Moto Guzzi MGX-21 Flying Fortress: Características y Diseño de una Bagger Italiana

Hemos viajado hasta Milán para conocer la "Fortaleza Volante" fabricada por Moto Guzzi sobre la base de la California 1400. Bautizada como MGX-21 Flying Fortress, es una cruiser de tipo bagger muy poco convencional.

La MGX-21 es la quinta variante de la saga de grandes cruiser de Moto Guzzi. La marca de Mandello del Lario no deja indiferente a nadie en cada una de sus creaciones. Sus 100 años de historia dan para mucho, como ya te contamos en un artículo conmemorando el centenario de Moto Guzzi.

En esta moto Miguel Ángel Galluzzi -su diseñador- deja su sello en todos y cada uno de los trazos que la conforman.

La MGX-21 Flying Fortress es una oscura cruiser de estilo bagger repleta de diseño y tecnología, con todas las señas de identidad de la marca italiana en cuanto a carácter y técnica. Toma como base la California 1400 pero rediseña completamente el concepto y aporta un sinfín de mejoras en todos los órdenes.

Queda claro que la vista ha sufrido un orgasmo, pero al final esto es una moto, no una escultura, veamos cómo se comporta.

Mezcla de bagger y showcase, la MGX-21 define una versión muy personal de la custom touring ligera y ostentosa. Profunda, potente y llamativa, esta máquina seguro que hace girar cabezas.

Sin embargo, el precio y la naturaleza especial de esta "creación de producción" la restringirán a un público muy específico de entusiastas bien informados.

Características destacadas:

  • Llanta delantera de 21” de diámetro
  • Carrocería realizada en fibra de carbono
  • Componentes deportivos
  • Electrónica completa
  • Maletas de serie

Además, como sus hermanas de saga, incluye una electrónica muy completa, con tres modos de motor, control de tracción con tres niveles de actuación y desconectable, junto con control automático de velocidad.

La que ha sido bautizada como MGX-21 Flying Fortress es una cruiser de tipo bagger muy poco convencional, que destaca por montar una llanta delantera de 21” de diámetro y por incluir detalles deportivos, como gran parte de su carrocería realizada en exclusiva fibra de carbono, y componentes como las tapas de las culatas y las pinzas de freno «radiales» pintadas en rojo.

Como buena bagger, cuenta con maletas de serie, cuya capacidad no es excesiva, pero si es cierto que cada una puede dar cabida a un casco abierto y algo más.

Moto Guzzi MGX-21 Flying Fortress

Diseño y Componentes

Sus tapas son de fibra de carbono, al igual que los laterales de la aleta trasera, las tapas laterales del depósito, la quilla, la aleta delantera y una tapas que visten en parte la llanta anterior.

Luego en opción existen más piezas que pueden hacer que la carrocería de esta Moto Guzzi sea de fibra de carbono al completo, pudiendo incluso sustituir el módulo del asiento del pasajero, bien por una parrilla portabultos, o bien por una tapa que la convierte en monoplaza, ambas realizadas en la preciada fibra negra.

La verdad es que la MGX-21 es la más vanguardista de su categoría y pretende rebajar la media de edad de los usuarios de bagger, un segmento que acapara un gran número de ventas, especialmente en Estados Unidos, país en el que se venden más motos con diferencia.

No puedes quedarte... No, es imposible permanecer impasible ante esta imponente criatura.

Flanqueada por un color negro que haría pasar un mal rato a una criatura de la noche, la Guzzi te da una doble bofetada en la cara con sus pinzas de freno y, sobre todo, sus tapas de culata de aluminio pintadas de rojo.

Las curvas son soberbias, la postura formidable y la cabeza de la horquilla excepcionalmente bien trabajada. Un perfil de avión y de murciélago, realzado por una burbuja cuyas curvas siguen el doble velocímetro.

Única, irresistible, digna de la artesanía.

La MGX-21 también es una máquina de fibra de carbono, con piezas en ambos lados de la moto: guardabarros delanteros, paneles del depósito, cubiertas del sistema de inyección, cubrecárteres del motor, cubiertas para las enormes maletas, faldones laterales traseros... e incluso la rueda delantera de 21 pulgadas.

