Niños se Caen Andando en Bici: Causas y Problemas Sensoriales

Los problemas del procesamiento sensorial a menudo se reconocen por primera vez durante los primeros años de la infancia, cuando los padres notan que un niño tiene una aversión inusual al ruido, la luz, los zapatos que se sienten muy apretados y la ropa que irrita la piel. Estos y otros comportamientos atípicos pueden reflejar problemas del procesamiento sensorial, dificultad para integrar la información de los sentidos, que puede abrumar a los niños y dar lugar a conductas desconcertantes.

A menudo es una reacción exagerada a un cambio en el entorno: un cambio radical e inexplicable en el comportamiento del niño. Por ejemplo, a un estudiante de primer grado puede que le vaya bien en un ambiente tranquilo con un adulto tranquilo. Pero coloca a ese niño en un supermercado lleno de una sobrecarga de estimulación visual y auditiva, y podrías tener los ingredientes para un berrinche extremo, que es aterrador tanto para el niño como para el padre.

Otra respuesta al sentirse abrumados es huir. Si un niño sale corriendo del área de juegos del parque o del estacionamiento, sin importarle el peligro, Peske dice que es una señal de alerta de que se podría estar alejando de algo que le molesta (lo cual puede no ser evidente para el resto de las personas) o huyendo hacia un ambiente o sensación que calmará su sistema. O un niño se podría tornar agresivo cuando está experimentando una sobrecarga sensorial, dice.

Los niños, adolescentes y adultos con problemas sensoriales experimentan una sensibilidad excesiva (hipersensibilidad) o una sensibilidad insuficiente (hiposensibilidad). Los problemas del procesamiento sensorial fueron identificados por primera vez por la terapeuta ocupacional A. Jean Ayres, PhD. En la década de los setenta, la Dra. Ayres introdujo la idea de que los cerebros de ciertas personas no pueden hacer lo que la mayoría de las personas damos por sentado: procesar toda la información que se capta a través de los siete sentidos (no los cinco sentidos tradicionales) para proporcionar una imagen clara de lo que está sucediendo tanto interna como externamente.

Junto con el tacto, la audición, el gusto, el olfato y la vista, la Dra. Ayres agregó los sentidos “internos” de la conciencia corporal (propiocepción) y el movimiento (vestibular). Cuando el cerebro no puede sintetizar toda esta información que llega de manera simultánea, “es como un congestionamiento de tráfico en nuestra cabeza -dice Peske- con señales contradictorias que llegan rápidamente desde todas las direcciones, de modo que no sabes cómo dar sentido a todo”.

Los Sentidos "Extras" en el Trabajo de la Dra. Ayres

¿Cuáles son estos dos sentidos ‘extras’ en el trabajo de la Dra. Ayres?

  • Propiocepción: Los receptores propioceptivos se localizan en las articulaciones y ligamentos, lo que permite el control motor y la postura. El sistema propioceptivo le dice al cerebro dónde está el cuerpo con relación a otros objetos y cómo moverse.
  • Vestibular: Los receptores vestibulares, localizados en el oído interno, le indican al cerebro dónde está el cuerpo en el espacio al proporcionarle la información relacionada con el movimiento y la posición de la cabeza. Estos son elementos clave para el equilibrio y la coordinación, entre otras cosas.

Los niños con hiposensibilidad están en movimiento constante, anhelan movimientos rápidos, giratorios y/o intensos, y aman ser arrojados en el aire y saltar sobre muebles y trampolines. Los niños que son hipersensibles pueden sentir miedo de las actividades que requieren un buen equilibrio, incluyendo trepar en los juegos del parque, montar en bicicleta o balancearse en un pie, especialmente con los ojos cerrados. Ellos también pueden parecer que se mueven con cierta torpeza.

Para ayudar a los padres a determinar si el comportamiento de su hijo indica problemas sensoriales graves, Peske y Biel han creado una detallada lista sensorial que cubre las respuestas a todos los tipos de información, desde andar descalzos hasta oler objetos que no son alimentos, así como también preguntas que involucran la función motora fina y la motora gruesa, tales como usar tijeras (fina) y atrapar una pelota (gruesa).

