Lavar la bicicleta no es una cuestión solo de estética, retirar la suciedad que se acumula en el campo o en la carretera evita que los componentes envejezcan prematuramente. Aparte de que con la bici limpia y bien engrasada el funcionamiento va a mejorar mucho. En esta guía, te explicaremos cómo realizar una limpieza profunda de tu bicicleta de montaña (MTB) paso a paso, aprovechando para revisar su estado general y prepararla para futuras salidas. Además, un buen mantenimiento asegura una mayor durabilidad de cada uno de los componentes de tu bici.
En Uves Bikes, somos especialistas en pintura y reparación de cuadros y componentes de bicicletas. Nos afecta y preocupa, por lo tanto, el efecto que determinadas sustancias pueden provocar en los materiales que trabajamos habitualmente. Si no procedemos a retirar la suciedad o si usamos productos contraindicados, es muy probable que dañemos la estética de nuestra bicicleta e, incluso, que provoquemos daños más graves. Considera la opción de proteger el suelo donde laves la bici, por ejemplo con cartón, para evitar tener que retirar los restos de grasa.
Recuerda: Una bicicleta limpia funciona mejor y durará más en buenas condiciones. Has hecho una importante inversión y queremos que tu bicicleta dure mucho, mucho tiempo y en buenas condiciones. ¡Acabarás por ahorrar bastante dinero y disgustos!
Cómo Limpiar tu Bici en tu Casa
¿Por Qué es Importante el Mantenimiento y la Limpieza?
El momento del lavado es también una oportunidad ideal para chequear el estado del cuadro de la bicicleta. Una bicicleta sucia puede disimular algunos daños mucho más visibles con la bicicleta limpia. Aprovecha para observar el estado de cada tubo al final de la limpieza.
Además, la falta del mantenimiento básico de una bicicleta puede provocar averías, pero también la pérdida de sus propiedades y calidad de funcionamiento de forma progresiva. Lo más frecuente es que nos vayamos adaptando sin ser conscientes de ello.
Frecuencia de Limpieza
Lo primero, sería valorar cómo de sucia está la máquina. Cuando la bici apenas tiene suciedad, una opción es limpiar en seco bien la transmisión y dejar el lavado exhaustivo para la próxima ocasión. Si es así, es muy importante de vez en cuando eliminar los restos procedentes del sudor y mantener una buena lubricación. Cuanto más húmedo sea el clima, más precauciones tendremos que tener en cuanto a posibles corrosiones.
Depende, si sales a la carretera cuando ha estado lloviendo, o a poco que salgas al campo con tu MTB, es muy probable que tengas que lavarla con un solo uso. Si la lavas con frecuencia, será más fácil eliminar la suciedad. No retrases el lavado de la bici cuando termines la salida con ella muy sucia, mojada, con barro… Eso es muy muy malo para la misma, ya que todos esos elementos pueden provocar problemas en las diferentes piezas. Además, cuando te pongas a limpiar, el barro se habrá adherido y te va a costar mucho más dejarla bien limpia.
Recuerda: No todo el mantenimiento es igual. Es el más importante. Se hace de forma regular para evitar averías antes de que aparezcan. Una revisión rápida de dos minutos antes de salir puede evitar caídas, averías y sustos innecesarios.

Herramientas y Materiales Necesarios
- Un pequeño juego de herramientas. No te va a valer de nada comprar herramientas de baja calidad, comprarás dos veces.
- Dos cubos con agua y jabón específico para bicicletas (uno para la transmisión y otro para el cuadro y ruedas).
- Soporte para bicicletas (opcional).
- Desengrasante específico para bicicletas.
- Cepillos específicos para limpieza de bicicletas (para cadena, cassette, ruedas, etc.).
- Esponja suave.
- Trapos limpios o papel absorbente.
- Lubricante para cadena (aceite o cera).
- Productos para abrillantado y protección de la pintura (opcional).
- Llave dinamométrica (opcional pero recomendada).
Guía Paso a Paso para la Limpieza y Mantenimiento
1. Preparación
- Retira cualquier accesorio como bolsas de sillín, GPS, botellines, botellas de CO2… antes del lavado.