Larga y amenazadora, la Moto-Guzzi MGX-21 se basa en la 1400 California, tanto en términos de motor como de electrónica.

Para ello Moto Guzzi emplea un chasis doble cuna de acero con unas geometrías que ayudan a manejar el exceso de peso de esta bagger. Los 32º de ángulo de lanzamiento y 187 mm en cuanto al avance son las cotas exactas para poder disfrutar al máximo de sus cualidades.

El resto de equipamiento dinámico se completa con una horquilla telescópica con barras de 45 mm en el frontal con un recorrido máximo de 108 mm.

La frenada sea quizas de todos los componentes de la parte ciclo la que más llame la atención. En primer lugar en lo visual, con las pinzas Brembo pintadas en rojo.

Por otra parte, por lo sofisticado del conjunto, donde un doble disco de 320 mm asistido por pinzas de anclaje radial y cuatro pistones son los protagonistas del eje delantero.

Pero como ya hemos anticipado al inicio de este artículo, todos y cada uno de los detalles de la Guzzi “fortaleza voladora” son objeto de mención. También de serie van ambas maletas laterales de 58 litros de capacidad cada una, aunque por su forma no son todo lo útiles que deseáramos.

Detalles de la Moto Guzzi MGX-21

Motor y Rendimiento

El motor de 1.380 cc que la empuja no anuncia modificaciones con respecto a los de sus hermanas. También declara 97 CV a 6.500 rpm y 121 Nm a 3.000 rpm.

El buque insignia de Moto Guzzi está impulsado por el V-twin de mayor capacidad fabricado en Europa, gracias a sus 1.400 cc en V a 90º con transmisión final por cardán. Es capaz de desarrollar más de 120 Nm de par motor desde muy bajas revoluciones y una potencia máxima de 96 CV para mover sus 341 kg en orden de marcha. Y está adaptado a la normativa Euro 4.

Mecánicamente es otro de los aspectos donde destaca esta bagger, ya que Moto Guzzi se decantó por el V-Twin a 90º de 1.385 cc colocado en posición transversal, empleado en la California del momento.

El bicilíndrico grande, con su arquitectura atemporal e intrínseca, se ha adaptado para cumplir la normativa Euro4. Aunque la modernidad y el confort le han quitado algo de carácter, el propulsor está lleno de majestuosidad y es encomiablemente dócil. Sus 1.380 cm3 y su par motor superior a 12 mkg pueden levantarte de los pies sin vacilar ni arrastrarte.

Una vez arrancado, la disposición longitudinal del cigüeñal hace que la moto se balancee hacia los lados al acelerar en vacío y sus palpitaciones nos llegan claramente a través del asiento y del manillar. Engranar primera es una operación rumorosa, pero una vez que las ruedas comienzan a girar, la suavidad va aumentando a medida que incrementamos el ritmo.

El acelerador se acciona sin esfuerzo y la maneta del embrague también se presiona sin realizar mucha fuerza. La verdad es que la forma de rodar de esta italiana diseñada en California es muy placentera y mantener cruceros legales por vías rápidas es relajante, gracias a una posición de conducción natural y a la considerable protección que nos brinda su gran semicarenado superior.

Aunque permite discurrir por todo tipo de carreteras, esta Moto Guzzi prefiere circular por vías espaciosas y con buen asfalto. Si se dan estas condiciones, sorprende por su gran aplomo en curvones rápidos y por la seguridad que nos transmite cuando aprovechamos sus generosas prestaciones.

El equipamiento de a bordo incluye dos bloques de medidores con funciones diferentes. Dos diales de aguja se encargan de las revoluciones y la velocidad del motor, mientras que dos teclados digitales se ocupan del infoentretenimiento, que incluye equipo estéreo, Bluetooth, intercomunicador y plataforma multimedia MG-MP. El equipo de audio augura largas horas en carretera y mucho espacio para hacerse notar...

