La frase "Nietos de toreros disfrazados de ciclistas", extraída de la canción 'Todos menos tú' de Sabina, encierra una crítica social y cultural que invita a la reflexión. Hoy, el diario El País informa sobre un hecho al que el resto de los medios no dan la dimensión que requería el asunto.
Rajoy, aficionado al ciclismo debió de recordar la esencia del toreo en tres tiempos: parar, templar y mandar y lo primero que hizo fue pararse, como se ve en la foto primera. Pero a continuación se dio la vuelta y tomó el olivo, en una espantada como las que hizo famosas Rafael El Gallo. No hay un precedente comparable en nuestra historia reciente.
Uno vuelve a hacerse la misma pregunta que se hizo tantas veces durante la presidencia de Zapatero: Y esto, ¿qué efecto tendrá sobre nuestra imagen exterior?
Pepe Luis Vázquez: Un Legado Taurino
El diestro de Sevilla Pepe Luis Vázquez Garcés, decano de los matadores de toros y una de las figuras más importantes del siglo XX, ha fallecido en el hospital Nisa de la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta. Pepe Luis tuvo que ser ingresado la pasada madrugada por complicaciones propias de su avanzada edad, aunque ya había tenido que pasar por un centro hospitalario la semana pasada después de sufrir un accidente casero. Tenía 91 años y había perdido completamente la vista, aunque mantenía intacta la lucidez y la memoria de sus años en activo.
Pasión por el Toreo desde la Adolescencia
El diestro sevillano, nació en el barrio de San Bernardo el 21 de diciembre de 1921. Su afición por los toros comenzó, como Pepe Luis explicó en una entrevista al diario ABC en 2002, en el matadero. "Era una especie de escuela taurina, pero sin ser permitida. Toreábamos a escondidas a las reses que iban a parar allí", rememoraba. Pepe Luis, nacido en una estirpe de toreros -su padre y su abuelo también lo eran-, cogió el "gusanillo" viendo torear a su padre en la Maestranza: "Iba como matarife. Tenía, por entonces, nueve o diez años", confesó.
Y unos ocho años después tomó la alternativa a los 18 años en la misma plaza de Sevilla donde aprendiera de su padre, el 15 de agosto de 1940. Su padrino fue Pepote Bienvenida y el testigo Gitanillo de Triana con toros de Francisco Chica. Su retirada definitiva de la profesión se produjo en Madrid el 20 de septiembre de 1959 alternando con su hermano Manolo Vázquez y Curro Romero.
Modelo del Arte del Toreo Sevillano
Pepe Luis Vázquez llenó junto a Manolete la inmediata posguerra española, en un contrapunto grácil y artístico a la hierática solemnidad del cordobés y constituyó uno de los modelos de ese arte llamado sevillano, que ha dejado profunda huella en artistas posteriores. Juntos hicieron 120 paseíllos, y aunque competidores en la plaza, fuera de ella eran amigos "porque la profesión hermana mucho". En una entrevista en 2002 en el diario La Razón Pepe Luis contaba de Manolete: "Era un torero de mucha casta, quería estar siempre bien. Fue, además, un matador de toros extraordinario, con la espada era un cañón, un fuera de serie".
La regularidad de su carrera tuvo un punto de inflexión con la cornada recibida en Santander el 25 de julio de 1943, que le desfiguró su rostro. Como Pepe Luis subrayó en ABC, el accidente: "Fue solo un parón (...). Continué toreando al mismo nivel y con la misma responsabilidad".
Momentos Cumbre en su Carrera
Cumbres de su vida torera fueron la faena del 30 de mayo de 1949 en Aranjuez, llamada la del Concierto de Aranjuez, y la que cuajó en 1951 de manera admirable al toro Misionero de Castillo de Higares en el ruedo de Madrid. Ese mismo año interpretó la que él mismo calificó como la mejor faena de su vida, al torear de manera prodigiosa a un toro de Villagodio en la plaza de Valladolid.
