Picadura de Avispa: Síntomas, Tratamiento y Prevención

La picadura de insectos es una causa común de consulta médica, especialmente en verano. Entre los insectos que más pican se encuentran los himenópteros, que incluyen avispas, abejas y hormigas. En España, las avispas (Vespula) y las abejas son los principales responsables de las reacciones alérgicas tras picaduras.

Es esencial saber identificar los diferentes tipos de reacciones a las picaduras, así como los insectos responsables, para aplicar el tratamiento adecuado y prevenir complicaciones.

Picaduras de abejas y avispas. Curación, prevención y alergias.

Tipos de Himenópteros y su Identificación

Los himenópteros incluyen avispas, abejas y hormigas, cada uno con características y comportamientos distintos.

Dentro del reino animal, los himenópteros pertenecen a una de las clases de artrópodos invertebrados con “patas articuladas”); son insectos que se clasifican en órdenes, y uno de ellos es el orden Hymenóptera, término procedente del griego (“hymen”, membrana y “pteros”, alas) y que, en consecuencia, significa “alas membranosas”.

Los himenópteros están constituidos por tres grandes superfamilias: las abejas, las avispas y las hormigas, todos ellos suman alrededor de 200.000 especies.

En nuestro continente los himenópteros más problemáticos son los véspidos (avispas) y los ápidos (abejas y abejorros), que presentan muchas diferencias entre sí.

Los véspidos son carnívoros, especialmente en la nutrición de sus larvas, mientras que los ápidos optan por el vegetarianismo, aprovechando el néctar y el polen de las flores.

El aguijón de las avispas es liso, con lo que un mismo individuo puede picar varias veces, cosa que no ocurre con las abejas, en estas es aserrado y permanece en el punto de picadura una vez clavado. Los géneros de véspidos más abundantes y más relevantes desde el punto de vista alérgico, son el género Vespa (avispones), el género Vespula, y el género Polistes.

Algunas especies de hormigas como la Solenopsis invicta, son responsables de reacciones graves en el continente americano.

En España y en general en toda Europa las avispas predominantes son fundamentalmente de tres tipos o géneros, Polistes, Vespula y, mucho menos frecuente, Vespa.

Los Polistes son las avispas que vemos desde el inicio de la primavera, hasta mitad de verano, por los alrededores de, charcas, y sobre todo piscinas, donde las picaduras accidentales son frecuentes; se les conoce vulgarmente como “tabarros”, forman colmenillas (tabarreras), en tejados, rincones de techos, etc., de 30 a 70 individuos.

Las hembras de las avispas y las abejas tienen el aparato ovopositor transformado en aguijón, que usan tanto para atacar como para defenderse de sus potenciales enemigos; al clavarlo, inyectan un veneno, rico en enzimas y otras proteínas que, en la mayoría de casos, produce una reacción tóxica no inmunológica, local y más o menos intensa.

Los principales responsables de la mayoría de las picaduras son:

  • Abeja de la miel (Apis mellifera): Cuerpo peludo con color pardo y bandas horizontales claras. Deja el aguijón clavado tras la picadura.
  • Avispa papelera (Polistes dominula): Abdomen con bandas negras y amarillas, antenas con extremos amarillos.
  • Avispa común (Vespula): Abdomen con bandas negras y amarillas que se ensancha rápidamente tras la cintura.
  • Avispa asiática (Vespa velutina): Más grande, con tórax y abdomen negros, finas bandas amarillas y patas amarillas en el extremo distal. No deja el aguijón y puede picar varias veces.
  • Avispón europeo (Vespa crabro): Tamaño similar a la Vespa velutina, pero con abdomen principalmente amarillo y patas marrones con tonos rojizos.
  • Abejorro (Bombus): Cuerpo negro con bandas pilosas amarillas y pilosidad blanquecina en el extremo del abdomen.
Himenóptero Características Aguijón
Abeja de la miel (Apis mellifera) Cuerpo peludo, bandas marrones y claras Se queda clavado
Avispa papelera (Polistes dominula) Bandas negras y amarillas, antenas amarillas Liso, puede picar varias veces
Avispa común (Vespula) Bandas negras y amarillas, abdomen ensanchado Liso, puede picar varias veces
Avispa asiática (Vespa velutina) Grande, tórax y abdomen negros, patas amarillas Liso, puede picar varias veces
Avispón europeo (Vespa crabro) Grande, abdomen amarillo, patas marrones Liso, puede picar varias veces
Abejorro (Bombus) Cuerpo negro con bandas pilosas amarillas Solo las hembras tienen aguijón

