Este artículo te lleva a través de un viaje multifacético, explorando el mundo del ballet y el flamenco, adentrándonos en el misterio de una desaparición y sumergiéndonos en la emoción de los juegos de rol en línea. Descubre cómo estos elementos se entrelazan en historias de superación, arte y misterio.

Bailarina de ballet en una presentación.
Flamenco x 3: Un Encuentro de Culturas y Destinos
Desde el balcón del Teatro de La Axerquía se puede apreciar una vista privilegiada de Córdoba, una hermosa ciudad andaluza donde Shoji Kojima se siente feliz y tranquilo. Hace más de medio siglo, Kojima quedó atrapado por la garra del flamenco. Hoy, contempla la Mezquita omeya como mecenas de un ballet flamenco cuya creación coincide con los 400 años de relaciones hispano-japonesas y el bicentenario del nacimiento de Verdi. Todo parece obra del destino.
De eso trata 'Fatum!', una revisión de 'La fuerza del destino' que montara Ziryab Danza hace más de veinte años, lo que supone otro reencuentro entre el coreógrafo Javier Latorre y el director de escena Francisco López. La transformación de aquella 'Fuerza del destino' en esta 'Fatum!' alentada por el triunvirato Kojima-Latorre-López tiene sus razones.
Según expone el coreógrafo, “el primero ha sido dar un pasito más en el trabajo que estamos haciendo con Shoji Kojima. Como dije cuando estrenamos 'La Celestina', hasta entonces sólo había hecho de sí mismo. Interpretar un papel que no fuera su propia persona era un reto para él, del que salió muy contento”. En la obra, el veterano bailaor será El Destino, un papel que él considera “un regalo que ellos dos me han hecho”.
También hay vínculos entre Kojima y la ópera. Él contó que “entre los 18 y los 25 años cantaba ópera”. Conoce el repertorio operístico en torno a lo español y a lo andaluz. Pero cree que “esta obra de Verdi es más profunda y más fuerte para dar inspiración al realizarla como danza española o al coreografiar o al hacer dirección o al bailar, que otros títulos como 'El barbero de Sevilla' o 'Las bodas de Fígaro'. Se puede aprovechar toda su esencia para esta obra”. Y así fue cómo decidieron regresar a la historia de Piave.
La versión que hizo hace 23 años Ziryab Danza, la entonces compañía de Javier Latorre, muchos la recuerdan como una cantera de talentos del flamenco. “El Destino original fue Nuria Leiva y también lo hicieron Joaquín Cortés y Ángel Muñoz quien, con dieciocho años, también hizo de Álvaro, de Don Carlos y del Marqués de Calatrava. Además, fue la primera participación en una obra con argumento de Eva Yerbabuena; la adaptación musical era de Paco Jarana, con su primer trabajo con este tipo de mezclas; y fue muy especial por muchísimas cosas”, asegura Latorre.
La Mínima: Fusionando Lenguajes Escénicos y Audiovisuales
Alberto Almazán y Luiscar Cuevas fundan en 2010 La mínima, que nace como compañía de danza contemporánea cuyas creaciones están profundamente influenciadas por diferentes lenguajes, tanto escénicos como audiovisuales. Desde el inicio de su andadura han pujado por una miscelánea de géneros, no definiéndose dentro de ninguno en particular, abogando siempre por abordar las dramaturgias y los lenguajes escénicos como materiales permeables, tratando de pervertir las fronteras de las arquitecturas creativas.
Moisés Martín: Superando la Adversidad en el Mundo del Ballet
Ballet adultos /// Moises Martin Cintas
En 1994, gana el segundo premio en la Competición Internacional Lucienne Lamballe celebrado en Bayona (Francia). En 1995, gana el primer premio en la misma competición. En 1997, con 17 años, se traslada a San Francisco desde Zaragoza al ganar una beca del Ministerio de Cultura para continuar su formación en el San Francisco Ballet School. Al acabar los estudios 2 años después, es contratado por el San Francisco Ballet. En el 2005 se convierte en el bailarín solista de la compañía.
