En el emocionante mundo del ciclismo de montaña, cada detalle cuenta. Y uno de los aspectos clave para maximizar tu rendimiento y comodidad es cómo colocar las calas MTB en tus zapatillas. Una colocación incorrecta puede provocar dolores de rodilla, sobrecargas musculares e incluso lesiones crónicas. Al ser uno de los tres únicos puntos de contacto con tu bicicleta, y el único con una fijación física, es muy importante montar las calas en la posición correcta.
Esta guía te orientará paso a paso y te ayudará a resolver cualquier problema que surja. Es cierto que unas calas mal montadas afectan a tu manera de montar, pero es fácil corregir la colocación de las calas si sabes en qué tienes que fijarte.

Beneficios de los Pedales Automáticos
Los beneficios de los pedales automáticos son muchos y muy significativos. Saber cómo colocar las calas supone un momento importante: la potencia de tu pedalada queda a merced en muchos de sus vatios de que las calas estén bien colocadas y de que el ajuste y el encaje sea perfecto.
Pasos Necesarios para Colocar las Calas
Para intentar ser sintéticos, vamos a numerar los pasos necesarios para colocar las calas en unas zapatillas de mtb o en unas zapatillas de ruta. Los pedales automáticos serán la primera parte a colocar en tu bicicleta, pero eso es pura mecánica.
1. Medir tu pie
En primer lugar, para colocar las calas debes centrarte en tu pie y en sus medidas. Así es, para colocar las calas de forma correcta lo primero que debes hacer es medir tu pie y saber cómo se estructura, ya que cada pie es totalmente diferente a cualquier otro. La forma de hacerlo es descalzarte totalmente, y empezar a medirlo. Toma dos medidas: en primer lugar, pega tu pie a una pared y marca en el suelo la distancia que hay desde la pared hasta los conocidos como huesos sesamoideos. Sin tecnicismos: se trata de la zona en la que vas a ejercer la mayor presión, y es la zona en la que acaba el bloque del pie y empieza la primera falange de los dedos.
2. Medir el grosor del talón de la zapatilla
Después, toma tu zapatilla de ciclismo y mide aproximadamente el grosor de la parte del talón. Aproximadamente, esta distancia suele ser de entre 3 y 5 milímetros.
3. Marcar la zapatilla
Toma tu zapatilla de ciclismo y colócale dos pequeños trozos de cinta de carrocero a ambos lados, para poder pintar en ellas sin dañarlas. Toma la medida total anterior y coloca las calas de manera que el centro de la cala quede a esa altura.
4. Ajuste Inicial
Ponte la zapatilla de ciclismo, móntate en la bici y encaja la cala. Ahora imagina que vas caminando para colocar la cala de forma que sea coherente con tu pisada. Gira el talón a interior o exterior para que la cala se mueva bajo esa fuerte presión y se ajuste a tu pisada. Siempre es conveniente no ponerla del todo cómoda, es decir, intentar corregir ligeramente tu pisada natural para que la zapatilla quede lo más paralela a la bicicleta. Haz lo mismo con la otra zapatilla.
5. Ajuste Final
Una vez tengas las dos más o menos ajustadas, vuelve a quitarte las zapatillas de ciclismo para colocar las calas de forma definitiva. Para ello, mira los valores que aparecen en la suela de tus zapatillas, que suelen incluir valores numéricos para el ajuste de posición y de giro. Ajusta ambas zapatillas en los mismos valores, haciendo valer la media de giro de ambos pies, para que ninguno haga más esfuerzo o de forma diferente al otro.
Por supuesto, este se trata de un ajuste manual para colocar las calas de ciclismo, y considerando los tipos de calas más usuales. Prueba en las salidas para comprobar si verdaderametne estás ejerciendo toda la fuerza posible sobre los pedales. Si notas que no están en el punto correcto, quizá no hayas hecho un buen ajuste, así que vuelve a empezar desde el principio. Lo idóneo sería realizar un estudio biomecánico que analice tu pedalada y la ajuste a la perfección.
Cómo colocar las calas de unas zapatillas de bici de montaña
Guía para la Instalación de Calas MTB
Para comenzar, es fundamental seleccionar zapatillas específicas para pedales automáticos y calas MTB. Estas zapatillas están diseñadas con características especiales que facilitan la instalación y optimiza la transferencia de energía.
Una vez tengas las zapatillas adecuadas, es hora de instalar las calas MTB. Ajusta los tornillos: utiliza las herramientas adecuadas para fijar las calas a la suela de las zapatillas. La posición de las calas MTB es crucial para optimizar tu rendimiento y prevenir lesiones. Se recomienda una posición centrada o ligeramente avanzada con respecto al punto central de la suela.
Es importante destacar que la posición de las calas puede variar según la disciplina que practiques. Cada ciclista tiene necesidades individuales. Si experimentas dolor o incomodidad al utilizar zapatillas con calas MTB, es posible que necesites realizar ajustes adicionales.

