El ciclismo siempre ha sido un escenario de resistencia, velocidad y estrategia. Sin embargo, durante décadas, una parte esencial de su historia quedó relegada a un segundo plano: las mujeres ciclistas. Su camino ha estado marcado por barreras sociales, deportivas y culturales que, poco a poco, fueron derribándose. Hoy, no solo son protagonistas en las grandes competiciones, sino que inspiran a nuevas generaciones dentro y fuera de la carretera. Este recorrido histórico muestra cómo pasaron de la invisibilidad a ser referentes del ciclismo profesional.
Inicios del ciclismo femenino: barreras y pioneras
En el siglo XIX, las primeras mujeres que se subieron a una bicicleta tuvieron que enfrentarse a prejuicios y restricciones. El ciclismo femenino era visto como una práctica inadecuada para su “delicadeza”, e incluso se prohibió en determinados países. Aun así, comenzaron a organizarse pequeñas competiciones y exhibiciones, con figuras que desafiaron las normas sociales. Estas primeras pedaladas fueron el inicio de una revolución silenciosa.

Annie Londonderry, una de las primeras mujeres en dar la vuelta al mundo en bicicleta.
Figuras clave que abrieron camino en el siglo XX
Durante el siglo XX aparecieron pioneras que marcaron un antes y un después. Alfonsina Strada, por ejemplo, se convirtió en la primera mujer en participar en el Giro de Italia en 1924, compitiendo contra hombres y demostrando que la resistencia no tenía género. Su valentía abrió un camino que décadas después sería seguido por muchas otras.

Alfonsina Strada, la primera mujer en competir en el Giro de Italia.
La evolución del ciclismo femenino en competición
De la invisibilidad a la lucha por la igualdad
Hasta bien entrados los años 80, las mujeres ciclistas tuvieron pocas oportunidades de competir en pruebas oficiales. No fue hasta 1984 cuando el ciclismo femenino debutó en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, marcando un hito en su reconocimiento internacional. A partir de ahí, la lucha por la igualdad salarial, el acceso a competiciones de primer nivel y la visibilidad mediática se convirtió en una constante.
Grandes momentos en Tour, Giro y JJOO
Con los años, llegaron grandes hitos: la creación del Giro Donne en Italia, la consolidación del Tour de France Femmes en 2022 y la presencia constante en los Juegos Olímpicos. Estos escenarios no sólo elevaron el nivel competitivo, sino que también dieron voz a ciclistas como Jeannie Longo, Marianne Vos o Annemiek van Vleuten, quienes marcaron generaciones con sus triunfos.

El Tour de France Femmes, un hito en la visibilidad del ciclismo femenino.
El papel de las mujeres ciclistas hoy en día
Impacto de redes sociales y medios especializados
Hoy, las redes sociales han potenciado la visibilidad de las mujeres ciclistas. Instagram, YouTube y medios especializados muestran entrenamientos, estrategias y victorias, generando comunidad y atrayendo patrocinadores. Esta presencia ha ayudado a reducir la brecha de reconocimiento frente a sus colegas masculinos.
Crecimiento de clubes, equipos y referentes femeninos
Los equipos profesionales femeninos han crecido en número y en nivel competitivo. Además, el desarrollo de clubes locales ha permitido que más mujeres se sumen al ciclismo, tanto de carretera como de montaña. Referentes actuales inspiran a jóvenes ciclistas que ahora ven posible llegar al máximo nivel sin tener que abandonar su pasión. En este escenario de expansión, contar con bicicletas de alto rendimiento es fundamental.
Es fundamental crear aparcamientos seguros para bicis que impulsen esta micromovilidad, dado que el robo de velocípedos también es un problema importante.
¿Qué otras medidas se pueden tomar? Laura Vergara, portavoz de la coordinadora ciclista ConBici (la más potente de España), pide incrementar la influencia femenina en el colectivo: “Debemos aumentar la presencia de mujeres en el activismo ciclista, porque cuantas más participen, más se va a adaptar la experiencia a nuestras necesidades. También tenemos que encontrar referentes femeninos y utilizar un lenguaje positivo e inclusivo para todas”.
Anaya aporta otro dato: el 20% de las personas no sabe montar en bici, pero de ellas, un abrumador 80% son mujeres. La fórmula para superar este problema es sencilla: formar a las féminas en movilidad ciclista, algo en lo que coincide Marta Serrano: “Hay que potenciar la formación para que las mujeres aprendan a moverse en bici por las ciudades. En Vigo, Greenpeace acaba de lanzar un programa en este sentido, donde esperaban mujeres de todas las edades, pero la mayoría de las que se han apuntado tienen más de 60 años. Todas quieren ser más independientes a la hora de desplazarse”.
El grupo Col.lectiu Punt 6 ha realizado varios estudios sobre bici urbana en Barcelona para visibilizar “las dificultades y ventajas” que encuentran las mujeres. Sara Ortiz Escalante, integrante de este colectivo, apunta que las conclusiones son similares a las de otras ciudades: las mujeres se sienten más seguras con carriles bici separados de la calzada, amplios y bien señalizados. Y habla también del acoso vial: “No sé si se da más en las mujeres, pero sí que tiene un componente de género y a veces se manifiestan también con un componente de acoso sexual”. En el último informe que han elaborado, aún sin publicar, la mitad de las mujeres ciclistas aseguró que había sufrido alguna agresión física o verbal mientras pedaleaba: “Es el reflejo de la sociedad machista que tenemos, lo que pasa en la bici es lo que te pasa en la calle, caminando o en el transporte público”.