Ha sido el torero que más miuras ha despachado en el albero maestrante, para lo cual lucía unos vestidos ligerísimamente bordados en azabaches en una estampa hecha clásica los domingos de la feria sevillana. Hacia 1983 el diestro abandonó las plazas, cuando sufrió una arritmia que le alejó físicamente de los ruedos, pero no en alma. Así, contó a la revista Aplausos en 2003: "Que no vaya a la plaza no quiere decir que no esté al tanto de lo que ocurre en el toreo".
Dejemos la pluma de Clarito para definir con su inconfundible estilo a este Sócrates de San Bernardo: "Siempre representará Pepe Luis un alegre contraste; una graciosa flexibilidad y cadencia sevillana; variante del cordobés hierático: una inspirada rima lírica frente a una epopeya; y principalmente, un diseñador de la senda del arte sevillano por donde irán los preclaros sevillanos venideros. La persona a la que más quiero en todo el mundo entero, acaba de fallecer". Descanse en paz maestro".

Cartel de la Corrida Goyesca de Ronda de 2011
La Corrida Goyesca: Un Legado Taurino en Ronda
La corrida Goyesca por excelencia se celebra todos los años en la plaza de toros de Ronda, la histórica plaza de piedra enclavada en la bellísima ciudad del Tajo por donde transcurre el río Guadalevín. Todo en Ronda evoca un pasado rico en sucesos, preñado de romanticismo y con la presencia permanente de la lidia del toro bravo.
La plaza de toros se ha convertido en santo y seña de la imagen de la ciudad. Su corrida Goyesca, que se celebra en septiembre, llega este año a su edición número sesenta. Tiempo de madurez para un festejo donde el lujo y el boato predominan sobre sus propios contenidos taurinos, aunque en las ediciones pasadas hay pasajes escritos con letras de oro en la historia del toreo.
La primera corrida Goyesca se celebró en el año 1954 para conmemorar el bicentenario del nacimiento de Pedro Romero, el mítico torero rondeño que se enfrentó a más de cinco mil toros. Pedro Romero forma parte de esa historia romántica de la ciudad rondeña. Se celebró con los participantes vestidos a la usanza goyesca, es decir, con el exorno, vestimenta y aparato de los tiempos de Goya, contemporáneo de Pedro y de su hermano José Romero, a quienes retrató en pinturas que forman parte del mejor arte relacionado con la Tauromaquia.
Aquella primera corrida se celebró el 9 de septiembre de 1954 en formato de concurso de ganaderías con un cartel compuesto por Antonio Bienvenida, César Girón y Cayetano Ordóñez, hijo del Niño de la Palma. Se lidiaron toros de Miura, Concha y Sierra, Federico Bartolomé, Pablo Romero, Buendía y Francisco Figueira. El toro que abrió plaza fue Pajarraco, de Miura, y le correspondió a Antonio Bienvenida. La corrida no se celebró los años 1955 y 1956.
Se celebró la segunda edición Goyesca en 1957, ya con Antonio Ordóñez como integrante de la terna. Este se convierte en el alma de las corridas goyescas hasta su última participación en 1980. Después continuó como empresario de la plaza de toros de Ronda. Gracias al gran maestro de Ronda, la Goyesca se convirtió en una de las citas anuales más significativas del calendario taurino, verdadero acontecimiento social y cultural.
Desde el año 1957 la corrida se ha celebrado todos los años, siempre con motivo de la Feria de la localidad rondeña, que está dedicada a Pedro Romero.Se ha llegado a la edición número 60 y la corrida Goyesca es una curiosa fuente de acontecimientos.
El diestro que ha participado en mayor número de Goyescas es Antonio Ordóñez, que lo hizo en 18 ocasiones. Fue tal su vinculación con esta corrida que en la década de los setenta el gran torero solo volvía a los ruedos para torear esta corrida. La última goyesca de Ordóñez fue en 1980, corrida que toreó mano a mano con Francisco Rivera "Paquirri", su yerno aunque se había separado un año antes de Carmina, la hija del maestro.
