Desde hace más de un siglo, existe una relación íntima y empoderadora entre la bicicleta y los movimientos de las mujeres. Hoy, frente a la crisis climática y a un sistema ecológico al borde del colapso, este lazo ilumina más que nunca. El cambio climático que enfrentamos es oscuro y amenazante como una guerra, es momento de alinearnos en una economía al servicio de la sociedad y de la naturaleza. Ya es tiempo de abandonar la medición del Producto Interno Bruto (PIB) como sinónimo de progreso y poner en el centro de nuestros éxitos, la disminución de la temperatura del planeta y cómo vamos salvando abejas, lombrices, bosques, lo verde y lo bello de nuestras ciudades. Y la bicicleta debe ser un eje de este cambio en las ciudades.
El Día Internacional de la Bicicleta nos invita a entender que contar con una amplia gama de servicios de bici-carga, bici-taxis, bicicletas públicas, triciclos de servicio, y parrillas para bicicletas en buses es fomentar una vida mejor para las mujeres. Es simplificar las tareas de cuidado, como ocurriría en Temuco, por ejemplo, si una mujer que acompaña a su padre enfermo tiene acceso a un circuito de bicitaxis entre el paradero rural y en la puerta del hospital regional. Es reducir los costos y la vulnerabilidad, porque si una mujer jefa de hogar puede viajar en bicicleta propia o pública desde su casa en Puente Alto hasta el bus o Metro que la lleva al trabajo, podría rebajar sus gastos en transporte desde un 32% a un 22% de sus ingresos.
Planificar la ciudad desde una perspectiva de género y de edad nos llevaría a ubicar colegios, consultorios, bibliotecas y otros servicios básicos de calidad dentro de una distancia caminable o "ciclable", reduciendo las horas en que niñas, niños y adultos pasan apretados en autos o furgones.
Diseñar calles para las personas permitiría a niñas y niños andar libres, caminando y pedaleando al colegio con la seguridad de vías segregadas y autos que circulan a baja velocidad, liberando de paso a sus apoderados, principalmente madres y abuelas, de la preocupación constante del transporte. Como en todo, es importante guiar a niñas y niños a moverse libre y responsablemente.
Por eso desde el Laboratorio de Cambio Social, con el apoyo del Centro de Desarrollo de Urbano Sustentable CEDEUS y del Centro de Excelencia en BRT+, hemos levantado Rutas Bakanes. Este programa partió en la comuna de El Bosque en la Región Metropolitana (2016-2018) y actualmente se encuentra en Independencia, San Eugenio y Lautaro, en la Región de La Araucanía. Originalmente su nombre era "rutas seguras", pero sus participantes exigieron Rutas Bakanes, abriendo un proceso de colaboración y creación para repensar calles y espacios territoriales inclusivos. Estas actividades de urbanismo ciudadano tienen un enfoque de género que fomenta mayor igualdad entre niñas y niños, al tiempo que juntos aprenden a mejorar la seguridad social y vial.
Recientemente finalizó el programa Al vuelo por El Bosque, Taller de Ciclismo Urbano para Mujeres, apoyado por Fondeporte, donde pudimos observar que las escuelas y comunidades están acogiendo estas iniciativas con entusiasmo. El desafío es convertirlas en una política pública consistente, para asegurar el mayor acceso estos beneficios.
La evidencia para Chile demuestra que quienes viven en sectores de menos ingresos sufren más de la contaminación y los atropellos, y tienen menos acceso a áreas verdes y espacios públicos seguros. Y la evidencia también indica que moverse en bicicleta agrega 10 años de vida y mayor calidad de vida porque posibilita un estado físico de una persona 10 años menor.
Es innegable que una ciudad amistosa con las bicicletas y triciclos trae beneficios para todos, pero más aún para las mujeres que podemos esquivar el acoso callejero y tener un medio que nos independiza a bajo costo. No será una vara mágica, pero la bicicleta y el triciclo son importantes para la transformación urbana, social y de género: celebrar la bicicleta no es solo para ciclistas.
