La popularidad de los deportes extremos ha crecido considerablemente en la última década, tanto entre los que se dedican a ellos de manera más profesional, como entre los aficionados que quieren emular a sus héroes. El motocross, una disciplina llena de adrenalina, no está exenta de peligros. Es crucial estar informado sobre los riesgos y cómo mitigarlos.

¿Qué se considera como deporte extremo?
No hay una definición específica. En general los deportes extremos son actividades que por su naturaleza ofrecen un elevado grado de peligro y riesgo. Suelen ser practicados más por individuos que por equipos. Los deportes más conocidos son paracaidismo, salto base, bucear por cuevas, ala delta, kitesurf, motocross, escalada o kayak por aguas rápidas, pero hay muchos otros.
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Lesiones Comunes en Motocross
Con múltiples fracturas y dolencias propias de disciplinas de alto riesgo, el ahora abogado y notario público sigue ligado a las actividades que lo hicieron destacar en el bicicross, motocross y mountainbike.
Las rodillas soportan gran parte del peso y movimientos del cuerpo, por lo que sufren lesiones con frecuencia tanto en deportes como en accidentes urbanos. Se estima que las lesiones de rodilla generan más de 10 millones de consultas médicas al año en el mundo, una cifra enorme que refleja lo común de estos traumatismos. Los deportistas y personas activas tienen mayor riesgo de lesionarse la rodilla, pero también son frecuentes en accidentes de tráfico (ej. En accidentes de motocicleta, las piernas y rodillas llevan la peor parte. Según la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration), cerca del 47% de los motociclistas accidentados sufren lesiones en extremidades inferiores.
Dentro de estas, la rodilla está involucrada en aproximadamente 16% de las lesiones de extremidad inferior, siendo de las zonas más comúnmente dañadas (fracturas de la meseta tibial y roturas ligamentarias de rodilla destacan entre las lesiones típicas ). En el deporte, la rodilla también encabeza las estadísticas de lesiones. Por ejemplo, en un estudio con futbolistas profesionales la rodilla fue la localización más frecuente de lesiones (30,8%), por encima de tobillos/pies (~27,7%).
Asimismo, cada año ocurren cientos de miles de lesiones de ligamento cruzado anterior (LCA) durante la práctica deportiva; tan solo en EE.UU. se reportan más de 200.000 rupturas de LCA al año, de las cuales aproximadamente la mitad requieren cirugía reconstructiva.
Una lesión de rodilla no solo duele en el momento, sino que puede implicar semanas o meses de recuperación antes de volver a la normalidad.
Tipos de Lesiones de Rodilla y Tiempos de Recuperación
- Esguince leve de rodilla (distensión de ligamentos): suele sanar en 2 a 4 semanas con reposo, hielo y fisioterapia ligera, siempre que no haya desgarros importantes.
- Lesión de menisco: muchas roturas de menisco requieren cirugía artroscópica para reparar o remover la parte dañada. Tras una cirugía de menisco, el paciente generalmente puede caminar con muletas en ~1 semana y apoyar ligeramente a las 2 semanas; sin embargo, la recuperación completa para actividades normales toma típicamente 3 a 6 meses.
- Fractura de rótula (hueso de la rodilla): es una lesión seria que impide estirar la pierna o caminar. El proceso de curación con inmovilización y/o cirugía es prolongado; volver a las actividades normales puede tomar 3 a 6 meses dependiendo de la severidad de la fractura.
- Rotura del ligamento cruzado anterior (LCA): típicamente requiere cirugía reconstructiva y extensa fisioterapia. Una operación de LCA tiene un tiempo de recuperación promedio de 7 a 9 meses para que la persona vuelva a su nivel de actividad previo. Los primeros 1-2 meses son de movilidad muy limitada (mucho reposo y nada de apoyo de peso), seguidos de entrenamiento físico progresivo para recuperar la fuerza y estabilidad de la rodilla.
En todos los casos, una lesión de rodilla puede cambiar la vida por completo y dejar a la persona sin poder trabajar o practicar sus actividades habituales por un largo periodo. Por lesiones aparentemente menores que no se tratan pueden agravarse con el tiempo, siempre se recomienda atención médica adecuada.
El Costo de las Lesiones vs. la Prevención
El costo preventivo de usar rodilleras es insignificante comparado con el costo económico (y personal) de una lesión de rodilla.
En Chile, unas rodilleras de buena calidad para uso urbano/moto pueden costar en torno a $20.000 pesos chilenos (unos USD ~$25). Una cirugía de rodilla puede costar literalmente cientos de veces más que una rodillera. Por ejemplo, la reparación quirúrgica de un ligamento cruzado o una lesión grave (“inestabilidad de rodilla”) tiene un valor referencial de unos $3.642.750 en Chile. Incluso una artroscopía más sencilla, como una meniscectomía (cirugía de menisco), cuesta alrededor de $1.387.000. ¡Eso es 70 a 180 veces el precio de unas rodilleras básicas!
