La seguridad vial es un tema crucial para todos los usuarios de las vías públicas, y los ciclistas no son una excepción. Para garantizar su protección, es fundamental comprender cómo perciben el entorno y qué medidas se pueden implementar para mejorar su seguridad.
Se entiende por señalización de tránsito al sistema de información vertical, es decir, las señales en postación. No incluye ni los semáforos ni la demarcación en el pavimento. Tiene el propósito de guiar, informar, advertir y regular el desplazamiento de las personas en el espacio público. Debe ser visible y captar la atención de quienes transiten por la vía, asegurando que nadie la pase por alto.
Las personas en ciclos, y en particular en bicicleta, tienen una posición en el vehículo y un cono de visión distinto al de quienes conducen vehículos motorizados.
Quienes conducen vehículos motorizados van sentados en una butaca, inclinados hacia atrás, y su visión se limita a los elementos inmediatamente delante del vehículo. Su atención se centra entre el horizonte y el cielo, prestando atención a las señales y al espejo retrovisor.
En cambio, quienes se mueven en bicicleta centran su mirada entre el pavimento y el horizonte, debido a la posición corporal sobre el vehículo y la necesidad de evaluar el estado del pavimento para resguardo de su propia seguridad.

Figura 1: Vista del ciclista y automovilista según ergonomía.
No obstante lo anterior, es importante considerar que las señales verticales están dirigidas a diferentes tipos de usuarios en la vía. A quienes conducen vehículos motorizados se debe informar sobre las restricciones de velocidad, el uso de vías compartidas, virajes, vías segregadas, u otros, utilizando todas las herramientas disponibles en el Manual de señalización de tránsito. En cambio, a quienes conducen ciclos, se les debe informar respecto a la navegación, interconexiones o señalización de prioridad.
El emplazamiento de la señalización está normado en el Manual de señalización de tránsito capítulos 2 y 6 en los que se establece la distancia (A) que debe tener la señal respecto a la ciclovía como también la altura mínima de la señal (H).

Figura 2: Parámetros de altura y distanciamiento de las señales.

Figura 3: Tamaño de señales y distancias de resguardo en relación al perfil de circulación.
Se debe verificar que las señales de tránsito estén suficientemente alejadas de la ciclovía y de las trayectorias que realizan las personas en ciclos, especialmente cuando realizan maniobras de incorporación, salida o adelantamiento. Además, la señal debe estar libre de obstáculos visuales.

Figura 4: Señales de cruce de vía con ciclovía.
La instalación de una señal PARE, o Ceda el Paso, en una ciclovía debe estar siempre en coherencia con la jerarquía y prioridad de la vía en la que se emplaza.
La ley de Tránsito (DFL 1, 2007, art. 134) establece que “El conductor de un vehículo que tenga el propósito de virar, carecerá de toda preferencia para ejecutar esta maniobra y deberá respetar el derecho preferente de paso que tengan, en estas circunstancias, los otros vehículos que circulen, los ciclos que circulen en ciclovía y los peatones en los pasos a ellos destinados, que estén o no demarcados.”
La señal “Al virar preferencia ciclistas” (RO-16a o RO-16b), indica al conductor de automóvil lo que la ley ya estipula. Su uso ayuda a reforzar la preferencia de los ciclos cuando un conductor vira, atravesando una ciclovía, pero su implementación no es obligatoria.

