La KTM 790 Duke ha generado un gran interés en el mundo del motociclismo, ofreciendo una combinación de rendimiento, agilidad y estilo agresivo. Sin embargo, como cualquier motocicleta, tiene sus pros y sus contras que vale la pena considerar antes de tomar una decisión de compra. En este artículo, exploraremos a fondo las opiniones de los usuarios, los aspectos positivos y negativos de la KTM 790 Duke.

Diseño y Características
La KTM 790 Duke está construida alrededor de un motor de 799 cc y dos cilindros en paralelo (denominado LC8c) totalmente nuevo y ultra compacto que, según KTM, produce 105 CV a 9.000 rpm y 87 Nm. Esos 105 CV y un peso en seco declarado de 169 kg hacen que las afirmaciones de KTM de que esta nueva moto es “la mejor arma callejera” parezcan bastante acertadas. Pero no todo es motor, el chasis también ayuda, siendo este multitubular de acero tipo Trellis y muy estrecho. Los precios de la nueva 790 Duke son bastante razonables y competitivos dentro de sus rivales: 9.689 euros.
Su línea afilada es la de una moto moderna. Destaca el discutible (estéticamente) faro triangular que ya es un signo de identidad entre las motos naranjas. Lógicamente es full led y una de sus características, es que se divide en dos partes.
Tiene multitud de detallitos que le dan personalidad: depósito de freno transparente, protección discreta en naranja, intermitentes minúsculos, piñas retroiluminadas y por otra parte sorprende la ausencia del siempre práctico warning o intermitentes de emergencia.
No falta una generosa pantalla TFT de 5” con conectividad Bluetooth. Un aspecto interesante es que incorpora un Demo Mode por el que se puede probar de forma gratuita, el equipamiento opcional de software y electrónica durante 1.500 km.
El motor bicilíndrico en paralelo se integra de forma armoniosa en un chasis tubular y destaca visualmente un basculante largo en el que se ancla el amortiguador trasero (regulable en precarga), directamente, sin bieletas. La horquilla no es regulable y en ambos casos son WP Apex.
En KTM han decidido comercializar esta nueva 790 con opciones para los conductores con carnet A2. La 790 que rinde 95 CV, no los 105 CV de la 890, puede reducir sus prestaciones a 48 CV.
La KTM Duke sigue escribiendo su propia historia y ahora vuelve a la cilindrada de 790 para llegar a un más amplio sector de público. Y llega cargada de buenos argumentos, empezando por un precio competitivo.

Experiencia de Conducción
La verdad es que tenía de ganas de probar esta nueva 790 pues guardo muy buen recuerdo de sus antecesoras. Y lo cierto es que me ha parecido de entrada una moto con una posición de conducción bien estudiada. El manillar ligeramente elevado no carga el peso en las muñecas, el asiento es cómodo, las estriberas están en su punto justo para compaginar una conducción deportiva y el uso diario. No es una moto en absoluto cansada a pesar de ser una naked.
Por ciudad en el modo street la entrega de potencia es suave y la electrónica más intrusiva, pero estas sensaciones aumentan de forma considerable en el modo Rain (lluvia), donde el ABS y el control de tracción están más presentes.
El tacto del cambio y embrague es agradable y el quickshifter incluido, es preciso tanto subiendo como bajando marchas, en un motor que respira bien a medio régimen, es reactivo y se alarga, sube de vueltas hasta casi el infinito…
En el modo Sport es donde demuestra su verdadero potencial y a partir de las 3.000 rpm tiene una elástica respuesta. Entre las 4.000 y las 6.000 rpm el par motor empuja y empuja. Un motor refinado, que vibra poco y con la personalidad que le confieren los intervalos del encendido y que tiene carácter cuando exprimes el puño del acelerador a la salida de las curvas…
Insisto en esa polivalencia, equilibrio, entre las sensaciones de una moto deportiva con el sello de KTM y una facilidad de conducción y cara amable, que incluso destacan en ciudad, circulando a baja velocidad o entre coches.
Ligera y ágil, 180 kg en orden de marcha, el chasis es bastante rígido y las suspensiones con su setting original parecen estar estudiadas para moverse en todo tipo de escenarios. Rápida de reacciones, sencilla, fácil de mover entre curvas. Sincera, precisa, compacta, sorprende su neutralidad a velocidades elevadas y al mismo tiempo su agilidad felina en tramos muy revirados, donde el amortiguador de dirección nos ayuda en una conducción deportiva.
Tal es el caso de esta juguetona austriaca. En cualquier caso, la 790 Duke serpentea su esbeltez entre el tráfico con la soltura de una bicicleta, y se planta en un plis sobre la dirección de nuestro destino. Tan solo penaliza medio punto en la inclinación con la que queda apoyada sobre el caballete lateral, al aparcarla.