Tipos de Reacciones a Picaduras

Tras la picadura de un himenóptero, se pueden producir diferentes tipos de reacciones:

  • Reacción local: Inflamación transitoria con eritema, prurito, edema y dolor limitado a la zona de la picadura (menos de 10 cm).
  • Reacción local extensa: Dolor, prurito, eritema y edema de más de 10 cm en la zona de la picadura, alcanzando su máximo entre las 12-24 horas.
  • Reacción sistémica: Reacción grave mediada por IgE, con síntomas que pueden afectar a varios sistemas del cuerpo (piel, respiratorio, digestivo, cardíaco). Puede ser potencialmente mortal.

Las reacciones no inmunológicas son respuestas de los tejidos a los componentes farmacológicos y enzimáticos contenidos en el veneno del insecto. Suelen ser locales, y aparecen entre 24 y 48 horas posteriores a la picadura, con un área inflamatoria alrededor de la picadura de un diámetro inferior a 10 cm; se acompañan de dolor más o menos intenso, y a veces, sobre todo en extremidades, son más extensas, originando cuadros de inflamación del tejido celular subcutáneo, y requieren tratamiento médico urgente.

En la mayor parte de los individuos alérgicos a estos venenos, la reacción habitual suele ser de tipo local; aparece una gran hinchazón en la zona de la picadura de más de 10 centímetros de diámetro, acompañada de intenso dolor, picor, y enrojecimiento, todo esto de forma inmediata a la picadura, aunque a veces sucede a las pocas horas pudiendo durar entre 2 y 7 días (reacciones locales tardías).

En otras ocasiones tienen lugar reacciones sistémicas, cuyos síntomas se inician a los pocos minutos de producirse la picadura. Estas reacciones en muchos casos revisten poca gravedad, serían las urticarias generalizadas, que se pueden acompañar de angioedema, es decir hinchazón de cualquier área facial (párpados, labios, etc.); aunque otras veces pueden llegar a poner en riesgo la vida del paciente (las reacciones anafilácticas afectan a varios órganos y sistemas).

Los primeros síntomas son, por lo general, cutáneos (intenso picor, calor generalizado, eritema, urticaria con o sin angioedema), y se asocian en gran medida a cuadros de ansiedad, seguidos de tos, dificultad para respirar, opresión en el pecho, dolores abdominales, náuseas, vómitos, relajación de esfínteres (incontinencia de orina y diarrea), calambres uterinos, palpitaciones y colapso circulatorio o edema pulmonar.

En general, se estima una mortalidad en torno a 0,03-0,48 fallecidos por millón de habitantes y año. De estos, gran parte se produce en los primeros 30 minutos tras la picadura, sin que, en la mayoría de los casos, se haya dispuesto de adrenalina ni atención médica.

Diagnóstico de Alergia a Himenópteros

El diagnóstico de alergia a himenópteros se realiza mediante la historia clínica y un estudio alergológico que incluye:

  • Pruebas cutáneas.
  • Determinación en suero de IgE específica.
  • Diagnóstico molecular.

La historia clínica es fundamental para conocer el riesgo de reacciones futuras y decidir si el paciente es candidato a inmunoterapia. Es importante recoger información sobre los síntomas, número de picaduras, tiempo entre la picadura y la aparición de síntomas, clínica presentada y tratamiento administrado.

El objetivo del estudio alergológico es demostrar que existe una sensibilización mediada por IgE en un paciente que ha presentado una picadura con síntomas locales/extensos muy expuesto o síntomas sistémicos.

Abarca la realización de pruebas cutáneas y pruebas in vitro, incluyendo: determinación de IgE específica y diagnóstico molecular, CAP inhibición o test de activación de basófilos (TAB).

La prueba cutánea es el test diagnóstico de mayor sensibilidad(2). Se pueden realizar a partir de las 4 semanas tras la picadura del himenóptero, mediante prick a 100 µg/ml y en intradermorreacción con 0,02 ml a concentraciones de 0,001, 0,01, 0,1 y 1 µg/ml.

