro
- Debes mirar tanto hacia delante como hacia lo que viene: debes anticipar el punto de salida.
- Tu cabeza debe permanecer vertical con respecto al suelo, pero tu cuerpo debe inclinarse hacia el eje de la moto.
- El brazo que está en el lado en el que vas a girar debe estar ligeramente flexionado, mientras que el otro debe estar extendido.
- Debes sentir tu centro de gravedad.
- Debes seguir una trayectoria en la carretera en función de la forma en que se desarrolle el giro (si se cierra, por ejemplo, toma la curva con una trayectoria ligeramente más amplia en el giro antes de volver a entrar justo después para evitar salirte de la carretera).
Después de la curva
- Debes mantener la vista fija en la salida de la curva para mantener una trayectoria estable.
- Debes soltar los frenos.
- Debes acelerar gradualmente mientras enderezas la moto.
- Tu moto y tu cuerpo deben volver a la posición vertical.
- Puedes relajar la posición para mayor comodidad.

¿Cómo hacer un giro en U en moto?
Puede ocurrir que te encuentres en un callejón sin salida y tengas que dar media vuelta con tu motocicleta. Puede que estés de vacaciones y circules por una carretera desconocida, o que te hayas equivocado de camino y tengas que volver por donde has venido.
¿Cómo hacer un giro en U cuando la carretera es demasiado estrecha?
Este es nuestro consejo.
- Elige el momento y el lugar adecuados: Si estás en una zona de tráfico, presta atención a los demás vehículos, avísales activando tus intermitentes o tus luces de emergencia.
- Asegúrate de hacer el giro en una zona en la que los demás conductores que vienen en tu dirección tengan visibilidad suficiente para poder frenar a tiempo. Esto tiene dos ventajas:
- Te permite evitar un peligro.
- El terraplén te ayuda a girar más fácilmente: con la rueda delantera, sube ligeramente para ganar inercia. Da marcha atrás en diagonal y entonces sólo tendrás que ir en la otra dirección.
| Fase | Acciones Clave |
|---|---|
| Aproximación | Reducir velocidad, elegir trazada, anticipar la curva. |
| Entrada | Inclinar la moto, mantener la mirada en la salida, no frenar bruscamente. |
| Paso por curva | Acelerar suavemente, mantener una velocidad constante, evitar cambios bruscos. |
| Salida | Enderezar la moto, acelerar gradualmente, prepararse para la siguiente curva o tramo recto. |