Comienzas a introducirte en el mundo del ballet con 9 años como actividad extraescolar. ¿Cómo es que eliges el ballet? ¿Te gustaba? Comenzamos porque éramos 4 hermanos y mi madre quería que tuviéramos conocimientos culturales y artísticos, por ello comenzamos con ella como actividad extraescolar. No me gustaba, la verdad, no sentía que el ballet fuera algo innato en mí.
¿Cómo pasa de actividad extraescolar a tu profesión? Porque cuando comenzamos en la Escuela de María de Ávila en Zaragoza todo cambió. El ballet se volvió una cosa más seria, ya no íbamos al colegio a estudiar, estábamos todo el día estudiando ballet y la educación escolar la realizábamos a distancia. Gradualmente en esta época la vocación y el gusto por el ballet comenzó a aumentar gracias a la manera de enseñar de María, que nos inculcó un gran amor por la danza. No nos planteábamos poder vivir de ello, pero nos gustaba mucho y lo disfrutábamos, sobre todo mi hermano Rubén y yo, que somos los que a día de hoy nos dedicamos a ello profesionalmente.
Ganas con 17 años una beca del Ministerio de Cultura para irte a seguir estudiando a San Francisco a la escuela de la compañía. A los 2 años, con 19, te ofrecen el primer contrato profesional de tu vida y comienzas a realizar giras por el mundo. ¿Qué cambia de ser un estudiante a un profesional? Al principio no me lo creía, me pagaban por hacer algo que me encantaba, y viajaba por todo el mundo. Muchas horas de trabajo y ensayo, eso sí, el nivel de exigencia y autoexigencia aumenta, las oportunidades para ascender dentro de la compañía había que ganárselas con mucho esfuerzo. Gradualmente el director comenzó a darme papeles cada vez más importantes dentro de la compañía. Comencé como cuerpo de baile, al poco como solista y después bailarín principal en varias representaciones.
En el año 2007 te ofrecen un contrato de segundo solista en el Dutch National Ballet de Amsterdam… Sí, cuando el director de la misma me ve bailando para el San Francisco Ballet en una representación en Holanda me ofrece un contrato de segundo solista y me apetecía mucho la experiencia. En esta compañía estoy 5 años, y en ella es donde tengo la lesión más grave de espalda y durante casi 2 años no pude bailar de forma continuada.
¿Cómo se da la lesión? La lesión se da de una forma gradual, y en un momento puntual noté un chasquido en la espalda ensayando. Durante los 3 meses posteriores al chasquido empezó a empeorar, no tanto ese punto en concreto del chasquido, sino la espalda en general y las zonas de alrededor. Notaba que se me dormía la pierna, que muscularmente estaba debilitado y no sabía muy bien lo que era. Además, como yo tampoco quería parar de bailar porque acababa de llegar a la compañía y me estaban dando muchas oportunidades quería continuar y no prestarle mucha atención a la lesión porque quería llegar no sólo a lo que ya hacía que era bailar de principal sino conseguir el contrato como tal… Hasta que me hicieron una resonancia magnética que tuve que solicitar yo porque el fisioterapeuta de la compañía no creía que fuese necesario. En ella y en radiografías se veía el espacio entre L4 y L5 muy pequeño y tenía una gran hernia discal y ahí tuve que parar. Estaba representando el Cascanueces y para poder bailar tenía que tomarme demasiados antiinflamatorios al día, logré terminar las representaciones de esta obra… y en enero de 2009 no podía continuar y paré.
¿Y qué ocurre cuando decides parar porque la lesión te impedía continuar? Ocurrió que desde enero de 2009 hasta octubre del mismo año no volví a pisar ningún escenario. Fueron meses de rehabilitación donde probé de todo: médicos en España para rehabilitar que no veían solución, yo me iba estresando y buscando otras alternativas, en Holanda tampoco sabían muy bien qué hacer, probé inyecciones de cortisona y nada…
¿Probaste alguna terapia alternativa? Si, acupuntura con un médico del deporte en Zaragoza, Luis Montesanos, porque tenía los músculos muy atrofiados de la lesión, y encontré algo de alivio en el dolor y con el tratamiento convencional de fortalecimiento poco a poco algo mejoró. ¿Y qué te decían los médicos sobre tu lesión? En el verano de 2009, vi a 7 neurocirujanos (2 en Holanda y 5 en Zaragoza), todos me dijeron que no podría continuar bailando al nivel que lo estaba haciendo como profesional porque el daño que se veía era muy grande, aun cuando me hablaban de operación, no me ofrecían ninguna esperanza de recuperación para volver a bailar profesionalmente. Y eso me estresó aún más y me produjo un gran malestar interno.
