Dicen que el 13 es el número de la mala suerte, pero los chicos de Sidecars han querido desafiar a las supersticiones y les está saliendo genial. Recibir un disco como el que han publicado Sidecars recientemente es un regalo y una motivación para darle al botón de pausa vital, pararse un segundo en mitad del camino recorrido y entender un poco mejor todo lo que nos ha traído hasta aquí, sobre todo en estos dos últimos y convulsos años.
Juancho, Ruly y Gerbass nos abren las puertas de los Estudios Reno, su local de ensayo, en plena preparación de la gira más ambiciosa a la que se han enfrentado nunca.
Al referirse a Pasaje del terror, el artista cuenta que nació a raíz de la cancelación de un concierto que sufrieron en El Puerto de Santa María. En declaraciones de Juancho a Cadena Dial: “Pasaje del Terror’ nació tras la cancelación de un concierto en El Puerto de Santa María durante la pandemia: Cuando llegué a casa me puse a reflexionar al respecto y a pensar que nos estábamos empezando a acostumbrar a esta locura de mundo y a vivir en esta especie del pasaje del terror que en cada esquina hay un susto nuevo”.
Así, esta canción es una forma de luchar contra el lado menos amables de la vida con una dosis de esperanza. «Habla de que no me apetece que me digan cuando cree la gente que falta para que esto se termine porque quiero guardar un poquito de esperanza y pensar que ya falta poco«, añade el artista.

Sidecars en concierto.
Desde este viernes, los chicos de Sidecars han lanzado el videoclip de este emotivo e impactante tema. En el video de la canción, hemos visto como los tres componentes de Sidecars recorren unos túneles al estilo de lo que sería un verdadero pasaje del terror. Además, el audiovisual se grabó en el Museo de Cera de Madrid. Es por eso que según avanza el tren que lleva a los artistas podemos ver las figuras de cera de algunos personajes como el payaso de IT o algunos de los protagonistas de la saga Star Wars.
Las imágenes del recorrido de los músicos se alternan con grabaciones de catástrofes y acontecimientos históricos como imágenes de guerras, explosiones o referencias al COVID.
La Pandemia como Inspiración
Según ha contado el propio Juancho, escribió la letra de El pasaje del terror inspirado en la vida envuelta en restricciones en la que vivíamos unos meses atrás. En esa época que parece que por suerte ya hemos dejado atrás, hubo decenas de conciertos que se tuvieron aplazar o incluso cancelar por COVID.
"Escribí El pasaje del terror el mismo día que suspendimos por COVID un concierto en El Puerto de Santa Maria. Un momento en el que parecía que ya nos estábamos acostumbrando a vivir en esta versión hiperrealista del Pasaje del terror y empezábamos a resignarnos a encontrar un susto siempre a la vuelta de la esquina", ha explicado el cantante de Sidecars. El pasaje del terror "habla de que no me apetece que me digan cuánto cree la gente que falta para que esto se termine porque quiero guardar un poquito de esperanza y pensar que ya falta poco", ha contado Juancho.
Parece que los terribles e incluso surrealistas acontecimientos que hemos vivido en los últimos años han sido toda una fuente de inspiración para el grupo. Y es que en Trece también incluyen un tema llamado Filomena, que nos recuerda a la increíble nevada que sufrimos en España en 2021.

Madrid bajo la nieve tras la borrasca Filomena.
"Trece": Un Álbum Terapéutico y Reflexivo
Trece es un álbum que, si no es conceptual, sí que sus canciones tienen una temática bastante común. Por todas ellas sobrevuelan diferentes ideas que ayudan a entender el disco como un todo. Hay resignación, aires de derrota, gritos de auxilio… pero también hay mucha esperanza.
Las letras de Juancho nos interpelan directamente a cada uno de nosotros, abriéndonos los ojos y ofreciéndonos un lugar donde asumir todo lo que somos a día de hoy.
Gerbass: Es totalmente terapéutico, nos ha ayudado también a entendernos. Somos una familia, somos como hermanos y muchas veces, cuando Juancho nos trae la canción, la entendemos de una manera casi propia. Es curioso ese sentimiento y muy difícil de explicar. Es algo que sale de Juancho, lo recibes, y te sientes identificado en muchas cosas. Al fin y al cabo, vivimos mucho tiempo juntos. A excepción de nuestras parejas, lo siguiente en cuanto a convivencia, tiempo, sentimientos y emociones, somos nosotros mismos. Esto hace que las canciones las sintamos como nuestras y nos ayuden también a entender ciertas cosas.
