La noche del 5 al 6 de enero es una de las más mágicas de todas las fiestas de Navidad, sobre todo para los más pequeños de la casa, que esperan con impaciencia la llegada de Sus Majestades los Reyes de Oriente, cargados de regalos. Como sabemos que la noche de Reyes todavía ilumina tu mirada, en este artículo te vamos a explicar de dónde viene la tradición de los Reyes Magos tan importante en España…pero también en otros países. ¡Sigue leyendo y feliz noche de Reyes!

Aunque Papá Noel se va imponiendo poco a poco en los hogares españoles como portador de regalos en Navidad, la tradición de los Reyes Magos sigue muy arraigada en España. Pero, ¿sabes de dónde viene la tradición de Reyes Magos que muchos países aún conservan entre sus tradiciones más entrañables? ¡Pues aquí te lo contamos!
Origen y Costumbres de una Noche Mágica
La tradición de los Reyes Magos tiene su origen en la Biblia. Según la cultura cristiana, los Reyes Magos eran tres sabios y astrólogos de la antigua Persia que, siguiendo a una brillante estrella, llegaron a Belén después del nacimiento de Jesús, aportando tres regalos. Estos regalos sirvieron para honrar al Niño Jesús como rey de los judíos (Mateo 2: 1- 12). Sus nombres castellanizados eran Melchor, Gaspar y Baltasar.
Una tradición que perdura hoy en día, adaptada, por supuesto, a los tiempos modernos. Los tres Reyes Magos, ¿eran reyes y magos? Los tres peregrinos de oriente han pasado a la tradición como los Reyes Magos, aunque no se sabe si eran reyes y mucho menos si eran magos.
En la Biblia se les describe como «magos» (del griego magós, que significa “hombre sabio”), y en ningún momento se les describe como «reyes». Fue en el siglo III cuando se les comenzó a considerar como reyes, probablemente interpretando la profecía del Salmo 72:11 (“Y se postrarán ante él todos los reyes; todas las naciones le servirán.”).
En el siglo VIII, los nombres de tres magos, Bithisarea, Melichior y Gathaspa, aparecen en una crónica conocida como Excerpta latina barbari, traducida del griego al latín por un autor merovingio. La Iglesia occidental los incorporó a su tradición representando a Baltasar como un rey de Arabia o Etiopía; Melchor, como un rey de Persia y Gaspar como un rey de la India.
¿Qué significan los regalos de los Reyes Magos?
Fueran o no fueran reyes, los tres viajeros venidos de Oriente no llegaron con las manos vacías. Trajeron con ellos tres regalos dignos del Hijo de Dios. ¿Qué significaban los regalos de los Reyes Magos?:
- El oro, que se relaciona con el poder y el valor eterno.
- El incienso, utilizado habitualmente como ofrenda a los dioses, reconocía el lado divino de Jesús.
- La mirra, un producto de color ámbar rojizo que se obtiene de la resina del Commiphora myrrha, un árbol que crece en el noreste de África, Arabia y Turquía, cuyo significado se asocia a la muerte.
Estos regalos no tienen nada que ver con los que reciben los pequeños (y no tan pequeños) españoles como regalo de Reyes hoy en día, aunque el símbolo de regalar algo especial por estas fechas sigue anclado en la tradición de los Reyes Magos.
La Tradición de los Reyes Magos en España
Una vez terminan las fiestas de fin de año y empieza el Año Nuevo, en España aún queda el día más importante para todos nuestros niños. La tradición cuenta que los Reyes Magos fueron los encargados de ir al portal de Belén siguiendo una estrella que les indicaba el camino para ver al Niño Jesús, que acababa de nacer. Al llegar, estos tres magos le ofrecieron tres regalos: oro, incienso y mirra.

Los Reyes Magos llenan de regalos nuestras casas la noche del 5 al 6 de enero. Desde la caída del sol, los españoles se lanzan a las calles para esperar la llegada de Sus Majestades de Oriente, que desfilan en suntuosas cabalgatas. Cuando llegan a España, ya pasada la Nochevieja, van recorriendo cada uno de los pueblos en las cabalgatas para poder escuchar las peticiones de los niños y recibir sus cartas.
En estas cartas, los niños le cuentan a los Reyes lo bien que se han portado durante todo el año anterior y les piden los regalos que les gustaría tener el 6 de enero. Se supone que, cuanto mejor se haya portado el niño durante el año, mejor será el regalo que reciba esa mañana.