Y en ese momento… Decido no hacerme ningún tipo de operación, continuar con el tratamiento de fortalecimiento y acupuntura que fue lo que más me ayudó. Conseguí recuperarme y volví a bailar hasta noviembre de 2010, donde vuelvo a tener otra gran recaída. Y en ese momento me rescinden el contrato porque les tocaba hacerme fijo y porque veían que mi espalda no estaba bien, y lo entendí. En diciembre de 2010, opto por irme a Cuba durante las navidades a hacer una rehabilitación. Tampoco fue satisfactoria, y ahí decido dejar de bailar definitivamente.
Y en todo este proceso, a nivel emocional ¿cómo estás? A nivel emocional estaba totalmente decaído, porque mi mente quería continuar bailando pero mi cuerpo decía que no, a pesar de buscar soluciones y ver que no era posible. Me tocó darme cuenta con 30 años de que lo que había sido mi vida y pensaba que lo iba a ser siempre ya no iba a ser, en el momento más alto de mi carrera como bailarín profesional, la tenía que cambiar y yo no quería. Tenía que pensar en prepararme para aprender a hacer algo más que bailar y poder vivir de ello. Sentía mucha impotencia, me sentía paralizado.
Entonces sin poder volver a trabajar como bailarín, ¿qué decides hacer con tu vida? Gracias en parte al gobierno de Holanda y al Dutch National Ballet pude hacer una reestructuración laboral en la que se me pagan estudios para formarme en otras áreas. Aquí tenía que buscar alternativas profesionales y una nueva forma de vida. Decido irme a Portugal con mi amigo de la infancia Samuel Retortillo porque allá el clima era mejor para mi lesión que en Holanda y hacer allí la reestructuración profesional. Allí comencé a hacer cursos de formación profesional de Gyrotonic y Pilates sabiendo que además esos 2 estudios iban a ir bien para mi lesión.
¿Cómo descubres el Gyrotonic? Lo descubro gracias a Samuel, antes de ir yo para allá, decide ayudarme en la búsqueda de formaciones profesionales relacionadas con la danza, que era a lo que yo quería seguir vinculado aunque no fuera bailando. Lo probé, comencé a entender el concepto y decidí hacer la formación. Al principio fue muy doloroso por la hernia, pero una vez que empecé a hacerlo intensivo noté un cambio muy notable que me hizo pensar en tomar clases de ballet como hobbie.
¿Y vuelves a bailar como hobbie? Sí, lo hice de forma gradual, poco a poco volví, sin estrés, con calma, sin expectativas… y volví a hacer alguna representación de forma puntual. Luego me contrataron allí como profesor y poco a poco volví a saltar mientras a la par trabajaba como instructor de Gyrotonic. ¿Cuándo decides volver a bailar profesionalmente? Me veía bien, y me planteé hacer una audición para alguna compañía de danza, y había una en la Compañía Nacional de Danza de Madrid con un director al que admiraba y me gustaba su forma de trabajar, José Carlos Martínez. Vine a Madrid, la hice y hablé con él siempre diciéndole las cosas como eran, hablé de mi lesión, de cómo había estado, y de que seguía ahí y que a pesar de que estaba mucho mejor no sabía lo que iba a pasar.
¿Te arriesgaste contando tu situación real a pesar de que en el Dutch no te habían renovado por la lesión? Si, quería ser sincero. Y él decidió contratarme por un año y apostar por mí. Comienzo como bailarín principal en la CND en septiembre de 2012. ¿Cómo haces para, a pesar de la lesión, volver a bailar profesionalmente? De forma progresiva, vuelvo a bailar como profesional sintiéndome bien, recuperado, pero teniendo precaución y consciencia en el día a día. La lesión sigue ahí, parece que dormida, porque estoy haciendo el trabajo necesario para que esté así.
