El ciclismo es una actividad física muy popular, pero ¿qué ocurre si sufres de ciática? ¿Es posible practicar ciclismo sin dolor? Existe mucha información contradictoria al respecto, pero aquí te ofrecemos una visión detallada sobre cómo el ciclismo puede influir en la ciática y qué medidas puedes tomar.

¿Qué es el Dolor de Ciática?
El dolor de ciática engloba varios síntomas que comienzan en la parte inferior de la espalda. Generalmente, se manifiesta como un dolor persistente en una nalga o una sola pierna, que se agudiza al sentarse y puede ir acompañado de quemazón, hormigueo o sensación de debilidad. Estos síntomas se producen por la irritación del nervio ciático mayor, el más grande de los nervios del cuerpo, que comienza en la parte inferior de la espalda y va hasta la parte posterior de cada pierna.
El dolor de ciática o la ciática engloba varios síntomas de dolor que comienzan en la parte inferior de la espalda. Generalmente conlleva un dolor persistente en una nalga o una sola pierna, que se agudiza al sentarse y que puede ir acompañado de quemazón, hormigueo o sensación de debilidad. Dichos síntomas se producen por la irritación del nervio ciático mayor, el más grande de los nervios del cuerpo. Comienza en la parte inferior de la espalda, en el segmento lumbar L3, y va hasta la parte posterior de cada pierna.
¿Cómo Influye el Ciclismo en la Irritación del Nervio Ciático?
A ciclistas aficionados y atletas profesionales les puede resultar muy familiar esta dolencia. El ciclismo conlleva largos periodos de tiempo sentado en el duro sillín de la bici, lo que implica presión en torno a las nalgas, el coxis y el nervio ciático. Permanecer sentado durante largos periodos es una acción que, por sí misma, puede producir agarrotamiento.
A pesar de lo anterior, es aventurado asegurar que el ciclismo y la ciática son incompatibles. Cualquier disciplina deportiva somete el cuerpo a esfuerzos y presiones, y expone determinadas zonas a un riesgo mayor o menor. En esa línea se pronuncia el fisioterapueta Roberto Junquera a través del portal especializado FisioOnline. Analizando los problemas de espalda en general, explica que, en su mayoría, vienen derivados de la vida moderna.
Hacer deporte puede contrarrestar esos tres factores, pues, además de ponerte en movimiento y salir del sedentarismo, ayuda a tolerar mejor los alimentos y te permite liberar estrés.

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Ciclismo y Lumbalgia: Una Dolencia Frecuente
Sí, además es una dolencia bastante frecuente. Pasa lo mismo que con las lesiones en el corredor, la mayoría de los deportistas son aficionados que compaginan su vida laboral y familiar con actividad física. ¿Esto qué quiere decir? Pues que, si pasamos ocho horas trabajando delante del ordenador y al acabar nuestra jornada salimos a dar una vuelta con la bicicleta, la postura que hayáis adquirido por vuestra actividad laboral la vais a tener luego en la bicicleta.
Las bicicletas de carretera de geometría de competición provocan una cifosis a nivel lumbar excepto en el complejo L5-S1. Cuando el ciclista tiene poca flexibilidad y poca movilidad pélvica se puede comprometer esta región y dar patología muscular, ligamentosa o tendinosa. Hay muchas teorías para explicar el dolor lumbar en el ciclista descritas en la literatura científica pero todas ellas deberían ser estudiadas más a fondo para determinar una causa clara de esta patología. También podemos hablar de distintos factores que pueden dar lugar a esta patología: factores intrínsecos y factores extrínsecos.
Hay dos pruebas sencillas que nos dan mucha información y que me gusta hacer a los ciclistas que vienen con esa patología: una sentadilla profunda y el test de Adams. La sentadilla profunda nos va a dar mucha información sobre la posición que va a llevar el ciclista en la bicicleta mientras que el test de Adams lo realizo para detectar posibles dismetrías reales o funcionales en el pedaleo. El test de Adams consiste en inclinarse hacia delante dejando colgar los brazos con las rodillas extendidas.
También es importante la valoración en camilla en la que podemos analizar si el ciclista tiene un buen control motor a nivel pélvico, es muy importante que tenga bien integrados los movimientos de anteversión y retroversión pélvica. En cuanto al tratamiento de fisioterapia hay dos: activo y pasivo. El pasivo es el que hace el fisioterapeuta en camilla según lo que ha visto en la valoración.
Recomendaciones para Ciclistas con Ciática
Si eres ciclista y sufres de ciática, aquí tienes algunas recomendaciones importantes:
- Consulta a tu médico o fisioterapeuta. Es fundamental obtener una evaluación profesional.
- Ajusta el sillín. Un sillín mal ajustado puede comprimir los músculos y pellizcar el nervio ciático.
- Ajusta el manillar. Una inclinación excesiva hacia delante puede incrementar la tensión en los flexores de cadera o los glúteos.
- Mejora tu posición en la bici. Asegúrate de que tu espalda esté recta y no encorvada.
Tratamiento y Prevención
El tratamiento de la ciática, generalmente, consiste en descansar, aplicar tratamientos de frío calor, tomar analgésicos y antiinflamatorios y hacer ejercicios de fisioterapia. Además, considera lo siguiente:
- Bicicleta estática: Realiza bicicleta estática de manera suave, con poca intensidad y sin sentir dolor.
- Actividad física: Aumentar la actividad física puede reducir el dolor en el nervio ciático.
Conclusión
La ciática es una dolencia común entre la población general, y ciclistas aficionados y profesionales la experimentan con frecuencia. Esta dolencia no es incompatible con el ciclismo, dado que los beneficios de hacer deporte son siempre mayores que los riesgos. Muchas veces se trata solo de acometer hábitos de higiene postural sobre la bici y realizar los ajustes necesarios. Por las propias molestias o por prescripción médica, puede que tengas que dejar puntualmente la bici si padeces dolor ciático.
Como resumen, cuando tengas un dolor lumbar acude a profesionales.