La Historia de las Motos con Sidecar Antiguas: Un Icono en Cuba y Más Allá

Conocida en todo el mundo por sus antiguos automóviles estadounidenses, La Habana es también el paraíso de motocicletas con sidecar de la Unión Soviética, Checoslovaquia y Alemania Oriental, de cuando Cuba estaba en la órbita soviética. Estas motos, rarezas en Europa, circulan por cientos en las calles de La Habana.

Y su historia también refleja la de Cuba, que después de su revolución socialista en 1959, se distanció políticamente de Estados Unidos y encontró en la Unión Soviética un oportuno hermano mayor, hasta 1990. Las marcas de las motos con sidecar que uno encuentra en la isla son una invitación a viajar: de la antigua Unión Soviética, Ural, Dnieper y Júpiter; de los checoslovacos Jawa y CZ, así como MZ, que era fabricada en la República Democrática Alemana (RDA).

MZ ES 250-1 con sidecar Superelastik.

Orígenes y Evolución del Sidecar

El momento exacto en el que alguien decidió acoplar un carrito lateral -un “side car”- a una moto para ampliar su capacidad se desconoce aunque, como casi todo en esto del motor, se atribuye a una marca inglesa -la Oakleigh Motor Company- la primera en comercializarlos a principios del siglo XX. La idea era simple: con el sidecar la moto se convertía en un vehículo utilitario en el que podía viajar una familia entera y, aunque perdía buena parte de su agilidad característica, ganaba estabilidad y capacidad de carga.

De hecho, la moto con sidecar ocupó el papel de vehículo familiar durante las dos posguerras hasta que el automóvil se popularizó y acabó asumiendo ese papel. Hasta la aparición de los primeros turismos populares en la década de los sesenta, las motos con sidecar sirvieron de elemento de movilidad para muchas familias. Los más veteranos seguro que recuerdan las motos con sidecar tan populares durante los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, un concepto que, para los más jóvenes, salvo que sean aficionados a los vehículos clásicos, seguro que no les suena para nada.

¿Cómo se podía conseguir estabilidad para el conjunto? Pues muy fácil. En la década de los cincuenta y sesenta las motos con sidecar fueron una alternativa a los automóviles. Lógicamente, se trataba de una opción más económica que un turismo, puesto que el sidecar en el mejor de los casos incorporaba una cubierta de lona y un parabrisas de plástico a modo de protección.

Primeros Inventos y Patentes

Por otro lado, hay expertos que afirman que el primer sidecar de la historia fue fabricado en 1903 por Mills & Fulford sobre una motocicleta Humber y que fue otro inglés, W.J. La foto más antigua de una moto con sidecar es de 1903, instalado en una motocicleta marca Thor, de origen estadounidense, que se fabricó hasta el año 1920 por The Aurora Machine and Tool Company, una empresa que, además, ofrecía piezas por catálogo para armar en casa los vehículos.

En 1913, Earl Johnson patentó en Harlan (Iowa), Estados Unidos, el sidecar con chasis. En 1915 Harley-Davidson fabricó su primer sidecar. Por cierto, en 1916, el Ejército de EE. UU.

Uso Militar y Expansión Global

Quienes pronto se dieron cuenta del potencial de los sidecar fueron los militares. Resultaban rápidos, baratos y ágiles y armados con una ametralladora pesada se convertían en un vehículo temible para moverse por el frente. Si bien fueron empleados con profusión por todos los ejércitos durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, en la memoria colectiva quedan grabadas especialmente las imágenes de las imparables BMW y Zundapp con sidecar avanzando por Europa. Unas máquinas, más allá del régimen al que servían, que aún hoy levantan admiración por su potencia, tecnología y diseño.

La I Guerra Mundial (1914-1918) aceleró notablemente el desarrollo de la moto con sidecar, pues era práctico montar a un franco-tirador o llevar un soldado más, de refuerzo. También la II Guerra Mundial (1939-1945) le dio impulso, fue un nuevo puesto de combate militar. Llegaron a Cuba en las décadas de 1960 y 1970. Primero sirvieron en el ejército, las empresas públicas y la agricultura, antes de ser gradualmente adoptadas por la gente común.

