Análisis a Fondo de la Voge 525 DSX: La Trail A2 que Desafía el Mercado

Voge, compañía propiedad del gigante chino Loncin, aterrizó en España en 2019 presentándose como la marca premium de entre las procedentes de aquel país asiático. En 2023, Voge ha incrementado notablemente su catálogo, contando en la actualidad con 17 modelos y a los que se sumarán unos cuantos más en las próximas fechas. No es una cuestión de cantidad, también lo es de calidad, y es que los últimos lanzamientos nos han ido dejando un mejor sabor de boca tras haberlos probado, como el scooter SR4 Max o la pequeña naked 125R.

La Voge 525 DSX es una trail de media cilindrada que completa la gama de la marca con buenos argumentos a su favor, un equipamiento completo y una vertiente aventurera para descubrir nuevos horizontes a un precio muy interesante. La nueva Voge 525 DSX es una trail adventure de 494 cc que se presenta como una de las opciones más atractivas para el mercado canario. Con un precio de lanzamiento de 6.187 euros, la 525 DSX ofrece una excelente relación calidad-precio, destacando por su diseño, prestaciones y equipamiento.

Los motoristas solemos ser gente apasionada. En realidad, la moto es símbolo de pasión. Pero eso no quiere decir que para disfrutar en toda su dimensión de lo mucho y bueno que ofrece una motocicleta, especialmente una trail, necesitemos 150 CV de potencia, toda la electrónica del planeta o pagar 15.000 €. Eso es algo que me ha vuelto a quedar muy claro después de disfrutar de la Voge 525 DSX en una divertida ruta mixta trail/asfalto desde Lleida en dirección a Formigal.

La Voge 525 DSX es una moto equilibrada que por 6.187 € despierta pasiones y por encima de todo, proporciona grandes satisfacciones en todo tipo de terrenos.

Diseño y Ergonomía

Con un simple vistazo ya aprecias algunos detalles que sitúan a la 525DSX en un escalón superior al de su predecesora. Por ejemplo, los plásticos y adhesivos del carenado, o la tornillería de la pantalla parabrisas. El mullido y la funda del asiento se sienten de calidad, y tampoco hay cables a la vista que dañen a la vista. El tacto de los mandos bueno, destacando el botón de los intermitentes con un diseño asimétrico para lograr la mejor usabilidad con el dedo pulgar.

La 525DSX ofrece una posición muy cómoda para pilotos de cualquier talla, incluso el pasajero se beneficia de un amplio asiento elevado sobre el del piloto. El manillar no es estrecho, pero tampoco demasiado ancho, por lo que los usuarios sin experiencia en campo se sentirán a gusto desde el primer momento. Se llega muy bien al suelo, con mi 1,65 m de altura prácticamente apoyo los dos pies casi por completo, lo que da mucha seguridad y confianza en el día a día.

La pantalla, regulable de forma manual en dos niveles, se puede subir y bajar con una sola mano, pero está fuerte y es preferible hacerlo en parado. Lo que no me ha gustado es la instrumentación. No se ve nada bien, sobre todo si se utilizan gafas de sol, visor o pantalla del casco ahumada. Se aprecia la velocidad, pero el resto de dígitos es complicado. Creo que se debía haber optado por una pantalla en claro con los dígitos en negro y no al revés. Eso sí, al menos cuenta con conectividad para contar, entre otras funcionalidades, con un navegador mediante flechas.

Con una buena relación peso/potencia y a 830 mm del suelo, es una moto muy completa con pantalla regulable, dos modos de conducción, un buen nivel de instrumentación. Dispone de un generoso cuadro de instrumentos LCD de 7”, que es poco visible con los reflejos del sol, y la pantalla es regulable manualmente en dos alturas. Y también detalles propios de una moto de una categoría superior, como el indicador de la presión de los neumáticos.

Al subirse a la Voge 525 DSX nos enfrentamos a una moto con una envergadura más amplia que antes. Se la ve más corpulenta, musculosa y en cierto modo intimida algo más. En cambio al subirnos a ella nos encontramos con un asiento a 830 mm con una altura realmente accesible, estrechito en la parte delantera, que nos permite alcanzar bien con los dos pies el suelo (te recuerdo que mido 170 cm y no soy especialmente alto).

Equipamiento de Serie

El fallo de la instrumentación queda momentáneamente en el olvido si atendemos a otros detalles de su completo equipamiento. Y es que la 525DSX incluye de serie con elementos tales como la iluminación por LED, las luces auxiliares incrustadas en el carenado, manetas regulables, dos tomas de corriente al lado de la instrumentación -USB y 12 V-, defensas laterales, cubremanos y el caballete central. Las maletas y el top case se pueden adquirir por 650 euros y tienen muy buena pinta, como pudimos verificar en una unidad que las llevaba puestas.

Un aspecto práctico agradecido es la pantalla regulable en dos alturas. Se manipula manualmente y no es recomendable hacerlo en marcha. Destacan detalles como el silencioso en acero, las generosas protecciones del depósito de combustible, toma de corriente y USB y, en líneas generales, se presenta con un buen nivel de equipamiento.