- Coloca la bici de forma segura y cómoda para llegar a todas las zonas. Ideal si tienes un soporte o “potro” de bicis específico. Retira lo que no quieras que se moje o se lave como la bolsa de repuestos, bomba, GPS, luces, etc.
- Si es posible, quita las ruedas (pon piñón más pequeño y plato grande), y coloca un tensor para la cadena (falso buje o dummy hub) que te permitirá girar las bielas sin que la cadena roce el cuadro, como si estuviese la rueda colocada en su sitio pero con toda la zona libre.
2. Remojo Inicial
Remojar por primera vez toda la bici de arriba hacia abajo. Eliminamos el polvo y ablandamos y quitamos el posible barro. Este paso es fundamental para retirar sustancias que, de otra forma, podrían dañar la pintura si empezáramos a usar la esponja o cepillo con prisa… Si la bici no está muy sucia, será mejor proceder primero con el siguiente punto y limpiar la transmisión aplicando el desengrasante sin remojar toda la bici, dejando este punto para cuando hayamos limpiado la transmisión. Así el desengrasante será un poco más efectivo.
3. Limpieza de la Transmisión
- Aplica desengrasante en cadena, platos y cassette. Aplica desengrasante en la transmisión haciendo girar las bielas para que llegue a toda la cadena. Pon cuidado en que no se contaminen los discos de freno y las pastillas, si tienes las ruedas puestas. Mejor si puedes taparlos mientras sea posible con algo que los proteja, como un trapo.
- La mejor forma de aplicar el desengrasante puede ser con una brocha, similar a las que se usa para pintar, llegarás mejor a todas las zonas del cassette, roldanas, platos (también en su cara interior), etc.
- Esperar un par de minutos y, si se tiene, usar herramienta de limpiado de cadena con desengrasante. También puedes usar cepillos específicos para este uso y brochas. Aprovecha el movimiento de la transmisión haciendo girar las bielas hacia atrás y dejando la herramienta o cepillos de limpieza en un punto fijo de la cadena.
- Limpiar con un cepillo adecuado todo el resto de la transmisión como roldanas, plato, cambio y desviador. Si no quitaste la rueda, limpia también el casette, todos los piñones.
- Aclarar bien con agua toda la transmisión eliminando todo resto de suciedad.
4. Lavado del Cuadro y Ruedas
- Con la transmisión limpia, remojar y enjabonar el cuadro y horquilla con esponja. En frenos de llanta o zapata, poner atención en limpiar las zapatas, se puede usar la zona posterior de la esponja (superficie más rugosa). No olvides enjabonar zonas como parte inferior del sillín, interior de la horquilla, interior de vainas y tirantes y parte inferior del pedalier.
- En bicis de carretera limpiar la cinta de manillar, incluyendo las zonas menos visibles donde suele acumularse suciedad por el roce con los guantes del ciclista o las manos.
- Enjabonar el conjunto de las ruedas con un cepillo de cerdas suaves, sin olvidar los radios y los bujes (hay cepillos que llegan mejor a estas zonas). En bicis con frenos de disco limpiar cuidadosamente ambos discos. En estas bicis con freno de disco evita, además, enjabonar las pinzas y pastillas de los frenos.
- No olvides también dejar bien limpias las cubiertas o neumáticos, así podrás inspeccionarlos bien en busca de posibles desgastes, cortes, desperfectos, etc. llevar bien las cubiertas es fundamental, por tu seguridad.
- Si tus ruedas son tubeless, sin cámara, comprueba que tengan líquido sellante. Si mueves con energía la rueda, cuando hay líquido lo deberías escuchar, al moverse dentro del neumático. Reponlo si fuese necesario. Esto puedes hacerlo desmontando el obús de la válvula tubeless e incorporando la cantidad precisa de líquido sellante.
5. Aclarado y Secado
- Aclarar o enjuagar con agua toda la bicicleta. Eliminar cualquier resto de jabón en discos de freno, zapatas y pistas de frenado de llantas.
- Limpiar la cadena con un trapo, paño, camiseta de algodón desechada, etc.
