El ciclismo es un deporte que acumula momentos memorables y un gran elenco de héroes. Acompáñanos en un recorrido por historias de ciclismo, desde hazañas de leyendas hasta relatos de ciclistas anónimos.

Eddy Merckx: El Caníbal del Ciclismo
Eddy Merckx, un ser histórico, un conquistador de lo imposible, un embajador de prestigio para todos los belgas. Un mito hoy. Merckx estaba herido en su orgullo, con una prensa que no paraba de recordarle que Luis Ocaña le habría batido en el Tour de 1971 sin la fatalidad de su caída en el descenso de Mente.
Ni tan siquiera la victoria en el Mundial o posteriormente en Lombardía masacrando a sus rivales, entre ellos el propio Ocaña, le servía de respiro. “El caníbal” tenía hambre y no perdonaría la primavera para llevarse su 5ª Classicissima. Sin embargo, molestias que arrastraba de una fuerte caída en la Paris Niza le impidieron pasar del 7º puesto en Flandes.
Y un inoportuno reventón le impedía igualmente mejorar ese 7º lugar en la Paris Roubaix, una carrera que ganaba por 1ª vez “el gitano”, Roger de Vlaeminck, más tarde conocido como Monsieur Paris-Roubaix tras ganar otras tres veces más la clásica francesa.
El Giro de Italia terminó convirtiéndose en otra victoria más … pero apareció un nuevo rival, que con su victoria en el BlockHaus en la 4ª etapa revolucionaba la carrera. Era español, un poco brabucón y con una osadía tremenda: “el Tarangu”, Jose Manuel Fuente, un corredor tan irregular como genial.
Sin embargo el caníbal ponía las cosas en su sitio en una cabalgada espectacular en la 7ª etapa, recuperando la maglia y cediendo el triunfo de etapa a su compañero de escapada Gösta Andersson. Pero Fuente no se dio por vencido y en la 14ª etapa, camino de Jafferau, atacó desde lejos en Sestriere poniendo contra las cuerdas a Merckx … hasta que un desfallecimiento del Tarangu en Jafferau hizo que Merckx lo adelantara a un kilómetro de meta y se llevara la etapa, aumentando su distancia en la general.
Todavía quedaría un asalto más, con llegada en el impresionante Passo dello Stelvio subiendo por su vertiente más dura. Y Fuente, a sabiendas de esto y en una etapa muy corta, apenas 88 kilómetros, dijo que no sólo ganaría a Merckx sino que lo dejaría fuera de control.
Aunque parezca mentira esto no era suficiente (nunca lo era para el Caníbal), y menos con la prensa apoyando a un Ocaña que ganaba de un modo brillante su segunda Dauphiné Liberé. Sin embargo ya desde el prólogo se vió que el Caníbal no tenía tiempo para tonterías, y tras luchar por el amarillo durante unas jornadas con Guimard dejó las cosas claras en los Pirineos, vistiéndose de amarillo para ya no soltarlo hasta el final de la prueba.
Ocaña era su mayor rival, tercero en la general, pero a casi 3 minutos y sin atisbos de ser el de 1971. Pero Ocaña había sufrido una caída en el descenso del Aubisque, en los Pirineos, y empezaba a tener problemas físicos que le harían abandonar en los Alpes, tras haber estado 2º en la general durante varias etapas, debido a una infección relacionada con su caída.
Capítulo cerrado, la hegemonía a salvo. Merckx era preguntado al acabar el Tour por la carrera que había hecho Ocaña y el belga se mostraba duro: ” Es un buen corredor, hizo una buena primera semana, pero le cuestan los esfuerzos seguidos. No es mi tarea enjuiciar su nivel o su futuro pero los organizadores le han hecho un flaco favor haciendo un recorrido a su medida, tan duro.
Aunque parezca increíble los periódicos alababan a Merckx pero a la vez ponían en entredicho a sus rivales, que “según parecía” no tenían el mismo nivel de las épocas de Anquetil o Coppi. Merckx tenía el record entre ceja y ceja, y sin embargo era arriesgado.