El Ciclismo Urbano y las Mujeres en Latinoamérica
En Chile y en Latinoamérica la mujer usa mucho menos la bicicleta que el hombre. Las características de los viajes de las mujeres, que tienden a tener más variedad de destinos que los viajes de hombres, el tipo y cantidad de infraestructura ciclista, así como normas sociales y culturales, han sido estudiadas como factores que pueden desalentar a las mujeres respecto al uso de la bicicleta.
La falta de seguridad y el acoso callejero se suman, especialmente en el contexto latinoamericano, como disuasorios para la mujer respecto al uso de la bicicleta - e incluso del uso del espacio público. En la actualidad en Latinoamérica las mujeres ciclistas representan cerca de un cuarto del total de ciclistas. Sin embargo, ellas han revertido cada vez con más fuerza estas desventajas, aumentando progresivamente en los últimos años.
A raíz de esto desarrollé una recientemente publicada investigación acerca de cuáles son los factores que fomentan e impulsan a las ciclistas urbanas a pedalear cada vez más en Santiago, Bogotá, Ciudad de México y Buenos Aires, que muestra resultados sorprendentes acerca de la bicicleta como como herramienta de transformación urbana y social.
Primero, la bicicleta tiene considerables ventajas cuando se analiza desde las actividades, viajes de cuidado y acceso al ámbito laboral. La mujer tiende a hacer más viajes, usualmente que involucran a otro miembro de la familia - ya sea durante el viaje o como destino de este. La bicicleta es valiosa en este sentido, ya que permite gestionar una mayor cantidad de viajes para distancias variadas y sin gastos asociados.
La opción de viajar sin gastar es relevante en contextos donde la mujer puede llegar a gastar cerca del 60% de sus ingresos por concepto de movilización - en sociedades donde las diferencias salariales entre hombre y mujeres son todavía abismales. El uso y subsidio al acceso de bicicletas regulares, compartidas y en formato cargo es una herramienta eficaz cuando se piensa en viajes de cuidado y acceso laboral.
Segundo, la bicicleta impacta en el empoderamiento y el sentimiento de libertad. Autoestima y empoderamiento femenino son algunas ventajas poco convencionales del uso de la bicicleta. El control de las rutas, control de la velocidad y control sobre la interacción con otros, son factores que favorecen estas asociaciones positivas. Relevar la educación y el acceso a un conocimiento técnico para la mantención y reparación de las bicicletas debiera ser tan común como hoy son los tutoriales para hacer pan de masa madre. Las mujeres que suelen tener más habilidades técnicas para reparar una bicicleta también se sienten más empoderadas para superar las diferentes situaciones en las que se ven envueltas.
Tercero, la bicicleta es sinónimo de libertad y democracia en el uso del espacio público. La bicicleta representa un instrumento de libertad para moverse ágilmente de un lugar a otro, existiendo una autonomía simbólica pero también práctica, en un contexto donde históricamente el hombre ha tenido más libertad en el uso de los espacios públicos. La mujer ciclista contribuye a la revolución de los valores y la ética, ya que está en la línea de generar cambios en el feminismo, en la educación y en la sociedad, además de alinearse con los valores urgentes asociados al cambio climático.
En el marco del Día de los Patrimonios 2025, se realizó una Ruta Patrimonial en bicicleta por el centro de Santiago, organizada en colaboración entre la SEREMI de la Mujer y la Equidad de Género Metropolitana y el Área de Movilidad Activa de SECTRA. Diversos estudios han evidenciado que mujeres y hombres presentan patrones de movilidad distintos, influenciados por factores como la distribución de tareas domésticas y de cuidado (Montoya-Robledo et al., 2020), la percepción de seguridad y el acceso a recursos. En este contexto, las mujeres utilizan la bicicleta con menor frecuencia debido a barreras estructurales, sociales y culturales (Yuan et al., 2023).