Bueno, es que en el disco se habla de muchas cosas que nos han pasado como banda, y es muy bonito recibir esas canciones de Juancho y recordar momentos vividos. Al escuchar las canciones, de repente te llegan flashbacks y entiendes las razones por las que él las ha escrito.
Juancho: Es que los textos que escribo son reflexiones mías. Y de una manera muy terapéutica, tengo la suerte de poder vomitar las cosas que tengo dentro, aliviar un poco el peso y descongestionar. Pero muchas veces, te das cuenta de la reflexión que estás haciendo cuando ya la tienes en el papel. A veces es casi una escritura automática. Una gran mayoría de las veces empiezo a hablar y todavía no sé de qué lo estoy haciendo, hasta que todo empieza a cobrar forma.
Personalmente me han gustado muchísimo las letras de este disco, no exagero si digo que creo que son las mejores que has escrito hasta el momento. ¿Tienes esa sensación tú también, Juancho?
Juancho: No lo sé. Sí que creo que en cada disco las experiencias anteriores y las canciones anteriores hacen que aprendas, y creo que aquí a lo mejor he encontrado un poco más mi sitio. Todo lo que he vivido antes me ha hecho aprender y llegar hasta aquí. A mí me cuesta verlo con perspectiva, pero es verdad que me lo está diciendo mucho la gente y me lo estoy empezando a creer [risas]. A mí me da vergüenza porque yo me siento un puto estafador [risas].
En Trece, su séptimo disco, Sidecars acomete riesgos que no se había atrevido a acometer en sus catorce años de trayectoria, introduce nuevos sonidos ―en algunas canciones uno llega a distinguir extrañado violines y sintetizadores que reclaman el protagonismo para sí― y unas letras sublimadas, más graves y profundas que de costumbre.
P. Casi todas las canciones del disco están ambientadas en la pandemia o se refieren a ella de algún modo. ¿Las escribiste, Juancho, durante el confinamiento?
Juancho: No. Durante el confinamiento mi capacidad creativa desapareció. Supongo que en mi mente no podían convivir el miedo, el susto, y la creatividad. Pero después, cuando empezamos a vivir, cuando sacamos el disco anterior, empecé a escribir como si se me hubieran ido acumulando las canciones en la cabeza. Realmente no hablan de la pandemia; hablan de mis vivencias, de mis realidades y de las de todos durante ese contexto histórico. Supongo que tuvimos sensaciones muy parecidas durante ese período. Trece habla de ellas: inquietud, incertidumbre, esperanza, desesperanza, desesperación. Cosas que hemos sentido todos, probablemente.
P. Habláis en el disco de un mundo roto, de un mundo al que no os queréis acostumbrar, de una falsa realidad… ¿Es un disco pesimista?
J: Es un disco realista. Miente quien diga de sí mismo que es pesimista u optimista, que es feliz o desdichado. Está quedándose en la superficie. Creo que todos, en un mismo día, tenemos picos de euforia y picos de depresión. Vivimos muchas sensaciones diferentes. En este disco hablo de un mismo momento desde dos perspectivas distintas, y no es porque me las esté imaginando, sino porque las he sentido. En un mismo día he querido tirar todo a la mierda y he encontrado un rayito de sol, de esperanza, en un agujero oscuro. Es humano vivir las cosas desde diferentes perspectivas.
La Gira Trece
Los chicos de Sidecars empezaron la gira de presentación de su disco en noviembre de 2022. Entre los shows que dieron, el grupo pasó por el Wizink Center de Madrid a pocos días de acabar el año. La acogida del público en esos primeros conciertos fue tan buena que se han añadido más fechas a la Gira Trece.
Ruly: En la antesala de la gira de Ruido de fondo, nuestro anterior disco, nos reuníamos semanalmente porque la situación era muy cambiante. En una de esas reuniones, Juancho, harto de todo, dijo: "Me niego a creer que vamos a estar tocando con mascarillas hasta dentro de diez años". A veces era él quien llegaba más cabizbajo, a veces yo, otras veces Ger… Pero un buen día empezamos a sublevarnos contra la idea de que la pandemia, las mascarillas, los toques de queda fuesen a durar mucho tiempo.
J: Está bien que nos acostumbremos a todo, pero no lo está que lo asumamos todo. No deberíamos asumir que todo va a ser una mierda. No, joder.