Figura 5: Ejemplo implementación señal “Al virar preferencia Ciclistas”.
Respecto al poste de la señal, se recomienda verificar que no tenga cantos afilados que puedan herir a una persona en bicicleta o a peatones. En el caso de los postes omega se debe verificar que sus cantos no enfrenten longitudinalmente la ciclovía.
En caso de obras de construcción que ocupen temporalmente el espacio de la ciclovía, esta debe ser canalizada de forma segura, generando un bypass que permita dar interconexión a la ciclovía.
Visibilidad y Autocuidado
La campaña “¡Destácate!” promueve el uso de accesorios reflectantes para peatones y ciclistas, especialmente en invierno, cuando hay menos horas de luz. El uso de cubre mochilas, bandas elásticas o brazaletes aumenta la visibilidad de las personas, permitiendo que los conductores las vean a mayor distancia.
De noche un conductor tiene una visibilidad de 30 metros. Al usar elementos reflectantes, la persona se ve aproximadamente a 130 metros con luces bajas y a 400 metros con luces altas.
El autocuidado implica estar atentos a las condiciones de la vía pública y del paso de los automovilistas, ser cautos y cuidadosos y también hacer uso de reflectantes.
Seguridad vial para ciclistas
Convivencia Vial y Normativas
Un proyecto busca modificar la ley de tránsito, incorporando disposiciones sobre convivencia de los distintos medios de transporte, definiendo y reconociendo las diferentes especificidades de las motocicletas, bicicletas, triciclos y patinetas, de manera de mejorar la seguridad vial de estos medios frente a la circulación de los vehículos motorizados.
El objetivo es generar una convivencia amable y respetuosa entre los distintos medios de transporte, buscando crear conciencia de que la calle debe ser usada por todos respetando al resto.
Algunas sugerencias incluyen:
- Disminuir la velocidad máxima en zonas urbanas de 60 a 50 kilómetros por hora.
- Permitir que las municipalidades definan sus zonas de tráfico calmado donde no se sobrepase los 30 kilómetros por hora.
- Crear una línea de tensión adelantada para los ciclistas y motociclistas en los semáforos.
Es necesario proteger a los usuarios vulnerables que se mueven en dos ruedas, considerando que un alto porcentaje de conductores excede la velocidad permitida en la ciudad y en carretera.
Cambios en la Ley de Tránsito
El proyecto de ley que busca modificar la actual Ley de Tránsito tiene considerados varios cambios para asegurar una mejor convivencia vial. Algunos de estos cambios son:
- Los ciclistas no podrán transitar por veredas, a no ser que sean niños o adultos mayores.
- Peatones no podrán detenerse ni caminar por ciclovías.
- No se podrán estacionar bicicletas en los árboles o cerca de un espacio peatonal.
- Los motociclistas no podrán circular por ciclovías.
- Los ciclistas deben circular por las calles si es que no existe una ciclovía, siempre en la pista de más a la derecha.
- Los automovilistas deben calcular un espacio de un metro y medio para adelantar a un ciclista.
- De existir ciclovías, no se debe circular por las calles.
- Los ciclistas que utilicen las calles, deben hacerlo en el mismo sentido del tránsito.
- El uso de carros de arrastre y sillas en las bicicletas será regulado.
- En las escuelas de conducir deberán enseñar materias de convivencia vial.
- En cuanto a las multas por el no uso de casco para los ciclistas, se bajó de $40.000 a $20.000.
- En la calle, los ciclistas podrán ir máximo dos a la misma altura, ocupando máximo la mitad de la calzada.
Además, es importante recordar las normativas para los ciclistas que están dispuestas desde 2009, como los elementos obligatorios.
Desafíos y Críticas
Existe controversia sobre la obligatoriedad de usar ciclovías, ya que muchas de ellas no tienen un estándar mínimo para circular de manera segura, son sinuosas, comparten espacio con la vereda, tienen árboles, postes, quioscos, etc, o sencillamente no tienen el ancho necesario para circular.
La calle sigue siendo mejor alternativa que la ciclovía mientras no se mejore el diseño. La señalética de manos debe estar pensada para hacerlo con la mano izquierda, ya que señalizar con la derecha implica soltar el freno de atrás.
Conclusión
La seguridad vial para ciclistas es un tema complejo que involucra la señalización adecuada, la visibilidad, la convivencia vial y el cumplimiento de las normativas. Es fundamental que todos los usuarios de las vías públicas, incluyendo ciclistas, automovilistas y peatones, estén conscientes de sus derechos y responsabilidades para garantizar un entorno seguro y respetuoso para todos.