Fue así como José Antonio Ceoane Núñez, de 46 años, obtuvo su Júpiter 3 rojo brillante: "Cuando el gobierno cubano las compró a los rusos en 1981, fue para empresas estatales". Mas tarde, "fueron vendidas a los empleados más destacados por sus méritos laborales". A su padre, que trabajaba en una empresa de estadísticas, le fue otorgada una.

Motocicletas con sidecar utilizadas en conflictos bélicos.

Declive y Resurgimiento

Fuera de los escenarios bélicos, y ya con la explosión definitiva del automóvil como vehículo de masas, el sidecar fue perdiendo peso en el mundo de la movilidad hasta quedar relegado al rol anecdótico que tienen hoy. Sin embargo, y siendo cierto lo anterior, siguen siendo muy populares en algunos mercados centroeuropeos y cada año se siguen vendiendo un puñado de ellos en todo el mundo.

Desde inicios de los 50, la moto con sidecar fue cada vez más lujosa, aerodinámica, confortable y bella. No obstante, salieron los entusiastas para mantener vivas las tres ruedas. El estadounidense Doug Bingham, conocido como Mr. Y como la leyenda de las tres ruedas no ha muerto, hay un museo donde se exhiben increíbles vehículos de este tipo. Está dedicado a la Historia del sidecar y se llama International Sidecar Museum de Constantino Frontalini. Se encuentra en Italia.

En la industria del motociclismo, el sidecar es una pieza icónica que ha evolucionado a lo largo de los años. Su función principal es ofrecer un asiento adicional y un mayor equilibrio a la moto, permitiendo que otra persona viaje junto al conductor. Esta característica ha sido aprovechada por empresas de todo el mundo para ofrecer una experiencia única y versátil en la venta de motocicletas.

El Sidecar en la Actualidad

Incluso estando hoy en día lejos del Campeonato del Mundo de MotoGP, los sidecars siguen contando con multitud de seguidores. Coleccionistas y amantes de las reliquias motorizadas son el principal público interesado en poder comprar un sidecar. Actualmente, los “sidecares” más comunes son los no motorizados que utilizan los y las ciclistas para llevar a sus peques. Eso sí, de vez en cuando, en concentraciones moteras sobre todo, se divisan en su versión motocicleta de siempre, como el vehículo vintage por excelencia que son.

Al volante de su Jawa 350 de 1989, roja y lustrosa, Alejandro Prohenza se enorgullece: "A muchos extranjeros les gusta tirarse una foto. No sé, lo ven como algo ya pasado de tiempo". Un día "un boliviano me dijo que nunca había visto este tipo de moto, que donde solo había visto una moto con sidecar era en las películas (sobre) nazis". Gerente de un "paladar" (restaurante privado), este hombre de 48 años recibe regularmente ofertas de compra. Pero no transa en vender su vehículo, en el que viajan su mujer y su niño, transporta mercancías o lleva suministros al restaurante.

"¡Son muy prácticas!", dice Alejandro, quien considera la máquina como su "segunda" hija y está feliz de no tener que llevarla a menudo "al médico", es decir, al mecánico. Incluso si la moto envejece, "no la venderé porque con ella me muevo, hago gestiones, es mi medio de transporte y en Cuba no hay muchos", asegura José Antonio, quien viaja regularmente con su sobrino, un amigo, o con su novia y su hermana. Su aspecto obsoleto es el deleite de los turistas, que los remonta en el tiempo, pero "aquí es común, normal", confiesa Enrique Oropesa, un maestro de 59 años que enseña a conducir motos con sidecar.

Oropesa tiene una Ural verde de 1977, que mima: "Me gusta mucho, en primer lugar porque es el medio de transporte de mi familia, y en segundo lugar porque es una fuente de ingreso". Sentado en el asiento del pasajero, Enrique guía a quienes estudian para sacar una licencia y que toman su lugar en la moto. "Lo más difícil es (aprender a conducir) sin sidecar, porque con un sidecar te sientes más seguro", gracias al apoyo de ese compartimiento lateral.

