En los años 50, la Vespa irrumpió en España, seguida poco después por su competidora, la Lambretta. Pero, ¿es cierto que solo existieron estas dos marcas hasta la llegada de los cicloscooters japoneses e italianos de última generación en los años 90? La realidad es que el éxito de Vespa y Lambretta eclipsó a otros scooters que también rodaron por España, aunque con menor reconocimiento. A continuación, exploraremos la rica historia de estos vehículos en nuestro país.

Los Primeros Scooters de la Historia
Si preguntáramos cuál fue el primer scooter de la historia, muchos responderían que fue la Vespa. Sin embargo, aunque el primer prototipo italiano de la Vespa data de 1946, el primer vehículo considerado un scooter es el francés Auto-Fauteuil de 1902. Este "aparato" presentaba ruedas de diámetro reducido y un sillón sobre el motor, diseñado para ser cómodo incluso para señoras con vestidos largos o curas con sotanas. De hecho, su nombre significa "Auto-Sillón".
No obstante, el Auto-Fauteuil carecía de escudo protector. Para encontrar esta característica, debemos avanzar hasta los años 20, cuando Unibus en Reino Unido lanzó su propuesta: una moto completamente carrozada con motor trasero y un escudo para proteger las piernas del conductor.

La Expansión del Scooter en los Años 40 y 50
El scooter se convirtió en un fenómeno mundial después de la Segunda Guerra Mundial. En los años 40, las motos se transformaron en una verdadera industria, que viviría su mayor expansión en los 50. Vespa y Lambretta lideraron esta industria en España, mientras que marcas como Montesa, Derbi o Rieju intentaron hacerse un hueco en el mercado. Otras firmas como Iso, Husor o Rondine, aunque no lograron el mismo éxito, produjeron scooters llamativos que hoy son curiosidades históricas con ruedas.
En 1946, Enrico Piaggio tuvo la idea de expandir su mercado y encargó a sus ingenieros el diseño de un scooter para motorizar Italia. El resultado fue un éxito inmediato, y la Vespa se exportó a otros países, creciendo rápidamente gracias a asociaciones con fabricantes de motos en todo el mundo. En España, se fundó Motovespa S.A., que instaló una fábrica en Madrid a principios de los 50.
Las primeras Vespa españolas, fabricadas en 1952 y comercializadas a partir de 1953, correspondían a la versión italiana de 1951. A partir de ahí, Motovespa adaptó los modelos italianos a las necesidades del mercado español, ofreciendo una gama más corta pero adaptada a los gustos locales.
En 1963, Italia presentó la Vespa 50, con un chasis más pequeño y un motor de 50 cc. En España, esta versión llegó en 1965, pero la ley del ciclomotor exigía pedales para ser considerada como tal. Esto llevó al lanzamiento de las 75 cc y al famoso Vespino, un invento español para completar ese hueco en el mercado.
Las Vespa de "chasis grande" pasaron a ser de 150 cc y 125 cc en 1960, con el faro situado en la parte superior. En 1969, la 150 adoptó el encendido electrónico con un nuevo motor de 160, que a finales de los 70 dio paso a las primeras 200, que se convertirían en las PX.
Las Historia de Vespa: "La Avispa"
Lambretta: El Competidor Italiano
Ferdinando Innocenti, propietario de fábricas metalúrgicas en Milán, encargó a Corradino D'Ascanio, un diseñador aeronáutico que no era fanático de las motos, el diseño de un scooter. D'Ascanio diseñó un scooter con carrocería autoportante, pero Innocenti prefirió un chasis de tubo de acero central. Así nació la Lambretta, lanzada en 1947, convirtiéndose en el rival más temible de la Vespa.

La Lambretta siguió una estrategia similar a la de Piaggio, basando su crecimiento en contratos de licencia de fabricación. En España, el acuerdo fue con una empresa constituida en Eibar. En 1960, Lambretta también creció hasta los 150 cc con las nuevas líneas Li. En 1962, se adelantó a su competencia con una lujosa TV 175, capaz de superar los 100 km/h. En 1967, llegó un nuevo modelo de 200 cc llamado Jet 200. La producción italiana cesó en 1971, pero continuó en España con la gama Lince, que evolucionó hasta mediados de los 80. En esa época, se presentó la siguiente generación, la Lambretta Amiga, con una carrocería modernizada.
