Aunque en esta sección solemos hablar de motocicletas con un toque clásico, a veces hay modelos actuales que merecen ser destacados. Tal es el caso del Mash Family Side.
Mash, con una estrategia similar, produce motos en China que luego son importadas y revisadas en Europa antes de venderse al público. Esto permite reducir los costos y ofrecer un producto atractivo en precio.
Parece que a Mash le está yendo bien con su gama de motocicletas retro, ya que el fabricante francés se involucra cada vez más en sus proyectos de este estilo. El pasado año, la marca presentó en el Lyon Motor Show el que es el primer y único sidecar del mercado homologado bajo la normativa de emisiones Euro 4.
La base es la Mash Five Hundred, por lo que este sidecar se acoge a un motor de inyección electrónica de cuatro tiempos, un solo cilindro y 397 cc ya vistos en la motocicleta retro. En verdad, hablamos más de una conversión al sidecar que de un sidecar puro.
Recientemente hemos tenido la oportunidad de disfrutar de una experiencia única, la de conducir el Mash Family Side de Mas Que Motos Tenerife, el distribuidor de la firma francesa Mash en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, descubriendo que hay otra manera de disfrutar, incluso en familia, de los kilómetros de nuestro camino. Este peculiar Mash Five Hundred es un vehículo homologado para tres ocupantes.
El “vehículo lateral”, según su traducción literal del inglés, es un invento casi tan antiguo como la moto. Ingleses y franceses se disputan su autoría, pero la versión más consensuada es que fue la firma británica “Oakleigh Motor Company” la que, a principios del siglo XX, aprovechó un viejo remolque abandonado para crear este vehículo. Su desarrollo estuvo muy ligado al ámbito militar, siendo un vehículo muy utilizado por alemanes, italianos ingleses y estadounidenses durante las dos grandes guerras.

Los años cincuenta y sesenta fueron la época dorada de los sidecar. Para los ciudadanos de a pie, los sidecares fueron una excelente alternativa frente a los altísimos precios de los automóviles. Las motos con sidecar permitían transportar a toda la familia a un coste mucho más económico. De hecho su época dorada allá por los años 50 y 60 del pasado siglo. Tras la Segunda Guerra Mundial, las ciudades europeas se llenaron de este medio de transporte que era una alternativa económica al automóvil y permitía llevar más ocupantes que una motocicleta normal. En la actualidad, la invasión del automóvil y el paso del tiempo han propiciado que los sidecares pierdan protagonismo y hayan sido relegados al olvido.
Características y Especificaciones
Al igual que hacen marcas de motos con más pedigrí, Mash fabrica sus motos en China, algo que el paso del tiempo ha derrotado apriorismos en lo que a calidad de materiales y acabados se refiere. El vehículo protagonista de nuestra prueba, y que puso a prueba nuestra pericia al manillar “a estas alturas”, es un sidecar muy bien rematado y homologado para tres personas, si encontramos a dos valientes que confíen ciegamente en su conductor.
Nuestro sidecar, con el que visitamos los puntos más pintorescos de Puerto de La Cruz y Los Realejos, en el norte de la isla de Tenerife, está derivado de una de las superventas de la marca francesa; la Mash Five Hundred. Del motor hemos hablado en la entrada: Un solo cilindro, cuatro tiempos y 397cc para ofrecer 27,6 CV a 7.000 RPM y 31 Nm de par máximo a 5.500 RPM, algo justos para mover los 260 kilos que pesa el conjunto, con los 13 litros del depósito.
El chasis de la Five Hundred ha sido reforzado en los puntos de anclaje de “la bañera” del sidecar y la horquilla ha sido sobredimensionada hasta los 41mm. También se ha instalado un amortiguador de dirección FAST ACE ajustable, para dar más seguridad en los giros y cuando engranamos la marcha atrás, lo que facilita su conducción. Los amortiguadores traseros también son más gruesos.
Los neumáticos han sido, asimismo reforzados para proporcionar mayor seguridad, y por supuesto se le ha dotado de un nuevo sistema de frenos, con mayor capacidad para detener el conjunto con seguridad, debido al incremento de peso. La versión “sidecar” cuenta con un disco para cada rueda y una conexión directa entre la rueda trasera de la motocicleta y la de la “bañera”.
El aspecto retro, que hará las delicias de los nostálgicos, se consigue con un asiento tapizado en cuero color café, laterales en rombo, cinturón de seguridad y un generoso parabrisas que permitirá al tercer pasajero viajar con el máximo confort. El color elegido por el fabricante francés, un acertado y agradable bitono White / Irish Green, las llantas radiales y los faros circulares, redondean un conjunto que no pasa desapercibido.