Una vez acabado el desfile, los pequeños españoles dejan sus zapatos en un lugar privilegiado de la casa para que, si han sido buenos, los Reyes Magos hagan caso de la carta que les han enviado y dejen regalos dentro de los zapatos. Además, para agradecerles su esfuerzo y reconfortarles un poco tras su largo viaje, los niños dejan dulces y agua para Sus Majestades, sus pajes y sus camellos. Para aquellos que solo se han portado regular, los Reyes de Oriente han reservado el mejor de los carbones…aunque muy a menudo suele ser dulce.
Así, cuando llega la mañana del 6 de enero, Día de Reyes, los niños de cada casa se levantan nerviosos más temprano de lo habitual para ir corriendo al lugar en el que dejaron sus zapatos y descubrir qué regalo les han hecho Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente.
A la mañana siguiente, la familia se suele reunir para desayunar en torno a un apetecible roscón de reyes. Un bollo en forma de rosca adornado con fruta escarchada que esconde una sorpresa, y que se acompaña muy a menudo con una buena taza de chocolate calentito.
El 5 de enero es una noche en la que los corazones infantiles palpitan aceleradamente y cuando cierran los ojos sueñan con ilusión que los Reyes Magos de Oriente les traigan los regalos ansiados. Esperan que la carta que enviaron hace tanto tiempo con el encabezamiento "Queridos Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar" llegue a su destinatario sin problemas.
Es tanta la emoción y el nerviosismo de los más pequeños que, en el silencio de la noche, de tanto pensar en ellos, les parece oír el sonido de sus pasos y el roce de sus túnicas de seda por los pasillos.

Pero una celebración de los Reyes Magos no estaría completa sin una parte importantísima. Aquel que le da un toque de distinción a ese día también en el paladar. Hablamos, claro está, del roscón de Reyes. Desayunar este tradicional bollo circular relleno de nata el día de los regalos es sin duda uno de los momentos más mágicos del año, aunque su consumo se extiende a los días posteriores.
Sobre el roscón, se dispone una corona de rey mago que coronará al afortunado que encuentre la figurita escondida en su interior.
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La Tradición de los Reyes Magos en Otros Países
Como hemos dicho, la tradición de los Reyes Magos está muy presente en España, pero también en otros países del mundo. Sin embargo, la Epifanía o adoración de los Reyes Magos no se celebra de igual manera en todas partes.
La tradición de los Reyes Magos en América Latina
Muchos países de América Latina también celebran la tradición de los Reyes Magos con ritos y costumbres muy propios:
En Sudamérica, la festividad de los Reyes Magos es una de las celebraciones más importantes del año y se celebra el 6 de enero. Países como Venezuela, Colombia, República Dominicana, Argentina, México, Uruguay, Paraguay y Cuba, mantienen la tradición.
En México, esta festividad es una de las más grandes y se celebra con desfiles, música, menús especiales, y por supuesto, el intercambio de regalos. Otra tradición común es la de vestir a los niños como Reyes Magos y llevarlos a participar en desfiles y otras actividades públicas.
También es común ver a los niños y jóvenes cantando canciones y recitando poesías a cambio de dulces y regalos durante la celebración de los Reyes Magos. En resumen, una festividad para disfrutar de la familia, hacer regalos y participar en actividades culturales y divertidas, que supone también en final de la Navidad.
La tradición de los Reyes Magos en Europa
Ciertos países de Europa también celebran la Epifanía de maneras muy diversas:
- Francia: los franceses celebran esta fiesta comiendo la tradicional “Galette des Rois”, un dulce hecho a base de almendra en el que se introduce una figurita. El que encuentre esta figura será el rey o la reina, y ganará una corona de cartón. Los regalos, en cambio, se dan el 25 de diciembre.
- Alemania: los niños alemanes van cantando de casa en casa disfrazados de Reyes Magos y portando una estrella en la mano, recibiendo caramelos y otros regalos a cambio de sus canciones. En Colonia, lugar donde, según la tradición, se conservan los huesos de Melchor, Gaspar y Baltasar, los niños recaudan dinero este día, que será destinado a obras benéficas.
- Italia: los italianos reciben una parte de sus regalos el día de Navidad, y otra el 6 de enero.