El malogrado torero de Barbate había debutado en la Goyesca en 1973, precisamente el mismo año en el que había contraído matrimonio con la hija de Antonio Ordóñez. El nieto de Antonio Ordóñez e hijo de Paquirri, Francisco Rivera Ordóñez, es el actual empresario de la plaza de Ronda. Rivera Ordóñez ha toreado 15 corridas goyescas y se sitúa en segundo lugar tras su abuelo. En tercer lugar aparece un torero muy vinculado a Ronda: José María Manzanares, padre, con 10 festejos.
Siguen a continuación un grupo de toreros que suman 6 goyescas. Se trata de Paco Ojeda, Morante de la Puebla, Cayetano Rivera y José María Manzanares hijo, si bien estos dos últimos llegarán a esa cifra este mismo año.La lista de toreros goyescos en Ronda sigue con quienes han toreado cinco veces: Antonio Bienvenida, Julio Aparicio padre, Paquirri, Espartaco y José Miguel Arroyo "Joselito".
Con cuatro goyescas, Emilio Muñoz y El Juli; Curro Romero, José Tomás, Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera, con tres. Han toreado dos veces esta corrida Rafael de Paula, Paco Camino, Miguelín, Ángel Teruel, Beca Belmonte, Galloso, José Antonio Campuzano, Pepe Luis Martín, Vicente Barrera, Fernando Cepeda, El Fandi y el rejoneador Fermín Bohórquez Escribano.
Finalmente, con una corrida goyesca hay una larga lista de toreros: Cayetano Ordóñez, César Girón, Rafael Ortega, Joselito Huerta, El Trianero, Pepe Cáceres, Manolo Segura, Mondeño, Victoriano Valencia, Carlos Corbacho, Gregorio Sánchez, Fermín Murillo, Palomo Linares, Miguel Márquez, Julián García, Eloy Cavazos, Curro Rivera, José Luis Parada, Niño de la Capea, Raúl Aranda, Macandro, Manolo Vázquez, Manuel Benítez 'El Cordobés', Luis Francisco Esplá, Yiyo, Ortega Cano, Litri hijo, Roberto Domínguez, Julio Aparicio hijo, Finito de Córdoba, Jesulín de Ubrique, Álvaro Domecq Romero, Joao Moura padre, Manuel Vidrié, Joao Moura hijo, Curro Vázquez, El Cid, Salvador Vega, César Rincón, Sebastián Castella, Alejandro Talavante, Manuel Manzanares y López Simón.
Estos dos últimos participarán este edición de 2016 por primera vez.En esta larga relación de toreros llama la atención que algunos espadas lo hayan hecho en muy pocas ediciones, como Rafael Ortega (1), Paco Camino (2), El Cordobés (1) o Niño de la Capea (1).
Dos Alternativas
La corrida Goyesca de Ronda ha sido escenario de dos alternativas. En 2006 recibió el doctorado Cayetano, nieto del maestro de Ronda, hijo de Paquirri y hermano de Rivera Ordóñez, que fue su padrino en un mano a mano muy celebrado. Ambos festejos fueron memorables por los resultados artísticos.
En 1987 fue Paco Ojeda quien lidió seis toros de Torrestrella de forma primorosa. No hace muchos años, en 2013, Morante de la Puebla se encerró con seis de Juan Pedro Domecq en otra corrida histórica.Ha habido varios mano a mano muy celebrados.
En 1964 y 1965 se anunciaron dos matadores con un rejoneador por delante. El primer mano a mano como tal llegó en 1972 con Antonio Bienvenida y Antonio Ordóñez de protagonistas. Otro mano a mano histórico es el de 1980, última corrida goyesca de Ordóñez, que toreó con Paquirri. En el año 1983 fueron Emilio Muñoz y José Cubero "Yiyo" quienes lidiaron la corrida, mientras que Manzanares y Paco Ojeda lo hicieron en 1986. Finalmente, el citado encuentro de los hermanos Rivera en 2006 con motivo de la alternativa de Cayetano.