Ajuste Biomecánico
Si deseas llevar tu ajuste de calas MTB al siguiente nivel, considera realizar un estudio biomecánico a la hora de decidir cómo colocar las calas MTB de tu bicicleta. Estos análisis personalizados pueden realizarse con profesionales especializados y ayudarte a obtener una posición óptima que mejore tu rendimiento y prevenga lesiones.
A través del análisis del pedaleo y la distribución de la carga en los diferentes grupos musculares, se pueden hacer ajustes para maximizar la potencia generada y minimizar el esfuerzo desperdiciado.
Ruedas de Carbono y Calas MTB
Las ruedas de carbono se han convertido en una opción popular entre los ciclistas de montaña. Las ruedas de carbono son conocidas por ser ligeras. Este factor es clave en el MTB, ya que reduce la masa no suspendida de la bicicleta, es decir, el peso de las partes que no están conectadas directamente a la suspensión.
Al reducir el peso total de la bicicleta, las ruedas de carbono facilitan una aceleración más rápida y una respuesta más ágil en los cambios de dirección. Esto se nota en una sensación de mayor agilidad y maniobrabilidad al utilizar calas de MTB, lo que resulta especialmente beneficioso en secciones técnicas y senderos sinuosos.
Además de su ligereza, las ruedas de carbono también son conocidas por su rigidez. El carbono es un material muy resistente y rígido, lo que se traduce en una transmisión de potencia más eficiente. Al utilizar calas de MTB en combinación con las ruedas de carbono, la transferencia de energía desde tus piernas hasta los pedales es más directa y efectiva. Esto te permite aprovechar al máximo cada pedalada, generando más potencia y velocidad en tu conducción.
Otra cualidad destacada de las ruedas de carbono es su capacidad para absorber vibraciones y ofrecer una mayor comodidad en terrenos accidentados. El carbono tiene propiedades de absorción de impactos que ayudan a reducir las vibraciones transmitidas al ciclista, lo que resulta en una conducción más suave y confortable. Al utilizar calas de MTB con ruedas de carbono, puedes minimizar el impacto y las vibraciones en tus pies y piernas. Esto se traduce en una menor fatiga muscular y una sensación de mayor frescura durante rutas largas o exigentes.
Consideraciones Finales
Es muy importante fijarse en la posición natural de los pies al caminar, ya que ello influirá en la manera en que nuestras rodillas estarán alineadas al pedalear. Una mala posición de las calas puede conllevar multitud de molestias y lesiones, en el pie (alguna zona se puede quedar dormida, sensación de pie ardiente - Compresión del nervio plantar), en el tendón de aquiles (tendinitis aquilea), en la rodilla (inflamación de la fascia lata, tendinitis rotuliana, «pata de ganso»…), e incluso puede afectar a los músculos estabilizadores de la cadera, flexores y psoas ilíaco.
Tradicionalmente el método para la posición de las calas era el hacer coincidir el centro de éstas con la cabeza del primer metatarsiano del pie, el dedo «gordo», lo que tradicionalmente conocemos como el «juanete». Esta posición adelantada de la cala favorece un pedaleo «redondo» y la posición de pedaleo de pie. También favorece las altas cadencias, por lo que sigue siendo adecuada en disciplinas como la Pista.
Los problemas que genera esta posición es que solicita demasiado a los gemelos en el pedaleo, lo que consume energía y realmente aporta poco en la eficiencia de la pedalada, como se ha visto en diversos estudios recientes.
Son varios los autores, por ejemplo Andy Pruitt y Phil Burt que recomiendan que el eje del pedal debe quedar en un punto medio entre la cabeza del primer metatarsiano y la del quinto. Esto hace que se aproveche el 100% del empuje del pedaleo y la potencia transmitida por el pedal sea máxima. Además se eliminan la mayoría de los problemas descritos más arriba.
En cuanto a la angulación de las calas, ésta debe seguir el patrón que hagan nuestros piés al andar. Si usted mete un poco los talones hacia dentro al andar, en la bicicleta debe lograr una posición similar, aunque con un poco menos de angulación (1-2º es lo recomendable). De esta manera evitará que sus talones toquen con las bielas y/o las vainas.
Si hay inestabilidad en el tobillo, o falta de estabilidad en el arco del pie, merece la pena retrasar la cala, hasta la cabeza del 5º metatarsiano e incluso un poco más en algún caso.
Actualmente se están realizando estudios actualmente con una posición aún más retrasada de las calas, hacia la mitad del pié. Quizás pueda ser la posición mas «natural» de nuestro cuerpo al pedaleo. Tiene varias ventajas, como son la menor utilización de ciertos grupos musculares (generalmente los gemelos).
En Biomecánica 3D incluyen en cada estudio biomecánico el ajuste de las calas de las zapatillas. Pensamos firmemente que es uno de los pilares básicos de una buena posición. Generalmente no ha sido tratado con la importancia que merece.