- Secar el resto de la bicicleta. Este punto es vital y hay que dedicarle tiempo suficiente, no se trata de unas simples pasadas a lo que veas más mojado. Lo mejor es usar papel que absorba la humedad cuidadosamente en todas y cada una de las partes de la bici, también en las menos accesibles. No introduzcas el papel dentro de las pinzas de freno, no es conveniente tocar las pastillas. Pastillas y discos se tratan aparte, no se deben usar los mismos papeles o trapos que para el resto de la bicicleta.
- Coloca las ruedas, ya secas, si las quitaste al principio. Cerciórate de que estén los cierres bien puestos, es vital para tu seguridad.
6. Lubricación y Protección
- En bicis con suspensiones limpiar con un trapo limpio o papel las barras y aplicar productos de limpieza y lubricación en barras y retenes.
- Aplicar lubricación a la cadena (aceite o cera), una vez que esta esté TOTALMENTE seca.
- Opcionalmente podemos aplicar producto de abrillantado, pulimento y protección de la pintura del cuadro y componentes de la bicicleta. Estos productos específicos crean una película que protege el cuadro de la radiación solar, y evitan en cierta medida que se pegue el polvo, dejando además un acabado impecable, disimulando incluso pequeños defectos en la pintura.
7. Revisión Final
- Comprobar posibles holguras y apriete de tornillería, por ejemplo de dirección, pedalier, ruedas… CUIDADO: comprobar que no están aflojados los portabidones. Por el peso de los bidones de agua, a veces se aflojan los tornillos. Si no se detecta (suele ocasionar ruidos), puede acabar por dañar incluso las roscas alojadas en el cuadro (ojales), un problema importante en ocasiones.
- De vez en cuando es conveniente quitar la tija, secarla bien y aplicar un poco de grasa de montaje. Evitarás que acabe “soldándose” al cuadro y posibles ruidos. ¡Cuidado! Si la tija o cuadro es de carbono, hay que poner pasta (que no grasa), especial para el carbono.
- Dejamos para casi el final la limpieza de los discos y pastillas de frenos por si se pudiesen haber contaminado en algún momento con productos de limpieza y lubricación. Limpiar discos de frenos con productos específicos para discos y papel. Pon el producto en el papel y elimina cualquier residuo que puedan contener los discos antes de hacer funcionar los frenos, evitando que las pastillas de frenos se puedan contaminar.
- Aprovecha para comprobar las presiones de las ruedas, el apriete de tornillería (mejor con dinamométrica, especial para controlar el par) y estado de desgaste de pastillas o zapatas de freno (también de las pistas de frenado de las llantas en frenos de zapata). Cada cierto tiempo afloja y vuelve a apretar, con el par adecuado, los tornillos de los portabidones. Si se sueldan a los ojales, el problema provocado es importante, al ir unidos al propio cuadro.
- Chequea en transmisiones electrónicas el nivel de batería, así no te llevarás un disgusto si te quedas sin batería durante la ruta y no puedes usar el desviador o cambio en medio de tu salida ciclista.
- Otro elemento a comprobar, aunque no forma parte de la bici en sí, son las calas de las zapatillas que se acoplan en los pedales automáticos. Unas calas gastadas pueden ser muy peligrosas si te fallan o incluso se rompen. Las calas de MTB duran más, pero tampoco son eternas…
- Vuelve a incorporar a la bici elementos como la bomba de hinchado de ruedas y la bolsa donde lleves los repuestos para reparar un pinchazo, así eliminas la posibilidad de olvidarlos el día que toca usar la bici.
Mantenimiento Básico Adicional
En esta guía básica que te ofrecemos a continuación te damos unos consejos muy básicos de cómo mantener algunos de los puntos más importantes de tu bici sin necesidad de tener herramientas muy específicas y con la premisa de que una limpieza y un buen engrase son claves para un mejor funcionamiento global de tu MTB. Con las herramientas básicas, un desengrasante, aceite de calidad y una manguera lo tendrás hecho.
- Cambio de cables y fundas: Muy económica tanto si la haces en un taller como si la haces en casa. Hoy en día y debido a que la mayoría de los modelos de gama media-alta vienen con un solo plato, tan solo tendrás que cambiar el cable y la funda del cambio trasero. Con el ajuste de tensión de los pulsadores y/o cambio podrás afinar el cambio de velocidades. Si tu cuadro es de guiado interno y no va con funda completa internamente, te puede llevar su tiempo el meter el cable nuevo.