El belga no tenía nada que ganar: si lo conseguía todos dirían que eso ya se sabía; si no, la prensa se echaría sobre él con palabras como fracaso o declive en mente. Antes de marchar a Mexico le quedaban algunas pruebas importantes, entre ellas el mundial y Lombardía.
En el mundial de Gap no pudo vencer a pesar de estar en muy buena forma, debido a lo plano del recorrido y a las habituales disputas dentro del equipo belga, siendo 4º en un campeonato vencido por el francés Gambillon.
Merckx no quería dejar nada al azar, así que Ernesto Colnago le preparó la bicicleta más cara hasta el momento, 1 millón de lira, y la más ligera, apenas 5,75 kg. Sin embargo, a la llegada al aeropuerto de México el belga tuvo una mala impresión repecto al tiempo, sofocante y en esos días bastante desapacible.
Pese a que había acabado la temporada como un tiro, y según algunas personas de su entorno podía ser capaz de llevar el record hasta unos estratosféricos 52 km, vió como el mal tiempo fue obligando a retrasar el intento, y de estar previsto para el día 23 pasó a programarse para el 25 … si las condiciones meteorológicas lo permitían.
El historial del record de la hora al inicio de 1972 (el record de 1967 de Anquetil no se homologó por no someterse al control antidoping). Los plannings iban programados a ir superando el record de Ritter cada 10 kilómetros.
Había un planning “light” en el que se superaría ese record por algo menos de 200 metros y otro según el cual el record se iría hasta los 49 km y 200 metros. Claro que estos planings contaban con que se pudiera asaltar el record lo antes posible.
Así, al amanecer del 25 de octubre de 1972 y con un día radiante, Merckx se levantó decidido, era ahora o nunca, no podía dejar pasar mas tiempo. El velódromo Agustín Melgar, creado para la Olimpiadas de 1968, y de una longitud de 333,3 metros, estaba preparado, el mal tiempo ya había pasado y el día era excepcional.
Era definitivamente la jornada para asaltar la marca de Ritter, y Merckx viendo las buenas condiciones climáticas dijo que adelante. Y ya con los jueces listos para cronometrar, a las 8h 49′ de la mañana y con unas 1000 personas de público en el velódromo, Merckx se situó en la línea de salida.
Tres, dos, uno … top para Merckx. Con 1 minuto 9 segundos y 97 centésimas para el primer kilómetro, estaba en tiempo de batir el record de la disciplina, aunque siendo quizás un inicio demasiado rápido para una prueba tan dura.
Seguía forzando y hacía el segundo kilómetro en 1 minuto y 9,84 segundos, a ritmo de superar a Ritter en la primera referencia del kilómetro 5, donde el danés hizo 6’10”. Sin embargo el belga, que iba marcando tiempos por vuelta de 1’12” - 1’13”, ya hacía tiempos sensiblemente inferiores a los de las dos primeras vueltas, ¿acusaría la rápida salida?.
En el kilómetro 10 marcaba 11’53” y superaba a Ritter en 28″. El belga debía dosificar, iba en buen camino. Merckx seguía apretando y las marcas en los kilómetros 15, 20 y 25 indicaban que el record iba a ser batido.
Sin embargo el ritmo del belga estaba bajando y se marchaba a algo más de 1’13” por kilómetro, por lo que las diferencias con la marca de Ritter empezaban a estabilizarse: 44 segundos en el kilómetro 30 y 46″ en el kilómetro 35.
Pero pasó el mal momento y Merckx volvió a conseguir ventaja sobre los tiempos de Ritter, aventajándole en 49″ en el kilómetro 45. El récord estaba cerca, el sueño del belga iba de cumplirse.
Y efectivamente, a unos 50″ de acabar la hora Merckx superaba los 48,653 km de la anterior plusmarca, sólo faltaba ver donde dejaba el nuevo record. Finalmente, tras completar casi 149 vueltas, el asalto al récord terminaba con 49,431 km.
