Guía Completa para Ajustar la Presión de tu Horquilla MTB y Optimizar tu Suspensión

La suspensión de una bicicleta de montaña es esencial para absorber las fuerzas generadas al pedalear, protegiendo al ciclista y al cuadro. Dentro de este sistema, el amortiguador destaca como uno de los componentes más importantes, especialmente en las bicicletas de montaña de doble suspensión, donde juega un papel clave en terrenos técnicos. Aunque las bicicletas de montaña rígidas no cuentan con amortiguador trasero, su mantenimiento sigue siendo esencial para otros componentes de la suspensión, como la horquilla delantera, garantizando un rendimiento óptimo.

¿Sientes que tu bicicleta de montaña no responde como debería, a pesar de llevar una horquilla Fox o un amortiguador RockShox de alta gama? ¿Notas que se hunde en las curvas, rebota sin control en los descensos o te deja los brazos agotados tras un día en el sendero? ¡Es hora de tomar el control! El 80% de los ciclistas ruedan con suspensiones Fox o suspensiones RockShox mal ajustadas, desaprovechando el potencial de su horquilla de €800 o €1000.

Ajustes Clave para tu Amortiguador MTB

Si quieres que tu amortiguador funcione correctamente, debes comenzar por calibrar la presión de su cámara de aire, ajustándola a tus necesidades. Lo primero que deberías hacer es comprar una buena bomba específica para suspensiones, si es que todavía no dispones de una. Con ella, vamos a inflar el amortiguador y a regular el SAG o prehundimiento.

Este se identifica como el porcentaje de la carrera del cuerpo del amortiguador (barra inferior) que se introduce dentro del manguito al comprimirlo con el peso del ciclista y su equipación.

1. Ajuste del SAG

Ajustar el SAG implica adaptar tu peso al amortiguador para que funcione correctamente. De este modo, trabajará con unas compresiones progresivas y adaptadas al terreno, sin forzar su mecanismo interno o el basculante de la bici. Recuerda que el basculante es la parte del cuadro que une la rueda trasera al triángulo principal, un elemento básico para el buen funcionamiento de las bicis con doble suspensión.

2. Ajuste del Rebote

El ajuste del rebote se realiza a través de un dial o rueda pintada, generalmente, en color rojo. Está ubicada sobre el manguito del amortiguador y regula la velocidad de extensión de éste tras recibir un impacto. Después de ajustar el SAG, es conveniente modificar el rebote a tus necesidades de conducción y tipo de terreno.

Un rebote bien calibrado aporta estabilidad en la conducción de la bicicleta ante terreno irregular.

3. Ajuste de la Compresión

Por último, hay que ajustar la compresión del amortiguador, mediante un dial específico; por lo general, de color azul. Supone el ajuste contrario al rebote. Es decir, regula la velocidad a la que se comprime el cuerpo del amortiguador, mientras que el rebote se encarga de la extensión. Puede tener de dos a doce posiciones, dependiendo del modelo, incluyendo la posición de bloqueo total.

Tener la compresión adecuada al tipo de superficie supone filtrar con eficacia las irregularidades del terreno, mitigar las vibraciones y evitar oscilaciones al pedalear. De este modo, aprovechamos toda la energía para avanzar y el pedaleo es más eficiente.

Además de estos tres ajustes (presión, rebote y compresión), es importante mantener limpio el amortiguador. Emplea agua y jabón. Con un trapo seco, frota tanto el manguito como el cuerpo y su unión, además de los diales y anclajes al basculante. Hazlo antes y después de cada salida. Esto evitará la entrada de polvo, barro o agua en la parte interna del amortiguador, algo que puede acelerar el desgaste de las juntas o retenes.

Opcionalmente, puedes reducir la fricción y conseguir un funcionamiento más suave y preciso, lubricando externamente el cuerpo del amortiguador. Para ello, emplea siempre aceite y lubricantes específicos para suspensiones.

Ajuste las suspensiones de su bicicleta como un profesional ¡sin ser un experto!

Mantenimiento Periódico del Amortiguador

Tan importante o más que una limpieza externa frecuente, es realizar el mantenimiento periódico del amortiguador. Aquí te recomendamos hacerlo en un taller especializado, si bien las grandes marcas de suspensiones (Fox, RockShox, SR Suntour) ofrecen tutoriales para que puedas hacerlo tú mismo. La operación de mantenimiento interno, que implica sustitución de los retenes, del aceite lubricante y limpieza del cartucho, debería realizarse anualmente. Pero este plazo se puede reducir en función de la frecuencia del uso o del tipo de amortiguador.