- Limpieza de la transmisión: Lo ideal sería limpiar la transmisión después de cada salida, es decir, platos, casete, cambio trasero (sobre todo las roldanas o ruedecillas) y cadena. Te recomendamos aplicar desengrasante, esperar unos minutos y limpiar con agua caliente y un cepillo para que se vayan todos los restos de suciedad y aceite. Si tienes aire a presión te puede ayudar mucho a eliminar sobre todo los restos de arena en los eslabones de la cadena. Una vez que está todo limpio y seco, aplica aceite en la cadena (una gota en cada punto de giro de cada eslabón), haz pasar la cadena por todas las velocidades y limpia el exceso de aceite con un trapo limpio. Es muy importante que el desengrasante y el aceite sean específicos para bicicletas y de buena calidad. Por otro lado, revisa de vez en cuando el estiramiento de la cadena con una herramienta específica (digital o manual), para valorar cuándo debes cambiarla. No solo depende de los kilómetros que hagas, sino de las condiciones de la zona por la que pedaleas, la lubricación óptima y el sistema de transmisión que tengas.
- Revisión y apriete de la tornillería: Muy fácil y rápido, la revisión y apriete de la tornillería de tu bici te puede evitar más de un problema. También existen llaves prefijadas de fábrica con par de apriete 4-5Nm que son muy comunes para manillares y potencias que son económicas, pequeñas y muy útiles.
- Mantenimiento de la dirección: La dirección es uno de los puntos de tu MTB más sencillos de mantener, pero también uno de los que nos olvidamos habitualmente. En MTB de gamas medias y altas los rodamientos son sellados y de alta calidad con lo que nos durarán mucho más tiempo. Pero si los limpiamos a menudo y los engrasamos ligeramente, tendrán una mayor duración.
- Mantenimiento de bujes: Este es uno de los apartados más laboriosos de mantener, ya que dependiendo del tipo de buje se necesitan unas herramientas específicas (llaves de conos y extractores de rodamientos) y requiere un nivel de conocimiento mecánico un poco elevado. A la vez que limpias externamente los rodamientos del buje, debes de limpiar los ejes pasantes, engrasar los extremos de la palanca de los mismos y limpiar las roscas de arena, para que no se dañen las mismas.
- Mantenimiento de horquillas y amortiguadores: El mantenimiento de horquillas y amortiguadores es recomendable llevarlo a cabo en las tiendas autorizadas o en el servicio técnico oficial. Del mismo modo, se pueden limpiar los diales de ajuste (un compresor de aire te facilita mucho la tarea), para eliminar la suciedad y tierra que se haya acumulado, pero no lo uses en los propios retenes. Para mantener los retenes mucho más limpios, puedes usar un guardabarros de plástico de los que se sitúan en el puente de la horquilla.
- Cambio de líquido tubeless: El líquido tubeless se deteriora y se seca con el uso, sobre todo en zonas de temperaturas muy altas. Conviene cambiarlo y limpiar el interior de la llanta y el neumático al menos una vez al año. Si lo haces más veces, siempre es bienvenido. Cuando no lo haces, el líquido se va acumulando en el neumático y puede formar una pasta muy sucia y difícil de eliminar.
- Mantenimiento de puntos de giro en MTB de doble suspensión: En MTB de doble suspensión, los puntos de giro son muy importantes de mantener tanto con el par de apriete recomendado, como limpios y engrasados. Es muy sencillo sacar dichos ejes, limpiarlos y engrasarlos ligeramente. También puedes aprovechar una vez al año para limpiarlos bien y cambiar algún rodamiento si fuera necesario. No olvides que para extraer los rodamientos de un basculante necesitas herramientas extractoras adecuadas.
- Mantenimiento de frenos de disco: Los frenos de disco tienen un mantenimiento básico bastante sencillo de realizar. Lo fundamental es comprobar el estado de las pastillas de freno. Si están gastadas se sustituyen y, si no, lo mejor es limpiar la superficie de frenado con un papel de lija fino. Con el uso la superficie se cristaliza (se queda brillante) y disminuye la capacidad de frenado. Del mismo modo se puede limpiar el disco con productos especiales, además de revisar los tornillos de apriete del mismo. Hay kits completos para hacerlos, pero requiere de un cierto nivel mecánico. Si no te ves capaz, no dudes en llevar la bici a tu tienda, donde te harán un sangrado profesional siguiendo las indicaciones del fabricante.
