Información esencial sobre cascos para ciclismo: seguridad, tipos y uso

Elegir un buen casco para andar en bicicleta es primordial. En este artículo, exploraremos la importancia de llevar un casco adecuado, los diferentes tipos disponibles en el mercado, y cómo elegir el mejor para tus necesidades.

Tipos de cascos para ciclismo

En el mercado existe una gran variedad de cascos diseñados para diferentes modalidades de ciclismo y preferencias personales. A continuación, se describen algunos de los tipos más comunes:

  • Casco de carretera: El más habitual y versátil. Se puede usar en casi cualquier modalidad, excepto enduro y descenso. Ofrece buena ventilación y es bastante ligero.
  • Casco aero y semi-aero: Similar al de carretera, pero con un perfil más aerodinámico. Es un poco más pesado y con menos aireación, enfocado al ciclismo de carretera, duatlón y triatlón olímpico.
  • Casco de contrarreloj: Específico para pruebas contra el crono en ciclismo de carretera, triatlón de larga o media distancia y ciclismo de pista.
  • Casco de carretera con o sin visera: Adecuado para ciclismo de montaña recreacional o cross-country.
  • Casco de enduro: Con visera más grande, menos ventilación, más robusto y con mayor cobertura en la parte posterior de la cabeza y las sienes para ofrecer más protección.
  • Casco convertible: Un tipo intermedio entre los de enduro y los integrales. El protector de la barbilla se puede quitar para tener un casco de enduro.
  • Casco integral para descenso: Con visera grande y con protector de barbilla fijo.
  • Casco para mujeres: Modelos con un diseño más urbano que combinan mucho mejor con la ropa normal, como si fueran un accesorio de moda.
  • Casco para niños y niñas: Más pequeños y robustos para adaptarse y proteger sus cabecitas.
Diferentes tipos de cascos para ciclismo.

Factores a considerar al elegir un casco

La elección del casco adecuado depende de varios factores, incluyendo:

  • Seguridad: El casco debe estar homologado por la normativa americana, europea o australiana. Esto asegura que ha pasado pruebas de impacto, retención y sujeción.
  • Modalidad: La modalidad o modalidades que practiques condiciona el casco que debes elegir.
  • Uso: Una persona que practica ciclismo ocasionalmente no necesita el mismo equipamiento que una que pasa muchas horas encima de la bicicleta.
  • Precio: En el mercado hay cascos que van desde precios muy accesibles hasta modelos de alta gama.
  • Ventilación: Escoge un casco bien ventilado si sudas mucho o si vives en una zona cálida. Decántate por uno más cerrado si vives en una región fría o si te cuesta romper a sudar.
  • Sistemas de sujeción: Si el casco tiene algún sistema de ajuste en la parte trasera, aumenta en seguridad, calidad y precio.
  • Comodidad: Un casco debe ser cómodo, sobre todo si vas a pasar mucho tiempo con el puesto.
  • Preferencias personales: El diseño y la estética también influyen en nuestra elección.

¿Cómo medir la talla de tu cabeza?

Para asegurarte de que el casco te quede perfecto, es importante medir la circunferencia de tu cabeza. Sigue estos pasos:

  1. Necesitas una cinta métrica de coser (también puedes usar una cinta métrica de metal o un cordón).
  2. Ponte frente a un espejo y coloca un extremo de la cinta en la frente, dos dedos por encima de las cejas, y extiende la cinta alrededor de tu cabeza hasta llegar al punto de inicio.
  3. Mírate al espejo y comprueba que la cinta está nivelada y por encima de los oídos.
  4. La medida es la circunferencia de tu cabeza en su parte más ancha y es por la que se rigen los fabricantes para las tallas de casco.
  5. Vuelve a realizar la medición para verificar que obtienes la misma medida. Ten en cuenta que el pelo influye, sobre todo si te mides con el pelo muy corto.

Si te compras un casco muy justo de talla y te dejas crecer mucho el pelo, el casco te va a apretar y resultará incómodo. En el caso contrario (pelo muy largo, peluquería, casco grande) no suele suponer un problema porque las tallas de los cascos abarcan 4-5 cm y se pueden ajustar con las hebillas y el sistema de sujeción.

Mantenimiento y reemplazo del casco

Para finalizar, es crucial recordar que los fabricantes recomiendan cambiar de casco cada 5 años, aunque no haya sufrido un impacto. Si lo ha recibido en un accidente o en una caída hay que cambiarlo inmediatamente, se vean o no daños estructurales externos. Incluso cuando se nos cae al suelo puede quedar afectado. Si vas a viajar trata de protegerlo bien o llévatelo como equipaje de mano.

Además de considerar la fecha de caducidad, también es aconsejable que tengamos hábitos correctos de cuidado y mantenimiento que pueden alargar estos plazos. Nunca guardéis el casco con humedad, para evitar la proliferación de bacterias. No expongáis el casco a temperaturas extremas que aceleran la degradación del EPS. Si llevamos el casco flojo, suelto o mal ajustado, se moverá en caso de impacto y podremos perder su protección en algunas zonas de la cabeza o en su totalidad, si el casco está desabrochado y sale volando.

Normativa y legislación sobre el uso de cascos

Los cascos de ciclismo son el elemento de protección básico para los ciclistas, pues protegen la cabeza que es la parte más vulnerable de nuestro cuerpo. A pesar de ello, las normas legales varían bastante de unos países a otros y en muchos no es obligatorio su uso. En España, sí es obligatorio para todos los ciclistas en vías interurbanas, aunque, en vías urbanas, solo es obligatorio para los menores de 16 años.