Instalado en la isla con su esposa cubana desde hace dos años, Philippe Ruiz, un francés de 38 años, no se percató al principio de la abundancia de motos con sidecar que ruedan por las calles de La Habana. "Cuando empecé a interesarme en eso, me di cuenta de que veíamos 50, 100 por día". Empeñado en renovar una casa, observó que muchas motos con sidecar se utilizan para transportar materiales de construcción.

Gracias a un anuncio en internet, hace unos meses, encontró una Ural azul de 1979, por "6.500 euros con un pequeño remolque". "Es un año mayor que yo y está en peor estado", bromea, "porque cuando llegamos a casa, las cosas comenzaron a ponerse difíciles. La moto estuvo bien hasta que llegamos aquí y tuvimos que empezar a repararla por todos lados". Por la falta de piezas en Cuba, "las personas se ven obligadas a traerlas del extranjero", lo que demora la reparación.

Pero no se arrepiente de su compra. Motociclista en Francia, Ruiz ha descubierto nuevas sensaciones al volante del motor ruso: "Es muy divertido, es muy diferente a conducir una moto sin sidecar, porque no podemos girar igual, no te puedes ladear, así que tienes que volver a aprenderlo todo". "Es especialmente divertido en familia, porque puedes poner a un niño en el sidecar, a mi esposa y a las maletas", añadió este padre de un niño de ocho años. ¿Su sueño? Una vez reparada, propondrá su moto a los turistas para recorrer La Habana.

Aunque cuesta menos que un automóvil, muchos cubanos no se la pueden comprar.

Marcas y Modelos Destacados

Ural: Las "Harley-Davidson" del Mundo Sidecar

Sin duda, los modelos con sidecar más conocidos son los de la marca rusa Ural. Las Ural son un viaje al pasado; una réplica de las motos de la Wermacht que invadieron la Unión Soviética. Cuentan que Stalin se quedó tan impresionado por aquellas máquinas que ordenó a sus espías conseguir un par de unidades y construir su propia versión. El resultado, sin demasiados cambios a pesar del tiempo transcurrido, son estas llamativas Ural de las que existen versiones para todo tipo de usos; desde cruzar Siberia a pasear por un boulevard de moda en Moscú.

Indestructibles como un tanque soviético -quizás la comparación no es afortunada teniendo en cuenta la actualidad- las Ural son bicilíndricas, cubican 750 cc, entregan 42 CV de potencia y están disponibles a partir de 19.570 euros. Como anécdota cabe señalar que en el botiquín que incorporan como accesorio se incluye una botella de vodka, una lata de sardinas y un paquete de chicles.

ChiangJiang Pekín Express: A la Conquista del Mundo

Otra posibilidad de acceder a un modelo clásico de sidecar son las chinas ChiangJiang; en esencia también motos de origen militar diseñadas como vehículos de enlace y capaces de aguantar lo indecible aunque espartanas en equipamiento y comodidades. Su “Pekín Express” es una buena muestra de ello. Una máquina bonita, ultraretro, económica y realmente poco frecuente en nuestras carreteras. Su motor bicilíndrico es fiable y moderno ya que es un bicilíndrico vertical de origen CF Motos, cubica 650 cc y entrega 54 CV de potencia. Su precio es de 16.450 euros.

Mash Side Force: La Opción Económica

La popular marca francesa -aunque fabrica sus modelos en China- conocida sobre todo por sus máquinas de estilo retro dispone también de un bonito modelo sidecar. La Side Force tiene igualmente una estética claramente militar -de hecho se sirve sólo en el verde camuflaje del ejército galo- y le da vida un motor monocilíndrico de 450 cc y origen todoterrenero que le transmite una gran flexibilidad a todo régimen.

BMW R75, la moto que supero las guerras.

Conducir un Sidecar: Una Experiencia Única

Un sidecar es efectivamente una moto... pero no se conduce como tal. Y ese es el secreto: manejar un sidecar es una experiencia diferente que requiere de habilidad e incluso de cierto aprendizaje previo. Son vehículos diseñados para circular a velocidades más tranquilas que las motos convencionales y que por razones obvias no pueden inclinarse en los virajes. Sus tres ruedas están colocadas en ejes asimétricos y la rueda motriz se sitúa descentrada respecto al eje de la marcha, lo que hace que el peso se concentre en uno de los lados.