Como decíamos, además de en España, país europeo con mayor tradición en la celebración de los Reyes Magos, lugares como Alemania, Bélgica, Austria y Polonia también participan de esta festividad. De hecho, cuenta la leyenda que los restos de los Reyes Magos se encuentran en la Catedral de la ciudad alemana de Colonia, y que el encargado de trasladar hasta allí los restos fue el emperador Federico I de Hohenstaufen, más conocido como Barbarroja.
En otros países como Francia, también se celebra la festividad de los Reyes Magos, aunque no para intercambiar regalos, algo que suele hacerse en Nochebuena o el día de Navidad. En Francia concretamente, el 6 de enero cada familia francesa debe “escoger al rey”: se compra un pastel redondo llamado Galette de Rois, y en su interior se introduce una pequeña figura de un rey, cortando después una pieza por cada miembro de la familia. A quien le aparezca la figura en su trozo de pastel, se convierte en rey y lleva una corona de papel todo el día.
Puede parecer una bruja, pero no lo es, porque es alegre y lleva una repleta de dulces, regalos, y carbón. Según la leyenda, la Befana visita a los niños y no tan niños la noche anterior de la Epifanía (6 de enero), coincidiendo con la fecha en la que llegan los Reyes Magos a otros países. La Befana es una figura laica pero su nombre deriva de la palabra “Epifanía”, que significa “Adoración de los Reyes Magos".
¿Quiénes eran los Reyes Magos?
¿Conoces el origen de la historia de los Reyes Magos? ¿Tu hijo o hija te pregunta por ello? La Navidad es una época del año mágica, que ilusiona especialmente a los niños y niñas con la llegada de los Reyes Magos, que ponen punto y final a estas fiestas tan especiales con un buen aporte de ilusión, sonrisas y alegría. Pero ¿te has preguntado alguna vez cuál es la verdadera historia de los Reyes Magos?
La figura católica de los Reyes Magos tiene su origen en la Bíbilia, concretamente se mencionan en el Evangelio de San Mateo, que los describe como unos magos (en aquella época se conocía como "magos" a los sabios o astrónomos) que, tras seguir una estrella, buscaban al "rey de los judíos que ha nacido" en Jerusalén.
Según el relato, la estrella guió a los magos hasta el nacimiento de Jesús en Belén, donde le ofrecieron oro, incienso y mirra. Las escrituras no especifícan la procedencia de los tres reyes, aunque se cree que venían de Babilonia o Persia.
Los tres Reyes Magos se llaman, como muy bien saben los niños y niñas, Melchor, Gaspar y Baltasar. Pero ¿cómo se sabía el aspecto de cada uno de ellos? En el siglo XIV, el monje benedictino Beda los describió en un manuscrito. Según este monje, Melchor era un hombre de cabello y barba blanca, Gaspar, más joven, tenía el cabello y la barba rubia y Baltasar era un señor de piel negra.
Así pues, y según el monje benedictino, los tres reyes representaban los tres grandes continentes conocidos en la época: Europa (Melchor), Asia (Gaspar) y África (Baltasar).
Otro enigma relativo a la historia de los Reyes Magos es la estrella que les condujo hasta el niño Jesús. Según los científicos, debió tratarse de un cometa o meteoro luminoso.
Con toda la ilusión del mundo, los más pequeños escriben sus cartas a los Reyes Magos días antes de la fecha para pedirles regalos. Estas cartas suelen entregarse a los pajes reales días antes de la cabalgata o, en algunos casos, a los propios Reyes Magos el día de la cabalgata, que tiene lugar el 5 de enero.
Fue en el siglo XIX cuando se inició en España la tradición de festejar la noche anterior a la Epifanía o noche de Reyes con una fiesta infantil con regalos para los niños y niñas a imitación de lo que se hacía en otros países el día de Navidad, en homenaje a San Nicolás, hoy en día más conocido como Papá Noel.
En 1866 se celebró la primera cabalgata de Reyes Magos en Alcoy, tradición que se extendió al resto del país, y es que la cabalgata de Reyes se celebra en todas las ciudades españolas y en algunas de mexicanas, la tarde del 5 de enero.
Los evangelios ofrecen muy pocos datos sobre los Reyes Magos; en realidad, la historia sobre los "Magos de Oriente" aparece bien definida en los Evangelios Apócrifos, muy ricos en descripciones sobre estos personajes. En ellos, el término "mago" se ha de interpretar como un sinónimo de astrólogo, un sabio que puede, a través de la lectura de las estrellas, predecir acontecimientos.
