Autoped: Historia del Patinete a Gasolina Antiguo

Piensa en un patinete eléctrico de hoy día. Ahora imagina que en lugar de eléctrico, es a gasolina. No sé si sería más molesto o más molón pero, en cualquier caso, te presento al abuelo del patinete, ¡el Autoped!

Autoped: Un anuncio de 1916 que muestra el patinete a gasolina.

Autoped, revolucionando la movilidad hace más de 100 años

Los patinetes eléctricos aparecieron un buen día (o malo si no te gustan) y proliferaron como un virus descontrolado por las calles hasta el punto de tener que modificar algunas normas del reglamento de tráfico. Si esto ocurrió en pleno siglo XXI, ¿qué debió pasar a principios del XX?

Los patinetes eléctricos que ya forman parte del ecosistema de movilidad de las calles de nuestras ciudades no son un invento tan moderno como podamos pensar.

La invención del patinete motorizado se da en unas décadas de desarrollo de un nuevo modelo de movilidad (finales del siglo XIX e inicios del XX), cuando coincidieron la implantación de la movilidad eléctrica (en automóviles, carruajes, bicicletas y similares) con el que acabaría siendo el primer gran éxito de un coche con motor de combustión (el Ford T). Al final, las mejores prestaciones de los vehículos de gasolina y el descubrimiento de grandes reservas de petróleo llevaron a la decadencia de las soluciones eléctricas.

Entre los ingenios desarrollados en aquel momento figura el primer patinete motorizado fabricado en serie, producido por la Autoped Company of America de Long Island City (Nueva York) y conocido como «Autoped».

Patente y Diseño

El Autoped fue patentado en 1916 por Arthur Hugo Cecil Gibson con el nombre de «vehículo autopropulsado». En el texto de presentación de la patente, el ingeniero destacaba que se trataba de un vehículo «extremadamente pequeño, compacto y ligero», además de «adecuado para una rápida locomoción en condiciones normales y relativamente económico en uso y operación».

Como se observa en las imágenes históricas y las unidades que se conservan, como la que guarda el National Museum of American History, el diseño del Autoped es bastante similar a los patinetes actuales. El modelo original contaba con un motor junto a la rueda delantera, que el usuario activaba al empujar la barra hacia delante y frenaba al moverla hacia atrás, mientras controlaba la velocidad desde el manillar.

Tenía también faros delante y detrás, contaba con caja de herramientas y podía plegarse. Lo cierto es que aquella moto fue otra adelantada a su tiempo en cierta medida, pero nuestro protagonista, el Autoped, mostró cómo podía ser el futuro del transporte personal.

La empresa neoyorquina Auto-Ped fabricó patinetes con motor de combustión entre el año 1915 y 1922. Aunque las calles no se llenaron de ellos como en la actualidad debido a su precio, debió ser curioso verlos transitar por las calles de Nueva York en un período en el que las normas de tráfico estaban todavía en pañales.

Especificaciones del patinete con motor de gasolina

Hablemos sobre sus aspectos técnicos a continuación. El primer prototipo escondía el depósito en la columna del manillar, pero decidieron simplificar as cosas colocándolo sobre el motor que alimentaba. Ese motor era un 4 tiempos monocilíndrico de 155cc refrigerado por aire que iba sobre la rueda delantera.

El motor producía 1,5cv nominales y eran suficientes para desplazar los 50kg del conjunto en un chasis de acero sin amortiguación. Contaba con una plataforma para los pies, ruedas de 10″, faros delantero y trasero, bocina, caja de herramientas, batería y, opcionalmente, un asiento.

Hacerlo funcionar era sumamente sencillo. La persona que conduce solo necesita accionar la propia columna de dirección para controlar el motor. Empujar la columna hacia adelante acoplaba el embrague mientras se accionaba el acelerador, mientras que tirar de la columna hacia atrás, lo desacoplaba activando el freno trasero.

Podía alcanzar una velocidad de poco más de 30 km/h, aunque no se recomendaba por la inestabilidad del vehículo.