Su conducción no es sencilla, sobre todo si lo hacemos sin dos de los factores que ayudan en esta ardua labor; contar con la ayuda del peso del pasajero número 2, el del asiento trasero, y no poder contar con un escudo que permita apoyar las rodillas a la hora de hacer palanca sobre el manillar. La rueda del sidecar no tiene tracción, va a la deriva y, por lo tanto, el comportamiento dinámico no es muy bueno por las características intrínsecas de este tipo de vehículos.
Para conducir este sidecar hay que disponer, al menos, del permiso A2. En cuanto al ocupante del sidecar, el artículo 12 del Reglamento General de Circulación establece que éste no puede ser menor de 12 años. Excepcionalmente, puede ser mayor de 7 años siempre y cuando los conductores sean los padres, tutores o personas mayores de edad autorizados por ellos; se utilicen cascos homologados; y se cumplan las normas de seguridad establecidas para este caso.
Homologación y Seguridad
Para que una moto esté homologada como “sidecar” la bañera debe ser de un tamaño proporcional a la moto y contar con los siguientes elementos: Un piloto trasero rojo en el lado derecho para que el resto de usuarios se percaten de la anchura real, una placa de la matrícula en la parte posterior, intermitente amarillo en la parte delantera. No es obligatorio que la rueda del sidecar tenga freno, aunque se suele incluir por seguridad.
Para conducir con solvencia un sidecar es necesario ser consciente de lo que tenemos entre manos. Conducir “al golpito”, como bien conocemos en Canarias, con el gas “apuntaito” y anticipando con mucha antelación cada maniobra, nos permitirá disfrutar de un viaje satisfactorio, saboreando cada pequeño detalle del camino. Su arquitectura hace que la rueda directriz no esté en el centro del conjunto, tampoco la motriz, lo que dificulta las maniobras ya que el peso se concentra en uno de los lados.
Si nos enfrentamos a una curva de derechas hay que tener cuidado en la entrada y salida de la curva para que la rueda del sidecar no se levante del asfalto. Si lo hacemos hacia el lado contrario, podemos correr el riesgo de levantarla rueda trasera de la moto. Tampoco es lo mismo ir solo que llevar 1 ó 2 acompañantes. Si van solo dos, lo mejor para el equilibrio, aunque no para la tracción, es un ocupante en la moto y otro en el sidecar para repartir mejor el peso y evitar el riesgo de vuelco en curva.
La experiencia y las horas de uso son el mejor antídoto contra la dificultad de conducción de estas motos con sidecar, vehículos tan originales como divertidos. No creemos que este tipo de vehículos vuelvan a estar de moda, pero la experiencia de su conducción es algo único; nada que ver con un quad o un trike.
Mash Side Force y Black Side
Quizás algunos sepáis de la existencia de los sides Ural, nacidos de copiar los BMW 750 que los alemanes abandonaron en la Segunda Guerra Mundial en la antigua Unión Soviética y que actualmente se fabrican en Kazajistán con motores bóxer 750 (y que de hecho se parecen mucho a aquellas BMW de guerra de entonces). Pero quizás no sepáis que también tenemos en nuestro país otros side de estética retro y que fabrica Mash.
De esta marca conocemos sus bellas naked, café racer y trail, con cilindradas que van de los 125 a los 650 c.c. (por cierto, preciosa la trail XRide Classic 650 con motor Honda Dominator). Mash fabrica dos sidecars, uno con estética militar (Side Force) y la otra en un acabado negro, muy clásico (Black Side).

Ambos montan un sencillo motor monocilíndrico refrigerado por aire de 440 c.c. que entrega 30 CV, justitos para mover sus 342 kg de peso. Sin duda no serán las prestaciones lo que busquen sus propietarios.

Ambas versiones montan un gran maletero en el side, y en el caso de la Side Force, una rueda de recambio encima de él. El precio del Side Force es de 11.499€, mientras que el del Black Side es de 10.499€.
Tabla Comparativa de Modelos Mash Side
| Modelo | Motor | Peso | Precio (Aprox.) | Estilo |
|---|---|---|---|---|
| Family Side 400 | 397cc, 27.6 CV | 260 kg | 9.195€ | Retro |
| Side Force | 440cc, 30 CV | 342 kg | 11.499€ | Militar |
| Black Side | 440cc, 30 CV | 342 kg | 10.499€ | Clásico |
Estos vehículos tienen un mercado bastante marginal, en manos de fabricantes peculiares, como la rusa Ural y la china Changjiang, a quienes se une ahora la francesa Mash, que igualmente tiene productos fabricados en China. En el pequeño y especial mundo de los sidecares hay muy pocos fabricantes que ofrezcan modelos de serie, y Mash es uno de ellos.
Al contrario que el resto, se ha decantado por uno de cilindrada y prestaciones relativamente discretas, que lo posicionan como un vehículo más de entretenimiento que de uso continuado. Tiene el aspecto retro de una moto militar de hace muchas décadas que seguro es uno de sus atractivos, pero unido a un funcionamiento sin vicios y a la inmensa capacidad de carga de estos vehículos.
