Cuando en 2009 el Team Sky presentó su proyecto de equipo profesional, su alma mater, Sir Dave Brailsford, dijo que en cinco años tendrían un ganador del Tour británico. Nadie le creyó. El viejo ciclismo no tomó en serio la osadía de un británico experto en la pista, que pese a contar con un presupuesto inigualable iba en contra de más de 100 años de historia del Tour de Francia. No sólo cumplió, sino que le sobraron dos temporadas. En 2012 Bradley Wiggins era el primer británico en subirse a lo más alto del podio de París. Desde entonces el Team Sky se ha convertido en la referencia del ciclismo mundial.
Su método, pasar las matemáticas de la pista a la carretera, ha funcionado con escaso margen de error (sólo el talento indómito de Juanjo Cobo en la Vuelta 2011). Por eso es digno de estudio. Los triunfos de junio y julio se comienzan a cimentar en el mes de diciembre en Alcudia, Mallorca. Allí estuvimos con ellos durante todo un día, para aprender el Método Sky y poder aplicarlo en los Stage Ciclored. Nos abrieron las puertas de su casa par en par. La filosofía del Team Sky se puede palpar desde el primer minuto. Brota de las palabras de cualquiera de los ciclistas con los que pudimos hablar. Zandio, Nieve, López, los Henao. Todos coinciden en algo.
No en vano, en el mes de diciembre, a más de ocho meses del objetivo del Tour de Francia, se reunieron en el Hotel Viva Golf de Alcudia (Mallorca) 109 integrantes del Team Sky durante casi un mes. De ellos, solo 28 eran ciclistas. El resto, 81, expertos cada uno en su materia, estaban allí para que nada fallase. Planificación al milimetro y especial atención a los detalles. En Sky no. Hay profesionales habituales del ciclismo desde mecánicos o fisos a otros menos habituales como nutricionistas a psiquiatras. Aquel Stage duró casi un mes y después de las vacaciones de Navidades se volvieron a reunir en Mallorca.
El Método Sky: Un Enfoque Integral
El trabajo del Team Sky empieza en la cocina. Dos expertos noruegos elaboran los menús de los integrantes del todo el equipo, auxiliares incluidos. Poca carne, sólo pavo y pollo, y mucho menú frío basado en ensaladas, frutas y pasta de forma controlada. Para aliñarlo, aceite de la Toscana con la etiqueta del conjunto británico. Los gramos de los ciclistas son esenciales para su rendimiento en la carretera. El umbral peso/potencia es clave a la hora de ascender puertos y calcular la velocidad que puede alcanzar cada uno. Por eso todos salen a entrenar con el nuevo medidor de potencia Stages. Es uno de los modelos más sencillos del mercado.
Sólo un sensor rectangular adosado a la biela izquierda que aporta todos los datos de potencia y candencia del ciclista y que los transmite al receptor que va en el manillar o incluso a un teléfono. Todo por satélite. El Sky hace gala de su capacidad innovadora y es el primer equipo profesional en llevar este modelo de potenciómetro, el más ligero del mercado. Ni que decir tiene que la empresa, ubicada en EEUU, ya luce en la portada de su página web una foto del conjunto inglés con sus Stages instalados.
La planificación sigue con cada una de las bicicletas. Lo primero que hacen los ciclistas nuevos al llegar al Sky es la prueba biomecánica. Se les somete a un estudio completo de su pedaleo para adecuar la bicicleta al ciclista. El mecánico español, David Fernández, explica que en 2014 se han acabado los platos ovalados y todos llevarán el modelo Shimano Durace redondo. Más complicado es sacarle el peso de los modelos Dogma 65.1, sobre 6,800 kg. O que nos confirme el rumor de que todo se hace en China. Junto a él trabaja otro mecánico de ascendencia malaya, Filip Tisma, pero que ahora mismo reside en Cambrils. Los dos, pasadas las ocho de la tarde, siguen ajustando bicicletas, cambiando tubulares, verificando que todos los cambios electrónicos de 11 velocidades van como un guante y poniendo a punto los modelos de ruedas Shimano C-24, C35 y C50 para el día siguiente. En esa especial dedicación hace hincapié Oliver Cookson. Pasó varios años corriendo en equipos elite madrileños y ahora ejerce de relaciones del conjunto británico en España. La implicación de todos los profesionales debe ser máxima. Subraya.