¿Por qué crees que te recuperas, por los tratamientos, por tu actitud…? Creo que fue una combinación de factores, pienso que cuando te estás dando de cabeza con una pared tantas veces llega un momento que tienes que cambiar la estrategia. Tenía que dejar la danza durante un tiempo y desconectar psicológicamente. Enfocar mi energía en otra cosa, ver que hay otras posibilidades de vida, no centrarse sólo en una salida, también darte cuenta que tienes capacidades para hacer otras cosas, no sólo lo que has hecho toda tu vida, que es bailar, y que esas aptitudes adquiridas con la danza de dedicación, responsabilidad, entusiasmo se pueden aplicar a otras cosas que quizá también te puedan llenar aunque no te motiven tanto como la danza.
Y con respecto a los tratamientos, ¿cuál crees que fue el que más te ayudó? Gyrotonic, porque me ayudó a concebir el cuerpo de una forma diferente a la que tenía creada desde la danza. Tú entiendes al cuerpo y eres el elemento fundamental para la rehabilitación tomando conciencia de cómo utilizar tu cuerpo, la respiración, y saber que lo que le damos al cuerpo, el día de mañana el cuerpo te lo devolverá, así que hay que cuidarlo. También me ayudó a recuperarme el hecho de ya no tener ansiedad por recuperarme para volver a bailar, sino simplemente aceptar mi situación personal y desconectar del ansia de recuperación profesional y pensar en mi bienestar físico.
Dejaste de buscar y entonces la recuperación llegó a ti… Sí fue así, cuando acepté que ya no volvería a bailar profesionalmente y comencé a buscar otras alternativas pero siempre cerca de la danza y la satisfacción de la música y formas de expresión… la recuperación llegó. Sin forzarla. Simplemente buscando alternativas que me produjeran satisfacción y no fueran destructivas. La lesión produjo en tu vida un antes y un después, ¿en qué te ayudó a Despertar y qué has aprendido de ella? En valorar y apreciar lo que uno tiene, y trabajar en ello. A no darlo todo por hecho.
Me ayudó a tomar conciencia de mi cuerpo, no tomarme las cosas tan en serio, darme cuenta de que demasiado estrés generado por el proceso mental y físico, lo que puede ser es destructivo y no productivo. A tomarme las cosas con más calma, a no obsesionarme, porque esas tensiones se manifiestan en el cuerpo. A encontrar vehículos para relajarme, como escuchar música o practicar meditación, hacer yoga… A que todo es un conjunto y todo est...
La Cacería del Hereje: Un Juego de Misterio y Estrategia en Línea
El subforo de la Cacería del Hereje ha vuelto con nuevas inscripciones para participar de la decimocuarta edición. En esta ocasión hay varias novedades, como el sistema de puntos de recompensas, los niveles y el regreso de la tienda. Los participantes de la anterior cacería comenzarán con el 50% de puntos de la anterior cacería.
El 1 de septiembre se llevará a cabo el sorteo de El Loco y los rangos y cartas. Si un usuario no responde a la carta de El Loco en media hora, se sortea nuevamente y el usuario deja de tenerla. Este proceso se repite hasta cuatro veces. Si el cuarto usuario tampoco responde, El Loco queda sin efecto y sin participación en la cacería.
A continuación, se presentan algunos perfiles de los participantes:
- Tiburcio Palomo (Tibur): Ingeniero. Amante de los días de playa, las montañas, el béisbol, el pixel art, la poesía y series como Juego de Tronos y Friends. Detesta a las personas hipócritas, la intolerancia y el fútbol.
- Magdalena Isabel: Licenciada en magia negra. Aficionada al crossfit, la economía internacional, los viajes, la Nutella y el béisbol. No le gustan las mentiras, la falsedad ni los metiches.
- Madam Agatha: Estudiante de Medicina. Le gusta la lasagna, la pizza, el café frío, el pollo, el turrón, los cachorros, los bebés y Pokémon. Odia el reggaeton, la hipocresía y el machismo.
- Sargento Nicolas Brody: Aficionado a la música, la electrónica, los juegos, la televisión, las series y Netflix. No le gusta la cumbia, la bachata, el animé ni estudiar.
- Telesfora Luccato: Licenciado en fabricador de chanclas. Paciente, amante de la justicia, fan de la igualdad, Grey's Anatomy y los gatos. Odia el vicio por Habbo y la falsedad.