Si profundizamos un poco más, descubrimos que la Voge viene con control de tracción y ABS desconectable, conectividad con navegación, luces auxiliares, piñas retroiluminadas, defensas, caballete central, portaequipajes, pantalla ajustable, llantas de radios, tomas de 12 V y USB e incluso una cámara frontal de serie. ¿Es o no es un listado de características increíblemente impresionante para una moto que cuesta 5888 €?

Motor y Rendimiento

Una vez hemos ajustado todos los mandos, llega la hora de ponerse en marcha y disfrutar de los dos días de ruta que Voge ha planteado para esta presentación por ciudad, carreteras de distinto orden, autopista e incluso tierra.

Pero para mí, lo más sorprendente de esta 525DSX es la respuesta de su motor, parece que tiene más caballería que la anunciada en su ficha técnica. Es cierto que se aprovecha de un impecable escalonamiento del cambio, cuyo accionamiento, por cierto, es duro y ruidoso. Pero lo cierto es que todas sus marchas son muy aprovechables y sólo la sexta queda algo descolgada para obtener un mayor confort en las zonas más rápidas. El motor aguanta bien en el bajo y medio régimen, con un rango de potencia aprovechable muy amplio. Eso hace que las zonas más reviradas se puedan afrontar prácticamente todas ellas en tercera velocidad. A mí me gusta ir jugando con el cambio, sin llegar a exprimir la zona alta que es donde las vibraciones son más notables.

He jugado en algún momento con los dos modos de conducción: E (ECO) y S (SPORT). Hay diferencia entre los dos, pero tampoco demasiada. Prácticamente he estado todo el tiempo con el modo más deportivo, pues la entrega es muy lineal y aprovechable, sin que haya sentido que el control de tracción haya entrado en funcionamiento en ningún momento, ni siquiera cuando hemos circulado en carreteras más rotas. También me ha convencido el funcionamiento del embrague antirrebote, permitiendo hacer unas apuradas de frenada sin contemplaciones. No, no tiene un quickshifter, si es lo que te estás preguntando, pero creo que por precio y espíritu, tampoco es una moto que lo solicite.

Saltamos a la autopista, en donde se siente muy cómoda a pesar de su motor de 47 CV. Corre de sobra como para mantenerse a velocidad legal y hablando con los responsables de la marca nos dicen que supera los 180 km/h, lo que me parece viable teniendo en cuenta lo desahogado que va el motor a 120 km/h. A 130 km/h de marcador se empiezan a notar las vibraciones, especialmente en los espejos, que dejan de ofrecer una visión nítida.

El motor crece en cilindrada, pasa de 471 a 494 c.c. gracias a unas cotas internas que han aumentado tanto su diámetro como la carrera (de 67 x 66,8 a 68 x 68 mm), según sus datos no ha ganado potencia máxima (que ya estaba en el tope del A2 con 47,6 CV a 8.500 rpm) pero sí consigue una curva de par más plana, elástica. El resultado es una moto completísima y con un comportamiento consistente por un precio más que interesante.

Si bien la Voge 525 DSX es una moto que ha cambiado mucho por fuera, en el centro tenemos un corazón que es el mismo. O no. Bueno. Me explico. Los cilindros antes tenían un diámetro de 67 mm y 66,8 mm de carrera; ahora estas cotas pasan a ser de 68x68 mm dando un motor totalmente 'cuadrado'. En la práctica esto se traduce como un motor mucho más lineal. La zona baja es ultra-dócil y se muestra fino. En la zona media y alta nos encontramos la mejor cara de un propulsor que vale para todo, con un empuje correcto y que es más que suficiente para viajar sin complicaciones. Una pena que por normativa el motor esté capado.

La electrónica también tiene su apartado en la 525 DSX. Ahora cuenta con dos modos de potencia que actúan sobre la respuesta del motor. La verdad es que no me ha parecido que haya una diferencia notable entre los dos modos. La caja de cambios de seis relaciones funciona bien. Sí me ha parecido que los recorridos son un tanto secos y duros pero su desempeño es correcto. Las relaciones me han parecido un poco cortas porque al motor se le nota que tiende a subir de vueltas. En cuanto a las vibraciones y a la rumorosidad general ambas son perceptibles. Sí me ha parecido un motor menos ruidoso que antes y se le escucha más fino aunque da la impresión de girar alto de vueltas yendo a ritmo sostenido.

Voge 525 DSX | Prueba honesta y a fondo | #SRTV114

Comportamiento en Carretera y Off-Road

Comenzamos en la ciudad de Lérida, en donde nos encontramos una moto muy fácil de conducir, con mucha suavidad a baja velocidad, destacando esa accesibilidad que comentaba antes gracias a la baja altura del asiento. Gracias a la posición elevada de los espejos y del manillar, que tampoco es muy ancho, se puede circular entre los coches con tranquilidad, aunque la moto se nota algo pesada.

Pero aunque estamos con una moto capaz de emprender grandes viajes por autopista, creo que está más orientada a rutas por carreteras de segundo y tercer orden. De hecho, empecé a disfrutarla mucho más cuando nos metimos de lleno en unas carreteras de montaña repletas de curvas.