Sky también va a innovar esta temporada con las equipaciones. Mikel Nieve, de Leitza y que ese año llega al conjunto británico, reconoce que todavía se ve raro con una prenda tan ‘atrevida’. Lo que no pierde el Sky es su seña de identidad de equipaciones negras con una franja azul. Creó moda en 2010 y desde entonces varios equipos la han imitado. Los aficionados, también, y algunos pasean por las carreteras completamente vestidos de oscuro.
Las sesiones de entrenamiento son exclusivas para cada uno de los integrantes del Team Sky. El día de la visita tocaba fondo y en el primer grupo, llegaron David López, Nieve, Henao, Kyrienka. Tendrán que estar bien para mayo y julio y ‘sólo’ les tocó hacer 160 kilómetros y 2.000 metros de desnivel. Sus deberes también son para julio. A los clásicómanos les toca más trabajo. Flandes, Roubaix y los adoquines son el terreno de Boasson Hagen y Gabriel Rasch. Para ellos y Zandio 190 kilómetros.
Acabado el entrenamiento, la comida y la hora de descanso todo el equipo baja por turnos a la zona de entrevistas. Una vez más los tiempos están al detalle. Hasta cinco personas se encargan de las tareas de prensa y reparten los horarios de Dave Brailsford y Bradley Wiggins, los más solicitados. No en vano se han citado los medios más importantes del mundo. BBC, Sky Sports, Reuters, The Sun, Guardian, Daily Telegraph o Times, que reciben un trato idéntico a un medio pequeño como www.ciclored.com. Una profesionalidad de agradecer. El trabajo del día para los ciclistas acabará a las 21.30, después de la cena. A las 22.00 todos en las habitaciones. Descanso clave para el trabajo del día siguiente de los corredores y hora de pasar datos y dejarlo todo preparado para el resto del Team Sky.
El presupuesto del Team Sky 2016 fue de 31 millones de libras (unos 35 millones de euros). Este aumento es debido a la mayor aportación de los tres principales patrocinadores el equipo: Sky UK Limited, 21st Century Fox y Sky Italia.
Pero, el poderío del Sky Team no se ha quedado sólo en el Tour de Francia, sino que se ha trasladado a la Vuelta a España, donde Chris Froome consiguió su tan ansiada victoria en la ronda española.
Nairo Quintana ha sido de los pocos ciclistas que ha conseguido romper el control del equipo británico con su victoria en la Vuelta a España 2016, tras una etapa para la historia en el Pirineo aragonés (con la inestimable ayuda de Alberto Contador).
Viendo la actitud de Alberto Contador en la Vuelta a España 2017, su última carrera profesional, vino a nuestra mente el aroma del ciclismo de antaño, el de los ataques, el de las sensaciones, el de verdad.

El Legado y la Sombra de la Sospecha
Alguien escribió que el ciclismo es el único deporte de equipo en el que la gloria siempre es individual. Pero su leyenda también son sus colores. Hace nada, de negro, el Sky dominaba como nadie. El mejor equipo de la historia se le bautizó. Ahora son las avispas del Jumbo Visma las que tiranizan el pelotón, las que discuten ese honor, los ciclistas que conquistan cimas inauditas, las tres grandes en el mismo año, el podio completo de la Vuelta que finalizó el domingo en Madrid.
Desde 2019, siete grandes Vueltas, incluidos los dos últimos Tours, y seis podios más. Victorias parciales en todos los escenarios, 60 ya en lo que va de año (UAE, segundo, suma 50), con Wout Van Aert como rey de las clásicas. En 2021 fueron 45 y 48 el año pasado. La saciedad. Aunque, como expone el seleccionador español, lo suyo no es sólo cuestión de dinero. «Quizá tienen el mayor presupuesto [unos 40 millones de euros en los que se incluyen la estructura femenina y el filial, no mucho más que el UAE o el Ineos] pero eso no da para arrasar. Mira el fútbol. El PSG tenía a Neymar, Mbappé y Messi y no ganó la Champions. Al único que ficharon rompiendo el mercado fue a Van Aert, los demás son fichajes que ellos han hecho progresar. Ahora es el equipo de moda, al que todos quieren acudir porque van por delante».