La determinación en suero de IgE específica se dispone frente a venenos completos de: abeja, Vespula spp, Polistes spp, Polistes dominula, abejorro, Vespa crarbo, Vespa velutina, Dolichovespula maculata y Arenaria. Se consideran positivos valores a partir de 0,1 kUA/L en pacientes con IgE total baja(2). Debe realizarse pasado, al menos, 1 mes de la picadura. Es una técnica menos sensible.

El diagnóstico molecular nos permite la detección de IgE específica frente a alérgenos aislados.

El alérgeno mayor del veneno de abeja (fosfolipasa A2) se parece muy poco a la fosfolipasa que contienen los venenos de las avispas. Sin embargo, algunas personas que solo sufren reacción al veneno de un insecto, pueden presentar en las pruebas diagnósticas sensibilización a más de un veneno. Esto puede ocurrir por un fenómeno de reactividad cruzada o porque exista una doble sensibilización.

Sucede que tanto los venenos de abeja como de avispas, además de las proteínas alergénicas propias, contienen azúcares comunes, frente a los que también es posible desarrollar IgE específica; de forma que un 10-30 % de todas las personas alérgicas al veneno de himenópteros pueden manifestar doble positividad en las pruebas diagnósticas por este motivo.

Además, a menudo se obtienen resultados positivos para los dos géneros más habituales, Vespula y Polistes, que pueden ser debidos al parecido entre proteínas de ambos venenos, como el antígeno 5(Ag 5) o la hialuronidasa.

Tratamiento Tras la Picadura

El tratamiento tras la picadura de un himenóptero depende de la intensidad de los síntomas. Tras recibir una picadura de un insecto y si se presenta una reacción local, la primera medida a realizar es lavar la herida con agua y jabón, además de, si es posible, aplicar compresas frías o hielo local.

Si ha dejado aguijón, este ha de retirarse lo antes posible, pero sin presionar el saco que contiene veneno. Utiliza un objeto con borde plano, como una tarjeta de crédito, para raspar suavemente sobre la piel y extraer el aguijón, evitando presionar o pinzar el área, lo cual podría inyectar más veneno.

En una reacción local o local extensa, el uso de antihistamínico o corticoide tópico a dosis bajas puede ser suficiente. En caso de presentar una reacción local-extensa, además de las medidas anteriores, se puede requerir tratamiento con antihistamínico durante varios días, así como asociarse la aplicación de un corticoide tópico a dosis bajas, a nivel local durante 5-7 días.

En caso de que exista mucha inflamación asociada, puede ser necesario añadir un corticoide oral a dosis bajas de 1 a 3 días, asociado a antihistamínico oral. Debe vigilarse la evolución de la picadura, pues la misma es una puerta de entrada que favorece el desarrollo de posibles infecciones cutáneas, requiriendo en este caso, la administración de antibioterapia.

Cuando el paciente presenta una anafilaxia, tan pronto como se perciben síntomas sistémicos, siendo el prurito palmo-plantar un pródromo de la misma, el tratamiento de elección es la adrenalina 1:1.000 (1 mg/ml), que se ha de administrar vía intramuscular en la cara externa del muslo, a dosis de 0,01 ml/kg de peso, hasta un máximo de 0,5 ml.

Además, como tratamiento de segunda línea, han de administrarse antihistamínicos y corticoides sistémicos. La rapidez con la que se administra este tratamiento determinará la eficacia del mismo.

Para aliviar el dolor y la hinchazón causados por una picadura de avispa, existen varios remedios y medicamentos efectivos. Entre los remedios caseros para picadura de avispa, aplicar una pasta hecha de bicarbonato de sodio y agua puede neutralizar el veneno y reducir la inflamación. El uso de compresas frías y el aloe vera también son opciones naturales para calmar la piel afectada.

En cuanto a medicamento para picadura de avispa, los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como el ibuprofeno pueden aliviar el dolor y la hinchazón, mientras que las cremas con hidrocortisona pueden reducir la irritación. Es importante tener en cuenta que si los síntomas persisten o si se presenta una reacción alérgica, como dificultad para respirar o hinchazón extrema, se debe buscar atención médica inmediatamente.