Como antes, el sidecar dispone de una estructura tubular que oficia de chasis y que se une a la moto por medio de cuatro puntos, sobre la que se aloja la barquilla del pasajero, que también cuenta con un amplio maletero, un par de cajas metálicas delanteras y una rueda de repuesto.
Mecánicamente no hay muchos secretos, dispone de un motor monocilíndrico de 450 cc refrigerado por aire con claro origen Honda en su diseño, y que es similar al que emplean otras motos, como es el caso de la SWM Six Days. Dispone de marcha atrás, lo que es todo un acierto teniendo en cuenta lo complicado que puede ser maniobrar debido al volumen y el peso general, sobre todo si se lleva pasajero y equipaje.
Su manejo es similar al de cualquiera de estos vehículos con este tipo de estructura, lo que implica una conducción relajada. Los giros se realizan girando el manillar y hay que hacer fuerza sobre él y dejar espacio con el cuerpo para que lo haga. En las curvas a la derecha, el lado del sidecar, tienes que tener precaución para evitar que se levante. En general, frenar no plantea especiales problemas, más allá de controlar la tendencia al giro de la dirección. El freno del sidecar, que está combinado con el de la rueda trasera está bien equilibrado.
Evidentemente, en un sidecar el pasajero es el rey, y en este cuenta con su obligatorio cinturón de seguridad y hay una funda para cubrirlo cuando vaya vacío. Este modelo es el más pequeño y económico del mercado, y también el de menores prestaciones, pero en realidad pocos van a buscar más velocidad máxima.
El principal inconveniente de su pequeño motor es que tiene una respuesta comedida, y a veces te obliga a usar bastante el cambio, especialmente si decides llevar mucho peso encima. Tras introducirse con éxito en el mercado con sus pequeñas motos retro, Mash continúa su conquista del mercado. Y donde menos lo esperábamos. Una sorpresa total, que hará sonreír a más de uno. Y es con un sidecar que la marca francesa está sacudiendo las cosas.
Vayamos directamente al meollo de la cuestión, la favorita de Mash: el precio. Es imposible encontrar un side nuevo por debajo de los 9.000 euros. En Ural, el competidor designado, el precio de partida es ya un 50% superior. Esto por sí solo ya ha atraído la curiosidad de los entusiastas del género, y bien podría contagiar a los neófitos. Además, no es feo. Su color "verde irlandés" es el único disponible, y le sienta perfectamente. Si se hubiera escapado de un documental de los años 60 sobre la travesía de Connemara, no te lo creerías menos.
Tiene una cara estupenda, un precio increíble y unos cuantos extras que seguro que le dan la vuelta a la tortilla. Como cierto carruaje ruso, el Family Side tiene marcha atrás. El motor monocilíndrico - 397 cm3, Euro4, inyección Delphi, refrigerado por aire y equipado con una caja de cambios de 5 velocidades - tendrá la importante tarea de proporcionar potencia a una tripulación de 230 kg en seco. Mash ha anunciado una velocidad máxima de 100 km/h.
Pero si añadimos al peso original los 13 litros de gasolina, un piloto de 70-80 kilos, un pasajero de la misma estatura, una carga de viaje por carretera y un tazón de diots para romper el ayuno, la balanza subirá hacia los 400 kilos. No estoy seguro de que el motor de 27 caballos esté a la altura. En cuanto al par motor, se vuelve transparente. Pero aún puedes llevar gente contigo, porque como todo buen sidecar, puedes llevar a tres personas. El sencillo hace el trabajo, y está más en casa los fines de semana que en los viajes por carretera.
¿Desproporcionado? Voluntario, barato, sin complicaciones y poco tecnológico, el Five Hundred que impulsa este sidecar ha sufrido algunas modificaciones para la ocasión. Además de la marcha atrás, dispone de un ajuste de amortiguación diferente y de un amortiguador de dirección "Fast Ace" regulable en 30 posiciones.
Mash ha conquistado a bastante gente con sus pequeñas máquinas retro, pero ésta es una apuesta mucho mayor. El mercado de las side-by-side es más limitado, y conducir este tipo de moto requiere cierta experiencia. Algunos de sus acabados delatan su bajo precio. Sin embargo, inmediatamente quieres creer en ella y subirte. Ya sabes, esa pequeña emoción que es una mezcla de "Caramba, eso debe ser divertido, quiero probarlo" y "Rápido, mi tienda de campaña, mi estufa y mi mapa de Francia". No se trata de pensar en términos de rendimiento o de hacer que las etapas queden bien. Olvídate del reloj, del GPS y de la autopista.
En abril de 2019 llegó una evolución del Family-side. Le acompañó un color negro, mezcla de cromado y negro, así como un radiador de aceite para mejorar la refrigeración.
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