Rehabilitación Tras Ruptura de Menisco en Ciclistas: Guía Completa

Las lesiones de menisco representan una de las lesiones más frecuentes en la práctica deportiva y, en particular, en ciclistas, jugadores de fútbol y esquiadores. Dentro de las lesiones de rodilla una de las más comunes, detrás del esguince del ligamento medial, se encuentra la Lesión de Menisco (meniscopatía). Estas se pueden producir por efecto de un traumatismo, así como también por la degeneración de los meniscos. El menisco, que actúa como estabilizador de la rodilla, está compuesto por colágeno (75%), glucosaminoglicanos, glucoproteínas y fibrocondrocitos. Por lo general, la meniscopatía se presenta mucho en deportes de contacto como el fútbol y el rugby, por ejemplo.

¿Qué es una Meniscopatía?

Existen cuatro tipo de cirugías para la Meniscopatía y dependerá exclusivamente de las características de la lesión y el tipo de paciente, entre otros factores. Existe un menisco medial (parte interna de la rodilla) y otro lateral (parte externa). Tiene forma semilunar y su principal función es aumentar la profundidad de la superficie relativamente plana de la parte superior de la tibia y el poder ser un verdadero amortiguador de la rodilla. Esta capacidad para repartir la fuerza sobre las superficies articulares es importante porque protege al cartílago articular de un desgaste excesivo.

Una rotura de menisco, ¿puede curarse por si sola?

Síntomas de un Menisco Roto

El síntoma más frecuente que aparece con un menisco roto es el dolor y éste puede ser difuso, especialmente cuando existe una significativa inflamación de la rodilla. Si la parte dañada es lo bastante grande, se puede producir un bloqueo: esto es la incapacidad de extender o flectar la rodilla por completo.

  • Dolor en la rodilla
  • Inflamación articular
  • Limitación de la movilidad
  • Bloqueo de la rodilla

Diagnóstico

Se han descrito una serie de maniobras exploratorias encaminadas a evidenciar dolor o chasquidos cuando se realiza flexo-extensión y rotación combinada de la rodilla.

  • Maniobra de McMurray: En decúbito supino se flexiona la rodilla y se coloca el dedo en el borde del menisco, seguido de una extensión en rotación interna y luego en rotación externa.
  • Maniobra de Apley: El principio de esta prueba es demostrar que, en una lesión meniscal la movilidad articular con la articulación distraída no es dolorosa, mientras que al comprimirla sí.

Tratamientos para la Meniscopatía

La intervención quirúrgica lleva en muchos casos a completar la resolución de los síntomas y permite el regreso a la actividad deportiva en poco tiempo. Existen cuatro tipos de cirugías para la meniscopatía, y la elección depende de las características de la lesión y del paciente.

  1. Sutura quirúrgica: Esta técnica es menos invasiva y disminuye el riesgo de artrosis de rodilla post-operatoria. Las suturas de menisco están indicadas en lesiones longitudinales, preferiblemente agudas y asociadas con lesión de Ligamento Cruzado Anterior (LCA).
  2. Implementación de colágeno en el menisco: Este procedimiento induce la formación de tejido funcional y se indica solo en pacientes con lesiones menores de meniscos.
  3. Trasplante de aloinjerto meniscal: El trasplante de menisco está indicado particularmente en pacientes sometidos a meniscectomía total o subtotal y con dolor compartimental o evolución temprana de artrosis de rodilla.
  4. Resección: El menisco es una estructura muy útil y se puede realizar para su reparación, una resección, es decir, resecar aquella parte del menisco que no está bien y que está generando problemas mecánicos.

Trasplante de Menisco

El trasplante de meniscos es una cirugía que consiste en la inserción de un injerto de menisco, obtenido de un banco de tejidos. A diferencia de otros trasplantes de órganos, en esta cirugía no se registran casos de rechazo. Es por esto que no se requieren estudios de compatibilidad o terapia inmunosupresora.

La literatura médica evidencia que esta operación tiene buenos resultados, señalando que la sobrevida del menisco injertado es de 90% a los 5 años y de un 63% a los 10. Esta técnica, retrasa la artrosis de rodilla secundaria por falta de menisco y evita procedimientos más invasivos en pacientes jóvenes como prótesis de rodilla u osteotomías.