En modalidades de MTB radicales como el enduro o el descenso, es habitual ver montados amortiguadores de muelle, en lugar de los de aire, mucho más extendidos en los montajes actuales. Los ajustes, mantenimientos y limpieza son muy similares a los de aire, incluso más sencillos. En este caso, el SAG no se ajusta con una bomba de aire, sino que se calibra mediante una tuerca que comprimirá más o menos el muelle, así como la compresión o el rebote.

Asimismo, unos diales permiten controlar la entrada y salida del aceite del cartucho hidráulico, en los modelos más avanzados.

Guía Paso a Paso para Calcular y Ajustar el SAG

Sag, rebote, precarga, compresión, puede parecer un lío tener todo “en su sitio", pero no es tan difícil. Te explicamos qué necesitas para ajustar tu suspensión y cómo hacerlo en sencillos pasos. Sólo necesitas dos herramientas para ajustar la suspensión y una de ellas está en cualquier casa: un metro o una cinta métrica. Quédate con un concepto básico: el SAG. Ajustar tu suspensión está determinado por el SAG.

El SAG es también conocido como prehundimiento, y no es más que el recorrido de la suspensión cuando se le aplica el peso de la bicicleta y del ciclista.

  1. Lo primero es calcular el sag. Para calcular correctamente el sag debemos saber previamente el recorrido real de las suspensiones (ojo, no el recorrido de la rueda), así que mediremos la barra de la horquilla y el émbolo del amortiguador. Lo ideal sería colocar el aro de goma tocando con el guardapolvos, extraer todo el aire de las suspensiones, comprimirlas hasta apreciar el tope, y volver a extenderlas completamente añadiendo unos 100 psi de presión de aire. El aro de goma nos marcará el recorrido total. Lo medimos y calculamos el 20% de sag. En el caso de Giant, tenemos 100 mm en la horquilla y 42 mm en el amortiguador, por lo que si buscamos un sag del 20% tenemos que conseguir un prehundimiento con nuestro peso encima de 20 mm en la horquilla y 8,4 mm en el amortiguador.
  2. Abre por completo la suspensión, eliminando la presión a través de los diales o perillas ubicadas para tal fin. Gira en sentido contrario a las agujas del reloj y deja que se escape todo el aire para empezar desde cero.
  3. En internet encontrarás calculadoras de suspensión, en las que indicando tu peso y el de tu bici sabrás cómo ajustar tu suspensión correctamente. Cierra los diales e introduce la presión indicada. Pero si quieres hacer el cálculo a mano, toma nota: una vez tengas el recorrido de tu suspensión total, calcula entre el 15% y el 30% de la misma.
  4. Abriremos por completo los diales de ajuste de rebote y compresión girándolos en sentido contrario a las agujas del reloj.
  5. Preajustaremos las presiones a una presión media, en torno a 150 psi en el caso de los amortiguadores. Para las horquillas, es mejor mirar en los manuales técnicos que encontrarás en las webs antes indicadas. En el caso de la Fox 32 Float de la Giant necesitaremos 60 psi para nuestros 67 kilos; en la RockShox Reba RL de la Merida encontraremos una tabla con presiones recomendadas en la parte trasera de la botella izquierda. Para nuestro peso nos indica entre 90-105 psi.
  6. Busca la ayuda de un compañero, o sitúate cerca de una pared.
  7. Manteniéndote erguido, en una posición similar a cuando afrontas un descenso, coloca el anillo de goma de la horquilla tocando con el guardapolvos.
  8. Súbete vestido a la bici e inserta la presión hasta que la suspensión se coloque en el punto indicado.
  9. Coloca las juntas tóricas (una especie de aros de goma) en el borde de la suspensión.
  10. Mide el sag de ambas suspensiones: la distancia entre el guardapolvos y el anillo de goma te indicará cuánto se ha comprimido, o sag. Si no llega al 20% tendrás que reducir presión en intervalos de 5-10 psi, según lo que necesites. Si te has pasado, añade presión. Repite el proceso hasta que logres un resultado satisfactorio.
  11. Para regular el rebote no existe una tabla establecida, ya que depende de nuestro peso y de la presión de precarga (si pesamos mucho, necesitaremos más presión y el rebote será más rápido). Lo ideal es ajustar el dial rojo en un punto intermedio y a partir de ahí ir probando. Una buena comprobación es comprimir fuertemente la horquilla en parado y luego retirar las manos, para dejar que se extienda totalmente libre. Si vemos que al retroceder la rueda se levanta del suelo, es que el rebote es muy rápido y necesitaremos cerrarlo (girando el dial en sentido horario). El punto ideal se sitúa en la extensión más rápida posible sin que la rueda pierda contacto.
  12. El dial de compresión es fácil de ajustar, más si es el CTD de Fox, como explicamos anteriormente. En RockShox lo ajustaremos en abierto y si vemos que la suspensión oscila con el pedaleo podremos ir cerrando clicks hasta controlar el movimiento. Hay que decir, que también se irá perdiendo sensibilidad.
  13. Prueba la suspensión.
  14. Esa distancia es el SAG de tu suspensión.
  15. Por último, prueba el ajuste de tu suspensión sobre el terreno, que es donde realmente sabrás si está bien regulada.