Al Jumbo, que ha ido perlando el 2023 de instantáneas imperecederas -de aquella primera etapa de la París Niza conquista por Laporte en la que entró escoltado por Van Aert y Roglic, a los tres primeros puestos en el Tourmalet y el Angliru en esta Vuelta-, también le rodea la bruma de la sospecha. «Siempre se levantan y con un dominio así, más. Pero es algo intrínseco al ciclismo. Del positivo de Pogba no se ha hablado tanto», se queja Fuerte. Ni el Sky -ni por supuesto el US Postal de Armstrong- escapó de ella. «Todo el mundo quiere saber nuestro secreto», despejaba Zeeeman, el director deportivo desde 2013. «Pero no creo que tengamos uno: fue el INSCYD (un software de análisis de rendimiento) durante un tiempo, luego las cetonas, ahora el bicarbonato de sodio...», protestaba a principios de este año en una entrevista para Eurosport.
Comparte análisis otro mito del pelotón español, contemporáneo de Chozas y militante también de una de las escuadras más modernas y tácticas de siempre, , la ONCE. Para Anselmo Fuerte «aburren». «No es bueno para el ciclismo. Hacen las carreras monótonas. Con estos recorridos tan cortos, se sabe que van a dominar las etapas», razona el madrileño el sentir general. «No sé si es bueno para el ciclismo que arrasen. Pero sí ha sido bueno que se estuvieran peleando por la Vuelta entre ellos.
«No sé lo que le durará el dominio», piensa Momparler. Porque esa es la duda, hasta cuándo, cómo se rompe. «Es que hasta tienen a los mejores gregarios. Hay que ser muy valientes y no tener miedo a perder tu puesto en la general. Crean muchas dudas en los rivales y se aprovechan de ello», se rinde Chozas. «Regulando los fichajes, con los sueldos y los presupuestos.
Sólo instaurando un límite a los salarios se podría debilitar al equipo Sky y de esa manera conseguir carreras más abiertas, con menos control y por lo tanto con más oportunidades para el espectáculo.
El domingo, a una semana del mundial que empieza a generar rechazo, se celebrará una edición redonda de la París-Tours, la 110 nada menos. Son 252 kilómetros que posiblemente sean los más rápidamente cubiertos de la temporada, desde Dreux hasta la ciudad del Loira. Una flecha en el corazón del hexágono que tendrá entre sus corredores un debutante que pasa de puntillas por los titulares. Hablamos de Owain Doull, un joven ciclista inglés que fue parte del engranaje de precisión que fue la cuarteta británica que batió dos veces el récord del mundo y fue campeona olímpica de Río. Un ciclista que ha crecido estos años en el Team Wiggins y que en la Vuelta a Gran Bretaña, su primera piedra de toque para llegar a punto a largan clásica francesa.
Doull aparece en la alineación del Team Sky, liderado, por cierto por Elia Viviani, otro campeón olímpico. Doull aparece el último de esa lista, pero quienes seguimos más o menos de cerca la actualidad de los hombres de negro británicos sabemos que la Doull es una historia que hemos visto ya. Para muchos el Team Sky es Froome rodeado y blindado por Poels, Porte, cuando era su gregario, Henao y cía. Sin embargo, el equipo que surgió del éxito de la pista británica nunca perdió sus raíces y en su staff son varios los que tienen raigambre en los velódromos. Y sí la historia de Doull reproduce la de tres ciclistas de la importancia de Bradley Wiggins, en el otoño, nunca mejor dicho, de su carrera, Geraint Thomas y Peter Kennaugh, el perfecto hombre Sky.