Como norma general, al acelerar todo el conjunto tenderá siempre a a irse hacia el lado del sidecar y al frenar, al contrario. Rodando en línea recta hay que hacer bastante esfuerzo para mantener el conjunto en el sitio. En las curvas a la derecha -el lado del sidecar en Europa- el giro se hace a base de manillar y no de inclinación y para los virajes a la izquierda hay que aprovechar la tendencia natural del vehículo a irse hacia ese lado al frenar. ¡Y todo ello intentando mantener la tracción y la rueda del sidecar en el asfalto!

Conducir, en resumen, un sidecar tiene muy poco que ver con hacerlo en una moto e incluso para los moteros más expertos es conveniente acudir al asesoramiento y tomar clases prácticas con profesionales antes de dar el salto a las tres ruedas.

¿Qué Carnet Necesito para Conducir un Sidecar en España?

Los sidecar son perfectamente legales en nuestro país y la oferta, aunque minoritaria, existe. Para conducir uno hay que estar lógicamente en posesión de la licencia motociclista correspondiente.

El Reglamento General de Conductores autoriza a que los titulares del carnet A1 puedan conducir motos con sidecar siempre que la cilindrada del la moto no supere los 125 cc, una potencia máxima de 11 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,1 kW/kg. Estaríamos pensando, por ejemplo, en un sidecar acoplado a un scooter de 125. También con el carnet de coche se podría conducir un sidecar así.

La licencia A2 también lo permite siempre y cuando se cumplan las limitaciones legales de potencia máxima de 35 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,2 kW/kg. Y lógicamente también los titulares del carnet A podrán conducir motos con sidecar, ya que ese permiso de conducción autoriza a conducir todo tipo de motos así como triciclos de motor.

Eso sí, hasta los 21 años no se pueden conducir triciclos de motor cuya potencia máxima exceda de 15 kW. Y como norma general todos los ocupantes del sidecar debe usar el preceptivo casco y los menores de 12 años no pueden viajar como pasajeros en él, con la excepción de si la moto la conducen sus padres o tutores, en cuyo caso la edad mínima se rebaja hasta lo 7 años pero nunca menos.

¿Se Puede Montar un Sidecar en Cualquier Moto?

La respuesta es que técnicamente sí pero hay que señalar que el proceso es costoso, laborioso y exige acudir a un preparador especializado y la correspondiente homologación posterior del vehículo, no siempre fácil. A no ser que se quiera sidecarizar un modelo concreto, resulta mucho más práctico adquirir una moto con el sidecar ya montado de serie o en el mercado de segunda mano una ya homologada anteriormente.

En cualquier caso, insistamos, es totalmente legal incorporar a nuestra moto un sidecar siempre y cuando se tengan en cuenta los criterios requeridos de homologación como tamaño -el sidecar debe ser proporcional a la moto- además de nuevas luces, pruebas de frenado, límite de peso, soldaduras de subchasis, rigidez de barqueta, suspensión individual regulable, freno independiente, etc...

En nuestro país, la única empresa especializada en venta de sidecar y sidecarización se encuentra en el Poble Nou de Barcelona. Se trata de Angie & Deme Dreams SCP, un establecimiento regentado por dos apasionados de los sidecars que estarán encantados de asesorar a quienes quieran saber más sobre este mundillo de las motos de tres ruedas.

Preguntas Frecuentes sobre Sidecars

A continuación, responderemos a algunas de las preguntas más frecuentes que se pueden encontrar en Google sobre el sidecar:

¿Cómo se Llama el Pasajero del Sidecar?

El pasajero del sidecar se conoce como “copiloto” o “sidecarista”.

¿Cuánto Cuesta un Sidecar?

El precio de un sidecar puede variar mucho dependiendo de la marca, el modelo y las características específicas. Aunque su popularidad ha disminuido con el tiempo, sigue siendo un vehículo interesante y con una larga historia que contar.

Tabla comparativa de modelos de sidecar

Marca Modelo Motor Potencia Precio (aproximado)
Ural Varios modelos 750 cc bicilíndrico 42 CV €19,570
ChiangJiang Pekín Express 650 cc bicilíndrico 54 CV €16,450
Mash Side Force 450 cc monocilíndrico N/A N/A

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