Ante cualquier duda, siempre usa la fórmula que te proponemos y no fuerces porque puedes dañarla intentando ajustar tu suspensión. Si no sabes hacerlo, y prefieres que lo haga un profesional, es un proceso sencillo que en cualquier taller especializado te pueden hacer en apenas unos minutos.

Consideraciones Adicionales sobre el SAG

SAG, traducido literalmente del inglés significa hundimiento, y eso es lo que hace el sistema de suspensión de tu bici de montaña, hundirse para absorber los baches e irregularidades del terreno de manera que tu conducción sea mucho más cómoda. Si nuestro amortiguador no está bien regulado corremos el riesgo de que se dañe o bien que la conducción sea incómoda o incluso peligrosa.

El sistema de suspensión de tu MTB, como decíamos antes es el encargado de absorber las irregularidades del terreno, para ello cuenta con un recorrido negativo cuyo objetivo es que las ruedas no pierdan tracción (contacto con el terreno) sin transmitir vibraciones al biker.

El SAG por lo tanto se define como un tanto por ciento (%) de la carrera de nuestra suspensión que quedará de inicio dentro de la botella de la horquilla o del amortiguador cuando nos subimos en la bici y empezamos a pedalear. En el caso de la horquilla, estas medidas coinciden, sin embargo en el tren trasero, el amortiguador cuenta con una serie de piezas y mecanismos que desmultiplican la distancia, por lo que la rueda trasera se desplaza un valor distinto respecto la medida que absorve el sistema de suspensión trasero.

Herramientas Necesarias

Lo primero que necesitaremos es una bomba de suspensiones. Atento: ¡bomba de suspensiones!. Aunque tu amortiguador o tu horquilla tengan una válvula Schrader ni se te ocurra aplicarles una bomba convencional si no quieres acabar sin suspensiones. La bomba de suspensiones hincha con medidas muy pequeñas para conseguir la máxima precisión. La presión se controla con un manómetro que lleva acoplado. Además, tiene una válvula de escape para dejar escapar pequeñas cantidades de aire cuando sea necesario.

Preparación Inicial

El amortiguador o la horquilla tienen que estar lo más libre posibles, es decir, con el rebote abierto, sin bloqueo y, en el caso del amortiguadro trasero, en la posición de "más abierto" posible (suele asociarse a la posición para bajar). Teniendo la bicicleta en estas condiciones, nos subiremos de la manera más suave posible para hundir amortiguador sólo lo que corresponda a nuestro peso. Si hay alguien que nos pueda echar una mano para hacerlo mejor que mejor.

Importante: tu peso es una variable importante en la medición y cálculo del SAG por lo que debes realizar este paso con todos los accesorios que usemos habitualmente en nuestras salidas: herramientas, mochila de hidratación con agua, zapatillas, casco...

Medición y Ajuste

Generalmente, los amortiguadores vienen con una tórica (una goma que abraza el pistón) que nos indica la distancia que se hunde el amortiguador cuando nos subimos a la bici. En caso de no tenerla podremos colocar una brida (no la aprietes mucho) para que se pueda desplazar cuando el sistema de suspensión empiece a trabajar.

Una vez que nos hemos bajado de la bici de montaña con las suspensiones totalmente abiertas para que absorvan nuestro peso, mediremos la posición en la que se ha quedado la tórica. Si la medida que ha desplazado la tórica no coincide con el valor del SAG que queremos para nuestra suspensión, deberemos ir jugando con la presión que hemos aplicado al amortiguador o la horquilla para alcanzar esta medida.

El ajuste perfecto de SAG, sólo lo conseguireis a base de prueba y error. Ni el SAG teórico ni el SAG que lleva ajustado vuestro compañero de salidas: lo mejor es que vayais probando poco a poco, y que en las primeras salidas vayais equipados con la bomba para la suspensión y probeis diferentes presiones. Después de varios intentos dareis con el valor de SAG que mejor vaya con vuestra manera de conducción.