Lo cierto es que, calzada para la ocasión con los ContiSportAttack 3, esta virtuosa naked se muestra imbatible en la montaña. La presumible agilidad que se intuye solo con verla en parado, se confirma mucho más allá de ello en el primer cambio de dirección que ejecutamos para iniciar una larga serie de eses.
En las frenadas, la 790 Duke permite apurar hasta el borde equilibrista del propio invertido sin comprometer ni el control de la moto, ni la rectitud de la trayectoria.
En primer lugar, la posición sobre esta KTM propicia especialmente una completa integración del motorista con la silueta de la moto; haciendo más natural de lo que parece una postura con el tronco bien inclinado hacia adelante, y la cabeza agachada.
Ya hemos visto de qué manera la KTM 790 Duke se muestra como una moto muy válida en el día a día por la ciudad, una campeona en la carretera de curvas, y una sufrida moto en la autovía, aunque no un potro de tortura, como algunos pudieran pensar antes siquiera de plantearse probarla.
La moto cae sola para entrar en la curva, de lo fácil que es. Para el paso por curva, te permite hacer una trazada completamente en pico, frenando muy tarde, girando rápido y levantando la moto, y también se puede hacer un paso por curva redondo. Te permite las dos formas. Una cosa que me ha impresionado mucho ha sido el freno delantero. Ha sido de las pocas motos de calle que doy siete u ocho vueltas rápido, con calor, y no se fatiga.
Potente, con personalidad, muy ligera y con la electrónica de sus hermanas de mayor cilindrada. Una moto radical, con un toque hooligan pero no exenta de amabilidad.
Diversión, precisión y emoción. Con pocas más palabras podría resumir la prueba de esta KTM 790 Duke. Día lluvioso y frío me ha tocado para probar esta pequeña y domesticada fiera de KTM. Afortunadamente, he tenido ocasión de hacer unos pocos kilómetros en seco.
Encima de la moto, nos encontraremos en una posición bastante natural, con un manillar ancho, propio de una naked, estriberas ligeramente retrasadas y lo suficientemente bajas como para llevar las piernas en una posición muy aceptable para recorridos medio largos, sin que esta postura sea forzada, sino más bien todo lo contrario, al menos para mi estatura. Resulta cómoda de posición.
En los pocos kilómetros que he podido rodar en ella en seco por carretera, lo he hecho en el modo sport. La respuesta del motor es inmediata, muy disciplinado a cualquier acción sobre el acelerador. Quizás por debajo de 4.500 rpm el motor vibre un poco cuando se le pide respuesta en marchas largas, pero no es perezoso. Rondando ese régimen, 4.500 - 5.000 rpm, notaremos un ligerísimo bache (sólo si estás pendiente de ello, si no, es difícil percibirlo), y a partir de ahí, el empuje es enérgico.
Tal y como empezaba a escribir, la diversión viene de la mano del motor y de la precisión de su parte ciclo. Además es ligera, en la báscula y en movimiento, transmite una alta seguridad con un formidable y firme apoyo de la rueda delantera; además, su facilidad para el cambio de dirección es notable. La suma de su estabilidad, la confianza que transmite, su ligereza, su motor, la postura encima de la moto, etc, incluso el sonido de su motor, hacen que sea muy complicado resistirse a no ir… ¡¡al “ataqueeeeeeeeerrr”!!.
Como comentaba antes, salvo unos 50-60 km muy divertidos, el resto los tuve que hacer con un considerable mal tiempo, lloviendo la mayoría del tiempo, y siempre con el suelo mojado. Y con frío, además. En estas circunstancias, el modo “rain” era el seleccionado inicialmente. Sinceramente, no se apreciaba la disminución de potencia; una vez la moto recta, abriendo el gas con decisión, la moto respondía, al menos en sensaciones con la misma decisión que en el modo sport. Probando el modo sport en estas circunstancias, nuestra muñeca, consciente o inconscientemente sigue en modo rain, así es que la acción sobre el acelerador se realiza con algo menos de decisión que en condiciones de seco, y la sensación de control es total, incluso cuando forzando la consciencia acelero antes de lo razonable en estas circunstancias, consiguiendo en la salida de alguna curva un controladísimo deslizamiento de la rueda trasera.
Para mí, como ya me ocurriera con la recién probada 1290 Super Adventure S, un correcto compromiso entre dosificación y mordiente. Me explico: Te pueden sorpender esos frenos que ante una frenada imprevista, y que finalmente no llega a ser de “emergencia”, te dan mucha de su potencia en ese primer toque. Esas milésimas de segundo en las que tardamos en valorar lo necesario de la contundencia de la frenada y que por reflejos accionamos rápidamente la maneta de freno, se convierten en un pequeño sobresalto (demasiada contundencia desde la primera y mínima presión).
Con algo más de 100 CV y menos de 200 kg con todos los llenos, con un equilibrio considerable de toda su parte ciclo, y con la electrónica que hoy día esperamos de una moto actual de mayor precio, esta “naranja” es pura diversión.