Quinto Séptimo Tertuliano, padre de la Iglesia en el siglo III, creyó ver una mención a los tres Reyes Magos en el Salmo 72 del Antiguo Testamento, que dice lo siguiente: "Que los reyes de Sabá y Arabia le traigan presentes, que le rindan homenaje todos los reyes". El hecho de que fueran tres se vincula tanto a la Santísima Trinidad como al número de regalos que estos personajes llevaron al niño Jesús.

La Edad Media y los Nombres de los Tres Reyes
A pesar de las respuestas que se puedan encontrar en la Biblia, el origen de los Reyes Magos tal como los conocemos en la actualidad tiene su origen en una larga tradición medieval que los "bautizó" con los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar.
En España, y gracias a los testimonios escritos y artísticos que se guardan en la Biblioteca Nacional de España, somos testigos del nacimiento de esta leyenda a lo largo de los siglos, en concreto en una de las piezas más excepcionales de la literatura española del sigo XII, el llamado Auto de los Reyes Magos, una obra fundamental en la historia de la literatura española por ser el texto teatral más antiguo que se conserva en lengua castellana. En dicha obra aparecen Melchor, Gaspar y Baltasar, pero no son definidos como "reyes", sino como steleros, es decir, astrólogos.
Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron por primera vez en el famoso mosaico del siglo VI en la basílica de San Apolinar el Nuevo en la ciudad italiana de Ravena. Según un manuscrito del siglo XIII, se creía que los Magos podían proteger contra la epilepsia, y bastaba con rezar una breve oración al oído de un enfermo pronunciando el nombre de los tres Reyes para curarlo.
En algunos puntos de Europa, el día 6 de enero se inscribían sus iniciales, GBM, en todas las puertas de las casas y en los establos para salvaguardar a las personas y a los animales contra el ataque de demonios y brujas.
La adoración de los Reyes fue un motivo pictórico que alcanzó su máximo esplendor durante el Renacimiento. Grandes maestros como Masaccio, Fra Angelico, Gozzoli o Botticelli, en Italia; Van der Weyden, Memling, El Bosco y Rubens, en Flandes, y El Greco, Velázquez y otros, en España, recrearon la famosa escena. La imagen era siempre la misma en la tradición cristiana: tres reyes vestidos con áureos trajes y acompañados de exóticos séquitos, arrodillados en un humilde establo de Belén.
Tradiciones de la Festividad
En la actualidad, la festividad de los Reyes Magos viene cargada de tradiciones como la de la Cabalgata del día 5 de enero, en la que, como antesala de lo que ocurrirá durante la noche, los tres Reyes Magos desfilan en maravillosas carrozas acompañados de sus séquitos. Los Magos reparten caramelos y los pajes de cada rey recogen las cartas de los niños más rezagados.
Otra costumbre de la Noche de Reyes es dejar los zapatos de cada miembro de la familia en el balcón para que Sus Majestades depositen dulces en su interior. Esto tiene su origen en una curiosa leyenda: dos amigos del niño Jesús, apenados de verle siempre descalzo debido a la pobreza de su familia, quisieron darle sus propios zapatos; pero como eran usados, en un intento de que parecieran nuevos, y para que tuvieran mejor aspecto, los generosos niños se esforzaron en limpiarlos al máximo, así que los lavaron y los dejaron por la noche en el balcón para que se secaran.
Al día siguiente, milagrosamente los zapatos aparecieron llenos de regalos y dulces como premio a su buen corazón. Los Reyes Magos habían pasado aquella noche por allí y habían recompensado la bondad de los dos niños.
Tampoco se debe olvidar dejar agua y pan para los camellos, y una copita de licor o un vaso de leche y turrones para que los cansados Reyes recuperen fuerzas. Pero no todos los niños recibirán un regalo por su buen comportamiento. Está establecido que los Reyes dejarán un trozo de carbón a todos los niños que se hayan portado mal durante el año (en la actualidad se deja al niño travieso un trozo de azúcar que imita al carbón).
Para acabar el día más maravilloso del año no puede faltar el dulce por excelencia: el "Roscón" o "Tortell" de Reyes. Consiste en un bollo en forma de rosca adornado con fruta escarchada, y aunque el original se prepara con mazapán, en la actualidad puede rellenarse de crema, nata e incluso de chocolate.