Para hacer las cosas aún más complicadas, los niños pueden ser tanto buscadores como evasores de estímulos y tener retos propioceptivos y vestibulares, acompañados de asuntos relacionados con los cinco sentidos tradicionales. Peske resume de esta manera la forma en que los problemas sensoriales pueden afectar a los niños:

“Si eres un niño hipersensible a ciertas sensaciones, no solo es probable que estés ansioso o irritable, incluso enojado o temeroso, también es probable que te llamen ‘exigente’ e ‘hipersensible’. Si te apresuras porque sientes ansiedad o estás demasiado estimulado y no estás utilizando bien tu función ejecutiva porque tu cuerpo tiene una necesidad tan poderosa de escapar, eres ‘impulsivo’. Si tienes problemas con la planificación y la ejecución de tus movimientos debido al pobre funcionamiento y organización de las áreas motoras del cerebro -añade- eres ‘torpe’. Porque estás distraído por tus problemas sensoriales y tratando de darle sentido a todo, puedes tener alguna forma de retraso en el desarrollo, convirtiéndote en un poco ‘inmaduro’ o demasiado infantil para tu edad”.

En medio de esta confusión, puede haber alivio para algunos padres al reconocer lo que puede causar un comportamiento inexplicable. “Cuando describo a los padres los problemas sensoriales de los niños -dice Peske- la reacción habitual es ‘oh, ¡eso es todo!’. Han estado tratando de entender ‘eso’ durante muchos meses o incluso ¡años! La sensación de alivio al finalmente saber lo que ‘es’ es enorme”.

Síntomas de la desintegración sensorial en niños

Preguntas Frecuentes Sobre Problemas Sensoriales

¿Qué son los problemas sensoriales?

Los problemas sensoriales son problemas relacionados con el procesamiento de la información que se recibe de los sentidos, como la vista y el oído. Los niños con problemas sensoriales a menudo se sienten abrumados por cosas como la luz y el ruido, y puede que el resultado sea que se porten mal o tengan una rabieta.

¿Qué es el trastorno del procesamiento sensorial?

El trastorno del procesamiento sensorial es un conjunto de comportamientos relacionados con las dificultades para procesar la información recibida por los sentidos, como la vista y el oído. A veces se le conoce como SPD, por sus siglas en inglés (Sensory Processing Disorder). El trastorno del procesamiento sensorial no está reconocido por los psiquiatras como un diagnóstico oficial.

¿Qué es SPD?

SPD son las siglas en inglés de Sensory Processing Disorder, y es otra manera de llamar al trastorno del procesamiento sensorial. Los psiquiatras no reconocen el SPD como un diagnóstico oficial.

¿Cuáles son las señales del trastorno del procesamiento sensorial?

Las señales del trastorno del procesamiento sensorial incluyen cambios repentinos de humor y comportamientos extraños. Los niños con problemas sensoriales pueden evitar las luces brillantes o los sonidos fuertes, correr y chocar contra las cosas, tener rabietas o parecer torpes.

¿El trastorno del procesamiento sensorial es autismo?

El trastorno del procesamiento sensorial (SDP) no es trastorno del espectro autista (TEA), pero se parecen. Los problemas sensoriales suelen ser un síntoma del TEA. Sin embargo, muchos niños con SPD no tienen TEA (ni ningún otro diagnóstico).

¿Qué es un trastorno del equilibrio?

El cerebro, los oídos, los ojos y el aparato óseo (los huesos) trabajan conjuntamente para ayudarnos a mantenernos firmes y erguidos. Si alguno de estos órganos o aparatos no funciona bien con el resto, puede haber problemas de equilibrio.

¿Cuáles son los distintos tipos de trastornos del equilibrio?

  • La tortícolis paroxística benigna del lactante
  • El vértigo paroxístico benigno de la infancia
  • El vértigo postural paroxístico benigno
  • La neuritis vestibular
  • La laberintitis
  • El síndrome postconmocional
  • La migraña vestibular
  • Fístula perilinfática
  • La dehiscencia del canal semicircular
  • La enfermedad de Meniere

Los trastornos del equilibrio pueden causar mareos, vértigo (una sensación de que todo da vueltas) y otros síntomas que afectan la vida diaria del niño y su capacidad para alcanzar las diferentes etapas de crecimiento o aprendizaje.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de los trastornos del equilibrio?