Al Sky se le puede acusar de muchas cosas, de manejar un presupuesto infitintamnete superior a sus rivales, de no ser claros y pedagógicos explicando las cositas de sus líderes -mirad la filtración de Fancy Bears con Froome y Wiggins- y de otras muchas cosas, sin embargo siguen por el camino que en su día trazaron, interrelacionado el peralte con el asfalto y ahí son coherente. Anotad el nombre, posiblemente pase inadvertido este domingo, pero Owain Doull amenaza con volver a hacer los que otros ya han hecho.
Es, sin duda, una de las marcas de moda. Durante la última década ha crecido de forma regular, tanto en número de tiendas como en cuanto a clientes finales. Pero, sobre todo, Castelli ha sabido elegir muy bien a sus compañeros de viaje. Se ha unido al Team Sky, a la selección italiana, está muy presente en el Giro (es la responsable de la maglia rosa) y en el Maratón de los Dolomitas… Castelli tiene una imagen, obviamente, muy buena.
En los últimos años ha lanzado cinco de las prendas que han marcado el devenir del ciclismo deportivo en Europa. Saben de la importancia de este sector: está cogiendo mucho auge, y exige un desarrollo específico, lo que es todo un reto a nivel marca. Castelli se posiciona como una firma de ropa especializada, pero cuenta con cada vez más prendas a medio camino entre lo deportivo y lo casual. Pantalones, chaquetas, polos… La chaqueta Race Day, por ejemplo, o muchas bolsas o mochilas son perfectas para un commuter. Desde la marca saben que la forma de vestir sobre una bicicleta está cambiando, y como Castelli es muy innovadora y ama los riesgos seguro que vendrán novedades fascinantes en este sentido.
Que todo lo orientan al producto. La marca, la filosofía, el servicio… Todo está enfocado a crear nuevos productos, nuevas tecnologías, nuevas formas de entender el ciclismo. De hecho, uno de los claims de la marca es ‘Unfair Advantage’, algo así como ventaja injusta, un juego de palabras para explicar que lleva algo de Castelli aporta algo especial a cualquiera. Quien lleva Castelli lleva algo más: los desarrolladores están obsesionados con mejorar el producto, y han cambiado la forma de trabajar la ropa ciclista. Antes se diseñaba la ropa para montar en bici pensando en cómo queda colgada en la tienda… Ellos han desarrollado unos productos que quedan bien, que son útiles, una vez puestos sobre tu cuerpo.

Creo que es la marca con una colección específica para mujeres más grande. Desde hace muchos años, en 1996, la marca ha tenido ropa diseñada para mujeres. Actualmente hay muchos productos que valen para ambos sexos, pero también colecciones desarrolladas por separado, porque la morfología femenina y masculina es distinta.
Otro de los sectores en auge dentro del textil es, claro, la personalización. Efectivamente, está creciendo. Es el clásico mercado latente: siempre ha existido, siempre ha habido un mercado de peñas o equipos que querían diseños propios, pero en los últimos años ha dado un paso adelante. A todo el mundo le gusta llevar algo distinto, y tanto el usuario final como las tiendas se han dado cuenta de que tienen un arma de diferenciación muy grande. Es muy potente llevar, o vender, un modelo de Castelli que sólo tienes tú.
Cuando empezamos con este servicio, hace aproximadamente siete años y medio, trabajábamos con un departamento específico situado en Italia. Pero eso alargaba demasiado el proceso, por lo que, con la ayuda de la tecnología, ahora trabajamos aquí. Gracias a herramientas de 3D el cliente puede ver, en apenas 24 o 48 horas, su diseño personalizado, y una vez que da su OK lo enviamos a Italia. En unas nueve semanas el producto está en manos del cliente final. E, imagino, más que contento con su Castelli personalizado. ¡Es que es algo que no todo el mundo puede ofrecer!
Estamos en unas 200 tiendas entre España, Portugal y Andorra. La tienda que tiene Castelli tiene que trabajárselo: apostar por la marca, implicarse con ella. La tienda que vende Castelli es buena, es un negocio que funciona.
| Año | Gran Vuelta | Ciclista |
|---|---|---|
| 2012 | Tour de Francia | Bradley Wiggins |
| 2016 | Vuelta a España | Nairo Quintana |
| 2017 | Vuelta a España | Chris Froome |