Se puede ser alérgico a ambas, pero no es lo habitual. El alérgeno mayor del veneno de abeja (fosfolipasa A2) se parece muy poco a la fosfolipasa que contienen los venenos de las avispas.

Inmunoterapia

La inmunoterapia (vacunación con extractos de veneno) es un tratamiento eficaz para prevenir futuras reacciones sistémicas en pacientes alérgicos a himenópteros. Está indicada en pacientes mayores de 5 años que hayan presentado una reacción sistémica con afectación de varios órganos tras la picadura de un himenóptero.

Además, puede considerarse también en niños con síntomas exclusivamente cutáneos que tengan mala calidad de vida, alta exposición, así como difícil acceso a atención sanitaria urgente(2). No está indicada en pacientes que no hayan presentado picadura o que la reacción sea inusual o tóxica(2), además de estar contraindicadas en neoplasia maligna o enfermedad autoinmune activa.

Actualmente, existen extractos para el tratamiento con veneno de: Apis, Vespula, Polistes, Bombus y Vespa velutina. Su administración, debido a la posibilidad de presentar efectos adversos graves, ha de realizarse en Unidades de Inmunoterapia y mediante personal especializado.

Con estas dosis, se llega a una protección del 98 % para véspidos, y del 75-85 % para abeja(2). Una vez alcanzados los 5 años de tratamiento, el paciente finaliza el tratamiento con inmunoterapia.

La repicadura controlada con insecto vivo (bien espontánea o provocada) es la mejor prueba para evaluar la eficacia de la inmunoterapia(2).

Avispa Asiática: Identificación y Tratamiento

La avispa asiática (Vespa velutina) es una especie invasora originaria del sudeste asiático. Se distingue por su tamaño mayor, tórax y abdomen negros, finas bandas amarillas y patas amarillas en el extremo distal. No deja el aguijón y puede picar varias veces.

La picadura de una avispa asiática puede ser identificada por varios síntomas característicos. Al igual que con otras picaduras de insectos, la reacción inicial incluye dolor intenso en el sitio de la picadura que luego deriva en un escozor similar al de una quemadura. La zona afectada puede hincharse considerablemente y volverse roja. Esta inflamación puede extenderse más allá del área inmediata de la picadura.

A medida que el dolor inicial disminuye, es común experimentar picor y una sensación de ardor en el área afectada. La picadura de la avispa asiática suele ser más dolorosa que la de las avispas comunes o abejas.

Si sospechas que te ha picado una avispa asiática, es importante tomar medidas para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Aplica hielo, toma antihistamínicos y busca atención médica si experimentas síntomas de una reacción alérgica severa, como dificultad para respirar, hinchazón de la cara o garganta, o mareos.

Para prevenir las picaduras de avispas asiáticas, evita las áreas con nidos, usa ropa de colores claros y de manga larga, no uses perfumes fuertes, mantén la calma si encuentras una avispa cerca y revisa tu entorno antes de comer al aire libre.

Medidas Preventivas

Los pacientes con alergia a himenópteros deben evitar la exposición a nuevas picaduras hasta que estén protegidos. La mayoría de las picaduras se producen en los meses de primavera y verano.

De forma general, tanto la abeja como la avispa, suelen picar si se sienten en peligro o por la defensa de sus nidos. La avispa puede producir varias picaduras, ya que no pierde el aguijón como la abeja.

Estos insectos pican solo como defensa, para ellos mismos o de sus nidos. La mayoría de las picaduras tienen lugar entre los meses de abril y octubre.

Les atrae la fragancia de las flores, los colores brillantes e intensos, la superficie de aguas tranquilas; por tanto, si se quieren evitar estos accidentes se debe procurar no usar ropa de colores vivos ni perfumes muy fuertes durante la época de mayor actividad. Las avispas son también atraídas por la presencia de zumos y líquidos azucarados.

Para evitar las picaduras, se recomienda:

  • Evitar ropa de colores vivos y perfumes fuertes.
  • No dejar alimentos ni bebidas azucaradas al descubierto.
  • Mantener la calma ante la presencia de estos insectos.
  • Alejarse de áreas con nidos de avispas o colmenas.

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