En Estados Unidos, los cálculos son igualmente impactantes: la agencia NHTSA estimó que solo la hospitalización por una lesión aislada en la pierna o rodilla tiene un costo promedio entre $8.363 y $34.483 dólares (es decir, 6 a 27 millones de pesos chilenos). Si el accidente causa lesiones múltiples en ambas piernasel costo sube a un rango de $23.000-$63.000 USD (~18 a 50 millones de pesos). En casos graves combinados con otras lesiones corporales, los gastos médicos han llegado hasta $109.000 USD (más de 87 millones de pesos) por paciente.
A lo anterior sumemos el coste personal: dolor, reducción de movilidad, necesidad de asistencia, tiempo sin poder trabajar o estudiar, etc. Muchas veces una lesión de rodilla implica contratar terapias físicas por meses, usar muletas o rodilleras ortopédicas costosas durante la recuperación, y en algunos casos puede dejar secuelas permanentes.
En resumen, el uso de rodilleras es una inversión mínima para evitar costos altísimos. Como recomienda un portal de seguridad vial, “la mejor recomendación para ciclistas y motociclistas urbanos es el uso permanente de rodilleras, para protegerse en una caída y evitar el impacto directo de la rodilla contra el pavimento”.
Tipos de Rodilleras
Es fundamental elegir el tipo de rodillera adecuado para la actividad que se realiza:
- Rodilleras de carcasa dura: Son protectores con cubierta rígida de plástico o metal en la zona frontal. Se usan comúnmente en deportes de acción (skate, BMX) y motociclismo urbano, ya que dispersan el impacto y permiten deslizamientos sobre el pavimento sin dañar la rodilla. Estas rodilleras suelen cumplir normas europeas de seguridad como EN 1621-1 (protecciones para extremidades en moto) o EN 14120 (protecciones para patinaje).
- Rodilleras flexibles (espuma o gel): Están hechas de materiales viscoelásticos (espumas especiales como PU o D3O) que son blandos al tacto pero se endurecen al impactar. Ofrecen mayor comodidad y libertad de movimiento, por lo que pueden usarse debajo de la ropa en ciclismo urbano o motociclismo de ciudad. Aun siendo flexibles, muchas cumplen la certificación CE EN 1621-1 para impactos, con diferentes niveles: Nivel 1(básico) o Nivel 2 (más alto) según la absorción de energía.
- Rodilleras con bisagras (ortopédicas o de brace): Son estructuras más complejas, con armazón y bisagras metálicas o de polímero, diseñadas no solo para impacto sino para estabilizar la articulación. Se usan en motocross, downhill o por motoristas que buscan protección extra contra torsiones de rodilla. Estas rodilleras tipo “brace” ayudan a prevenir lesiones de ligamentos (como el cruzado anterior) al limitar hiperextensión y brindar soporte lateral.
¿Cuáles son sus riesgos?
En uno de sus trabajos, el estadístico británico David Spiegelhalter, buscó establecer qué tan riesgosos eran los deportes extremos que habían impulsado una industria de millones de dólares en el mundo. Basado en un mundo en el que el riesgo forma parte de la vida, Spiegelhalter estudió diferentes disciplinas para establecer su nivel de riesgo en cuanto a una medida de micromuerte. Esta unidad, introducida por investigadores de la Universidad de Stanford en los años 70, define el riesgo de muerte al que está expuesto cada persona, dependiendo de la actividad que realiza, o lo que es lo mismo la probabilidad de muerte de uno entre un millón.
Tomando como referencia una estadística de la Asociación de Paracaidismo de Estados Unidos, Spiegelhalter pudo comprobar que de los 2,6 millones de saltos anuales entre 2000 y 2010 hubo 279 muertos, unos 25 al año, lo que equivale a un riesgo de 10 micromuertes por salto.
Tras los pasos extremos
Según un estudio liderado por la doctora Vani J. Sabesan, presentado en 2014 ante la Academia de Cirujanos Ortopédicos de Estados Unidos, más de cuatro millones de lesiones, en un período de 11 años, se han atribuido a la práctica de deportes extremos.
"La gente joven suele mostrar poco juicio. Ellos ven a Shaun White (estrella de snowboard) elevar el deporte a un nivel completamente distinto y muchos chicos tratan de emular sus trucos", dijo Sabesan, profesora de cirugía ortopédica de la escuela de medicina de la Universidad Western Michigan.
La cirujana agregó que también es un problema cultural que da luz verde a que los chicos intenten hacer esas maniobras, y además compartir sus logros por las redes sociales.
Medidas de seguridad
A fin de cuentas, la principal recomendación que brinda la doctora Sabesan para reducir el número de lesiones, no se debe al deporte en sí, sino a la falta de prevención que asumen quienes lo practican, que no aplican suficientes medidas de seguridad.
Los cierto es que son muchas la variables para determinar los riesgos, y más las opciones que tienen las personas para decidir cómo quieren aprovechar su "ración" de micromuerte al día, como conducir un automóvil durante 400 kilómetros, rodar 32 kilómetros en bicicleta, esquiar o simplemente subir a una escalera para adornar la casa, pero como ninguna de estas actividades son tan atractivas, o diferentes, o te llenan de adrenalina y no están de moda, no es extraño entender el por qué la gente prefiere aumentar el riesgo o número de micromuertes a su vida diaria.