La ruta, diseñada especialmente para este evento, incluyó paradas en distintos hitos urbanos vinculados a mujeres que han contribuido significativamente a los derechos sociales, la educación, la cultura y la justicia. Entre ellas destacan: Mónica Briones, Antonia Salas, Amanda Labarca, Isabel LeBrun y Antonia Tarragó. Al finalizar el recorrido, se realizó un homenaje a las mujeres víctimas de la represión política en dictadura (1973-1990). Cada punto del recorrido cuenta con un reconocimiento físico en el espacio público, como placas, esculturas u otros hitos.
"Trabajar de forma colaborativa con el Área de Movilidad Activa - SECTRA en esta Ruta Patrimonial en bicicleta permitió visibilizar el legado histórico y patrimonial de las mujeres y disidencias, el cual forma parte de la historia oficial de nuestra ciudad; así como también resaltar la forma en que realizamos este recorrido. La Ruta Patrimonial en bicicleta constituyó una experiencia urbana significativa, tanto por su contenido como por su metodología.

“Hace más de un siglo, la bici como modo popular de transporte y la liberación de las mujeres se unieron. Lindísima idea reunirlas nuevamente en un paseo patrimonial, con dos guías muy buenas y un grupo genial de acompañantes.
El uso de la bicicleta en Chile ha pasado de ser recreativo a ser una alternativa de transporte urbano con más de 1,5 millones de viajes diarios, promoviendo una movilidad ágil, económica y amigable con el medio ambiente. La creciente popularidad se refleja en actividades municipales que cierran calles para ciclistas, aunque se necesitan inversiones en infraestructura y seguridad para fomentar su uso. Expertos destacan los beneficios físicos y mentales de andar en bicicleta, recomendando planificación y seguridad en el trayecto.
Desde experiencias de empoderamiento hasta situaciones de agresión y acoso fueron los testimonios que nuestras lectoras compartieron cuando les preguntamos sobre el uso de la bicicleta, la que sin duda ha ganado protagonismo a nivel mundial de vuelta a las calles después de la primera gran ola pandémica.
Testimonios como: “La bicicleta es algo que ha estado presente durante toda mi vida. Nunca voy a olvidar la primera vez que llegué desde donde yo vivía hasta el centro de Santiago, ¡No podía creer hasta donde me habían llevado mis piernas! - A todo esto yo tengo 45 años, así que te estoy hablando de muchos años atrás- ¡Yo que toda la vida llegaba al centro de Santiago en micro y se me hacía una eternidad! y después llegar en bicicleta al centro de Santiago ¡me sentí la mujer maravilla!
En tal sentido, conversar sobre ciclismo con una visión de género ayudaría a llevar a la luz pública los desafíos que se deben enfrentar en la búsqueda de una mejor convivencia en el espacio público, más cuando la tónica de los países desarrollados ha sido tendiente a fomentar el uso de la bicicleta y re pensar ciudades pedaleables.
“La participación de las mujeres me parece determinante en la visibilización por el derecho al uso del espacio público. La calle siempre se nos ha presentado como un lugar hostil, peligroso y solo de tránsito, no como un espacio donde también puede transcurrir nuestra vida.
Comienza el año 2021 y en las calles podemos observarlo, las bicicletas lideran las preferencias de la ciudadanía para transportarse de manera segura, económica y amable con el planeta, bondades a las que se suman el fomento de actividad física y salud mental.
Es por esto que conversar sobre ciclismo se vuelve sumamente necesario, más en el contexto actual en que países desarrollados se han abierto a democratizar el uso de la bicicleta y a re pensar el espacio público en pos de fomentar el uso de este medio de transporte.
“Hay un tema que aún me cuesta mucho que es: ¡El taller de bicicletas! Por lo tanto, parte importante del empoderamiento femenino pasaría por sentirse capaces de enfrentar todos los desafíos de la bici y en esa tarea educativa e informativa, las agrupaciones de ciclistas han sido fundamentales.