- Mary Uchis: Estudiante de Medicina. Le gusta la anatomía, las películas románticas, Colombia, los gatitos, la comida y The Weeknd. No le gusta el frío, la hipocresía ni el egocentrismo.
- Sartén Negra: Master en Marketing. Aficionada a viajar, conocer gente, reír, los gatos, los perros y el anime.
- Anastashio: Estudiante de CFGS de Desarrollo de Aplicaciones Doge. Le gustan League of Legends, los videojuegos, la electro music y los fritos. No le gusta madrugar, el electro latino ni las malas compañías.
- Aitor Menta: Meteorólogo. Aficionado a los animes, las series, las películas, los videojuegos, la tecnología y la informática. No le gusta la hipocresía, la falsedad ni los prejuicios.
Pedro Yáñez: Un Misterio sin Resolver

Pedro Yáñez, desaparecido en Ferrol en 2012.
Ballet adultos /// Moises Martin Cintas
Tras un accidente de coche que le impidió seguir trabajando en la construcción, Pedro se apoyó en la fotografía, creando HEAVY 5.0. Su fetiche era la costa de Ferrol. El martes, un día después de comer en casa y un día antes del reportaje, fue la última vez que se supo de él. La última llamada que contesta fue ese día, a un amigo que le pidió que le dejara el grabador DVD. No lo vio, porque Pedro dijo que no podía dejárselo.
La denuncia se interpuso, pero no se activó el protocolo de búsqueda de inmediato. La batida la empezaron ellos, la familia. Se sumaron cientos de personas que, días más tarde, batirían la costa. Se difundieron los primeros carteles y fotos: "Pedro el heavy, el joven de Ferrol, ha desaparecido. No es un bulo, ni una broma". A los carteles se le añadió una descripción: "Es alto -1,95 metros de altura-, muy delgado, tiene pelo largo y barba. Tiene dos tatuajes: uno grande de un cuervo en la espalda y otro en la muñeca con su firma artística '5.0' y llamas en color negro.
Tras meses batiendo la costa, no encontraron rastro del heavy ni su mochila, su cámara, o su bastón. La investigación policial arrojó pocos datos. Con el tiempo, el caso pasó al cajón de la Unidad de Desaparecidos. Nueve años marcados por el silencio en el que los avistamientos no cesaron. Una foto sacada en un polideportivo con un protagonista: un chico en una bici haciendo un salto en BMX, fue descartada por la policía. Otra pista llegó algo más tarde: "Era de alguien que lo conocía y creyó verlo en Asturias. Cuando le preguntaron, '¿tú eres de Ferrol?' el grupo en el que podría estar Pedro se fue. Habían pasado tres años de su desaparición. El que lo vio dijo que junto a él había personas de otro país.
Es difícil. A veces te vienen otros pensamientos, pero mientras nadie demuestre lo contrario para mí Pedro está vivo, afirma Wenceslao. Su cabeza no para, piensa, dibuja hipótesis, imagina. A veces pensamos que algo le tuvo que pasar, no puede ser, se pondría en contacto con nosotros. El camino ni fue ni ha sido fácil.
Wenceslao, Elia y María José miran a la costa, dónde graban el vídeo que cuenta su historia (incluido sobre estas líneas), donde "Pedro pasaba una o dos horas mirando cómo rompían las olas y luego bajaba, preparaba el trípode y se podía quedar otra hora para sacar la foto que buscaba". Pedro Yáñez, el chico del pelo largo y la barba. El joven alto, muy alto y muy delgado. El heavy. El fotógrafo divertido, justo, bondadoso y leal no está. Su familia camina con paso firme, aunque duele. No dejan de caminar porque, como dice Wenceslao, "da igual la desaparición que sea, siempre tiene que haber un cómo, un porqué y un dónde, al final".
Reflexiones Finales
A través de estas diversas historias, exploramos la resiliencia humana, la pasión por el arte y el misterio que puede envolver nuestras vidas. Desde el bailarín que supera una grave lesión hasta la familia que busca respuestas sobre la desaparición de un ser querido, cada relato nos invita a reflexionar sobre la complejidad y la belleza de la existencia.