En 1915 ni siquiera había semáforos en Estados Unidos. Este patinete se creó ese año en Nueva York. Como señalaban en la Smithsonian Magazine, la patente del "vehículo autopropulsado" se concedió a Hugo Cecil Gibson, aunque el diseñador Joseph F.

Este patinete contaba con un motor de combustión de cuatro tiempos y 155 cc que estaba colocado cerca de la rueda delantera y además se incluía un faro delantero y trasero y una bocina.

Autoped, es el nombre de uno de los primeros modelos de patinete motorizado de la historia. Tenía un peso estimado de 40 kg, se refrigeraba por aire e incluía neumáticos de 15 pulgadas, luces, bocina y caja de herramientas. Cabe destacar que fue el primero con manillar plegable.

A continuación, se presenta una tabla con los datos técnicos del Autoped:

CaracterísticaDescripción
Motor4 tiempos, monocilíndrico, 155cc, refrigerado por aire
Potencia1,5 cv
Peso50 kg
ChasisAcero sin amortiguación
Ruedas10 pulgadas
Velocidad Máxima48 km/h (inestable a más de 32 km/h)
FrenosTrasero, activado al tirar la columna de dirección hacia atrás

EL AUTOPED, LA PRIMER PATINETA ELÉCTRICA AÑO 1915

Extensión mediática y malos usos del Autoped

El Autoped fue publicitado inicialmente para mujeres pero, su uso sencillo y que se pudiera plegar para ocupar menos espacio, extendió su uso hasta, según se dice, los malhechores.

El Autoped se consideraba un transporte elegante en la floreciente metrópoli de Nueva York. Era ágil y divertido, pudiendo ser considerado el primer scooter del mundo. Su velocidad máxima eran 48km/h, aunque era realmente inestable a más de 32km/h.

Esa agilidad atrajo a gente de los bajos fondos con malas intenciones para escapar fácilmente de la policía y sus coches metiéndose por estrechos callejones, o entre el tráfico.

Solo tienes que apreciar sus detalles en las imágenes de la galería cortesía de Mecum Acuctions, donde se subastó uno de estos Autoped completamente restaurado.

Autoped restaurado subastado por Mecum Auctions.

Popularidad y declive

Su reputación se extendió por todo el mundo, siendo fabricado bajo licencia en países como Alemania o Checoslovaquia. A Gran Bretaña llegó en 1917 y una actriz llamada Miss Shirley Kellogg condujo uno en el Hyde Park durante una actuación preparada para la prensa, en la que fue fotografiada junto a un policía examinando su carnet de conducir.

Aquella imagen del Autoped acabó funcionando, y el Autoped tuvo cierto éxito entre las clases altas. Lo demuestra el hecho de que Lady Florence Norman, una famosa sufragista, lo usaba ya en 1916 para ir a su oficina del centro de Londres.

Lady Florence Norman utilizando un Autoped.

Amelia Earhart con un Autoped. No fue la única celebridad en usar este vehículo. El Autoped también se acabó utilizándose en otros escenarios, como señalan en Online Bicycle Museum. El Servicio Postal de Nueva York lo utilizó para llevar el correo y también se uso por la policía de tráfico.

La falta de regulaciones específicas y los altos costos de producción llevaron a que su fabricación cesara en 1922. El éxito de los vehículos scooter, coches y otras formas de traslado a gasolina sepultaron momentáneamente a los patinetes.

El Autoped fue un adelantado a su tiempo que revolucionó el transporte personal, pero su precio (muy superior al de una bicicleta) y regulaciones de tráfico que favorecieron más a los coches, terminaron con su producción.

Apenas cinco años después de su patente, el Autoped dejó de fabricarse pero surgieron otras marcas y los patinetes siguieron usándose en espacios muy concretos, como bases militares, aeropuertos o incluso grandes estudios de Hollywood.

Lamentablemente el Autoped no logró ser rentable.

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