Otras Marcas de Scooters en España
Iso
En 1951, Sinforiano Echevarría llegó a un acuerdo con la italiana Iso para fabricar sus motos, motocarros y scooters en Madrid. En 1952, comenzó la fabricación del Iso Scooter, junto con la Iso Moto, una versión sin carrozar del mismo vehículo.
Originalmente, la italiana Isothermos fabricaba frigoríficos y adquirió los derechos de producción de un scooter diseñado por Giesse Motori. Este scooter, llamado Furetto, tenía un motor de 65 cc y una suspensión delantera anticuada. Sin embargo, presentaba un problema: se calentaba mucho. En 1951, el Furetto fue sustituido por el Iso Scooter, modernizado con ruedas de 12″, horquilla delantera telescópica, motor central carenado con ventilación forzada y un motor 2T de 125 cc con pistón desdoblado. Aunque no era rápido, era muy fiable.
Iso cesó la fabricación de motos en 1956, aunque llegó a mostrar un prototipo basado en el italiano Iso 150 F, también llamado Iso Divo, un scooter más convencional con líneas que recordaban a la Vespa y la Lambretta.
Montesa
Montesa, como otros fabricantes de los años 40 y 50, inicialmente no pensó en la moto como un objeto de ocio, sino como un medio para motorizar España. El éxito de los scooters les llevó a explorar este tipo de vehículos. En 1958, Pedro Permanyer intentó ampliar el negocio con la importación de marcas inglesas y la producción de un scooter. Sin embargo, Paco Bultó se negó a fabricar un scooter, ya que prefería una visión deportiva de la moto.
A pesar de esto, la realidad mostró el éxito de ventas de Vespa y Lambretta, y Montesa decidió seguir el camino de otros fabricantes con licencia de fabricación italiana. Así nació el Microsccoter Montesa, basado en un Laverda pero con una cilindrada de 60 cc. Su estética era peculiar, con el depósito de gasolina a la vista sobre el cófano del motor. Se fabricaron 1.580 unidades entre 1963 y 1973.
Rieju
Rieju también se fijó en el mercado del scooter en los años 50. En 1958, apareció el scooter Rieju Isard, con una carrocería completa que imitaba un diseño de un scooter francés llamado Sulky. Era caro de fabricar y se vendía a un precio similar al de una Vespa 125.
Derbi
Derbi presentó el Derbi Scooter Masculino en Barcelona en 1954. Este scooter era en realidad una Derbi 98 cc o 125 cc de 1955 con una carrocería completa que tapaba toda la mecánica. Se fabricó durante dos años en versión de 98 cc y un año más en 125 cc.
Modelos Icónicos de Motos Clásicas
Desde la aparición de la primigenia Reitwagen desarrollada por Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach en 1885, muchas han sido las motocicletas que han marcado un antes y un después en el mundo de las dos ruedas.
- Indian Chief (1922)
- BMW R32 (1923)
- Brough Superior SS100 (1924)
- Royal Enfield Bullet (1932)
- Harley-Davidson WLA (1942)
- Vespa (1946)
- Moto Guzzi V8 (1955)
- Honda Super Cub (1958)
- Triumph Bonneville (1959)
- Ducati 916 (1994)
Entre ellas, cabe destacar la Indian Chief, que nació para reemplazar al modelo Powerplus. Posteriormente, la firma estadounidense puso a la venta la Big Chief con motor de 1.210 cc, ofrecida inicialmente para uso con sidecar.
Presentada en el Salón de París de 1923, la BMW R32 representó el primer gran éxito del fabricante alemán en el sector de las dos ruedas. Obra del ingeniero aeronáutico Max Friz, montaba un motor bicilíndrico bóxer, situado transversalmente, combinado con una transmisión de tres relaciones y árbol cardán.
Creada por el piloto y empresario inglés George Brough en 1919, Brough Superior desarrolló una de las motos más exclusivas del siglo XX: la SS100 (SS de Super Sports). Tanto es así, que fue bautizada como el Rolls-Royce de las motocicletas.
Hablar de Royal Enfield es hacerlo de una de las marcas con más historia del mundillo motero. En 1901 presentó su primera moto en Londres. Y 30 años después, en la misma ciudad, hizo lo propio con la Bullet, uno de sus modelos más icónicos.