Así se llega a la edición número 60 de una corrida diferente por el ambiente social que la rodea, así como por la emotividad del escenario. La corrida que revitalizó Antonio Ordóñez con la presencia de mitos como Orson Wells o el mismo Hemingway cumple sesenta ediciones. Se anuncia por delate el rejoneador Manuel Manzanares con un toro de Pasanha y seis de Garcigrande para José María Manzanares, Cayetano y López Simón.
Ronda merece una visita por sí misma, pero asistir a una corrida de toros en su mítica plaza de piedra es viajar más doscientos años atrás. Todo es un conjunto que bien merece acudir alguna vez a presenciar este festejo.

Plaza de Toros de Ronda
Tabla de Toreros Destacados en la Corrida Goyesca
| Torero | Número de Goyescas |
|---|---|
| Antonio Ordóñez | 18 |
| Francisco Rivera Ordóñez | 15 |
| José María Manzanares (padre) | 10 |
Sanxenxo: Del Pueblo de Pescadores al "Benidorm del Norte"
En el verano de 1980 llegaba el que suscribe a Sanxenxo por primera vez, con un trimestre de vida apenas, calvete y despierto paseaba, o era paseado, frente a la playa de Silgar, después de pasar el día en la Panadeira, la playa del pueblo. Y allí nos llevaban mis padres porque allí vivían mis tíos desde hacía otro porrón de años más.
Concretamente en el mes de julio de 1964, 60 años acaba de cumplir en su plaza gallega, y siguiendo la tradición familiar de secretarios de Ayuntamiento, recalaba en este pueblo de pescadores enclavado en la Ría de Pontevedra, Ángel Sutil, maragato, de Val de San Lorenzo, de fina y blanca piel, poco sacudida por el sol, cuando a penas unas casas poblaban el paseo marítimo, con el monte a sus espaldas y el hotel Maricielo como (casi) único recurso turístico de este concello gallego, ahora lamentablemente llamado ‘el Benidorm del norte’.
Fíjense ustedes cuanto se remonta la historia familiar con Sanxenxo; poco después era mi madre la que paseaba su vestido de lunares por allí. En Punta Vicaño, con otro de sus hermanos, viéndose, en la foto que les estoy describiendo, un paseo con todas esas casas de piedra que ahora son construcciones de ladrillo, una imagen que es historia pasada de un lugar que fue único.
En todos estos años he podido ver cómo se ha transformado este pequeño municipio (16.000 habitantes en invierno) en una mole que ubica a 250.000 moradores en verano. Imagínense lo que eso supone en infraestructuras y servicios. Sanxenxo cuenta con la mayor red de hoteles de Galicia, y aun así son más de 10.000 personas las que ahora mismo pernoctan en pisos turísticos. Un clima diferente al del resto de la comunidad, menos lluvias, menos extremos en las temperaturas, siempre suaves, varias playas en el centro urbano, un agradable paseo, gastronomía gallega, Juan Carlos de Borbón (igual creen que esto no, pero sí), y mil y un lugares para visitar en los alrededores ha hecho que el elefante haya entrado en la cacharrería.
Como suele pasar en este país, todo se termina desmadrando y estropeando, salvo honrosas excepciones, que las hay. Nietos de toreros disfrazados de ciclistas, ediles socialistas, putones verbeneros… ya saben, como en la canción de Sabina.
Una retahíla de pijos madrileños, entre otros gentilicios, toman los pubs del flamante puerto deportivo al ritmo de ‘Taburete’ (bueno, igual hace una temporadita que no salgo por las noches, quizás sea Karol G), pagan copas a 15 pavos en el Dux, previo paso por Varadero, y creen firmemente que están donde deben estar. La nueva ‘jet’ del ‘bastante’, pero ‘no demasiado’ pasea con sus ‘pitas’, polo de Fred Perry y veranea, porque en Sanxenxo se veranea, no se va de vacaciones, entre los sablazos del ‘Berberecho’ y los furanchos, que ahora también están hasta arriba de ávidos urbanitas que desean comer unos huevos con patatas y empanada debajo de una parra en casa de alguien que, semi clandestinamente, les ...