Y, por supuesto, nunca intentéis modificar la presión del aire "a mano" y sin bomba de suspensiones. No es la primera vez que un biker que va "duro de suspensiones" cae en la tentación de quitar un poco de aire presionando la válvula.

Valores de Referencia para el SAG

El SAG de tu suspensión depende de tu estilo de conducción pero siempre hay unos valores orientativos de SAG. En general se asume que el SAG de suspensiones idóneo está entre el 20 y el 30%, pero es muy relativo, esa va a ser la cifra para un entorno trail. Siempre va a depender de la disciplina que practiques, no es lo mismo el sag que debe llevar una horquilla de 100 mm que una de 160 mm de recorrido.

Un punto de partida prudente es que empieces a probar en el entorno del 20 y 25% y muévete a partir de estas cifras en función del tipo de bici que tengas y de tus gustos personales. En todo caso, lo prudentes es mantenernos dentro de los porcentajes recomendados e ir ajustándolo en función de nuestras necesidades y preferencias.

También puede ser de utilidad los valores de referencia dados por los distintos fabricantes de suspensiones.

Consejos Finales

Cuando hayas dado con tu SAG perfecto te recomendamos que lo apuntes. Un truco: hay quien lo apunta con rotulador indeleble en la bomba de suspensiones aunque también lo hemos visto anotado en las botellas de alguna horquilla. Otra cosa importante: hay un SAG para cada amortiguador, para cada horquilla, para cada sistema de suspensión. Incluso puede ser distinto dependiendo del terreno o la zona por la que pedaleers.

Con todo lo aprendido y puesto en práctica, ya sólo queda salir a montar, para dar los últimos retoques para un ajuste fino o acorde con nuestras preferencias. Busca un tramo variado, con obstáculos de diferente magnitud y presta atención a cómo se comportan las suspensiones. Una buena táctica para comprender cómo afecta la regulación de rebote es hacer una tramo descenso con él completamente abierto, y después repetirlo completamente cerrado, así aprenderás mucho sobre este parámetro, pero por favor, ten mucho cuidado, ya que en ambos extremos la bici puede descontrolarse, por pérdidas de tracción de las ruedas.

Verifica que en una salida normal utilizas en todo al 80-90% del recorrido mayoritariamente, agotándolo hasta el tope en saltos o escalones. Hacer algunos topes en un solo día (dependiendo del terreno) no es malo, es lo recomendado; hacer demasiados puede ser un síntoma de escasa precarga, y no hacerlos nunca de excesiva.

Realiza tus propias pruebas y juega con los parámetros, y vuelve a reajustar.

Ajuste Fino del Rebote y la Compresión

El ajuste de compresión, ubicado en la parte superior de la horquilla (diales azules o marcados con «C»), regula cómo se comprime la horquilla Fox o suspensiones RockShox ante un impacto. Monta en un sendero con curvas, frenadas o subidas empinadas.

El amortiguador Fox o RockShox trasero sigue principios similares a la horquilla. El rebote se ajusta con un dial rojo (normalmente en la parte inferior del amortiguador). Siéntate en la bici o empuja el sillín hacia abajo y suelta. Ajusta en un trail conocido, buscando un equilibrio con la horquilla.

El rebote del amortiguador debe estar en sintonía con la horquilla para mantener la geometría de la bici equilibrada. Lograr un ajuste fino y personalizado en tu horquilla puede marcar la diferencia en tu experiencia de conducción. Experimenta en un sendero que domines para notar los cambios.

Una horquilla Fox o amortiguador RockShox sucio o con aceite viejo no responde bien. Sigue el mantenimiento recomendado. Tanto Fox como RockShox ofrecen guías específicas para modelos como Fox 32, Fox 38, RockShox SID o Lyrik.

Conocer qué prácticas evitar es tan importante como saber qué hacer. Las suspensiones mal ajustadas son como un coche de carreras con neumáticos desinflados: no importa lo caro que sea, no rendirá.

Con esta guía, puedes transformar tu suspensión en una herramienta precisa que absorba cada bache, mantenga la tracción y te dé control total.

Tabla de Ajustes Recomendados

Ajuste Descripción Efecto
SAG Prehundimiento de la suspensión con el peso del ciclista Afecta la sensibilidad inicial y el recorrido disponible
Rebote Velocidad de extensión de la suspensión tras un impacto Influye en la estabilidad y el control en terrenos irregulares
Compresión Resistencia a la compresión de la suspensión ante un impacto Afecta la eficiencia de pedaleo y la absorción de impactos grandes

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