Ya que nos hemos referido a la II Guerra Mundial, en ella participó otra de las motos clásicas más icónicas de la historia. Nos referimos a la Harley-Davidson WLA, cuya producción, a pequeña escala, comenzó en 1940. La Harley-Davison WLA disponía de un motor V-Twin de válvulas laterales con una cilindrada de 750 cc.
Y finalizado el conflicto bélico, el empresario Enrico Piaggio y el ingeniero aeronáutico Corradino d’Ascanio revolucionaron el mercado con la Vespa. El scooter italiano de fama mundial vio la luz con un propulsor de 98 cc que entregaba una potencia de 3,2 CV y facilitaba alcanzar una velocidad máxima de 60 km/h. La Vespa es una de las motos clásicas famosas de la historia del cine.
Continuando en Italia, Moto Guzzi puede presumir de ser una marca centenaria. En 1921 daba sus primeros pasos y en 1934 presumía de ser el mayor fabricante de motocicletas del país. Aunque su participación en el Mundial de Velocidad fue corta y no consiguió títulos mundiales, la Moto Guzzi V8 es una de las motos clásicas más recordadas por los aficionados.
Casi coincidiendo con la retirada de la Moto Guzzi V8 del Campeonato del Mundo de Velocidad, Honda ultimaba el lanzamiento del modelo más importante de su historia: el Super Cub. Su nacimiento obedeció al deseo de Honda de ofrecer un ciclomotor similar a los que se vendían en Europa.
En 2022, Triumph celebra nada menos que 120 años en el sector. Más de un siglo en el que ha dejado su inconfundible sello con motos clásicas como la Bonneville. La primera Bonneville (T120) fue presentada al gran público en el Motor Show celebrado en Earls Court (Londres) en 1958.
Y finalizamos nuestra selección con una deportiva de armas tomar: la Ducati 916. Motor bicilíndrico en V de 115 CV con refrigeración líquida e inyección de combustible, basculante monobrazo, salida de los escapes bajo el colín, dirección ajustable patentada… La Ducati 916 enamoraba a primera vista.
La Eclosión del Scooter en los Años 90
En nuestro país, la verdadera eclosión del fenómeno scooter tuvo lugar a principios de los 90, cuando las firmas japonesas y otras europeas comenzaron a apostar de forma decidida por esta tipología de vehículos. A lo largo de esa historia de cerca de 80 años algunos modelos han dejado su impronta, por su popularidad, sus peculiaridades o sencillamente porque han marcado la tendencia del mercado.
Honda NH 90 Yupy, Yamaha Majesty 125, Gilera Runner 180 2T, Honda Scoopy SH 75, Vespa LX 125, Yamaha Jog 50, Peugeot SV 125, Piaggio Typhoon 50, Suzuki Burgman 250, BMW C1. A continuación, se presentan algunos modelos que marcaron un momento en la historia de los scooters.
| Modelo | Motor | Potencia | Frenos | Ruedas |
|---|---|---|---|---|
| Honda NH 90 Yupy | Monocilíndrico 2T, 89 c.c. | 7,3 CV | Disco/tambor | 10” |
| Yamaha Majesty 125 | Monocilíndrico 4T, 124,1 c.c. | 12 CV | Disco/tambor | 12” |
| Gilera Runner 180 2T | Monocilíndrico 2T, 175,8 cc. | 21 CV | Disco/tambor | 12” |
| Honda Scoopy SH 75 | Monocilíndrico 2T, 74 cc. | 6 CV | Tambor/tambor | 16” |
| Vespa LX 125 | Monocilíndrico 4T, 124 cc. | 10,3 CV | Disco/tambor | 11”del., 10”tras. |
| Yamaha Jog 50 | Monocilíndrico 2T, 49 cc. | N/A | Tambor/tambor | 10” |
| Peugeot SV 125 | Monocilíndrico 2T, 125,5 cc. | 10 CV | Disco/tambor | 10” |
| Piaggio Typhoon 50 | Monocilíndrico 2T, 49 cc. | 6 CV | Disco/tambor | 10” |
| Suzuki Burgman 250 | Monocilíndrico 4T, 249,3 cc. | 27 CV | Disco/disco | 13” |
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