Algunos niños y adolescentes solo tienen síntomas leves que apenas se notan, mientras que otros tienen síntomas más graves. Los niños mayores y los adolescentes se pueden quejar de estar mareados, aturdidos o desorientados.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Los mareos y la torpeza pueden ser signos de un trastorno del equilibrio, pero también pueden estar causados por otros tipos de problemas. Por ejemplo, un niño se puede marear porque está deshidratado o porque se ha puesto de pie demasiado deprisa.

¿Cuáles son las causas de los trastornos del equilibrio?

Los médicos no siempre logran saber cuál es la causa de un problema relacionado con el equilibrio. Los niños con antecedentes familiares de problemas auditivos o vestibulares (equilibrio), migrañas o mareo por el movimiento son más propensos a tener trastornos del equilibrio.

¿Se pueden prevenir los trastornos del equilibrio?

Los trastornos del equilibrio no suelen poder prevenirse, especialmente si son hereditarios. Pero hay medidas que se pueden tomar para ayudar a proteger al niño y reducir los riesgos.

Medidas preventivas:

  • Mantenerse activo
  • Organizar actividades divertidas
  • Comer bien
  • Evitar las lesiones en la cabeza
  • Estar atento a posibles problemas de oído
  • Tener un hogar seguro

¿Cómo se diagnostican los trastornos del equilibrio?

Para diagnosticar un problema del equilibrio, el médico preguntará sobre los síntomas y hará una exploración física del niño, que incluirá observar su marcha, comprobar cómo mantiene el equilibrio y evaluar sus habilidades motoras.

¿Cómo se tratan los trastornos del equilibrio?

Algunos tipos de trastornos de equilibrio desaparecen por sí solos. Hay otros tipos donde los síntomas vienen y van o se prolongan durante varias semanas, meses o más. En función de cuál sea su causa, los medicamentos o la cirugía pueden ayudar a algunos niños.

¿Qué es una conmoción cerebral?

Una conmoción cerebral es una lesión cerebral que causa síntomas, como dolor de cabeza, mareos y confusión. Para tratar una conmoción cerebral es importante hacer reposo y volver de forma lenta y progresiva al centro de estudios y a otras actividades regulares.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de una conmoción cerebral?

Los síntomas de una conmoción cerebral pueden ocurrir justo después de una lesión en la cabeza o desarrollarse durante las horas o días posteriores.

¿Cómo me recupero de una conmoción cerebral?

Para recuperarse de una conmoción cerebral leve es necesario ir retomando de forma gradual las actividades, buscando el equilibrio entre no hacer demasiado ni muy poco.

¿Cuándo debería llamar al médico en caso de conmoción cerebral?

Cada persona que sufre una conmoción cerebral se recupera a su propio ritmo. No retomes el deporte hasta que cuentes con el visto bueno del profesional de la salud. Sufrir otra conmoción cerebral antes de haberse recuperado de una conmoción cerebral previa puede ser muy peligroso.

Causas de las conmociones cerebrales en niños y adolescentes:

  • Actividades deportivas
  • Accidentes de bicicleta o coche
  • Peleas
  • Caídas

Prevención de las lesiones en la cabeza:

  • Usar cascos
  • Enseñar técnicas seguras y seguir las reglas del juego en deportes
  • Informar sobre golpes en la cabeza o el cuerpo y síntomas de conmoción cerebral

¿Qué es el síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS)?

El síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS) es una afección causada por un problema en la forma en que los nervios regulan el flujo sanguíneo.

Diagnóstico del POTS:

  • Las mediciones de los signos vitales ortostáticos
  • El electrocardiograma (ECG)
  • Análisis de sangre
  • Monitor Holter de 24 horas
  • Ecocardiograma

Tratamiento para el POTS:

  • Aumentar la ingesta de agua
  • Dormir mucho, hasta 10 horas por noche
  • Hacer ejercicio
  • Llevar una dieta saludable y evitar saltarse comidas
  • Usar medias de compresión
  • Evitar la cafeína

¿Cómo es la forma normal de caminar de un niño?

La mayoría de los niños son capaces de caminar con ayuda en el momento de cumplir los 12 meses de edad y de caminar de forma independiente a los 15 meses.

¿Qué preguntas le hará el Reumatólogo pediatra a los padres del niño que cojea?

  • ¿Desde cuándo cojea?
  • ¿Cree que al niño le duele al caminar?
  • ¿Cree usted que a su hijo le pasan algunas de estas cosas? El dolor le despierta por la noche

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