Precauciones Importantes
- No laves la bici a presión en gasolineras o con hidrolavadoras. Habrá ocasiones donde seguro que estarás tentado de hacerlo. Nosotros te recomendamos evitarlo siempre que sea mínimamente posible. El agua a presión supone una posibilidad elevada de ruidos y, a medio plazo, averías.
- ¡Cuida la pintura de tu bicicleta! La pintura, lacados, vinilos, etc., también pueden dañarse en el lavado con máquinas. Un chorro a muy alta presión a poca distancia, con cierta frecuencia, puede acabar siendo un serio problema.
- Incluso sin presión, pon especial cuidado en que el agua llegue lo menos posible a las zonas que están engrasadas (aunque supuestamente selladas), como bujes, pivotes de los basculantes (bicis de doble suspensión), rodamientos en dirección, eje de pedalier y algunas zonas donde se puede introducir el agua como la tija de sillín en su unión con el cuadro. Con el agua puedes estar retirando el engrase de todos esos puntos en alguna medida, con lo que esto supone…
- Evita también el agua en lo posible directamente en los guardapolvos y barras de las suspensiones de las bicis de montaña.
- No mezcles en los cubos que uses los diferentes cepillos para la limpieza del cuadro y la transmisión si no quieres que la grasa llegue a ciertas partes de la bicicleta como los frenos.
- No uses cepillos o esponjas abrasivas en el cuadro ni en las llantas de las ruedas.
- Dedica tiempo a la transmisión, cadena, roldanas, plato, cambio y desviador. Esta parte es fundamental, seguramente la más importante. No te olvides de un buen engrase una vez que la bici esté limpia y seca.
- Prestad atención para no contaminar los discos de freno (aceite u otras sustancias que caen en los discos o zapatas, reduciendo mucho la capacidad de frenado y produciendo ruidos). Mejor taparlos cuando desengrases y engrases la cadena.
- Aprovecha también la limpieza para comprobar el desgaste de zapatas o pastillas. Unas pastillas al límite de uso o gastadas de más pueden provocar problemas en los discos o en las propias pinzas y pistones de frenos. Si las apuras demasiado y los pistones de las pinzas de frenos salen demasiado, puede ser complicado colocar el nuevo juego de patillas. Cámbialas bastante antes de llegar a ese estado.
- Este es también un buen momento para comprobar las presiones de las suspensiones y ajustar de acuerdo a nuestro gusto y a nuestro peso, según las indicaciones del fabricante. Igualmente, podemos revisar la presión de los neumáticos si vamos a usar la bici pronto. Sin embargo, si vamos a tardar días en usar la bici, esto servirá de poco, siempre será mejor comprobar la presión en los neumáticos poco antes de usar la bici, ya que pasados días, e incluso muchas horas, puede haberse perdido presión.
- Cuidado con limpiadores con componentes agresivos con la pintura o el lacado de la bici. Ante la duda, usa preferiblemente productos específicos.
- Usa lubricantes y productos de limpieza biodegradables, respetuosos con el medio ambiente. Además, deshacerse de ellos, tras su uso, será más sencillo.
- Utiliza herramientas que no agredan la pintura. Mejor una esponja suave que cepillos (sobre todo evitar uso de cepillos de cerdas duras), en cuadro, horquilla, etc.
Tabla de Mantenimiento Periódico
| Componente | Frecuencia | Tarea |
|---|---|---|
| Cadena | Después de cada salida | Limpiar y lubricar |
| Neumáticos | Antes de cada salida | Verificar presión y desgaste |
| Frenos | Mensualmente | Inspeccionar pastillas/zapatas |
| Transmisión | Trimestralmente | Limpieza profunda y ajuste |
| Suspensión | Anualmente | Servicio técnico |

Siguiendo estos consejos y recomendaciones, podrás mantener tu bicicleta de montaña en óptimas condiciones, prolongando su vida útil y disfrutando de cada ruta al máximo.
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