"Muerte de un ciclista" es una de las grandes películas españolas del siglo XX, que representa la cumbre cinematográfica de su director, Juan Antonio Bardem, junto con su otra obra maestra, Calle Mayor, producida un año después. Se trata en definitiva de un film técnicamente extraordinario, que cuenta una historia dura, escandalosa para la época, pero de indudable fuerza narrativa. Uno de los filmes más emblemáticos de la historia del cine español, que consagró internacionalmente a su director y coguionista, Juan Antonio Bardem, muy influido por el Michelangelo Antonioni de "Crónica de un amor", película de 1950 que también contaba con Lucía Bosé como protagonista.
Considerada “gravemente peligrosa” por la censura franquista, la película logró el premio FIPRESCI que otorga la crítica internacional en el Festival de Cannes. La película, que logró el premio de la crítica internacional en el Festival de Cannes, muestra la reflexión ética de toda una generación de españoles, inmersa en el desconcierto y la crisis moral tras descubrir la falsedad del mundo que los rodea.
En los años 50 Bardem se encuentra en plena forma y firma títulos como Esa pareja feliz, Cómicos o Calle mayor. Con esta película ofrece una nueva muestra de un cine que se acerca al retrato de su época, tratando problemas próximos a la realidad y alejados de los tópicos, desvelando a su vez el lado menos amable de una sociedad carente de reflejo en la pantalla.

Vamos a disfrutar del cuarto largometraje de Bardem, una joya del cine español que nos cautiva desde el magnífico plano de apertura sobre el que vemos los títulos de crédito (exquisito encuadre y montaje del plano) hasta el final del film.
Sinopsis
Una pareja de amantes viaja en coche por las carreteras secundarias de Salamanca. Él se llama Juan Fernández Soler, ella María José. Él es profesor de universidad, ella una mujer casada de alto nivel económico. Al regresar a Madrid por una carretera desierta tras una cita amorosa, una pareja de adúlteros atropella a un ciclista al que dejan morir sin socorrerlo.
De repente, oyen un fuerte golpe, por lo que paran el vehículo y descubren que acaban de atropellar a un ciclista. Temerosos de que alguien sepa del accidente, y al mismo tiempo los conocidos de las altas esferas de María José descubran lo de su adulterio, sin mucho dudarlo se propondrán ocultar el cadáver y seguir con sus vidas con toda normalidad y disimulo.
Juan, profesor de ingeniería en la universidad, mantiene una relación adúltera con María José, a la sazón esposa de un adusto millonario. La estabilidad de ambos se rompe cuando en una de sus escapadas, Juan y María José atropellan a un ciclista y por miedo a que su amor sea descubierto se dan a la fuga dejando al hombre malherido en el asfalto. Al día siguiente se informan de que le dejaron morir al no auxiliarle. La noticia de la muerte del ciclista será una dura prueba para sus conciencias.
Sin embargo, este accidente pronto despierta la conciencia de él, sobre todo cuando deciden visitar a la familia del ciclista y se dan cuenta de la miseria en la que vive.
En uno de sus encuentros clandestinos atropellan a un ciclista, al que dejan abandonado en la carretera. La esposa de un rico industrial (Lucía Bosé) mantiene relaciones adúlteras con Juan (Alberto Closas), un profesor universitario ex combatiente franquista, aupado por sus amistades influyentes.
Reparto
- Alberto Closas como Juan Fernández Soler
- Lucía Bosé como María José de Castro
- Bruna Corrà como Matilde
- Carlos Casaravilla como Rafael Sandoval
- Otello Toso como Miguel Castro
- Alicia Romay como Esperanza
Análisis
La película cuenta con un guión medido, escueto, de pocas palabras, y con unos extraordinarios personajes que captan la atención enseguida. La composición de Alberto Closas es magistral, y su itinerario interior bebe de las fuentes del Raskolnikov de "Crimen y castigo". Juan Antonio Bardem eleva el listón del conjunto con una planificación fantástica -como las imágenes de la carretera, por ejemplo-, a menudo rica en símbolos -el cristal roto, la verja que separa a Juan de su alumna-, y elegantes y sutiles movimientos de cámara. A eso hay que sumar los cuidadísimos encuadres, ajustados, con bellos primeros planos, y unas audaces y efectivas transiciones entre acciones paralelas. La fotografía de Alfredo Fraile es soberbia.
El director sortea el gran escollo que suponía en aquel tiempo la censura, con un argumento que ponía en el punto de mira el estatus adquirido por la burguesía tras la guerra civil española. La película, gracias a la gran dirección de Bardem, se convierte en una tragedia griega, donde los protagonistas están predestinados a pagar por sus errores.

"No es la simple historia de un adulterio", escribió Marcel Oms, "sino la exposición de un epifenómeno en el cuadro de la lucha de clases. Ella vive en el mundo esnob de la alta burguesía, y aunque él también pertenece a ese mundo, desciende a los infiernos buscando a la viuda del ciclista, y en la toma de contacto con los jóvenes universitarios y su sed de justicia". Esa interpretación coincidía con la de Arnaldo Olivar: "Este contexto social y moral pretende ser sublimado mediante un contenido político".
Los caminos habituales se cierran para Juan, cuya inconformidad parece ahogarlo y que enfrenta ahora también la amenaza de un chantaje que podría poner al descubierto su relación con María José. Pero existe, y Bardem se centra en Juan, un hombre insatisfecho con su vida, en lo laboral como en lo sentimental, para quien el involuntario crimen es un detonante de subsecuentes crisis: una disputa menor con una estudiante de su clase generará toda una manifestación estudiantil pidiendo justicia y cambios en la estructura académica.
Bardem es implacable con la sociedad madrileña que describe, dibujándola -sin temor alguno- como un entorno decadente y frío, revestido de oropel, y donde los protegidos por Franco -la iglesia, los militares, los terratenientes, la burguesía y los industriales- ocultan toda suerte de protuberantes cicatrices morales: Juan ha obtenido su cátedra universitaria gracias a las influencias de su familia, sus amigos ríen ante la noticia de la muerte del ciclista publicada en el periódico, para María José el asunto ya no existe.
Hablamos de CINE📽: MAR ADENTRO. Javier Bardem y Belén Rueda. Guía publicitaria. Spoiler.
Contexto Histórico y Censura
"Muerte de un ciclista" puede decirse que es la primera película realizada durante el franquismo que miraba la Guerra Civil desde una perspectiva distinta a la del bando vencedor. La lectura sociopolítica del guion, que prácticamente pasó desapercibida para la censura española, fue advertida con claridad por las autoridades italianas. De este modo, se produjo la paradoja que da título a esta ponencia.
Mientras que la censura española prácticamente sólo opuso reparos morales al guion, el gobierno italiano señaló una serie de cortes que relacionaban la narración con la Guerra Civil y sus implicaciones sociales. Si uno de los objetivos de estas coproducciones con países democráticos era buscar una ampliación de los límites expresivos, en el caso de "Muerte de un ciclista" ocurrió todo lo contrario.
Estas recomendaciones fueron plenamente asumidas por la administración española de tal modo que la intervención foránea supuso una limitación del ámbito de lo decible.
Ficha Técnica
- Título original: Muerte de un ciclista
- Año: 1955
- Duración: 84 min.
- País: España
- Director: Juan Antonio Bardem
- Producción: Manuel J. Goyanes
- Guion: Juan Antonio Bardem, argumento de Luis Fernando de Igoa
- Música: Isidro B. Maiztegui
- Fotografía: Alfredo Fraile