Punto aparte para las iniciativas laborales que ha surgido a partir del uso de la bicicleta, como emprendimientos y servicios de bicimensajería. Hoy son muchas las mujeres emprendedoras que buscan alternativas sustentables para promover sus productos y repartir sin dañar el ambiente.
Desde hace años, hemos sido testigos del creciente impacto que ha generado el movimiento de ciclistas, sobre todo con las manifestaciones que se llevaban a cabo mes a mes, las que se intensificaron a partir del estallido social del 18 O y actualmente con la demanda “No más ciclistas muertos”.
Durante estos 6 años de trabajo en Pedalea hemos tenido la suerte de ver la evolución del movimiento ciclista. Interesarse por cubrir el tema me parece un gran avance. Creo que el ciclismo urbano es tan importante que merece periodistas especializados y medios que le den la relevancia que le corresponde, ya que el aumento de la movilidad activa no solo beneficia al usuario de la bicicleta, sino que a la población completa por su aporte al medioambiente, la economía, la salud y lo más importante por estos días, el uso de la bicicleta es una gran herramienta para prevenir contagios de covid ya que permite mantener la distancia física.

Equipamiento y Seguridad para Ciclistas Urbanas
Si buscamos “casco bicicleta” lo más probable es que aparezcan las opciones “casco bicicleta mujer” y “casco bicicleta hombre”, y sus diferencias principales radican en el tamaño, ya que los que están destinados a las mujeres suelen ser más pequeños, y los diseños que pueden ser más femeninos.
Es bien sabido que la importancia suprema del uso del casco es la de evitar golpes letales en caso de accidentes, protegiendo el cerebro del usuario, ya que evita el contacto directo entre el cráneo y el objeto que pueda impactar en él, actuando como una barrera entre la cabeza y el objeto, además el material mullido absorbe parte del impacto.
Estas prendas están pensadas y diseñadas para lograr que el pedaleo sea más cómodo, ya que al ser ajustadas al cuerpo ofrecen menor resistencia al viento, ganando velocidad. Además, al estar hechas con materiales sintéticos y absorbentes, como la lycra y el vaporize, previenen irritaciones en la piel, y son telas favorables para temperaturas altas y climas húmedos, ya que son de secado rápido, brindando mayor confort.
La suela de estas zapatillas tiene una traba que sirve para anclar el pie al pedal, manteniéndolo fijo y seguro, evitando deslizamientos que pudieran generar accidentes, y transmitiendo de forma eficiente la potencia de las piernas a la bicicleta, permitiendo al ciclista realizar movimientos cómodos durante el pedaleo.
Esta prenda, como su nombre lo indica está diseñada para proteger al cuerpo del viento y el frío. Sirve para mantener la temperatura corporal, evitando que se vea afectado el rendimiento.
En el mercado existen distintos tipo de bicicletas, dependiendo del uso se pueden clasificar en bicicletas urbanas, Mountain Bike o para ruta. Desde hace ya muchos años, la bicicleta es elegida por gran parte de la población mundial como el medio de transporte predilecto, no sólo por ser económica sino también por su utilidad y practicidad para hacer deporte, a la vez que cuida el medio ambiente.

Tabla resumen de beneficios del uso de la bicicleta en mujeres
| Beneficio | Descripción |
|---|---|
| Económico | Reduce gastos de transporte, permitiendo ahorrar hasta un 22% de los ingresos. |
| Salud | Agrega 10 años de vida y mejora la calidad de vida, manteniendo un estado físico óptimo. |
| Empoderamiento | Aumenta la autoestima y el sentimiento de libertad, permitiendo el control de rutas y velocidad. |
| Movilidad | Facilita la gestión de múltiples viajes, especialmente para tareas de cuidado familiar. |
| Social | Promueve la igualdad de género y la democratización del espacio público. |
| Ambiental | Contribuye a la reducción de la contaminación y promueve un estilo de vida sostenible. |