G: Es una experiencia más de una carrera en la que nos han ocurrido muchas cosas. Casi no nos sorprende nada. Las mascarillas y las restricciones alteraron nuestra forma de entender el espectáculo. Nos hicieron volver a un formato más unplugged, más acústico, más sosegado, también por no incitar a la gente a levantarse y a quitarse la mascarilla. Y, a la vez, por cierto, sí que le encontramos un reverso positivo al asunto: era muy emocionante pensar que ése, el nuestro, era el primer concierto al que la gente asistía en dos años. Aunque sólo veíamos sus ojos, distinguíamos un brillo, una lagrimita que en los conciertos al uso es más difícil distinguir.
J: Había una sensación común de estar haciendo algo extraordinario. Para mal, en un principio, pero para muy bien, después. Nos decíamos todo el rato: "Estamos haciendo algo extraordinario. Cuando nadie está saliendo de gira, cuando todo el mundo dice que no se puede, nosotros salimos de gira y demostramos que sí se puede". Había restricciones, cierto, pero, en el momento en el que sonaba la primera canción, la gente olvidaba toda esa mierda.
Análisis del Disco "Trece"
Sidecars refrendan con su nuevo trabajo, 'Trece', el estado de gracia compositivo en el que habitan, un disco que atesora lo mejor de sí mismos en unos temas que transpiran naturalidad, elegancia, soltura, brío y armonía.
Trece nos abre sus puertas con 'Pasaje del terror', que despliega en sus estrofas un abanico de sensaciones que oscilan entre lo maravilloso y lo dramático, el paso resbaladizo que hay de lo idílico a lo real, un medio tiempo basado en hechos reales y que se engarza con unos arreglos certeros y discretos. Continúa con '180°', delicia pop marca-de-la-casa donde juegan con el contraste emocional entre esencia y fugaz transitoriedad, en una melodía que incita a tirar hacia delante por mucho que las cosas se tuerzan. 'Caballos salvajes' es una desgarradora y sentida confesión de secretos, es la historia de amor del disco, una intensa balada preciosista y emocionante que guiña el ojo a los Stones desde su estribillo. 'Atrapado en el tiempo' rinde cinéfilo homenaje y apremia con sus urgentes demandas, exigiendo el valor que debe tener la locura a golpe de electricidad y firme base rítmica. 'Modo avión' deleita con la parte más refinada de Sidecars, una delicada gema pop con una melodía irresistible y una letra inspirada en la visión de la vida a través de un cristal agrietado.
El meridiano del disco corre cargo de 'Precipicios', estratosférico y crudo medio tiempo que, acumulando influencias, brilla con la luz de su propia personalidad mientras nos habla de cómo intentar alcanzar ilusiones, aunque tan solo se llegue a rozarlas. 'El ruido de la calle' demuestra el poderío que tienen Sidecars cuando buscan rock´n´roll, encontrando el punto exacto de combinar riff y coros, esencia que aprovechan al máximo en momentos concretos. Tras este subidón amortiguan la entrega con 'Trece' canción que da título al disco y ofrece sosegada incertidumbre, un revestimiento acústico para construir una textura que evoca al pasado y pisa el presente en lo que podría tildarse como la deconstrucción de un bolero o un acercamiento al fronterizo mestizaje.
'Filomena' se viste de blanco para pintar un paisaje oscuro, conjuro para exorcizar sombras que a veces crecen en la cabeza, una balada rock donde Sidecars sueltan adrenalina. 'El monstruo final' se arroja al pop-rock que mejor saben hacer, recordándonos la línea recta que vienen trazando desde sus primeros discos, con un sonido vintage de teclado que llena de luz una canción contagiosa que describe los tumultuosos últimos dos años vividos: virus, volcanes y nevadas. Para terminar 'Volando en círculos', que acaricia con las uñas aún manchadas de barro, un striptease emocional sustentado con la electricidad de una banda afilada y afinada, el final perfecto para un disco repleto de hits que sin lugar a duda se van a convertir en imprescindibles.
En Trece, Sidecars contemplan cada una de sus canciones como un mundo particular donde no se deben imponer ejercicios estilísticos, más bien dejar que cada canción crezca por sí misma, envuelta en su propio sabor. Un sonido y una forma de hacer que les adeuda con los grandes compositores de canciones de la escuela anglosajona, pero ellos han traído con maestría a su ya reconocible y personal forma de hacer.
Trece fue grabado a principios de este año entre los estudios tarraconenses de La Casa Murada, donde las canciones se fueron rodando mientras se grababan en cómplice convivencia, y los madrileños Estudios Reno, en el que se remataron nuevos detalles. Además del trío a la grabación han acudido a colaborar en algunas canciones el equipo habitual que los acompaña sobre los escenarios: Pera como guitarrista, Sergio Valdehita a los teclados, Ramiro Nieto a la percusión, la mandolina y las guitarras acústicas, además de la ayuda adicional y siempre cercana de Angie Sánchez a los coros y Manu Clavijo a las cuerdas. El nuevo trabajo sale con una portada del ilustrador turolense Adolfo Serra, quién también ha trabajado todas las ilustraciones interiores del libreto.