Un rato después y al ser preguntado por Anquetil, que se hallaba en el velódromo, sobre si había preparado el record practicando el esfuerzo de una hora completa, la respuesta de Merckx fue negativa, ante lo que Anquetil sobrecogido le contestó que estaba loco y que si hubiera preparado el récord más a conciencia habría batido la barrera de los 50 kilómetros.
Cerraba así el belga una temporada gloriosa de 50 victorias, en la que sin embargo todavía tendría tiempo de demostrar su fuerte carácter en Putte Kapellen, carrera celebrada en la frontera de bélgica y Holanda y en la que fue batido al sprint por Gustave Van Roosbroeck. Merckx tiraría la bicicleta al suelo de rabia tras pasar la meta. Y es que perder no entraba en su vocabulario.
Este record estuvo imbatido hasta 1984, cuando Francesco Moser, de nuevo en Ciudad de México, fue capaz de recorrer 50,8 km merced a su gran potencia … y a los avances tecnológicos, usando ruedas lenticulares y un cuadro más aerodinámico.
Elena Gálvez: La Abuela Ciclista Chilena
La historia de Elena Gálvez es la historia de una mujer que recorre a sus 90 años 30 kilómetros en bici a diario. Elena es una tierna abuelita chilena que vive en una zona rural, concretamente en un pueblo llamado Cerrillos.
Pese a su avanzada edad, esta abuela ciclista se mantiene con una sorprendente vitalidad que admira a todos sus vecinos. La mujer vive solo con sus gallinas, cuatro vacas y un ternero, pero no parece que los 30 kilómetros que tiene que recorrer supongan un impedimento para mantenerse activa.
La protagonista de esta historia asegura que andar en bici es el secreto de la longevidad. Y la mejor prueba es su relato. Lleva más de 45 años utilizando este medio de transporte. Finalmente, el verano pasado recibió como regalo su ansiada bicicleta eléctrica, aunque por los comentarios que nos llegan parece que sigue utilizando la anterior.
Genio y figura. La pregunta que todos nos hacemos después de conocer historias como la de Elena Gálvez es si seremos capaces de llegar a los 90 años primero, y segundo si tendremos su vitalidad.
¿Qué diría esta mujer si le dijésemos que nos compramos piezas de carbono para restar gramos a nuestras bicis? ¿O que las bicis de aluminio ya no nos valen existiendo el carbono?

Otros Relatos y Personajes del Ciclismo
El ciclismo, como todas las cosas importantes de este mundo, también tiene un lenguaje específico, una jerga, un argot. Aquí te presentamos algunas historias y personajes que han dejado huella en este deporte:
- Bernard Hinault y Greg Lemond: La historia de dos compañeros de equipo que escenificaron su armisticio en Alpe d'Huez.
- Marco Pantani: El "Pirata" que rompió con la hegemonía de los contrarrelojistas en el Tour de Francia de 1998.
- Luigi Malabrocca: El ciclista que en vez de pedalear se escondía para obtener la "maglia nera" (último lugar).
- Felipe Gómez: El ciclista chileno que lleva la música de su bajo a los rincones más remotos de Canadá en su Bass&Bike Tour.
Libros Recomendados sobre Ciclismo
Si buscas una lectura para tus viajes, te recomendamos que eches un vistazo a nuestra lista de libros ciclistas favoritos:
- Cómo ganar el Giro bebiendo sangre de buey y Plomo en los Bolsillos de Ander Izagirre.
- Planifica tus pedaladas de Chema Arguedas.
- El Ciclista de Tim Krabbé.
- Gregario de Charly Wegelius.
- Ganar a cualquier precio de Tyler Hamilton.
"Extraño Sufrir": El cineasta Kike Dittborn revive la historia del ciclismo chileno
Tabla Resumen de Ciclistas Destacados
| Ciclista | Logros | Nacionalidad |
|---|---|---|
| Eddy Merckx | Múltiples victorias en Grandes Vueltas y Clásicas | Belga |
| Elena Gálvez | Ciclista longeva, ejemplo de vitalidad | Chilena |
| Marco Pantani | Ganador del Tour de Francia 1998 | Italiano |