Lo más destacado es, como reflejaba antes, su aplomo, la moto transmite mucha seguridad. No es especialmente viva de reacciones, pero mantiene muy bien la trayectoria y resulta muy sencillo de jugar con ella en las curvas. Creo que su bastidor, fabricado en acero, soportaría sin problema el empuje de un propulsor de mayor potencia.

Las suspensiones se encargan de transmitir mucha información al piloto, aunque hay diferencias en el tren delantero y en el trasero. La horquilla es algo blanda y la moto tiende a hundirse en las frenadas, pero siempre manteniendo mucha precisión en mitad de curva. El amortiguador, en cambio, tiene un ajuste mucho más equilibrado, en mi opinión, pero absorbiendo igualmente muy bien todos los baches. No pude jugar con la regulación de las suspensiones, por lo que entraremos más de lleno en este apartado cuando hagamos una prueba a fondo de esta moto.

La frenada es correcta en cuanto a potencia y sobresaliente en lo que se refiere a dosificación. El ABS no es nada intrusivo, por lo que se puede jugar mucho con el freno trasero a la hora de ayudar a gestionar los giros más cerrados.

El montaje de unos neumáticos Metzeler Tourance es más que acertado. Son unas gomas que ofrecen mucha seguridad y que se comportan de forma ejemplar en todos los terrenos, incluso en campo, como veremos luego. La 525DSX cuenta con rueda delantera de 19”, en perfecto equilibrio para una moto con pretensiones trail.

Lo que no ofrece queja alguna es su confort en marcha, marcado por el asiento cómodo y con mucha superficie y un ajuste blando de las suspensiones que absorben todos los baches sin perder el aplomo circulando a gran velocidad. Un control de velocidad crucero hubiera supuesto la guinda al pastel en este terreno.

Sin darnos cuenta, nos hemos metido de lleno en una carretera totalmente rota y muy adecuada para confirmar las sensaciones que ya teníamos. La Voge gestiona muy bien este tipo de terreno, lo que nos abre una esperanza a lo que nos vamos a encontrar al entrar en la tierra.

Prueba en off-road

Ahora sí que sí, entramos de lleno en los caminos de tierra. La 525DSX no es una moto muy campera, pero tiene detalles interesantes, como la posibilidad de desconectar el control de tracción y el ABS. Esto es esencial para poder salir airosos cuando la situación se complica, aunque hay que recordar que ambos sistemas se vuelven a conectar al quitar el contacto con la llave. También se agradece lo estrecha que es en la parte central, donde se junta el depósito con el asiento, lo que permite juntar mucho las rodillas.

Pero no hay que confiarse, insisto en que es una trail muy asfáltica y las suspensiones, especialmente la horquilla, tiene unos ajustes muy blandos. De hecho, en cuanto se incrementa el ritmo hace topes en baches profundos y zanjas que encuentras en el camino.

La suavidad del motor vuelve a ser el gran aliado, mientras que la primera velocidad, al no ser muy larga, nos ayuda a sortear los terrenos más complicados sin riesgo a calar el motor.

Rivales en el Mercado

Si la ponemos en perspectiva de mercado el segmento de las bicilíndricas para el A2 está bastante competido. Están la Benelli TRK 502 X (6.990 euros), la Honda CB500X (7.350 euros), la Macbor Montana XR5 (7.199 euros) y la QJ Motor SRT 550 X (6.999 euros).

Aquí tienes una tabla comparativa con algunos de sus rivales:

ModeloCilindradaPesoPotenciaPrecio
Voge 525 DSX494 cc190 kg47,6 CV6.587 € (6.187 € oferta lanzamiento)
Benelli TRK 502 X471 cc213 kg48 CV6.900 €
Macbor Montana XR5554 cc235 kg47,6 CV6.499 €
Honda CB500X471 cc193 kg47,6 CV7.199 €

Conclusión

Voge se planta de lleno como la referencia dentro del segmento de las motos trail del A2, por funcionamiento y por precio. Precisamente, este último apartado hará mucho daño dentro de sus rivales: 6.487 euros, que se quedan en 6.187 euros como oferta de lanzamiento hasta el 30 de septiembre como mínimo.

Un precio que incluye todo el equipamiento que hemos desgranado anteriormente, una electrónica avanzada -ABS y control de tracción desconectable-, y unos componentes de gran calidad -suspensiones y frenos de renombre-. La nueva Voge 525 DSX es una trail de media cilindrada que completa la gama de la marca con buenos argumentos a su favor, un equipamiento completo y una vertiente aventurera para descubrir nuevos horizontes a un precio muy interesante.

En definitiva, nos encontramos con una moto muy completa y polivalente que a un precio más que razonable (hay una oferta con las maletas a mitad de precio, entre otras…), nos garantizan buenas sensaciones.

La Voge 525 DSX me ha gustado. Es un producto más maduro y trabajado, con un tamaño y una estética más acordes a lo que demanda el mercado, muchísimo equipamiento, prestaciones mejoradas y un tacto general que se percibe mejorado.

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