Las calurosas sobremesas de julio son sinónimo de ciclismo en la pantalla del televisor. El Tour de Francia copa la atención estival y supone un escaparate potencial de 3.500 millones de telespectadores.
Además de los patrocinadores directos de los 22 equipos participantes, las 42 marcas asociadas a la organización de la ronda gala aprovechan la emisión de la prueba en 190 países, 60 de ellos en directo, y la presencia de 600 medios de comunicación para vender sus virtudes.
Según datos de ASO, el impacto publicitario generado por la cobertura en prensa y televisión de la `Grande Boucle´ devuelve la inversión al banco con creces, ya que está valorado en 140 millones de euros.

Mapa de la ruta del Tour de Francia.
Patrocinadores: La Clave del Éxito
Patrocinadores y derechos televisivos asumen gran parte de los 100 millones de euros de presupuesto de la prueba, que se complementan con las 37 ciudades sedes de etapa.
Formar parte del Club del Tour, los patrocinadores con mayor visibilidad, es coto vedado para un quinteto de marcas que desembolsan entre cuatro y cinco millones de euros de cuota.
Unirse al club de los cinco socios principales del evento permitirá a Continental ganar más visibilidad frente al público en general. El logotipo de Continental será visible en el arco de la línea de meta, así como en el icónico "flamme rouge".
La asociación con el Tour de France, iniciada en 2018 y funcionando al menos hasta 2022, está en línea con el objetivo de la compañía de desarrollar continuamente mejores neumáticos para bicicletas y automóviles compartiendo algunas de las mismas tecnologías.
Por ejemplo, el compuesto Black Chili proporciona un nivel de agarre extraordinario para los neumáticos de bicicleta Continental y para los neumáticos de alto rendimiento. Tecnologías en las que los equipos del World Tour han confiado durante mucho tiempo.
Continental utiliza la asociación con el Tour de France para promover aún más el tema de la seguridad vial como parte de su estrategia "Visión Cero": un mundo sin lesiones, accidentes y víctimas. Como parte de este objetivo, Continental brinda a los aficionados en el sitio web del Tour de Francia consejos de seguridad sobre cómo viajar de forma segura desde y hacia el evento.
El fabricante de neumáticos también continuará ofreciendo controles de neumáticos móviles gratuitos a los vehículos públicos estacionados a lo largo de las rutas de la carrera antes de que pasen los pilotos profesionales. Dentro de la carrera, en todas las etapas, las esquinas peligrosas se destacarán para los corredores y conductores por señales de advertencia especiales en el notable color “Continental" (naranja intenso, muy visible) por primera vez.
Sin tener en cuenta la merma provocada por la pandemia, la venta de patrocinios supone alrededor de 15 millones de euros anuales para la ronda gala a través de más de 50 patrocinadores. Entre ellos, los principales son la entidad financiera LCL, la empresa de supermercados E.Leclerc, el fabricante de coches checo Škoda, la marca de neumáticos Continental y la óptica Krys.
La bebida francesa Suze, la marca de electrodomésticos Calor, la aseguradora Le Soleil, la marca de cerveza Bière Champigneulles, la de mantequilla Viluz, la petrolera Shell, la marca de helados Miko o la bebida de chocolate en polvo Banania tuvieron a la icónica prenda como soporte publicitario...
LCL: Un Patrocinador Histórico
ASO, la empresa organizadora de la ronda gala, ha llegado a un acuerdo de renovación con el banco LCL para los cuatro próximos años.
Yann Le Moënner, director general de ASO, ha señalado que “junto con LCL se ha escrito la historia de unos de los símbolos más reconocidos del Tour”. Por su parte, el director de la prueba, Christian Prudhomme, ha comentado que “LCL es un patrocinador histórico que siempre ha cumplido tanto con el Tour de Francia como en otras competiciones de ASO”.
Derechos Televisivos: Un Negocio Redondo
En cuanto al negocio audiovisual, France Televisión posee desde 2007 un acuerdo por valor de 25 millones de euros anuales por los derechos de emisión del Tour de Francia. De hecho, la pasada edición la siguieron 42,4 millones de espectadores por televisión en el país galo, 2,5 millones más que en 2020.
El alcance fue de 150 millones de espectadores en toda Europa. Asimismo, el Tour se está haciendo fuerte entre el público joven puesto que el año pasado lo siguieron más de 4,8 millones de espectadores de entre 15 y 24 años, lo que supone un millón más que en 2020, según datos de la propia organización.