Se deben realizar radiografía y resonancia magnética de la rodilla del paciente, para estimar el tamaño del menisco requerido.

Bancos de Tejidos

Los bancos de tejidos de Estados Unidos, son fundaciones reguladas según normas locales e internaciones y cuentan con un alto desarrollo tecnológico para todos los procesos que se requieren para la selección, preparación, almacenamiento y distribución de tejidos musculoesqueléticos. Con el menisco criopreservado ya seleccionado, se programa la cirugía y se realiza la implantación del injerto.

Rehabilitación Post-Operatoria

La recuperación del trasplante de menisco depende de cada paciente, del tipo de suturas realizadas, del menisco medial o lateral, entre otros factores. Sin embargo, por lo general, se utilizan bastones para descargar la presión de la rodilla por dos semanas. Paralelamente, desde un comienzo, se utiliza una rodillera articulada, la que permite bloquear los rangos de movimientos. Las dos primeras semanas se permite un movimiento de 30 grados de flexión. Luego, progresivamente, hasta los 60 grados el primer mes.

La terapia kinésica dependerá del tratamiento que el médico indique según las características que presente la lesión y el tipo de paciente. El tratamiento de rehabilitación proporcionará ejercicios de movilización de la rodilla, fortalecimiento muscular y con bajas restricciones de carga.

En cuanto el retorno a la actividad física, se recomiendan ejercicios que no aumenten la carga de la rodilla o que no produzcan rotaciones bruscas de la articulación.

Etapas de la Rehabilitación

  1. Las primeras 48 horas: Es importante consultar a un médico especialista en lesiones de rodilla y tener las precauciones básicas ante la lesión.
  2. Ejercicios Iniciales: Se realizan ejercicios de movilidad de la rodilla en flexo-extensión para evitar la rigidez, ejercicios de activación de musculatura, principalmente cuádriceps (apretar el muslo o con un rodillo bajo la rodilla, tratar de presionarlo hacia abajo). Flexibilidad de extremidades inferiores.
  3. Movilidad y Fuerza: Se mantienen los ejercicios de movilidad de rodilla para mejorar el rango de movimiento. Flexibilidad de extremidades inferiores, ejercicios de fuerza isométricos (estáticos) con bajo peso.
  4. Ejercicios Dinámicos: Se prosigue con ejercicios de fuerza estáticos y se agregan ejercicios dinámicos (silla de cuádriceps en rango seguro de 0-60º) e ir aumentando las cargas progresivamente a tolerancia. Realizar flexibilización de extremidades inferiores, ejercicios cardiovasculares como elíptica y comenzar con caminata (comenzar con ejercicio aeróbico de impacto moderado).
  5. Trote Fraccionado: Continuar con lo anteriormente descrito, además de comenzar a realizar trote fraccionado (se alterna caminata con trote comenzando con un porcentaje mayor de trote y menor de caminata hasta invertirlo y llegar al trote continuo). Flexibilizar extremidades inferiores.
  6. Ejercicios Compresivos: Realizar ejercicios de fuerza tanto en 0-60º sin carga en el suelo y además comenzar a agregar ejercicios más compresivos como una sentadilla (comenzar en un rango seguro de 0-45º y llegar a 90º) o estocadas, esto último, finalizando la 8º semana.
  7. Reintegro al Deporte: Se prosigue con trote, pero se comienza a agregar velocidad, cambios de dirección, trabajo con balón. Dependerá de la magnitud de la lesión y si su resolución es convencional o quirúrgica. Además dependerá de qué menisco se lesionó y del tipo de cirugía realizada (menisectomía parcial tiene una recuperación más rápida que una sutura meniscal).

Consejos Adicionales para la Recuperación

  • Entrenar bajo la supervisión de un especialista, quien pueda controlar las sobrecargas.
  • Mantener un peso ideal.
  • Realizar actividad física al menos cinco veces por semana durante 30 minutos.
  • Fortalecer los músculos del tren inferior.
  • Prevenir traumatismos o golpes en la rodilla.

Consideraciones Finales

“Es importante destacar, que la mayoría de los pacientes que se les realiza una resección meniscal (meniscectomía), vuelven a sus actividades habituales. Lo importante es que la rehabilitación sea específica para cada paciente. Además, debe existir una relación y contacto estrecho con ellos durante todo el seguimiento.

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