Elegid siempre cascos homologados por las normas de cada país y compradlos en puntos o canales de distribución oficiales que garanticen su certificación. Con los cascos de imitación o muy baratos, nunca tendréis la seguridad de que se han fabricado cumpliendo las normas de calidad certificadas.

Cascos homologados garantizan la seguridad.

Materiales y construcción de cascos

El componente dominante de la mayoría de los cascos modernos de la bicicleta es una capa del poliestireno expandido (E.P.S.), (esencialmente el material de la espuma plástica usado para hacer refrigeradores baratos de la comida campestre). Este material se sacrifica en un accidente, siendo machacado mientras que absorbe un impacto importante. Los cascos de bicicleta se deben desechar siempre después de cualquier accidente.

Estos agentes dañan, sobre todo, el poliestileno expandido o EPS, que forma la estructura interna en la mayoría de los cascos y es el responsable de absorber y disipar la energía de los impactos. Os aconsejamos cambiar de casco cuando superéis los cinco años de uso. Si el casco está correctamente almacenado y protegido de la luz y de cambios excesivos de temperatura, el deterioro por el mero paso del tiempo sin uso es mínimo. No consideréis el tiempo que pueda estar en el almacén del fabricante o en la tienda, salvo que sea un tiempo realmente largo, superior a tres años. Si ocurre esto, os aconsejamos no llegar a los cinco años de uso. Pero es importante saber que, tras un fuerte golpe, aunque no haya daños visibles exteriormente, lo más probable es que el casco haya perdido sus propiedades y su nivel de protección.

Accesorios para usar bajo el casco

Además del casco, existen accesorios diseñados para mejorar la comodidad y protección, especialmente en condiciones climáticas adversas:

  • Gorra ciclista: Extremadamente ligera, diseñada para ser llevada debajo del casco. Cuenta con una banda elástica trasera que permite un ajuste personalizado, unas cintas laterales que absorben la humedad y mejoran la transpiración, y una visera para proteger de los rayos del sol.
  • Gorro sotocasco: Fabricado con tecnología Fastwick Extra-Plus, que aporta una gran transpirabilidad, una absorción extra del sudor y un secado rápido, además de contar con el tratamiento Silver+ que previene el crecimiento de bacterias.
  • Cinta para el pelo: Más ancha de lo normal que permite proteger más superficie de la cabeza. Confeccionada sin costuras para evitar rozaduras en la piel y mejorar la comodidad cuando se lleva bajo el casco, fabricada con tejidos Coolmax que garantizan la una óptima transpirabilidad y un secado rápido, además de proteger contra los rayos ultravioleta.
  • Gorro: Para temperaturas muy frías, cubre tanto el cráneo como las orejas del frío, viento y humedad.
  • Cinta térmica o cubre orejas: Proporciona un excelente aislamiento térmico y protege las orejas y senos nasales del frío sin hacer que la cabeza se caliente demasiado.
  • Pasamontañas: Para temperaturas extremadamente frías, cubre cráneo, orejas, mentón, boca y nariz para una protección casi completa contra el frío.
  • Braga: Ultraligera y completamente modulable, se puede usar alrededor del cuello, sobre la cabeza como un pasamontañas, sobre la boca y nariz, o en la cabeza como una bandana.
Accesorios para usar bajo el casco en invierno.

Leyes del casco obligatorio por país

Los siguientes países tienen leyes del casco obligatorio, por lo menos en una jurisdicción, ya sea para los menores solamente, o para todos los ciclistas: Australia, Canadá, República Checa, Finlandia, Islandia, Nueva Zelanda y Suecia.

En los Estados Unidos no existe una ley federal que requieren cascos de bicicleta y ningún estado tiene una ley de casco de bicicleta universal. Veintiún estados y el Distrito de Columbia tienen leyes del casco de bicicleta a nivel estatal que se aplican a los conductores jóvenes (a menudo los ciclistas menores de 16 años). Catorce estados no tienen leyes de cascos a nivel estatal o local.

Aunque la relación no es causal, se observa que los países con los mejores registros de seguridad para bicicletas (Dinamarca y los Países Bajos) tienen uno de los niveles más bajos de uso de casco.[11] Su historial de seguridad de la bicicleta se atribuye generalmente a la conciencia pública y el entendimiento de los ciclistas, la seguridad en los números, la educación y la infraestructura ciclista.

Un estudio del ciclismo en las principales calles de Boston, París y Ámsterdam ilustra la variación de la cultura de la bicicleta: Boston tenía índices mucho más altos de uso del casco (32% de los ciclistas, frente al 2,4% en París y del 0,1% en Ámsterdam), Ámsterdam tenía muchos más ciclistas (242 bicicletas pasando por hora, frente a 74 en París y 55 en Boston). A pesar de los niveles más bajos de uso del casco, gracias también a una fuerte cultura de la bicicleta, el ciclismo en los Países Bajos es más seguro que en cualquier otro país, y los neerlandeses tienen un tercio del número de víctimas mortales en bicicleta (por cada 100.000 personas) que tiene Australia, donde el uso es obligatorio.

El Comité Cyclists' Touring Club (CTC) del Reino Unido dice que el ciclismo en los Países Bajos y Dinamarca, se percibe como una actividad «normal» que no requiere de ropa o equipo especial. Los autores Pucher and Buehler (Making Cycling Irresistible) manifiestan:[15]Los expertos en ciclismo holandés y planificadores entrevistados para este artículo se oponen firmemente al uso de cascos, alegando que los cascos desalientan ciclismo haciéndolo menos conveniente, menos cómodo, y menos de moda.

“El Casco Ideal para Ti: Tipos, Seguridad y Consejos para Elegir Bien” #ciclismo #bicicleta #bike

tags: #bajo #casco #ciclismo