Aficionados disfrutando del Tour de Francia.
Beneficios para las Ciudades Anfitrionas
La aportación de las instituciones locales ha variado entre el 5% y el 25% en las últimas ediciones. Los derechos de sede pueden llegar a superar los 20 millones de euros y el pago de los ayuntamientos por acoger la salida de una etapa oscila entre 200.000 euros y los 400.000 euros.
La rentabilidad de esta inversión para las ciudades es toda una realidad y hay casos extremos como el del municipio de Gap, que en 2013 pagó 160.000 euros por ser etapa de salida y de llegada del Tour, lo que le permitió alcanzar unas ganancias de 3 millones de euros con el turismo.
Según datos de la embajada francesa en Madrid, el paso de la caravana del Tour por Metz en 2014 supuso unos ingresos adicionales para la hostelería de la zona de 670.000 euros.
No en vano, La Grande Boucle alberga la visita de más de 15 millones de personas durante cada mes de julio a las carreteras francesas, que se dejarán entre 20 euros y 30 euros cada una.
Esto es lo que quiere lograr Bilbao que se ha hecho con la salida de la prueba para el 2023 con un desembolso de 12 millones de euros que espera transformar en un retorno económico en el territorio 10 veces superior, hasta llegar a los 120 millones de euros. El 75% de la inversión lo asumirá el gobierno vasco y entre las diputaciones y las instituciones locales aportarán el resto.
No hay datos concretos sobre el desembolso que ha hecho Dinamarca por hacerse con las tres etapas de inicio del Tour. No obstante, se presupone una elevada inversión siguiendo la línea de otras salidas en el extranjero como la que se llevó a cabo en la ciudad de Utrecht (Países Bajos) por la que las instituciones locales pagaron 4 millones en 2015 y Dusseldorf (Alemania) que cifró en 11 millones de euros el gasto total por albergar la primera etapa de la edición del 2017.
Un coste que fue rentabilizado con creces en el caso de la ciudad germana, puesto que las predicciones del ayuntamiento situaban el retorno económico del evento en 57 millones de euros para el municipio.
Estructura de Ingresos de los Equipos Ciclistas
Piense en cuántos equipos de fútbol tienen el nombre de una marca comercial. La razón es la estructura de ingresos de cada deporte.
"Los conjuntos ciclistas, al igual que los de F1 o MotoGP, no tienen muchas más fórmulas de generar ingresos que el patrocinio, puesto que no disponen de un estadio que les permita ingresar por ticketing y no son los dueños de los derechos de TV de las pruebas.
Dicho eso, patrocinar un equipo ciclista no es barato. Si ser un deporte con pruebas a lo largo de toda la temporada y en todos los continentes es un aliciente para una firma global, supone un problema para empresas con implantación más regional, que tienen que hacer fuertes desembolsos sin aprovechar el potencial del patrocinio porque no operan en todos los mercados donde el conjunto correrá.
Los 22 equipos que participan en la actual edición del Tour de Francia tienen al menos un title sponsor, mientras que diez de ellos cuentan con dos. Mientras, el patrocinio del Astana Pro Team (en este caso no es una empresa, sino la capital de Kazajistán) es el más caro del pelotón y supone un desembolso de 20 millones de euros.
En el lado contrario, los desembolsos más reducidos son los de Soudal (co-title del Lotto Soudal), que paga dos millones de euros, y Merida, que comparte el nombre del equipo Lampre-Merida, y paga 3 millones.
Sorprende la enorme dispersión de sectores presentes entre los patrocinadores principales del Tour. Más allá de las marcas de bicicletas (7 sponsors), las entidades financieras (5), las loterías (3) y las firmas de telecomunicaciones (2), no hay sectores que se repitan: hay ciudades, supermercados, empresas mineras, de acero, nutrición, cocinas...
Por último, aunque patrocinar un equipo tiene, en general, más visibilidad que apostar por la carrera, hay un aspecto que atenúa ese impacto.Y es que el ciclismo es el único deporte en el que el sponsor de la vestimenta queda eclipsado por otra marca justo cuando sus corredores ganan.

Celebración en el Tour de Francia.
El Recorrido y los Favoritos
El Tour de Francia volverá a poner a prueba a los mejores ciclistas del panorama internacional el próximo 1 de julio. La carrera más prestigiosa del calendario comenzará por primera vez desde Dinamarca, con una primera etapa desde Copenhague, y finalizará como marca la tradición en los campos Elíseos de París.
Durante los más de 3346,5 km de recorrido a lo largo de las 21 etapas, además de Francia y Dinamarca, La Grande Bouclé visitará Bélgica y Suiza con el objetivo de volver a generar más de 100 millones de euros de facturación, cinco veces más que La Vuelta.
En una edición que dejará atrás las restricciones y muchos de los protocolos por la pandemia, el recorrido contará por primera vez desde 2017 con una contrarreloj inaugural. El gran favorito volverá a ser Tadej Pogacar que intentará alzarse con su tercer Tour consecutivo.
Su compatriota Primoz Roglic intentará evitarlo mientras que, tras la baja de Egan Bernal, el Ineos Grenadiers apostará por Daniel Martínez.
El ciclista que se alce como vencedor en los Campos Elíseos de París obtendrá 600.000 euros y se bonificará con 11.000 euros por cada victoria de etapa.
Historia del Tour de Francia
El Tour de Francia empezó a disputarse en el año 1903, sobre un total de seis etapas de unos 400 kilómetros cada una -¿os imagináis etapas de esta duración en la actualidad, los comentarios que generarían?-, y el primer ganador fue el ciclista francés Maurice Garin, quien nació en Italia, y quien, como el resto de participantes tuvo que disputar esta edición inaugural con la misma bicicleta todos los días teniendo que repararla él mismo si ésta sufría algún problema mecánico.
No se tomó la decisión en una edición cualquiera, sino en la que se disputó nada más concluida la Primera Guerra Mundial en 1919, contienda que se cobró la vida de tres ganadores de la carrera (François Faber, Octave Lapize y Lucien Petit-Breton).
El característico de color verde, que tantas veces ha lucido el triple campeón del mundo, debutó en el Tour en el año 1953. No obstante, su historia no deja de ser curiosa, ya que al principio se otorgaba al que menos puntos tenía, y no fue hasta el año 1959 que se cambió el sistema, al otorgar puntos por acabar de los mejores-El del mejor joven.
Tuvo que esperar hasta el año 1975 para ver la luz, sirviendo para premiar al corredor más joven, aunque su origen, como ha ocurrido en muchas otras facetas del Tour, es muy distinto.
Fue por un día cuando ganó sus dos primeros Tours.
La leyenda del Tour de Francia - COL DU TOURMALET. Historia y grandes batallas.
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