La desenvoltura en la interpretación, la honestidad de sus canciones y la complicidad con su público es lo que ha hecho crecer a la banda durante todos estos años.
Lista de Canciones del Álbum "Trece"
- Pasaje del terror
- 180°
- Caballos salvajes
- Atrapado en el tiempo
- Modo avión
- Precipicios
- El ruido de la calle
- Trece
- Filomena
- El monstruo final
- Volando en círculos
La banda está formada por Juancho (guitarra solista y voz), Dr. Gerbass (bajo) y Ruly (batería).
Juancho, Gerbass y Ruly, más conocidos como Sidecars; lanzaron su último álbum, Trece, el pasado mes de septiembre de 2022. El disco ha sido todo un éxito, con temas como Caballos Salvajes, 180 Grados o Modo avión, entre otros.
Aquí hay una tabla con algunos datos clave sobre el álbum "Trece":
| Título del Álbum | Artista | Fecha de Lanzamiento | Género |
|---|---|---|---|
| Trece | Sidecars | Septiembre de 2022 | Rock Español |
En El pasaje del terror dices: «No quiero acostumbrarme a un mundo roto».
Juancho: Desgraciadamente, a todos se nos llenaba la boca hablando de todo lo que habíamos aprendido como sociedad. Pero el ser humano, como ya sabemos, no es que tropiece dos veces con la misma piedra, es que puede dar vueltas en círculo y en todas las vueltas tropezarse en el mismo lugar, eternamente. Ahora hemos salido de esa y hay un puto loco con el dedo puesto en un botón rojo que puede volar por los aires todo, y pasado mañana es el mundo que nos lo estamos cargando, etc.
Gerbass: Yo creo que ha quedado más que demostrado que hemos llegado al clímax de la evolución y ahora volvemos a una involución. En ese sentido, 180 grados podría ser el siguiente paso. Primero darnos cuenta de que no queremos seguir por un camino determinado y después actuar y darte cuenta de que hay posibilidad de huir y de cambiar las cosas. En este disco veo mucho eso: que hay miedos o resignación, pero siempre hay un resquicio de esperanza.
Juancho: Volvemos a la terapia. Es una herramienta que tiene la cabeza del ser humano, en este caso la mía. Algo que te preocupa a las 10 de la mañana, a lo mejor a las 12 de la mañana lo ves desde otro ángulo y, a las 4 de la tarde, desde otro. El estado anímico de cada momento cambia mucho. Yo me pongo a hablar sobre algo y, cuando he terminado de desahogarme y de dar una hostia en la mesa y decir «no puedo más, todo es una mierda», hay una voz dentro de mí, que me mantiene un poco equilibrado emocional y psicológicamente y es la que dice: «Sí, todo es una mierda, pero si lo miras desde aquí no es para tanto, siempre tienes herramientas para salir». A veces estás tres días en los que solo ves el lado malo, pero siempre hay un momento dado en el que esta voz te ayuda a levantar la mirada. Cuando no llega esa voz nunca es porque tienes una depresión de caballo y yo por suerte no he llegado ahí. Muchas veces me doy cuenta de todo esto cuando leo la canción después.
Juancho: Creo que no. Lo he pasado mal, como todo el mundo, viviéndolo, pero a la hora de escribirlas yo me quito peso. Alguien me lo decía hace poco: «Qué suerte tienes de tener esto, porque hay gente que no tiene una vía para quitarse ese peso». Yo tengo la suerte de hacerlo y realmente me sienta bien ver con perspectiva lo que pienso. Me alivia y, si mañana no escucha nadie mis discos, me echan de la discográfica y mis amigos me abandonan, voy a seguir escribiendo canciones porque me hacen bien.
En Caballos salvajes dices: «lo harás sin documentos ni matrícula y a contra viento como en las películas».
Juancho: Hostia, ¡qué fuerte, tío! [risas de todos]. Es acojonante, pero de verdad que es pura coincidencia. Estoy hablando del miedo a la pérdida, al abandono, a sentirte un poco impostor, que no eres suficiente. Y pienso en esa sensación que tienes con tu pareja de que todo está bien, pero en cuanto te des cuenta de que no soy lo que tú crees te vas a ir corriendo. Me venía la imagen de un caballo desbocado y, cuando digo que te vas a ir sin documentos, me refiero a cruzar fronteras, libre, con el viento en contra, como en una película.