Una mujer pedalea con su bicicleta por el centro de Madrid.
Gemma Simón, portavoz de Equidad de ConBici, cree que esto se puede cambiar y abre la puerta al optimismo: “En los países donde llevan años impulsando el ciclismo urbano, como Holanda y Dinamarca, ya hay más mujeres que hombres pedaleando. Para lograr lo mismo hace falta crear infraestructuras ciclistas protegidas, porque sin ellas las mujeres, en general, se sienten menos seguras para pedalear”.
Por suerte, cada vez hay más mujeres que rompen el molde. Como Nuria Soto Aliada, que trabaja como bicimensajera en la cooperativa Mensaka de Barcelona, con otras tres compañeras y seis compañeros. “Todo lo que requiera esfuerzos físicos se ve más masculinizado”, dice Soto, de 27 años. La cooperativa donde desarrolla su labor quiere reforzar la presencia de las mensajeras: “Nuestra forma simbólica de confrontar la brecha salarial es que las mujeres cobramos un plus de un 5% más”, dice.
La mayor parte de gente piensa que solamente se distinguen las bicicletas, ropa, cascos, etc de mujer de las de hombre en el color. Pero se equivocan.
La mujer necesita una bici con unas medidas específicas para ella, una ropa con un diseño y material específicos para ella, zapatos de su numeración y con la horma diferente, guantes más estrechos, cascos más pequeños… y podría seguir una lista muy larga!
En lo que hace referencia a la bicicleta, la mujer necesita una máquina con una geometría adecuada a ella ya que las medidas de su cuerpo son distintas a las del hombre.
Físicamente la mujer suele ser más larga de piernas y el tronco superior más corto, (al contrario que los hombres, de piernas más cortas y tronco más largo).
Por ese motivo, la forma de la bicicleta variará para mujeres y para hombres.