Electrónica y Modos de Conducción

Por otra parte, y no menos importante, se encuentra la labor que realiza la electrónica. Cuenta con tres modos de conducción (Veloce, Turismo y Poggia) así como de un control de tracción regulable en tres niveles y desconectable. También cuenta con un ABS de dos canales.

La facilidad de conducción viene determinada por la elección de los mapas de inyección de combustible, el ABS, el control de tracción y el control de crucero.

Un sistema de control de velocidad y un completísimo cuadro de instrumentos, donde encontramos con un doble reloj analógico, cuentavueltas y velocímetro y entre ellos sendas pantallas LCD, es desde donde controlaremos el equipo de audio, nivel de combustible, control de tracción y modos de conducción, numero de marcha engranada, etc.

Puedes elegir en la piña izquierda tres mapeos de motor distintos, o tres tipos de control de tracción, como prefieras llamarlo. Las tres opciones en italiano: Veloce, Turismo y Pioggia.

  • Veloce: El grueso de la carga de caballería tiene lugar a partir de las 4.000-5.000 rpm.
  • Turismo: Reparte la carga de caballería por una mayor gama de rpm, llevando el motor por debajo de 5.000 vueltas de una manera natural.
  • Pioggia: Convierte la entrega de potencia en una solución muy dulce, pensando en que el suelo no está para alegrías.

Manejo y Comportamiento

Con 341 kilos declarados con los 20,5 litros que caben en su depósito, está claro que la Flying Fortress no es una moto precisamente ligera. Aunque en parado se llega bien con las plantas de los dos pies al suelo, conviene siempre contar con la ayuda del motor para efectuar maniobras a baja velocidad.

La llanta delantera de 21” y el peso añadido que suponen el gran semicarenado, la instrumentación y el equipo de sonido a la dirección (próximo a los 20 kg. En total, nos «recomiendan» maniobrar con cierta premeditación y dejar la espontaneidad para otras ocasiones.

Para facilitarnos las cosas y evitar que la dirección se cierre más de lo deseado al manejarnos en espacios pequeños, la MGX-21 incorpora un curioso amortiguador bajo la tija que endurece la dirección progresivamente al girarla hacia los lados.

Al aumentar el ritmo y encontrarnos con las primeras curvas conviene hacer las tareas con anticipación y acostumbrarse a las particularidades del tren delantero. Para una moto de su peso, la verdad es que no es especialmente lenta y permite ciertas alegrías e inclinar con decisión sin que los estribos lleguen a rozar con facilidad.

También el tren delantero demuestra robustez cuando apretamos el ritmo, con una horquilla que trabaja bien y un equipo de frenos que sorprende por su potencia y que no se deja amedrentar por las importantes inercias que puede llegar a generar esta «Fortaleza Volante».

Otros Detalles

Una cosa que tienes que tener en cuenta es que las maletas, no desmontables, son preciosas, pero no son una locura de espacio. En cualquier caso si pretendes tragar kilómetros existe la posibilidad de consultar el rico catálogo de accesorios, allí encontrarás que se puede añadir un baúl, no muy grande, pero que su monta supone la eliminación del asiento para el acompañante.

Dispone de un sistema de audio que incluye radio y toma de USB, correcto para moverte por ciudad y con un casco tipo Jet, pero en carretera y un casco integral no se oye absolutamente nada la música.

También de serie van ambas maletas laterales de 58 litros de capacidad cada una, aunque por su forma no son todo lo útiles que deseáramos.

El asiento es amplio y confortable, y la ubicación de los estribos hace que nuestras piernas se mantengan en una posición lógica, con las rodillas suficientemente alejadas de los cilindros.

Tabla de Especificaciones Técnicas

A continuación, se presenta una tabla con las especificaciones técnicas más relevantes de la Moto Guzzi MGX-21 Flying Fortress:

Especificación Dato
Cilindrada 1380 cm³
Potencia 96 cv
Peso 341 kg
Par Motor Más de 120 Nm
Capacidad del Depósito 20.5 litros

Moto Guzzi MGX-21 2016: Prueba Custom

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