En carreteras de curvas proporciona sensaciones muy puras, con su poco peso y, por lo tanto, menores inercias, entra en las curvas y cambia de dirección con mucha rapidez y facilidad, y su empuje la convierte en lo más divertido que se puede llevar en carreteras retorcidas de buen asfalto. También la postura de conducción ayuda, ya que la inclinación del torso intermedia hace fácil cargar peso sobre el manillar cuando quieres y también aflojar las manos sujetándote con las rodillas para liberar la dirección. También es muy fácil moverse lateralmente para descolgarse por la estrechez de su parte central y correcto tapizado del asiento.
La moto se mantiene estable a alta velocidad en rectas y curvones y resulta precisa, intuitiva y muy rápida de reacciones en curvas cerradas, solo hay que bajar un poco el ritmo cuando encontramos baches en medio de la curva.
Desde luego KTM posee mejores opciones para viajar, la 790 Duke tiene poca capacidad de carga (salvo que cometamos sacrilegios con ella) y nula protección aerodinámica, por lo demás va sobrada de motor, estabilidad y aplomo. El aire no molesta mientras no superes por mucho la velocidad máxima legal y no echarás en falta una pantalla salvo que subas el ritmo o viajes en días fríos.

Fiabilidad y Mantenimiento
La fiabilidad de la KTM 790 Duke vuelve una y otra vez a la conversación entre motoristas, y no siempre con matices. El propietario reconoce que KTM arrastra fama de marca delicada, y que esa reputación no surge de la nada. En su opinión, la 790 Duke no es una moto para usuarios descuidados: exige mantenimiento riguroso, respetar los tiempos de calentamiento en frío y huir de abusos constantes como acelerones en vacío, cortes de encendido o uso extremo sin miramientos.
En su caso concreto, no ha sufrido pérdidas de aceite, no ha detectado fallos en juntas ni problemas mecánicos graves. El único incidente reseñable ha sido una pequeña fuga en un manguito del refrigerante, algo que ya le ocurrió anteriormente con otra moto japonesa. Un ajuste mínimo en la abrazadera fue suficiente para solucionarlo, sin mayores consecuencias.
También menciona la única campaña de revisión que ha tenido su moto hasta la fecha: el reemplazo preventivo de un tornillo del chasis durante la primera revisión. Una operación sencilla, rápida y sin impacto en el uso diario.
Su conclusión implícita es clara: la KTM 790 Duke puede ser una gran moto si se entiende lo que es y cómo hay que tratarla.
Electrónica
Lo cierto es que esta nueva 790, a pesar de que su precio es más competitivo que las 890, se presenta bien equipada y con un buen nivel de electrónica con tres modos de conducción (Rain, Sport y Street), control de tracción, ABS -ambos sensibles a la inclinación- y centralita de medida inercial (IMU).
La electrónica procede de la experiencia obtenida con sus hermanas mayores. 3 modos de conducción para carretera: Sport, Street y Rain y un cuarto, Track, pensado para rodar en pista. Posee ABS, Control de Tracción y anti-wheelie que se adaptan al modo de conducción seleccionado, siendo menos o más intrusivos dependiendo de este. También el freno motor se modifica según el modo de conducción.
Se puede cambiar entre los modos Sport, Street y Rain en marcha con total facilidad a toque de botón, pero para seleccionar el Track hay que utilizar un menú especial que permite la elección de otros parámetros como el control de tracción en nueve posiciones y seleccionar el sistema de Launch Control que nos asistirá en pista para salir lo más rápidamente posible.
Como cuadro de instrumentos utiliza una soisticada y ligera pantalla TFT con una completa y visible información, con diferentes modos de visualización y uno específico para circuito. Todas las selecciones de información y modos de funcionamiento se manejan de manera fácil e intuitiva desde los mandos situados en el puño izquierdo.
A destacar, a parte de sus excelentes cualidades dinámicas, el paquete electrónico es más que completo y su gestión a través de la excelente pantalla TFT y los mandos situados en la piña izquierda cómoda e intuitiva.

Pros y Contras
A continuación, se presenta una tabla resumen con los pros y contras de la KTM 790 Duke:
| Pros | Contras |
|---|---|
| Parte ciclo y motor a buen nivel | La suspensión delantera no es regulable |
| Completa electrónica | El pasajero no tiene asas |
| Moto agresiva y a su vez polivalente | Retrovisores con visibilidad limitada |
| Se adapta a un uso en carreteras de todo tipo sin descuidar el día a día | Hipersensibilidad del acelerador electrónico en ciudad |
| Precio competitivo |
En definitiva, en KTM quieren universalizar su Duke y con esta 790, que está teniendo una buena respuesta por parte del público con carnet A2, tiene una buena alternativa.
¡Bienvenida!