Bicicletas diseñadas específicamente para la anatomía femenina.
Creo que apostar por el ciclismo femenino es muy interesante porque la participación de la mujer en pruebas ciclistas ha ido creciendo, sobretodo en triatlones.
Cada vez somos más las mujeres que queremos practicar el ciclismo por nuestra cuenta. Por eso para el futuro creemos que hay un buen potencial.
La tendencia de la generación actual esta cambiando. Ahora la gente en general prefiere disfrutar de ocio deportivo al ocio nocturno.
8M, Día Internacional de la Mujer. En Pedalea por Ti, no nos quisimos tomar el día, nos quedamos con el mes. Este Mes de la Mujer, iremos subiendo artículos por y para nosotras, porque sí.
Le pedí a distintas mujeres que me dijeran en una palabra qué sentían cuando andaban en bicicleta. Mujeres ciclistas y otras que solo se suben a la bici un par de veces al año. Todas coincidimos en la misma: libertad.
Y es que es imposible no sentirla. Es tu espacio de desconexión del mundo y conexión interior, de relajo, de terapia. El esfuerzo, el viento en la cara, las sonrisas, el sol y a veces la lluvia, también el dolor y luego la recompensa.
El empoderamiento que siento arriba de la bici es único. Y cuando pedaleo con otras mujeres, el sentimiento es inigualable.
Cada vez somos más mujeres arriba de la bici. Me encanta salir y ver a grupos de mujeres pedaleando. Me encanta ver que cada vez somos más las que pedaleamos, sin importan la talla. En el ciclismo entramos todas, y cuando pedaleamos juntas, somos más fuertes.
Y ahora me hace más sentido que nunca el movimiento Body Positive, cuyo objetivo es aceptar y visibilizar la diversidad de los cuerpos, celebrando el amor propio. Detrás de cada cuerpo hay una historia, cicatrices y un mundo, y uno no es quién para juzgar.
Y una de sus múltiples investigaciones arrojó que las mujeres pasamos en promedio 3 horas al día pensando en nuestros cuerpos. Y sí, me declaro culpable. No sé si paso 3 horas, pero no puedo decir que no me cuestiono hartas cosas sobre mi cuerpo más de una vez al día.
Y no podemos negar la incidencia de la publicidad en esto. Según el estudio, el 91% de las mujeres considera que la publicidad impacta en la construcción de la identidad. Y es que cómo no!
Pero lo que más me impacta es que el 86% de las mujeres ha dejado de hacer actividades por cómo se siente con su cuerpo. Es decir, 8 de cada 10 mujeres ha dejado de lado una actividad por este motivo. Más de alguna debe haber dejado de subirse a la bicicleta por esto, y tal vez más de alguna no lo ha intentado.
Y aquí nosotras tenemos una importante tarea: abrirnos, invitar a mujeres a pedalear, crear espacios y actuar. Porque conversar de ciclismo se vuelve más necesario que nunca.
El ciclismo no es solo un deporte, es también un medio de transporte para muchas mujeres. Crear estos espacios, nos permitirá democratizar el uso de la bici, a re pensar el uso del espacio público.
Las cosas cambian cuando pedaleamos juntas. Cuando escucho historias de superación, cuando me llegan fotos como éstas, de un grupo de mujeres que andan en bici en Santa Cruz, mujeres empoderadas, con ganas de seguir ganando espacios, me dan ganas de seguir luchando.
Esto me llena de esperanza, porque veo que hay un futuro mejor, que las nuevas generaciones son distintas, porque no todos los cuerpos son iguales, y está bien. No tienen por qué serlo. Te invitamos a seguir pedaleando y compartiendo tu historia con nosotras.
El rendimiento en la mujer ciclista puede estar comprometido con la salud si la alimentación no es la adecuada. La investigación en numerosos ámbitos del entrenamiento y la nutrición, lamentablemente, no tienen en cuenta a la mujer. Es por lo que en muchas ocasiones las evidencias resultantes es posible que no puedan ser aplicables a la deportista.
Podrás encontrar un artículoen la web en donde se describen las distintas fases del periodo menstrual y de qué forma pueden afectar al entrenamiento.
Si en algo sí que creo que somos similares, independientemente del sexo, es el interés por afinar el peso. El problema es que las consecuencias de una inadecuada nutrición, puede tener una penalización mayor en la mujer deportista.
Suele ser habitual que, en mujeres deportistas, haya una deficiencia en determinados micronutrientes, particularmente hierro, Vitamina D y calcio.
En las distintas fases del ciclo menstrual,las necesidades nutricionales (macronutrientes, micronutrientes e hidratación) van a ser distintas.
Todos sabemos que una gran mayoría de ciclistas viven en una batalla continua contra el peso. Esta obsesión desemboca en demasiadas ocasiones en una deficiencia de energía.
Si ya de por sí es complicado balancear una dieta en función del momento de la temporada en que nos encontremos, si además tenemos que ser más concretos debido a una fisiología distinta como es en el caso de una ciclista, habrá que pormenorizar mucho más.
No descubro nada nuevo si digo que el desconocimiento es muy atrevido y en demasiadas ocasiones una inadecuada nutrición echa por tierra muchos entrenamientos y resultados deportivos.
La disponibilidad de energía se define como la ingesta de energía dietética menos el gasto de energía durante el ejercicio. La mayoría de los efectos negativos parecen ocurrir por debajo de una disponibilidad de energía de 30 kcal·kg −1de masa libre de grasa por día. Una disponibilidad adecuada estaría en 45 kcal kg −1 y puede ser el nivel ideal para el mantenimiento de la masa corporal y permitir que un rendimiento adecuado.
El rendimiento en la mujer ciclista se verá afectado. El estradiol forma parta de los estrógenos y es una hormona sexual femenina. Es osteoprotector y ayuda a fortalecer los huesos gracias a una fijación adecuada del calcio.
“Me congratulo cada vez que veo a una mujer montada en bicicleta…. la feminidad libre y sin ataduras” Susan B.
| Aspecto | Hombres | Mujeres |
|---|---|---|
| Longitud de las piernas | Más cortas | Más largas |
| Longitud del tronco | Más largo | Más corto |
| Necesidades nutricionales | Generales | Varían según el ciclo menstrual |
| Preferencia por infraestructuras | Menos dependientes de la seguridad | Prefieren carriles bici protegidos |
El camino de las mujeres ciclistas refleja una historia de lucha, constancia y superación que sigue escribiéndose día a día. Desde las primeras pioneras hasta las actuales campeonas del Tour, han demostrado que el ciclismo es un terreno donde el talento no entiende de género. En KDNS, compartimos esa visión: apoyar el ciclismo profesional en todas sus formas y ofrecer bicicletas para mujer diseñadas para quienes buscan superar límites.